Hola chicas gracias por sus favoritos con el capi amterior me alegro que les haya gustado...
espero que este capi aclare las dudas que les haya surgido en el capi anterior... poco a poco se integraran los demas personajes... Los vulturi son importantes en la historia pero son buenos lo prometo...
Espero sus reviews... un abrazo!
CORAZÓN EXTRANJERO
Capítulo 2: Sorpresa!.
BELLA POV
No se si estaba soñando o los ruidos que percibía eran reales.
-Ohhh Charlie míralas. ¿No se ven adorables?- definitivamente los ruidos eran reales. Mi madre tiene la mala costumbre de levantarse excepcionalmente temprano y con ello despertar a todos en la casa. Heidi y yo habíamos aprendido a cerrar nuestras habitaciones con seguro, pero esta noche nos olvidamos de eso.
No escuche nada más por lo que imaginé que mis padres se habían ido de la habitación, pero me di cuenta de mi error cuando una luz impactó contra mi rostro.
Abrí los ojos lo suficiente como para ver a mi madre sosteniendo mi cámara y a mi hermana lanzándole un cojin en la cara a mi padre que se estaba riendo de nosotras.
-Oye!-se quejó mi padre. Supuse que el cojín dio en el blanco y no lo dudo con la puntería que tiene Heidi.
-FUERA!-grité. Si, me ponía de mal humor que me despertaran de esa manera.
Mis padres salieron de mi habitación y me deje caer de nuevo en la almohada con la esperanza de volver a dormir, pero no, el sueño huyo.
-Genial-mascullé molesta.
Me levante de la cama y me metí en mi baño a ducharme, lavarme los dientes y desperezarme. Hoy tenía que continuar empacando unas cosas para mandar la primera tanda a Italia.
Cuando salí de ducharme Heidi ya estaba despierta pero estaba acostada mirando el techo, pensativa, mi hermana y yo tendíamos a perdernos en nuestros pensamientos.
-Tierra llamando a Heidi-canturree mientras abría mi closet y sacaba la ropa que me pondría en el día.
-Odio cuando me despiertan así. Tenemos que recuperar tu cámara para borrar esa foto. Es vergonzosa.-me dijo al tiempo que se sentaba en mi cama.
-Totalmente de acuerdo- respondí yo mientras me vestía.
Al poco rato mi celular sonó mostrando una llamada, Heidi me pasó el aparto y vi que era Bree.
-Hola Bree- salude a mi mejor amiga.
-Tenemos que hablar YA.-su voz denotaba la urgencia e importancia del tema.
-De acuerdo. En el parque en cinco minutos. – ambas colgamos la llamada
Heidi me miró entendiendo mi situación.
Bajé corriendo las escaleras hacia la cocina para tomar un jugo antes de salir.
-¿Por qué tanta prisa Bella?-preguntó mi padre mientras desayunaba. Más tarde me cobraría la bromita de la foto.
-Porque me encontraré en dos minutos con Bree en el parque- contesté, mi padre asintió pidiéndome que le avisara si pasaría la tarde en casa de mi mejor amiga.
Me tomé el jugo y salí corriendo al parque. Al llegar Bree estaba sentada en uno de los bancos, estaba triste, lo notaba por como sus hombros estaban tensos y por como su ceño se fruncía, eran años de amistad. Conocía cada estado de ánimo, cada expresión de mi amiga, era mi hermana en muchos sentidos.
-Hola- saludé con cuidado. Ella alzó la vista y vi sus ojos llorosos.-¿Qué sucede?-pregunté preocupada.
-Bells… me voy… a…Italia con mi papá… en Diciembre…- luego de su confesión se lanzó a mis brazos sollozando.
Yo me quede en shock. Es decir, era demasiada casualidad que ella se mudara en Diciembre y yo me mudara en un mes. Pero luego que salí del shock una gran sonrisa los sustituyó.
-Eso es magnífico.- ella me miró confundida y un poco ofendida.- Escúchame antes. Yo me mudo en un mes a Italia, de hecho mañana mando las primeras cajas y es en la misma ciudad en la que vive tu papá.-Dejó de llorar para quedarse en shock tal como yo me había quedado al principio.
Un grito de alegría sustituyó al shock de Bree, para luego abrazarme y reír emocionada.
Al final, Bree me invitó a su casa para que la ayudara a hablar con su madre para convencerla de mudarse a mediados de verano, justo cuando ya yo tuviera un mes allí. Su madre lo tomó de buena gana, incluso llamaron al Señor Tanner para que diera su opinión, él estuvo de acuerdo y eso significó nuevos gritos y alegría.
Estuve ayudando a mi amiga a hacer lo mismo que yo estuve haciendo ayer con Heidi, conversábamos animadamente mientras envolvíamos en periódico los portarretratos que tenía en su habitación, ella tenía una muñeca de porcelana que le había regalado en su cumpleaños número 13. Yo tenía las máscaras que simbolizaban el teatro, cortesía de ella cuando viajó a Venecia con su padre, me las regaló por mi cumpleaños número 15, se lo había perdido así que ella me dijo "te traje esto en defecto de algún pobre regalo de aquí". Era mi pertenencia más preciada.
-Es asombroso que vayamos vivir en la misma ciudad sin siquiera planearlo-dijo Bree quien todavía alucinaba con la noticia.
Mi celular interrumpió mi no formulada respuesta. Era Heidi.
-¡Diablos! Olvidé avisar que pasaría la tarde en tu casa.- susurré molesta.
-¿Hola?- respondí con mi voz más inocente
-Te conozco Isabella y no intentes sonar inocente.-me regaño mi hermana- ¿Estás en casa de Bree?- continuó más calmada.
-Si estoy en su casa. Voy para allá en una hora o dos- respondí.
Mi hermana soltó un suspiro resignado y colgó el teléfono luego de despedirse y pronunciar un "de acuerdo" algo extraño.
Pasamos una tarde agradable y ya habíamos empacado la gran parte de su habitación. Sólo quedaba su ropa y los libros de la escuela para terminar de estudiar para los exámenes que nos faltaba presentar.
El tiempo seguía su curso y ya era el día en que partía a Italia y mi hermana a Inglaterra, viajaríamos juntas hasta Inglaterra, donde mi vuelo hacía escala y donde Heidi se quedaba.
-Bien Bells. Despídete de tu habitación es hora de irnos- me dijo mi hermana abrazándome por los hombros.
Me despedí de mi habitación, cerré la puerta tras de mi cuando salí y en la sala me encontré con mis padres, mi hermana y mi mejor amiga.
El trayecto al aeropuerto fue corto.
No íbamos apurados pero tampoco contábamos con mucho tiempo, por lo que nos despedimos rápido y fuimos a facturar nuestras maletas. Cada una llevaba 2 maletas.
-Bien Bella aquí vamos- me dije a mi misma cuando me subí al avión.
Todo el vuelo estuve conversando con mi hermana sobre lo nerviosa que estaba de empezar en un país nuevo, de conocer nuevas personas etc. Ella me aconsejó muy bien sobre cómo llevar el hecho de conocer nuevas personas.
Cuando llegamos a Inglaterra ambas tuvimos que recoger nuestras maletas. Mi avión salía en dos horas y media por lo que me acompañó a comer algo rápido en la feria del aeropuerto para luego acompañarme hasta la facturación de mis maletas para Italia.
-Te quiero Heidi Gracias.-La abracé con un nudo en la garganta, quiero decir seguro la vería varias veces los fines de semana, ella podría tomar el tren a Italia o yo ir hacia Inglaterra, pero aún así era extraño despedirme de ella.
-y yo a ti Bells. Salúdame a todos. En especial a Rosalie y dile que me tiene abandonada.-ambas reímos y yo me adentré hacia mi puerta de embarque. Ahora todo era más real, no un simple plan. Como dijo Heidi en su momento, no hay vuelta atrás.
Mientras duró el vuelo, pensé en la manera de darle la sorpresa a Jane y a Rosalie, las hermanas más locas del mundo y las mejores primas del planeta.
Al llegar al aeropuerto la sorprendida fui yo al ver que Rosalie estaba allí con un chico que parecía un armario.
-Rose!-grité abrazandola
-BELLA!- grito ella de vuelta con su acento italiano tan característico.
Nos abrazamos por un largo rato riendo y saltando y a veces gritábamos llamando la atención de muchos pasajeros.
-Oh Bella te presento a Emmett mi novio. Em te presento a Bella mi prima.-El armario, digo el chico sonrió ampliamente marcando sus hoyuelos y se veía adorable, como un niño de cinco años.
-Encanta de conocerte por fin Bella- me abrazó para mi sorpresa y diversión de mi prima.
-¿Eres Estadounidense?- pregunté sorprendida.
-Hasta los 15 años. Luego a mi padre lo transfirieron por trabajo y heme aquí.- me dijo como si comentara el color del cielo.
-Genial. – dije por lo bajito. Al menos no era la única extranjera en suelo Italiano.
-Bien es hora de dejar este lugar. A Jane le encantará saber porque no la dejaron salir el fin de semana.- dijo con burla. Rosalie tenía la misma edad que Heidi. 22 años mientras que Jane y yo teníamos 18.
Emmett me ayudó con mi maleta más grande, mientras yo llevaba la otra. Al llegar al estacionamiento me sentí como una vaca siguiendo al pastor ya que iba detrás de mi prima y su novio porque lógicamente no sabía donde habían estacionado.
-Bella. Te presento al Jeep de Emmett. Lo cuida más que a su vida.- me dijo Rose.
-Vaya pues que bueno conocer a alguien que cuida su auto. Mi hermana no se caracteriza mucho por cuidar de su auto. Hablando de Heidi, te manda saludos y manda a decir que la tienes abandonada Rose.- era mejor dar el mensaje de una vez, corría el riesgo que se me olvidara.
Entre bromas de Emmett, varios sonrojos de mi parte, y comentarios de Rose hacia Emmett , el trayecto a casa de mi prima fue animado y tranquilo.
-Mis padres salieron a hacer mercado y Jane está en su habitación. Tu habitación es la de siempre dejaré tus cosas allí mientras le das la sorpresa a la enana- puntuó Rosalie cuando llegamos a casa.
-Perfecto. Gracias Rose.-agradecí y desaparecí por las escaleras rumbo a la habitación de mi prima.
Toc toc toc. Tomé aire y suspiré "Aquí vamos" pensé.
-Déjame en paz- Uhy Jane si que estaba molesta.
Toc toc toc volví a tocar. "Vamos Jane si no abres no tiene chiste" me quejé mentalmente.
No respondió así que decidí intentar una vez más. Si no me abría, la sorprendería en la cena.
Toc toc toc.
-Que no entiendes el significado de déjame en paz- gritó Jane abriendo la puerta mientras yo la veía con una sonrisa divertida y una ceja enarcada.
-Pues si quieres me voy- dije cruzándome de brazos.
-BELLA!- "esta es la Jane que conozco" pensé.
Gritó y gritó y gritó cosas como " tu … pero… estas aquí.. " y de nuevo gritos sin sentido. Vaya que pulmones tenía.
-Cállate me dejarás sorda- le dije riéndome mientras la abrazaba de nuevo.
-¿por eso no me dejaron salir el fin de semana?- Me preguntó.
-Supongo que si es por eso. Pero ¿no te parece razón suficiente?- pregunté haciéndome la ofendida.
-Claro que si. Me encanta.-gritó de nuevo.
Al día siguiente fuimos a pie a la escuela donde me tocaba ver clases en septiembre, tenía que terminar de inscribirme aunque solo quedaba que me dieran mi horario ya que mi tio me inscribió cuando le di la noticia por teléfono.
-Sinceramente Jane. No entiendo como no te diste cuenta de que algo se cocinaba en tu familia. Es decir las cajas, tu papá inscribiéndome en la escuela…- la molesté.
-bueno estaba distraída. –se excusó.
Todo fue excelente con la directora de la escuela, era una señora mayor pero amable, me dio la bienvenida y me deseó lo mejor en mi nueva escuela.
De regreso a casa íbamos hablando lo que habíamos hecho desde Diciembre que vine la última vez.
-¿Jane?- ambas detuvimos nuestro avance por un chico que se paró delante de nosotras.
-Hola Jasper- saludó mi prima.- Te presento a mi prima Bella. Bella él es Jasper un amigo.
-Mucho gusto- estiré mi mano y él la tomó con una sonrisa amistosa.
-¿Qué hacen por aquí?- preguntó.
-Acompañaba a Bella a conocer la escuela y recoger su horario para septiembre.- le contestó Jane. Jasper se veía un chico agradable.
Esa tarde supe que Jasper tenía dos hermanos y uno de ellos era Emmett.
Jane me contó que su novio Alec tenía dos hermanos, su hermana menor se llama Alice y tiene nuestra edad, y su hermano mayor se llama Demetri y estudia con Emmett y Rose en la universidad, también me obligó a estar de acuerdo en hacer una "fiesta" con sus amigos en la casa para que los conociera.
Esa tarde Bree me habló por Skype y le conté todo lo que había hecho, incluso le presenté a Jane y ella saltó de alegría al saber que Bree vendría a estudiar también en unas semanas.
Todo iba miel sobre hojuelas, solo esperaba que se mantuviera así.
Supongo que saben lo que es Skype... es un programa para hacer videollamadas desde la computadora... muy útil :)
