El triángulo

2

Olivia aparca frente al edificio del FBI en Hartford, Connecticut. Inspira profundamente. Necesita tomarse un momento para animarse a entrar. Aún duda si ha hecho bien en llegar hasta ese punto, si se trataba de una locura.

Aún recuerda el gesto amargo de Peter y cada vez que lo hace sufre enormemente. Pero algo en su interior le decía que tenía que resolver esa situación. Sabía que podía perder a Peter, y temía que pasase, pero no podía dejar asuntos pendientes.

Lo más seguro es que se encontrase con Lincoln y fuese una persona diferente a la que ella había conocido, o que incluso fuese el mismo hombre con el que había compartido aquellos meses, tenía que saber si esos sentimientos seguían existiendo.

Por supuesto no se quedaría con él, y es lo que había intentado explicarle a Peter, sólo quería exorcizar su recuerdo, aunque él no lo entendiera, y cuando volviera a Boston lo más seguro es que ya no estuviese allí es que se hubiera marchado.

Toda decisión tenía su consecuencia y ella se había arriesgado a pesar de que sabía que iba a perder. Por eso salió del coche y se dirigió hacia el edificio con paso firme. No había nadie por allí, ni siquiera en la recepción, donde un teléfono sonaba sin que nadie lo atendiera.

Decidió no esperar y buscar por ella misma a ver si encontraba a alguien. Y no tuvo problema alguno cuando llegó hasta una sala donde varios agentes se movían de un lado a otro a un ritmo frenético. Los observó durante un momento, ninguno era a quien buscaba

- ¿Agente Dunham? – pregunta alguien tras ella y antes de volverse supo quién era. Había olvidado su voz, pero la reconoció inmediatamente. Cuando se gira le encontró allí, mirándola a través de sus gafas y fue casi como volver a esos día en aquella otra realidad, pero sólo duró un segundo, la sensación pasó al instante, quizás era esa la respuesta que buscaba.

- Agente Lee – responde Olivia dándose cuenta que de su boca no salía nada más

- Que bien volver a verla – dice mientras extendía su mano para estrecharla. Olivia se quedó algo parada, se preguntaba si Lincoln la recordaba de aquella otra vida

- ¿cómo dice? ¿Se acuerda de mí?

- Claro… el caso de Dana Gray… aquella mujer que no podía morir – dice bajando la voz para que el resto no pudiera oírle y Olivia comprende a que se refería, Lincoln si la conocía, pero fue Bell con quien trató

- Oh... si, lo olvidé

- La veo diferente… su gesto… el tono de su voz… ¿no estaba dedicada a la parte científica?

- Es una larga historia – responde Olivia intentando obviar el tema

- Si… bien… así que ha venido a ayudarnos ¿es que en Boston creen que no somos capaces de resolver un caso?

- No…no… por supuesto que no… espero que no se molesten…sólo quería cambiar de aires… y ya de paso… ayudar

- Tranquila… era una broma – asegura Lincoln sonriendo y Olivia vuelve a recordar cuando eso la ayudaba a sentirse mejor, pero también trae a su memoria a Peter, y le echa de menos de nuevo – En estos momentos cualquier ayuda será bienvenida… si quiere acompañarme, le pondré al día…

- Gracias – responde ella más animada, si se ocupa en un caso quizás olvide todo lo que le preocupa

- ¿Y qué tal el señor Bishop?... Peter quiero decir… – pregunta Lincoln mientras busca entre algunos papeles y no puede ver el gesto de Olivia que siente como si el corazón le diese un vuelco al oír el nombre de Peter en boca de Lincoln

- Oh… bien – acierta a decir, se siente turbada

- Un gran tipo… fue un placer trabajar a su lado

- Si… siempre lo es

- ¿Y por qué no ha venido con usted? ¿Sigue siendo asesor del FBI?

- si…es que está enfermo – responde Olivia, quisiera que Lincoln dejase de hablar de Peter, cada vez que le menciona recuerda su conversación en el hospital y le duele

- Espero que no sea nada. Quizás le llama cuando tenga un poco de tiempo

- Mejor no… simplemente se trata de una gripe

- ¿Se encuentra bien agente Dunham?

- Si… si…gracias… Me gustaría conocer los pormenores del caso, si no es molestia

- En absoluto… se trata de Jonathan Smith, es la tercera víctima de un secuestrador que tiene entre sus objetivos a hombres de mediana edad, casados, agentes de seguro. Hasta ahora no ha exigido rescate alguno, ni se sabe cuáles son sus reivindicaciones. Su proceder es que es pera a que lleguen a casa y les sorprende mientras meten el coche en el garaje. En el caso de Smith, su esposa vio como llegaba y se extrañó al ver que no terminaba de entrar en casa. Pensamos que se trata de alguien que sufrió alguna pérdida por contratar seguros con estos agentes

- ¿Y los otros dos secuestrados?

- Nada, no hemos tenido noticia alguna sobre ellos. Ni siquiera sabemos si siguen vivos

- Me gustaría tener una copia del expediente

- Por supuesto… nos vendrá bien una mirada fresca

- Gracias lo estudiaré

- ¿Puedo invitarla a cenar? De esa forma podré informarle mejor sobre el caso

- Me parece una buena idea – responde Olivia, quizás de esa forma tendrá una mejor oportunidad para enfrentarse a su dilema. De todas formas, cada vez que mira a Lee, ve a Peter delate suyo, mirándola fijamente, interrogándola sobre sus sentimientos y piensa que puede que tenga la respuesta a sus dudas, aunque le guste estar al lado de Lincoln, se encuentra cómoda con él y siente como si pudiera ser ella misma cuando están juntos.