Hola de nuevo, al parecer será un bonito capitulo por día (alabadas vacaciones) sin mas preámbulos las dejo leer.
Advertencia: AU Occ (Historia basada en una vivencia propia) Drabbles
Disclamier: Inuyasha no me pertenece si no a su creadora la maravillosa Rumiko Takahashi, a excepción de los creados por mí.
Capítulo 2
Se la había pasado pensando en él, esa sonrisa esa mirada—Sesshomaru Taisho—su nombre le gusta, estaba en el transporte de vuelta al hospital, de hecho no había podido dormir pensando en él, había maldecido a su escuela por no dejar las guardias completas, llego y como siempre visito a su profesora, la había regañado, un regaño bastante horrible en la mañana, bufo de camino a su servicio, le gustaba estar en gineco-obstetricia los bebes eran lindos y suavecitos, rio al ver como su compañero se caía—Hey Inuyasha—el aludido volteo, eran mejores amigos desde la secundaria —Pensé que no ibas a venir Kag—asintió—Se me hizo monumentalmente tarde—el rio—Claro que si—ella lo abrazo—¿Qué tal la guardia? —alzo los hombros en desdén, se veía algo cansado—Créeme veinte ingresos no es fácil—abrió los ojos sorprendida— ¡¿Veinte?! —el asintió lentamente—Vaya hoy estaré atareada—el asintió y siguió su camino— ¡Luego nos vemos! —dijo mientras caminaba al comedor, suspiro odiaba los días atareados en ese servicio bañar a veinte bebes ella sola, moriría.
Saludo como siempre—Te toca bañar a los bebes—asintió— ¿Alguien me ayudara? —ella negó—No Kagome, hoy no , casi todos están en urgencias—asintió resignada, entro al cuarto donde bañaban a los pequeños y ahí estaba el de nuevo, agachado limpiando su pantalón—Ho…la—saludo nerviosa, de nuevo el alzo la mirada—Hola Kagome, te estaba esperando—ella se sorprendió—¿esperándome? —el sonrió, oh maldita sea esa sonrisa la desarmaba—Si ¿Me puedes dar tu número de teléfono? Ya sabes para hablar y no se tal vez hasta para salir—ella asintió, saco una pequeña libreta de su bolsa y anoto su número, arranco la hoja y se la dio, él sonrió— ¿Ya te vas? —el negó, vio su corbata color aguamarina, su color favorito, tenía algunas manchas de sangre, tomo un algodón y con algo de agua oxigenada comenzó a quitar las manchas, el sonrió y dejo que lo hiciera, su olor la hipnotizo, cuando termino se alejó y le sonrió— ¿Qué vas a hacer? —Ella suspiro derrotada—Bañar a tooodos los bebes—el rio—Son veinticinco—ella asintió lentamente, moriría antes de terminar— ¿Te ayudo? —ella asintió—Puedes—el sonrió, salió del cuarto, ella miro su ancha espalda cubierta por la blanca bata, sí que tenía porte, lo perdió de vista, acomodo todo y cuando menos se dio cuenta él estaba detrás de ella cargando a una bebe—La primera—ella sonrió, no podía creer que él la fuera a ayudar, pero si lo haría.
Después de dos horas al fin era el último bebe, él se lo paso y sus manos rozaron, haciendo correr una corriente eléctrica por todo su cuerpo, mordió su labio, ese hombre la iba a matar.
Segunda lección de vida: Un rose de manos te pude matar.
02:02 pm 18/01/15 ¿Reviews?
Espero que les guste, haha solo de tener esos recuerdos siento mariposas en mi estomago *u*, malditas lecciones de vida que aprendí gracias a eso.
Maldita sea, como sea nos leemos mañana con el siguiente capitulo.
