Disclaimer: Los personajes y el mundo de Harry Potter no me pertenecen, J.K. Rowling es su única y entera dueña.

Este fic participa del reto "Amor a través de los tiempos" del foro "La Sala de los Menesteres".

Este es el segundo drabble referente a la generación de los Merodeadores. La pareja es James Potter y Lily Evans.

¡Espero que os guste! :)


DEJAR EL MIEDO ATRÁS

Lily no podía dejar de dar vueltas en la cama pensando en la cita de mañana. No era una cita normal, era una cita con James. ¿Cuándo dejó de ser Potter para ser James? En su mente, la pelirroja vislumbró, por enésima vez, el momento acontecido horas antes en la Sala común. James estaba distinto; su cabello continuaba igual de despeinado que siempre pero ya no se lo despeinaba a posta para parecer seductor. Estaba más serio, más cabal, más... más maduro. Y más guapo. Lily se reprendió y se giró en la cama enfadada consigo misma.

A la mañana siguiente acudió a las puertas del castillo donde un James alto y desgarbado la estaba esperando. Y ella misma se percató del brillo especial en sus ojos marrones, de la sonrisa que se le formó cuando la vio a ella bajar, de la inseguridad que impregnaba cada uno de sus gestos. Y Lily estuvo casi segura que James había albergado la posibilidad que ella le diera plantón.

En Hogsmeade, James tuvo que ausentarse un momento y Lily se quedó esperándole en las Tres Escobas mientras bebía una cerveza de mantequilla. Al fondo de la sala, vio a Severus Snape en compañía de Black y los hermanos Carrow. Lily apartó rápidamente la mirada y se sobresaltó cuando una mano se le posó en el hombro. Alzó la mirada y vio a James observando al mismo grupo que segundos antes había estado mirando ella.

—Si Snape prefiere a ese tipo de compañías por encima de la tuya, solo demuestra que no sabe apreciar lo que realmente vale la pena.

Lily lo observó detenidamente pensando que aquellas era de las pocas veces que le escuchaba hablar seriamente, sin bromas ni pretensiones de por medio. El castaño se sentó en frente de ella y le agarró la mano con firmeza. Lily no tuvo miedo de devolverle el apretón.

Porque no importaba que una guerra se estuviera cerniendo sobre ellos, sobre el mundo mágico, sobre el mundo muggle. Porque no importaba que ella estuviera en el punto de mira de los llamados mortífagos por ser una impura. Porque no importaba que unos meses atrás James fuera Potter, el fanfarrón de turno, un prepotente, un fanfarrón. Porque también se había dado cuenta que James era más de lo que ella había visto. Porque en esa cita había descubierto a un James noble, amable, divertido, comprometido. Porque incluso ella misma debía de reconocerse que desde que el castaño decidió ignorarla, ella no había echo más que observarle a hurtadillas.

Por eso, cuando James la besó, ella no se apartó.


La verdad es que no me encuentro muy convencida de cómo me ha quedado. Quería plasmar tantas cosas en este drabble que creo que no lo he acabado de decirlo todo, como que lo siento un poco incompleto. Por eso me gustaría pediros vuestra opinión que hayáis tenido de este drabble (y del primero, y de los que vendrán, si queréis). Cualquier opinión será bienvenida :)

Eileen Black.