Capitulo que tiene lemmon no soy tan buena en ello pero espero les guste.
Sigamoslo averiguando
No te había dejado en el suelo desde que salieron de la pista de hielo, pensaste que te llevaría al hostal, pero no, te llevo directo a tu departamento. Dentro de este y con los nervios subiendo por todo tu cuerpo, veías expectante los movimientos del peligris, quien a su vez no dejaba de asecharte, tus mejillas estaban encendidas.
-Vik…Viktor, qué, qué-pero fuiste callada por los labios del ruso, sus labios acogían los tuyos de forma sensual y estimulante, podías sentir como su lengua se adentraba en tu cavidad estimulando la tuya.
-(T/N), me he contenido por demasiado tiempo- te tomo de las caderas impulsando a que enredaras tus piernas alrededor de su cintura-guíame a tu cuarto-resoplo entre beso y beso
-si…sigue dere…derecho-gemías entre sus brazos.
Ya en el cuarto el peligris no despegaba los labios de tu piel, estaba completamente hipnotizado por ti, dejaba besos y pequeños mordiscos por tu cuello, clavícula, parte de tu escote, tus gemidos y exhalaciones se escuchaban por todo el cuarto y estabas segura que por todo el departamento, tu cuerpo hervía bajo las manos de aquel ruso, la ropa comenzaba a incomodarte, por lo que guiaste las manos del peligris a los botones de tu blusa para que los quitase, mientras tu colabas tus dedos por debajo de su camiseta, dando pequeños arañazos a su abdomen duro y definido, pero los dedos de él te desconcentraban a medida que quitaba tus botones, sus manos frías hacían que dieras respingos, aquel tacto paradójicamente te encendía.
-(T/N), (T/N)-repetía continuamente, sin dejar de besar alguna parte de ti, mientras se encargaba de tu brasier, mordisqueaba el lóbulo de tu oreja-ahora si no me privarás de ver tu hermoso cuerpo-recorrió tu espalda desde la base hasta la nuca.
-tu…tus, tus manos, están, están frías-murmuraste entre gemidos.
-pues entonces caliéntalas con tu cuerpo (T/N)-al decir aquello se aventuró hacia tu pantalón bajando la cremallera y quitándolo con rapidez al igual que tu ropa interior-calienta cada parte de mi-su voz aterciopelada hacia que vibraras, todo aquello acompañado con caricias en cada rincón de tu cuerpo.
En un abrir y cerrar de ojos él también se encontraba completamente desnudo, sus manos aun frías recorrían cada rincón de tu cuerpo provocando que soltases suspiros y gemidos que intentabas reprimir mordiendo tu labio inferior, de un segundo para otro paro de acariciarte, abriste lentamente los ojos y viste como una sonrisa surcaba su rostro, te contemplaba desde arriba, sin pensarlo en un impulso involuntario te abalanzaste y le tumbaste colocándote sobre él, un gemido salió de ambos al rosarse ambos sexos tras tu acción.
-Vik…Viktor, yo, yo quiero que ya no te contengas más-comenzaste a mecer tus caderas sobre el sexo del peligris, lo que provocaba roncos gemidos del ruso, y temblores en todo tu cuerpo.
-entonces, no hay marcha atrás (T/N), ya no-volvió a quedar sobre ti, y con sumo cuidado acaricio tu entrada con sus dedos, debía prepárate correctamente, ya que no quería dañarte, lo que menos en el mundo deseaba era regalarte un mal recuerdo, con cada caricia que te daba no podías controlar tus gemidos, lo que te hacia llevar las manos a tu boca, con su mano libre las quito-no ocultes tu voz, amo el sonido que hace, amo saber que soy yo quien hace surgir tan exquisita melodía.
Y ya no los contuviste más, te dejaste llevar por las caricias, por el roce de su cuerpo sobre el tuyo, sus dedos, su boca, que estaban entre tus piernas te hacia estremecer y como impulsos nerviosos se escabullían por tu columna y todo tu sistema nervioso.
-más, más, más-ya no sentías vergüenza de pedirle que fuera más allá-Vik, Viktor!-el orgasmo se acercaba lo sentías, pero él se alejó de ti antes de que eso sucediera-¿juegas conmigo?-dijiste ente jadeos.
-no más de lo que tú lo haces conmigo, mi hermosa (T/N)-subio hasta tus labios dejando sonoros besos en tu abdomen y senos-¿estás lista?
-…-lo miraste intensamente a los ojos-hace mucho estoy lista para ti mi ruso idiota-le sonreíste atrayendo su cuello y besándolo intensamente-hazlo, hazlo-le susurraste.
No hubo más palabras, el tan solo se acomodó entre tus piernas y se interiorizó en ti, se fundieron el uno en el otro de tus labios salió un alarido de placer al igual que de los labios de él, Viktor espero unos minutos a que te acostumbraras a su intromisión. Cuando ya no sentías la leve incomodidad y comenzaste a mover las caderas en un leve vaivén que pedías se intensificaran, hizo que el ruso acatara ello y se moviera mucho más fuerte, con cada movimiento su nombre se escapaba entre tus labios, tras cada estocada y gemido tuyo él se volvía loco por ti, con sus manos recorría cada parte de tu torso, sus manos heladas hacían paradójicamente arder tu piel.
-más, más, más-pedías hilarante, te habías puesto sobre él y te dejabas caer lentamente, lo estabas torturando, se le veía en el rostro como el placer le invadía. Escuchabas que te susurraba palabras en ruso, y aunque no las entendieras, aquella voz seductora te hacia perder la cabeza, te giraste sobre él dándole la espalda sin perder el movimiento de caderas, sentiste como él se incorporó levemente y atrapo tus senos y comenzó a masajearlos, dando lamidas y mordidas por todo tu cuello y parte de tu espalda, las embestidas siguieron siendo profundas y fuertes, tus gemidos se mezclaban con los de él, en tu vientre se comenzó a formar un torbellino de sensaciones, el clímax estaba cerca. Viktor volvió a quedar sobre ti e intensificó aún más el balance de sus caderas, hasta que ya no aguantaron más, te aferraste a su espalda, dejando quien sabe cuántas marcas en ella, el tomo tu cara y estampo sus labios en los tuyos amortiguando así el gran gemido que ambos dieron.
-rea…real…realmente qué me has hecho Víktor Nikiforov?-te recargaste en su pecho tratando de recobrar el aliento.
-podría preguntar lo mismo my dear-te beso cariñosamente la sien, atrayendo la cobija para que no te enfriaras- pensé que realmente me odiabas (T/N)-chan-hizo un puchero.
-mira que eres idiota-lo besaste y le viste a los ojos- si te odiara jamás hubiera dejado que me vieras desnuda, mucho menos que me tocaras. Pero hay que ver que me hiciste caer en tus garras.
-me gustas tanto (T/N)-chan-te volvió acorralar bajo su cuerpo.
-bueno sigamos averiguando qué es esto que nos pasa-le sonreíste coqueta mordiendo tu labio inferior.
Al parecer Yuri no vería a su entrenador por muchas, muchas horas y claramente a ti tampoco.
A quien lo haya leído muchas gracias, mis sinceras disculpas sin hay algunos horrores ortográficos, pero espero no sean muchos, muchos cariños XOXOXO
