Cap.2
Rei se dirigió corriendo al encuentro con Seiya, estaba decidida, se lo contaría todo.
Al llegar él estaba con el sastre, le estaban dando los últimos detalles a su traje.
-Cierra esa boca que te entraran moscas-le dijo jovialmente.
-Te ves… perfecto-
-Lo sé-expresó revolviéndose el cabello.
-Seiya debo decirte algo-
-¿Que no te gusta?-señaló el traje.
-No no es eso, necesito que hablemos urgentemente-
-Espera-fue hacia la ropa que llevaba puesta hace unos minutos y saco del bolsillo una pequeña cajita- Toma cuídala con tu vida-entregándosela.
-¿Qué? ¿Porque me la das?-
-Porque eres la persona que más estimo y confío en este mundo. ¿Le gustara no?- abrió la caja y dejó relucir el anillo.
-Seguro que si-dijo poniéndose triste.
-Bueno ¿de que querías hablarme?-
-Bueno yo…nos conocemos hace que ¿20 años? O casi y…-
-¡Pum!-se escuchó. Un hombre había tirado un maniquí. El mismo los miraba como vigilándolos pero para nada disimulado.
-¿Quién es ese?-
-Es Zaf, Zafiro, un amigo-
-¿Y qué hace acá?-
-Quiere… pasar tiempo conmigo- fue lo primero que se le vino a la mente.
-Entonces de lo que querías hablarme era de eso, de él- dijo girando hacia el joven.
-Eeehh si exacto-no se le había ocurrido otra cosa. Y así le hablo brevemente sobre su relación con aquel hombre que los vigilaba y trataba de escuchar lo que hablaban.
-Bueno vamos a saludarlo, preséntamelo-y Seiya se fue hacia él para saludarlo.
-Es un placer-
-El placer es mío, ¿ya te lo dijo?-
-Si los felicito, hacen muy linda pareja- a lo que el joven quedó sorprendido.
….
Los tres se dirigieron hacia una iglesia en donde estaban todos los familiares de la novia, en el ensayo de la boda.
Al verlos entrar Serena se les abalanzó de la emoción.
-¡Ay por dios! ¿Es tu novio?-
-Si-dijo tímidamente Rei.
La rubia no paraba de abrazarlos y de darles besos, estaba muy exaltada.
-Perdonen es que me da mucha alegría, no sé porque pero me da mucha alegría- dijo mientras los seguía abrazando- ¡Ma! Ven mira quien está aquí- le gritó efusivamente y así lo presentó al supuesto novio de Rei a todos sus parientes.
-¿Te quedaras a cenar con nosotros no?-le preguntó Ikuko.
-No- dijo Rei.
-Si- a lo que la morocha lo miró desaprobándolo.
- ¿Y tu vuelo amor?-
-Lo cancelo-y le entregó una amplia sonrisa.
…
Durante la cena familiar Serena y todos los ahí presentes, incluyendo Seiya, no pararon de bombardearlos a preguntas, sobre cómo se conocieron, desde cuándo que salían, para cuando la boda.
-Estoy muy feliz por ti, la verdad es que me tenias algo preocupada-le dijo la rubia a Rei a lo que esta la miro seriamente.
-¿Por mi? ¿Porque?-intentó fingir una sonrisa.
-Porque Seiya me habló mucho de ti y de tus relaciones fallidas y ya me daba miedo que no llegaras a encontrar al hombre ideal, como yo lo hice- volteó hacia su prometido que estaba sentado a su lado para luego darle un pequeño beso.
La comida transcurrió normalmente pero el rostro de Rei todo ese tiempo no mostró para nada alegría todo lo contrario y Seiya tampoco estaba muy a gusto.
Culminada la cena los presentes comenzaron a marcharse uno por uno, quedando solo ellos 4.
-Bueno nos vemos mañana-
-Yo ya debo irme, tengo mi vuelo en unas horas-
-¿No estarás para la boda?-pregunto Serena haciendo pucheros.
-No pero les deseo lo mejor-dijo sin dejar de mirar a Rei, la cual solo hizo cara de desagrado.
….
En la oficina del padre de Serena.
Había entrado con la escusa de usar el teléfono.
-Mañana es el gran día-dijo sarcásticamente la peli negro mientras se colocó el anillo y lo contempló mirando sus dedos y moviéndolos.
Siguió imaginándose en ese lugar por unos segundos más y luego tipió en la computadora. Vigiló cada tanto de reojo que nadie se acercara y siguió escribiendo un email el cual no dejaría para nada bien a la rubia de odangos. En el mismo el padre de ésta supuestamente le hablaría al actual jefe de Seiya sobre su nuevo trabajo y como renunciaría éste al suyo.
Sin valor de enviarlo, porque la idea original no fue esa, lo dejo en la carpeta borrador y al notar que alguien se acercaba cerró todo rápidamente y se acercó hacia el teléfono haciéndose la que hablaba en el mismo, era el hombre de la limpieza, pero de igual manera decidió marcharse ya que su labor estaba casi hecha.
Unos minutos más tarde.
-Necesito que me mandes estos fax y estos email, ah y dos o tres que tengo en el ordenador-
-Muy bien Sr- le dijo su secretaria obedientemente.
…
Rei se encontraba ya en su cuarto ideando como haría para hacerle ver el dichoso email a Seiya, hasta que de pronto recibió una llamada.
-¿Si?-
-No puedo creerlo…ella…- se lo notó bastante mal.
-Seiya ¿Qué paso?-
-Me traicionó, no lo puedo creer…se acabo Rei, se acabo…-
-¿Pero qué paso?-dijo haciéndose la desentendida hasta que recordó enseguida aquel email, de seguro había sido enviado, lo cual no era parte del plan pero si había servido a su propósito, ella saldría airosa y feliz.
-Encima me niega que lo haya hecho dice que ella no fue que estoy loco-
-¿Quieres que vaya?-
-No, no quiero ver a nadie-dijo ya entre llanto y rabia.
-Espera voy enseguida para allá- le dijo y colgó para luego marcharse lo más rápido que pudo hacia su hotel.
Ya en el hotel donde se encontraba Seiya, la morocha intento que éste le abriera la puerta, pero no le respondía.
-Seiya ábreme-y nada.
Mientras esperaba que él le abriera se quedó observando el anillo una vez más, ya que aún lo tenía puesto, con una sonrisa en su rostro.
-Ahora si será mío- siguió para sí misma sonriendo- ¡Que tonta, que no vea que me lo probé!- e intento sacárselo pero no hubo caso, el mismo se había atorado en su dedo.
Recostada contra la puerta y en cuclillas se quedó varios minutos hasta que ésta se abrió de repente logrando que se cayera de espaldas.
-Hola-le abrió con los ojos hinchados y vidriosos.
-Hola-dijo tumbada en el suelo.
-No habrá boda, ¿tienes aquí el anillo que te di?-
Ella temerosamente saco su mano del bolsillo y se lo mostró.
-Es que me lo probé y no quiere salir y…-
Él tomo su dedo y se lo llevó hacia la boca para así succionarlo y poder retirarle el anillo, pero estaba tan abatido y en su mundo que no se percató del sin fin de sensaciones que le provocó a la peli negro este simple acto.
-Seiya…-suspiró.
….
-¿Qué haces aquí? ¿Lo ibas a cancelar viniendo y haciendo como si nada?-le preguntó muy enfadada.
-No podía ausentarme y no decir nada, debo hablarles a todos y decirles que se cancelo la boda…pero también quiero hablar con ella tengo la esperanza de que..-
-Seiya-
-Ya se, ¿puedes ir tu y decirle que me perdone, que si me acepta la boda se hace?-
Con cara de desagrado lo miró por unos instantes, asintió y luego se marcho hacia la futura o no novia ya no sabía que pensar.
-Serena, Seiya está muy mal y pregunta si aun así lo perdonas-
La rubia se le abalanzó de la alegría, no podía creerlo, su boda se iba a llevar a cabo al fin.
…
El dichoso día había llegado y parecía que se llevaría a cabo.
A pesar de todos sus intentos aun no había logrado ni parar la boda ni robárselo. Así que decidió realizar un último y desesperado intento con tal de evitarlo, contárselo de una vez por todas. Necesitaba saber que sentía él.
-Faltan unas horas para la ceremonia, ¿qué era lo que me tenías que contar tan importante que no puede esperar a mañana?- pregunto el peli negro mientras caminaban por unos rosales.
-Seiya…yo…yo te amo-dijo tomando de un brazo para detener la marcha.
-¿Qué? ¿Y Zafiro?-
-Él no es mi novio, lo dije solo para darte celos-
-Si la verdad que algo celoso me puso, no me habías contado nunca de él y yo siempre te conté todo pensé que ya no confiabas en mí-
-Seiya te acabo de decir que te amo y ¿tú piensas en eso?-dijo poniéndose molesta- Espera… ¿te dio celos?-
-Si, Rei eres mi mejor amiga y si tuvimos algo hace mucho pero eso fue hace mucho tiempo-
Aquellas palabras le rompieron el corazón, ella aun tenía la esperanza que el sintiera lo mismo.
-Rei, eres joven puedes rehacer tu vida y encontrar a alguien especial, como yo la encontré-
-Solo te pido una cosa-dijo cabizbaja y sin mirarlo.
-¿Qué?- él le levantó el mentón.
-Que me des un último beso-y sin esperar a que este le contestara ella se acercó a su rostro y lo besó.
Al soltarse de aquel beso Seiya observó como a unos pocos metros de allí se encontraba una joven rubia que al ver semejante escena quebró en llanto y echo a correr.
Sin dudarlo se soltó de Rei y emprendió marcha hacia su prometida, si aun lo seguía siendo luego de eso.
-¡Serena!-gritó el peli negro mientras corría.
-¡Seiya!-le gritaba su mejor amiga.
-¡Serena!-
-¡Seiya!-
Serena se metió a su coche y salió disparada de ahí. Lo mismo hizo Seiya que ahora la perseguía en su auto. Rei como no tenia vehículo trató de encontrar uno que tuviera las llaves puestas.
-¿Qué ya nadie confía en la gente?- se dijo mientras buscaba uno hasta que lo encontró, tomó el camión de las flores y comenzó a perseguirlos.
-¡ZAf, ayúdame! ¡Todo salió mal, nada salió como lo planee! ¡No tenía que haber dicho nada!- le gritó al teléfono mientras que con la otra mano manejaba.
-¿Dónde estás?-
-Me robe una camioneta y los estoy siguiendo. Esto me pasa por hacerte caso, le dije que lo amaba, lo bese y todo-
-Cálmate, a ver ¿cuando lo besaste él te beso también?-
-¿Cómo? ¡Si, si estábamos boca con boca Zaf!-
-¿Pero él movió sus labios o no? ¿O solo quedó petrificado como estatua?-
-¡Eso que importa porque nos interrumpieron!-
-¿Quien?-
-¡Serena! Arruinó todo y ahora Seiya la persigue-
-¿Seiya está persiguiendo a Serena?-
-¡Siiii!-
-¿Y tú estas persiguiendo a Seiya?-
-¡Siii te dije que sí!-
-Entonces ¿Quién te está persiguiendo a ti?-ella se quedó en silencio- ¡Rei por el amor de dios, el no te quiere, la boda es en unas horas!-
-¡No!-
…..
Los prófugos entraron en una línea de subte y Rei seguía empecinada en alcanzarlo.
-¡Serena!-gritó una y otra vez el joven tratando de encontrarla pero le era imposible había tanta gente, era un tumulto.
Cuando por fin la peli negro lo encontró él estaba sentado en una banca, muy abatido con las manos sosteniéndose la cabeza. Ella se sentó a su lado y nuevamente tomó coraje.
-Seiya, debo confesarte algo, bueno la verdad que algo mas- el no la miraba.
-Además de que te amo… lo que sucede es que… desde que la conocí trate de hacer lo imposible por separarlos…-
-¿Qué, porque querrías hacer eso?-
-Yo… yo quería volver a conquistarte, como antes…-
-No puedo creerlo, ¿Cómo pudiste?-
-He hecho cosas terribles, porque te amo pero eso no es excusa… soy como una nata, no algo peor, soy los hongos que se comen la nata-
-No, algo peor, eres el pus que infecta la mucosa que afecta al hongo que se come la nata podrida… por otro lado, gracias por amarme así, eso es… muy halagador-realizó una pequeña sonrisa.
-Pero me convierte en hongo- lloriqueó.
-Bueno ya sabíamos eso- y ambos sonrieron-
Él le entrego un pañuelo y ella se seco las lágrimas con este.
-¿Por qué crees que ella vino hacia acá?-dijo más calmada.
-Porque aquí fue donde le propuse matrimonio-
Rei no pudo evitar ver la tristeza que ahora opacaban aquellos hermosos ojos celestes.
-No te preocupes, la encontraremos-Seiya trato de dibujar nuevamente una sonrisa en su rostro.
-Vamos, nos dividiremos-
….
Al cabo de nos minutos llamo a una de las dama de honor.
-Hola, ¿Serena esta con uds?-
-No, ¿Por qué? De seguro esta con Seiya haciendo cochinadas-y largo unas carcajadas.
-Bueno si la ves dile que la estoy buscando-
-Bueno, aunque ahora que lo pienso, hace unos minutos me llamo un conocido diciendo que la vio en …-
Rei se dirigió velozmente al lugar, era un baño público y estaba lleno.
-¿Serena?, ¿Serena?-
-Vete, ¡bruja!-
-Serena-y le golpeó la puerta de donde escuchó su voz.
La rubia abrió la puerta y ya no era la jovencita tierna y adorable que portaba unos odangos en su cabellera.
-¿Quién…demonios… te… crees… que… eres?-le dijo señalándola y golpeándola con el dedo índice fuertemente en el pecho hasta arrinconarla hasta la puerta de otro baño.
-¡Pelea!-gritó una mujer.
-Yo confié en ti, te creí mi amiga, te hice mi madrina de bodas ¿y tu como me pagas? ¡Quitándome al novio!-
-¡OHHHHHHHHHH!-se escuchó a unísono.
-¡Perra!-
-Sin vergüenza-
Que no le decían las mujeres que allí se encontraban.
-¡Tú solo querías tenerme cerca porque no confiabas en mi!- le recriminó la pelinegro.
-Y tenía razón-
-¡Si pero no es mi culpa!-
-¡Lo besaste…-
-¡OOOHHH!-
-Descarada-
-… en la casa de mis padres, el día de mi boda!-
-¡Mátala!-
-¡Que maldita!-
-Serena…-
-¡Cállate!-le apuntó la rubia bastante furiosa golpeando la puerta en donde esta otra se encontraba recostada casi golpeándole la cara contra la madera.
-¡Vamos pequeña!-
-¡Yo amo a ese hombre, lo amo con locura y no permitiré que nada ni nadie ni mucho menos una falsa, hipócrita y buscona como tú me lo quite!-
-¡Así se habla!-gritaron un par a coro y comenzaron a aplaudir.
-Ok, ok, basta, tranquilas- se dirigió hacia la muchedumbre- Si le di un beso y quería robármelo-
Todas la miraban con desprecio y hasta enojo.
-Ganaste él te ama a ti, no a mi-
Serena solo la miró aún con el seño fruncido.
-Solo quiero llevarte hasta allá para que te puedas casar con el hombre de tu vida, porque tú eres la mujer de la suya- la rubia camino unos pasos y se le acercó, seguía seria y todas estaban a la expectativa de que haría, hasta la misma Rei estaba esperando su reacción.
La joven de odangos, graciosos y hasta infantiles para el entender de la peli negro, le sonrió y la abrazó. Todas las presentes comenzaron a aplaudir, algunas hasta se les escaparon unas lágrimas, Rei no fue la excepción.
…..
La boda se llevó a cabo. La novia fue escoltada por su padre Kenji. Estuvo bellísima con su vestido blanco y su prometido ya casi esposo no apartó su vista sobre ella, era la mirada de un hombre muy enamorado.
-Los declaro marido y mujer- declaró el cura y aquellas palabras repercutieron en el corazón de Rei pero ahora estaba aliviada, por más que le dolió el haberlo perdido se sintió muy feliz por ambos porque sabía lo que estos se querían.
….
Ya en la celebración.
Todos sentados en sus mesas llegó la hora de los brindis por la nueva pareja. Habló el padrino del novio y dijo las clásicas palabras que se dicen en esos momentos, hasta que antes de tomar asiento llamo a Rei marcándole su turno, esta se levantó lentamente, se acomodó su ceñido vestido, desdobló un pequeño papel en el que había escrito su discurso y comenzó.
-Tuve un sueño muy extraño, una persona muy mala quería separarlos. Pero menos mal que al despertar me di cuenta de que solo fue un sueño y las cosas sucedieron como debían ser-sus ojos se llenaron de lagrimas- Mi mejor amigo encontró a la mejor mujer del mundo y eso me pone muy feliz-dijo llevándose la mano como para evitar largarse en llanto. Todos la miraban dulcemente, como alagando aquellas sinceras palabras, solo los novios sabían lo que eso significaba realmente.
-Me van a matar pero no les compre nada… así que mi regalo es este- y señaló hacia la banda de música y con un gesto con su cabeza la misma comenzó a tocar una canción- Es momentánea, hasta que juntos encuentren "su canción"- dirigiéndose al joven novio. El sabia que canción era esa, hace muchos años había sido "su" canción y ella ahora se las estaba entregando.
Seiya la miró dulcemente y luego volteo hacia su ahora esposa y juntos se levantaron para dirigirse hacia la pista de baile.
Mientras los recién casados brindaron el espectáculo la joven amiga solo los observó desde su asiento y al notar como estos dos se miraban se le escapó una lagrima, hasta que un sonido que salió desde su bolso la desconcentro.
-¿Si?-dijo sabiendo quien era.
-¿Te diviertes hermosa?-
-Podría decirse, pero hice lo que tenía que hacer-
-¿Qué, por fin los separaste?-
-No, todo lo contrario-dijo mirándolos bailar.
-Muy bien, estoy orgulloso de ti-
Ella se ruborizo.
-Pero más lo estaré si vuelves a ser tú misma-
-Gracias, pero eso tomara tiempo-
-Estás preciosa con ese vestido color lavanda, con ese peinado recogido...-
-¿Cómo sabes…-
-Ahora golpeteas la mesa con los dedos como cuando estas nerviosa…-
-No te dije que color era el vestido…-
-Ahora suena una canción conocida y te dan ganas de bailar pero no tienes con quien así que te lamentas…-
Ella se quedó pensando y volteo hacia todos lados.
-Ahora estas buscando algo o a alguien quizás, te levantas de la silla y empiezas a recorrer la pista entre la gente-el iba relatando exactamente lo que ella hacía-Hasta que por fin lo vez, aquel apuesto caballero sentado en una mesa, solo a la espera de una hermosa muchacha. ¡Pero espera! Esta hablando por teléfono, ¿con quién hablara? Bueno eso no te importa porque él te mira desde donde está y se levanta para dirigirse hacia ti como un león en busca de su gacela. Tú te quedas boquiabierta de tanto esplendor…-
Mientras el relataba ella no paró de reír con sus ocurrencias.
-…Cuando por fin llega a ti te dices a ti misma, ¡oh por dios! ¡Qué hombre tan perfecto! ¿Aceptara bailar conmigo?-y colgó su teléfono y con la otra mano tomo el de ella para también colgar. Dejo ambos aparatos sobre una mesa cercana y volvió a voltear hacia esta.
-Ese hombre perfecto no se casara contigo, ni tendrán sexo, salvo que fueras un hombre, claro-y le sonrió.
Rei siguió riéndose.
-Pero ese hombre si te dará una cosa-
-¿Qué?-preguntó ella mientras él la tomó con una mano de la cintura y con la otra la sujetó de su otra mano.
-Bailará contigo-y así comenzaron a moverse por la pista y dar vueltas, sin parar de reír a carcajadas.
…..FIN….
