Autoras: Nellie Lovett y MariSeverus

Disclaimer: We do not own Harry Potter I, II, III, IV, V, VI or VII

Copyright: Por favor, no copiar sin consentimiento, gracias :P

Segundo capitulo, más de 30 lectores y ni un comentario :(

Esperamos sinceramente que os guste ^^


Capitulo II

Hermione despertó después de aquel extraño y repetitivo sueño a primeras horas de la mañana.

Seguía sin comprender por qué tenía sueños como ese.

Se estiró en la cama y se preguntó si toda su vida seguiría soñando con algo sin sentido. Ladeó la cabeza para mirar a su alrededor. Sus compañeras seguían dormidas. Pronto comenzaría la hora escolar y deberían bajar a desayunar. Ahogando un bostezo, bajó un par de pisos hasta el cuarto de Ginny y sus compañeras para despertarla.

—Ginny, si no te levantas ahora, se te hará tarde de nuevo- le dijo zarandeándola, colocando su mano en el hombro de la menor de los Weasley.

—Sí…Como tú quieras. Eres guapo… ¿Lo sabías?

—¿Guapo? ¡Deja de soñar y levántate!- le espetó ella con impaciencia y tiró de la almohada que estaba bajo la cabeza de la joven. Su cabeza cayó en la cama y enseguida se despertó, nerviosa.

—¿Qué es lo que…? ¿Hermione? ¿Qué haces despierta si son las cuatro de la mañana? ¿Qué haces en mi habitación?

—Sí, las cuatro más tres horas más- le espetó Hermione y Ginny la miró con confusión- ¡Levántate, que debemos bajar a desayunar!

Tras aquello, Hermione salió corriendo a las escaleras y a abajo mientras su mejor amiga, Ginebra Weasly, trataba de seguirle el paso sin mucho éxito.

Harry y Ron apenas pudieron ver la mancha castaña que cruzó la puerta a toda prisa y se dirigió hacia el gran comedor. Ella no llegaría tarde a sus compromisos que eran bastantes. Llegaría puntual, como siempre. Y con minutos de sobra para repasar mentalmente las clases.

Apenas se sentó en la gran habitación miró a su alrededor.

El lugar estaba casi vacío, pero ya empezaban a llegar todos. Podía verles bostezar y desperezarse al tiempo que se quejaban de todos sus quehaceres. Pronto empezaría el jaleo.

Los Profesores también hacían acto de aparición, en especial aquella odiosa mujer. Destacaba entre todos con su traje rosa, y su sombrero rosa, y todo en ella rosa. Negó con la cabeza y se centró en desayunar.

Pudo oír cómo algunos hablaban de Quiddicth y de duelos, otros hablaban sobre las brujas de McBeth y los artistas de moda. Hermione solo pensaba en infinidades de textos por leer y teorías que aplicar. Pero también en el sueño que había tenido.

El sueño había sido ciertamente extraño, no le gustaba recordar aquella noche precisamente. Había sido rara, sobre todo ella misma. Y soñarlo no era bonito.

¿Por qué no pararía su mente de recordárselo? Debía mirar el libro de Adivinación, tal vez viniera algo de interpretación de sueños. Sino, a la biblioteca.

Tal vez estuviera leyendo demasiado, como se burlaba Ron, y le afectase al sueño REM.

Estando en el desayuno, Harry y Ron la alcanzaron al poco tiempo al igual que Ginny. Con un suspiro suave, les dio los buenos días a sus amigos y se dedicó a continuar comiendo. Ron no paraba de hablar con la boca llena, lo cual la ponía enferma. A ella y a los demás. Hermione soltó el tenedor y lo miró. Ron esperó por la queja, pero ésta, sin embargo, nunca llegó. Ella seguía distraída en aquel sueño que había tenido.

—Habrá leído demasiado anoche- suspiró Ron, contento con que Hermione dejara pasar su mal gesto. Harry se encogió de hombros y la miró.

—Será mejor que no trates de averiguarlo.

—Sí

La mayor parte del desayuno estuvieron hablando de técnicas que implementarían para los comienzos del Quiddicth. Ron escuchaba con atención y seguía comiendo como todo un cerdo. Hermione ladeó la cabeza y miró hacia el enorme techo soleado que circundaba el comedor. Tenía la sensación de que estaría todo el día dándole vueltas, y no le gustaba pensar que iba a distraerse.

—Creo que ya es tarde- indicó, sin esperar respuesta- Me iré al aula de transformaciones. Por amor a dios, no lleguéis tarde otra vez- les pidió exasperada y Ron hizo un gesto con la cabeza, fingiendo que había escuchado lo que ella le comentaba.

Hermione caminó con mucha prisa, como solía hacerlo, hacia el aula de transformaciones. No solía llegar tarde y no iba a comenzar. Con un suspiro y con mucha calma, se sentó en el lugar acostumbrado y miró hacia la pizarra. Muy pronto comenzarían a llegar el resto de los estudiantes.

Compartía el horario con Slytherin, aunque eso no representaba mayor problema. Estando sentada, observó a Ron y a Harry, que entraban corriendo tratando de no llegar tarde. Ron miró a Hermione de mala gana y se sentó a su lado. Ella no entendió el gesto pero se imaginaba un poco la razón.

—Pudiste decirnos que vendrías.

—Os lo dije -replicó ella.

—Pues no te oímos- dijo él, con enojo- debiste decirlo otra vez.

—¡No es culpa mía si no te lees los horarios, Ronald! ¡Tal vez debas mirarte los oídos!

—¡Estaba ocupado desayunando! - se defendió, rojo como un tomate.

—¡Querrás decir engullendo!

Hermione y Ron no volvieron a mirarse hasta que Minerva cruzó el aula y se detuvo junto a su escritorio. Harry agradeció que estuviera allí o las peleas hubiesen seguido hasta que se hartaran y no se hablaran por semanas. Con mucho cuidado, Hermione sacó sus utensilios de trabajo y juntó sus manos sobre la mesa, para esperar por la asignación. Los demás hicieron lo mismo y esperaron tranquilamente.

—Deja de pincharla -dijo Harry.

—¡Pero ha empezado ella! -se quejó el pelirrojo.

—Alumnos- McGonagall alzó la cabeza tras pasar lista, cortándo los cuchicheos- Hoy haremos un trabajo diferente- les indicó y ellos asintieron en silencio- copiarán las pautas para una transformación de un objeto grande a uno muy pequeño. Luego, practicaremos.

La joven suspiraba y pensaba mientras copiaba. Rellenaba su cuaderno pero no parecía estar presente. Pensaba nuevamente en aquel sueño y en cada fragmento de este. Realmente, tenía que descubrir de qué se trataba aquello y el por qué de su recurrencia en su cabeza.


Capitulo hecho por MariSeverus


N/As: Poco a poco...