Los suspiros eran cada vez más constantes, se volvían pesados y agitados, siendo los jadeos de clara satisfacción los que empezaban a llenar el silencio.
Él nunca llego lejos con ella por temor a hacerle daño, por temor a que si la hacía suya, no podría dejarla nunca.
Pero eso ahora le importaba una mierda.
Escucharla suspirar por sus caricias y besos era suficiente recompensa, olvidándose del mundo, nada más ellos dos.
Sus manos empezaron a recorrer su pequeño cuerpo. Tenía solo la franela que él le había dado para cubrirse y estaba por encima de sus pequeños senos, dejando ver su figura en su totalidad. La mirada de Syaoran se había oscurecido como nunca antes lo había hecho. Ella lo miro aun tratando de recuperar el aliento y se estremeció al ver como él recorría sin pudor alguno su cuerpo con los ojos, se sintió un poco poderosa al poder provocar eso en él.
Las caricias fueron suaves, intensas, como si él quisiera tomarse su tiempo en amarla y adorarla. Ella no quería quedarse atrás y con timidez recorrió su espalda con sus manos. Él se tenso y soltó un suspiro que la ánimo a seguir, pero él tomo sus manos y las junto encima de su cabeza. Tomo sus labios con profundidad, saboreándola y al romper el beso la miro a los ojos.
— No sabes como deseo que me toques, Sakura — Dijo con voz ronca y profunda— Pero déjame el trabajo a mí… Quiero atesorar cada momento, cada reacción —Beso su clavícula bajando a su pecho —Quiero amarte.
Aquello lo había dicho tan bajo que pensó que lo había imaginado, pero perdió la capacidad de pensar cuando él se apodero de uno de sus montículos. Fue invetibale gemir ante la caricia intima, aquellas sensaciones tan nuevas la estaba haciendo perder la razón.
La forma en que la trataba era tan delicada y especial que pensó que se derretiría de ternura. Sin embargo, su cuerpo exigía más, tenía demasiada vergüenza de pedir más, pero era lo que sentía, quería que le diera más. Empezó a retorsece bajo su toque caliente y aterciopelado. Syaoran la torturaba con dulzura, tomándose su tiempo para saborearla aunque él también estuviese desesperado por fundirse en uno con ella.
Sus labios descendieron desde el monte de sus senos hasta su vientre, dejando un camino húmedo de besos. Ella temblaba, anhelaba acariciarlo también, pero él muy inteligentemente había capturado sus manos con la corbata que llevaba puesta cuando lo vio en el parque. Sin saber porque, aquel gesto la había encendido, le pareció increíblemente erótico. Él estaba preocupado por su disfrute y eso la hizo derretirse de ternura, pero ella estaba igual de preocupado por él.
No le quedo de otra que confiar en que luego podría pagarle las atenciones.
Sus ojos se abrieron demasiado cuando sintió su respiración entre sus piernas y bajo la mirada con rapidez. Syaoran la miraba con ojos profundos y ella casi se atraganta con su saliva al ver la sonrisa lobuna que su amado tenía en sus labios. Un fuerte jadeo escapo de su boca cuando él beso sin pudor alguno el centro de su excitación.
—¡E-espera! —Gimió —¡A-allí no!
Él hizo caso omiso a su petición y continuo con la dulce tortura. Amaba cada reacción que obtenía con su toque, amaba escucharla gemir por su causa, aquello lo estremecía y ponía "feliz" en ambos sentidos.
—¡S-syaoran! —Dijo sin aliento. —P-para…
Su boca decía una cosa, pero su cuerpo otra y él prefirió hacerle caso a su cuerpo y continuar disfrutando de su sabor.
Él olor del jabón mezclado con su olor y sabor de mujer lo volvía loco, jamás pensó sentirse así por una mujer, nunca le había dado esté tipo de atención a ninguna de sus "noches" y a ella no dudo ni un segundo en darle esa caricia intima con su boca. Uso su lengua y se adentró en ella asiéndola gritar.
Sintió como ella se tensaba y supo que estaba a punto de estallar. Pero todavía no quería eso así que se apartó de su húmedo y palpitante centro a regañadientes y se coló entre sus piernas. Sakura abrió los ojos que tuvo que cerrar cuando sintió la invasión de su lengua y le miro jadeante, confusa y anhelante por acabar, por dejarse ir, él estaba siendo malo y lo sabía, se aprovechaba de eso. Syaoran le dedico una sonrisa torcida y maliciosa para luego adueñarse de sus labios, haciendo que se probará a si misma en el proceso.
Syaoran estaba encantado con ella, estaba siendo mucho mejor de lo que esperaba. Nunca se preocupada por el disfrute ajeno, solo él de si mismo, pero con ella era diferente. A pesar de que estaba loco por sentir su toque, quería que ella disfrutara su primera vez con él en todos los sentidos. La tomo de las piernas y las abrió sutilmente y dedicándole una última mirada, tomo su palpitante erección y comenzó a hundirse en ella lentamente. Sakura se tensó al sentirlo y jadeo cuando el dolor empezó a hacerse presente.
—Aguanta —Jadeo contra su cuello hablándole dulcemente.
Sakura pensó que estaba muerta y por eso pensó que él le había hablado de esa forma tan dulce.
Se hundió en ella atravesando la capa de su pureza y tuvo que apretar la mandíbula con fuerza para tener control. Control era lo que necesitaba en esos momentos. Ella se sentía tan bien a su alrededor, apresándolo y apretándolo de una manera tan excitante que empezaba a temblar de necesidad.
Sintió como ella empezaba a relajar su cuerpo y soltó un suspiro de satisfacción, esa simple acción lo animo a moverse con extremada lentitud. Sakura se deshacía con cada embestida, era tortuosamente lenta. Ella quiso tocarlo con desespero y trato de liberar sus manos.
— Syaoran —Gimió - S-syaoran
—D-dime pequeña —Gruño con voz ronca, disfrutando de la sensación.
—D-déjame tocarte, por favor —Ella se arqueo para recibirlo una vez más —Necesito tocarte.
Él no se hizo de rogar y desato sus manos con agilidad. Ella no espero ni un segundo y empezó a acariciar su pecho y espalda. Lo tomo del cuello y lo atrajo hacía ella para besarlo de manera demandante, como nunca se había atrevido a besarlo. Syaoran empezó con movimientos más rápidos, aun cuidando de su amaba, pero necesitaba ir más rápido.
— Por favor — Pidió ella entre gemidos, ya no podía soportarlo —Más, por favor.
Con esa simple aprobación, el no espero más y continuo con embestidas más rápidas y profundas. Sakura se aferro a las sabanas cuando el alzó sus muslos y la tomo de las caderas, arqueándose hacía ella para continuar con más rapidez. Ella lo recibió con encantador entusiasmo hasta que estallo en mil pedazos.
Cuando él sintió su interior contraerse por el orgasmo, gimió sin poder tenerse el suyo más tiempo y se derramo en su interior.
—Joder —Gruño del placer del alivió.
Agotado se dejo caer en ella cuidando de no aplastarla. Sakura lo abrazo rodeando su cuello con sus pequeños bracitos y suspiro enamorada.
Había caído y sabía que si él se iba, no soportaría más.
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Una segunda sesión de besos y caricias los habían llevado a un tercer acto hasta que ambos cayeron rendidos en los brazos de Morfeo.
Sakura estaba acurrucada entre las sabanas con respiración acompasada. Estaba con una mano encerrada en un pequeño puño a la altura de su boca.
Abrió los ojos lentamente y se estiro de forma felina en la cama. Miro a su lado y vio que su amado no estaba. Encendiendo cada una de sus alarmas, se sentó de golpe en la cama asustada por se abandonada nuevamente.
El alivio que recorrió su ser cuando lo vio en una silla fumándose un cigarro mientras veía la lluvia por la ventana fue impresionante. Se cubrió con las sabanas y se quedo mirándolo. Parecía no darse cuenta de que ella ya había despertado.
Sakura se levanto envolviendo su cuerpo con las sabanas y se acerco a él hasta quedar frente. Syaoran alzó la mirada y la vio directamente a los ojos. Ella se veía hermosa hasta acabando de levantarse.
—Creí que lo habías dejado… —Musito ella viendo el cigarro. Syaoran lo apago rápidamente para evitar que ella siguiera respirando el humo.
—Lo hice —Respondió con voz profunda —Pero lo necesitaba.
Syaoran la tomo de la cintura y la sentó en sus piernas. Ella le miro sorprendida por su acción pero no dijo nada. Si ese era su momento, lo disfrutaría por completo. Sabía que cuando él se fuera, ella ya no podría estar de pie.
—Te amo —Le dijo en un susurro mientras se aferraba a su pecho y trataba de no llorar.
Él no dijo nada, no podía hacerlo. La aferro a él para no dejarla ir, la necesitaba.
—Yo también te amo.
Las palabras salieron antes de que él pudiera retenerlas.
Sakura sollozo por sus palabras y se aferro a su pecho desnudo con fuerza. Como anhelaba que esas cuatro palabras fueran reales y no producto de su imaginación. Porque ella sabía que era imposible que él dijera eso.
Un móvil sonó con fuerza amortiguando los sollozos de Sakura que se fueron apagando con el paso de los segundos. Él teléfono seguía sonando y ella alzó la mirada para verlo.
—¿No contestarás? —Preguntó en voz baja, pero el fue capaz de escucharla.
—Si… —Dudo un momento, no quería separarse de ella.
Con un suspiro, la aparto con mucha delicadeza de él y se levanto a tomar la llamada. Frunció el ceño cuando vio el "número desconocido".
—¿Hola?
El rostro de Syaoran se torno pálido.
—¿Q-que?. —Él volteo a mirar a Sakura con horror y fue hasta la ventana. Apartó la cortina de la venta para inspeccionar.
—Maldito. No te atrevas —Rugió con cólera y Sakura se preocupo. —¡Hijo de puta!
—Syaoran ¿Qué pasa? —Llamó ella con voz suave y dulce, pero notablemente preocupada.
— ¡Maldición! — Tiro el teléfono al piso con fuerza, rompiéndolo en el acto. —Vístete.
—Syaoran…
—¡Vístete! Tenemos que salir de aquí. — Grito encolerizado mientras se colocaba su ropa. —Joder, joder, joder —Murmuraba entre dientes.
Sakura miro a su amado mientras se ponía la ropa confundida. Su short estaba seco, así que logro ponérselo con la franela que él le había dado. De dio cuenta que había olvidado que no tenía zapatos. Quiso compartir esa información con él, pero estaba muy concentrado metiendo cosas en una pequeña mochila negra.
—Necesito que metas comida aquí, toda la que puedas —Dijo él lanzándole otra mochila.
Ella asintió sin comprender muy bien y fue hasta la pequeña cocina tomando algunas provisiones y alimentos sin perecer que él tenía allí. Metió todos los dulces que Syaoran tenía guardado en la pequeña nevera, acomodándolos muy bien para que entrara todo junto y una botella de agua mineral. Volvió hasta él y noto con horror como él cargaba un arma pequeña entre sus manos. Ella dejo caer la mochila al suelo y soltó un jadeo de sorpresa. Syaoran la miro sin expresión.
—¡Dijiste que lo habías dejado! — Sakura retrocedió.
—Lo hice — Metió el arma en su pantalón —Pero ellos no dejan de perseguirme.
Algo hizo click en la cabeza de la castaña.
—¿Por eso te fuiste…? —Musito.
—No es momento de hablar de eso, debemos largarnos. Los muy hijos de puta me encontraron… Y saben que estas conmigo.
Sakura miro a Syaoran con preocupación y sin decir nada, asintió tomando la mochila nuevamente.
—Necesitas zapatos — Dijo él al ver que ella estaba descalza. Frunció el ceño al notar lo corto que era el short sin las medias. —Y ropa menos reveladora. —Gruño.
Ella sonrió ligeramente. —Vamonos.
Syaoran le tendió un ama y ella la tomo sin decir nada, guardándola en su short. Salieron del lugar a tropiezos y cuando Syaoran escucho los gritos solo un improperio. Tomo a Sakura de la mano y la llevo al lado contrarío del ascensor. Ella enseguida entendió que iban a salir por la escalera de emergencia. Empezaron a correr por las escaleras hasta el séptimo piso, se suponía que debían bajar, pero ellos subían y él no iba arriesgarse.
— ¿Aun puedes hacer trucos? —Preguntó mientras corrían. Ella asintió.
— Si, solo apresurémonos. — Sakura estaba algo asustada y preocupada por lo que estaba pasando.
Si sus sospechas eran ciertas, la mafia a la que pertenecía Syaoran y había dejado le estaba dando caza. Ella se mordió el labio inferior asustada por él más que por ella. Subieron a la azotea del edificio y fueron hasta el borde.
—¿Aun te asustan las alturas? —Ella negó. —Bien, porque tenemos que saltar.
Sakura asintió decidida. Cuando escucharon el golpe de la puerta de la azotea se alarmaron. Syaoran soltó una maldición por lo bajo.
—¡Salta! —Gritó.
Sakura saltó. Él saltó.
Ambos cayeron en la azotea del edificio de al lado y empezaron a correr. Sakura ya no tenía la misma condición física que hace un año, pero eso no detenía sus piernas. Ambos siguieron saltando hasta que pararon en un edifico más bajo y bajaron por las escaleras negras de un costado. Ambos cayeron con agilidad al suelo húmedo por la lluvia y siguieron ahogo un quejido cuando sintió un corte en su pie derecho, de seguro se había enterrado algún vidrio.
—Mierda — Se reprendió mentalmente por decir una mala palabra —Syaoran.
El se detuvo y vio que ella cojeaba.
—Joder, necesitas zapatos.
Se agacho frente a ella con agilidad y tomo su pie inspeccionándolo. Por suerte, el vidrio estaba a la vista y le fue sencillo sacarlo, pero le dejo una herida profunda. Tomo su corbata y la enrollo alrededor para parar el sangrado y lo ató con fuerza. Ambos siguieron su recorrido sin decir nada más. Syaoran gruño cuando vio a tres hombres asomarse en el callejón para apuntarlos con sus armas. Empuje a Sakura a un basurero y saco su pequeña pistola de 9mm. Apunto y sin fallar ni una vez, derribo a los tres.
—Vamos.
Sakura obedeció y salieron del callejón. Syaoran notó a los otros hombres que corrían a toda velocidad hasta ellos. Tomo a la chica de la mano y corrió hasta un auto negro que había en una esquina, donde un hombre se estaba bajando. Syaoran golpeo al tipo y escucho un jadeo de parte de Sakura. Ignorando su posible cara de reproche, le quito las llaves y le dio una mirada a la castaña. Ella sin decir nada se subió al auto con la misma rapidez que él y arranco haciendo sonar los neumáticos.
Los disparos no se hicieron esperar y rompieron una parte del vidrio trasero. Sakura grito y se encogió en su asiento.
—Necesito que les dispares. —Ella lo miro incrédula. —Hazlo, así podremos perderlos.
—¡No voy a herir a nadie!
—No que los hieras maldita sea —Gruño sin quitar su mirada de la carretera y esquivaba ágilmente a los autos. —Dispárales a los neumáticos o algo para detenerlos, se que tienes una jodida puntería, has uso de ella.
Ella se mordió el labio indecisa. Otra bala impacto con el vidrio.
—¡Joder Sakura! ¡Hazlo de una jodida vez! ¡¿Quieres que nos maten!? — Grito.
— ¡Esta bien!
—Hay un arma en esa mochila, una M82A1 SNIPER, te servirá
Ella asintió sin decir nada y tomo el arma comprobando que estuviera cargada. Bajo el compartimiento del techo y se coló en el.
—¡Necesito que muevas el auto a los lados! ¡Así no podrán darme! —Pidió ella.
—¿Estas loca? ¿Cómo dispararás así?
—¡Solo hazlo quieres!
Gruñendo algún improperio le hizo caso. Los disparos no le daban los suficientemente cerca y tuvo que respirar para calmar su respiración. Apunto a las llantas de los autos de sus persecutores y disparo acertado en los dos primeros. Los autos derraparon en la pista y se volcaron haciendo que los de atrás chocaran y detuvieran la marcha.
"Perdónenme, no quería hacerles daño"
Se volvió a su asiento y noto como Syaoran la miaba de reojo.
—¿Cómo jodidos aprendiste a disparar en movimiento? —Preguntó incrédulo.
—¡Tu ya lo sabias! Ya tuvimos esta conversación.
—Si pero ¡No que sabías disparar en jodido movimiento joder! —
—¿Podemos hablar de esto luego? Salgamos de aquí.
Syaoran gruño y continuaron su camino sin decir nada.
Creo que será cuatro o cinco capítulos al final xD
