Capítulo 2: Un Compromiso Inesperado

Hello! Aquí estoy nuevamente trayéndoles el segundo capítulo de Algo Parecido al Amor…

No les ha pasado que sus padres quieren obligarlas a casarse con un príncipe millonario, apuesto, fuerte y astuto, pero se niegan porque están enamoradas del pobretón sin futuro que es apuesto? Ah no? Entonces soy solo yo?... Ok, a mí tampoco u.u pero conozco a alguien a quien sí la obligaron…. Veamos que sucede!

Los personajes pertenecientes a la franquicia Dragon Ball son propiedad de Akira Toriyama.

En medio de la noche una joven princesa corría por la ciudad de regreso a su palacio con lágrimas en sus ojos, intentó detener el brote de lágrimas pero le era imposible; su corazón se sentía tan herido que tenía la necesidad de desahogarse.

Finalmente llegó a las afueras del castillo, contempló su inmensidad con tristeza y lo rodeó hasta llegar a un arbusto donde se detuvo por un momento para secar sus lágrimas que habían recorrido su rostro; respiró profundo y se adentró en el arbusto donde detrás se encontraba el agujero por el que ella había escapado del castillo. Entró y cerró el orificio para que nadie lo notara.

Deprimida por su realidad, emprendió el camino de regreso a su habitación, probablemente para seguir llorando por su desdichado corazón; ni siquiera se había asegurado de que el perímetro estaba libre de sirvientes, ella solo siguió atravesando el jardín… Entre medio de las sombras, un joven hombre la observaba; él estaba recostado en un pilar y tenía los brazos cruzados, al ver a la joven princesa tan deprimida frunció y luego sonrió…

-"Bulma, siempre tan impulsiva…Nunca piensas en las consecuencias de tus actos…"….-Pensó el joven príncipe al ver a su hermana subir las escaleras tan deprimida que parecía que estaba en modo zombie.

Bulma abrió la puerta de su habitación, caminó hacia su cama y se dejó caer en ella; abrazó una almohada y de nuevo empezó a derramar lágrimas sintiéndose una tonta por haber hecho algo tan imprudente, por haber creído que él lo dejaría todo por ella, por haber obligado a Yamcha a que de ahora de adelante él se sintiera incómodo con la presencia de ella… Lo había cambiado todo y ya no había vuelta atrás….

-"No, no lo puedo permitir.."…-Se dijo levantando su rostro de entre las almohadas…-"No voy a perderlo tan fácilmente, voy a luchar hasta que mi padre me dé el consentimiento para casarme con Yamcha!.."…-Se dijo decidida. Bulma secó las lágrimas de sus ojos, se colocó correctamente en su cama y luego de arroparse suspiró profundamente antes de quedarse dormida, teniendo muy firme en su corazón que iba luchar por el hombre que ella amaba..

Sin darse cuenta sonrió, sabía que su corazón tenía toda la disposición para cumplir esa promesa, pero jamás se imaginó que el amanecer del nuevo día cambiaría para siempre su vida trayéndole una nueva carta del destino…

12 horas Después…

-Sabes porqué Bulma no ha despertado?...-Preguntó molesto el Rey Tsufur a su hijo cuando notó que no había alguna señal de que la princesa bajara a tomar el desayuno. El príncipe tranquilamente tomó su taza de té para darle un sorbo.

-Creo que se durmió tarde anoche…-Dijo aún con la taza en su boca, él sabía por qué su hermana no había despertado pero creyó innecesario explicarle todo a sus padres.

-Vamos cariño, déjala dormir otro rato…-Le pidió la reina sonriendo tiernamente mientras los sirvientes terminaban de servir la comida.

El rey gruñó molesto pero escuchó las palabras de su esposa, decidió dejar pasar esta ocasión la flojera de su hija y seguir tranquilamente tomando su desayuno. Al ver al hombre más tranquilo, la reina y el príncipe Zubon suspiraron aliviados, pero su tranquilidad le duraría poco ya que un mensajero del reino entró apresuradamente al comedor.

-Su Alteza! Le traigo noticias urgentes….-Dijo el hombre inclinándose ante la familia real colocando su mano hecha puño en su pecho.

-Habla, y más vale que sea importante….-Ordenó el hombre en un tono firme y estricto, pero aun sentado en su lugar.

-El primer ministro del rey Vegeta del planeta Vegetto viene en camino al planeta Tsufur, quiere tratar con usted un asunto de suma importancia…-Explicó el mensajero parándose firme.

-Dijo qué tipo de asunto?...-Preguntó serio pero mostrando mucho interés.

-No dio mayor detalle su Alteza, parece que es algo confidencial…-Respondió el mensajero otra vez inclinándose. El rey se sorprendió de tal cosa, talvez era lo que estaba esperando; la reina y su hijo el príncipe Zubon lo miraron sorprendidos al ver aquella expresión en el rostro del rey, era como si estuviera ansioso, y él jamás se emocionaba por nada.

-Preparen todo para su llegada!...-Dijo el rey levantándose bruscamente de su silla. Los sirvientes se apresuraron a salir mientras que la reina y Zubon aún no comprendían qué era lo que el hombre estaba tramando.

-Mi reina…-Le llamó el hombre a la mujer, ella reaccionó de inmediato….-Prepara a nuestra hija, quiero que esté impecable…-Le pidió con una sonrisa seria, ella lo miró confundida y frunció el ceño.

-Tsufur, no te entiendo…Qué es lo que tramas?...-Le cuestionó mirándolo fijamente, pero él solo sonrió.

-Haz lo que te pido por favor, confía en mí mi reina….-Dijo en un tono más tranquilo, ella aún no comprendía pero decidió hacer lo que su marido le pedía. Se levantó y llamó a 3 sirvientas para que la acompañaran a la habitación de su hija. Zubon se quedó allí mirando fijamente a su padre.

-Papá, no me digas que lo que tramas es…-El joven príncipe fue interrumpido cuando su padre dejó su lugar y caminó fuera del comedor.

-Hijo, prepárate para recibir a las visitas….-Respondió en un tono serio saliendo por la puerta principal del comedor, seguido por el mayordomo del castillo. Zubon se quedó petrificado, estaba más que claro que su padre no iba darle detalles, así que pensó que era mejor solo obedecer, después de todo era el rey y él solo el príncipe.

En la habitación de Bulma….

-Muy bien Bulma! Es hora de levantarse!...-Dijo la mujer muy emocionada mientras que las sirvientes abrían las ventanas y recogían las cortinas para que el sol iluminara la habitación.

-Mamá!...-Gruñó la joven princesa enterrando su cara entre las almohadas.

-Nada de mamá! Levántate y aséate, tendremos visitas…-Respondió la mujer cruzando los brazos al ver que su hija no se movía de su cama.

-Y qué importa si vienen visitas? No vienen a verme a mí!...-Refunfuñó la joven colocando una almohada sobre su cabeza. La reina sonrió irónica, se dio un momento y luego frunció muy molesta apretando sus puños.

-Eso no importa! Te levantarás, te asearás y te pondrás tus mejores ropas quieras o no! ENTENDISTE?!...-Gritó la reina retirando las sábanas y almohadas de su hija de un solo tirón. Todas las mujeres en la habitación se sintieron asustadas al escuchar a la mujer tan enojada.

Poco a poco fue levantándose hasta sentarse…-Esta bien madre…-Dijo nerviosa saliendo de la cama. La reina dio una palmada y de inmediato las sirvientas comenzaron a desvestir a la joven princesa; en lo profundo de su corazón ella sabía lo que su esposo había planeado.

….

5 horas después…

-El primer ministro del planeta Vegetto, ha llegado!…-Presentó el mayordomo a toda voz mientras el hombre entraba por la puerta principal con su asistente.

Todos los sirvientes se habían colocado a los lados de la entrada y al final, en el medio, les esperaba la familia real. Los hombres con ropas de guerreros y capas rojas caminaron muy orgullosos hacia el rey y su familia que también vestían sus mejores ropas.

-Rey Tsufur, su alteza el Rey Vegeta le manda sus más cordiales saludos….-Dijo el hombre inclinándose ante el rey al igual que su asistente. El ministro era un hombre muy fornido, alto, con un bigote muy peculiar y además era calvo (o rapado xD); vestía ropas de guerrero con una armadura verde oscuro con detalles dorados, una capa roja y unas botas de cuero con detalles metálicos. Su asistente vestía ropas similares pero en tonos azules y dorados con la misma capa roja.

El rey asentó con una casi sonrisa…-Saludos General Nappa y cabo Radizt, qué noticias me tienen del Rey Vegeta?...-Saludó el hombre aun sentado en su trono con su reina a su derecha, su hijo a su izquierda y su hija Bulma al lado del príncipe.

-Él manda sus felicitaciones por la victoria en la conquista del planeta Tsuki, nos llegó la noticia de su alianza con el planeta gracias a los esfuerzos del príncipe Zubon, y también la gran ventaja obtenida gracias a los diseños de armaduras creadas por el Príncipe en conjunto con la Princesa; estamos realmente impresionados; los rumores sobre su avanzada tecnología no igualada en el universo resultaron ser verdad, el príncipe Zubon es un guerrero sin igual, y la princesa Bulma tiene tanta inteligencia como belleza…-Dijo el hombre colocándose firme y sonriendo. El rey tuvo un buen presentimiento de esto así que sonrió.

-Nos sentimos alagados de saber que tenemos la aprobación de un reino tan poderoso como lo es el del planeta Vegetto…-Respondió el hombre con una sonrisa de satisfacción…-Pero por favor, no se queden allí, disfrutemos del banquete…-Dijo el hombre indicando con su mano el camino hacia el gran comedor del castillo.

-Estamos honrados…-Dijo Nappa inclinándose al igual que su asistente Radizt. Al levantarse el rey Tsufur todos hicieron lo mismo siguiéndolo detrás. La mesa ya estaba servida, y los invitados de honor estaban complacidos con el gran banquete preparado especialmente para ellos. El príncipe Zubon estaba pensativo pero intentaba no demostrarlo, la reina solo seguía la corriente a su marido, y Bulma…. Bueno ella solo esperaba que toda esta conmoción terminara pronto para poder espiar a Yamcha desde su terraza.

-"Entiendo, mi padre está buscando a toda costa convertirse en aliado principal de los Saiyayins, si eso ocurre, nadie en los 12 universos querrá hacernos frente, y muchos otros planetas poderosos querrán aliarse con nosotros… Pero, cómo piensa lograrlo? O mejor dicho, qué es lo que esos saiyayins y mi padre planean?..."….-Pensaba el joven príncipe prestando mucha atención a los movimientos de su padre.

La cena fue muy amena, todos estaban complacidos, entonces el general Nappa se dirigió al rey…-Su alteza, deseamos tener una audiencia privada con usted para tratar un asunto de suma importancia…-Dijo el hombre acercándose al rey para no ser escuchado por alguien de los presentes.

-De acuerdo, acompáñenme por favor…-Dijo el hombre levantándose e indicándole a uno de sus sirvientes que abriera su salón personal.

La reina sonrió como si nada mientras que los príncipes se miraban preguntándose cuál era la conmoción.

-A qué crees que vengan esos comisionados saiyayin, hermano?...-Preguntó Bulma mirando curiosa hacia la dirección en la que su padre y los dos hombres habían salido.

-No lo sé hermanita, pero no deberías preocuparte…-Dijo el joven con una sonrisa que tranquilizó a la joven princesa. Ella respiró profundo, miró su postre, era su favorito, pero por alguna razón no se le antojó comerlo, algo dentro de su corazón le estaba alertando; intentó no darle importancia ya que pensó que eran exageraciones suyas, tomó la cuchara y le dio una probada al postre; quedó fascinada de su sabor así que siguió comiéndolo…

En la Oficina….

-Y bien, qué es lo que sucede general?...-Preguntó el rey colocándose en su silla, Nappa se sentó frente a él pero Radizt optó por quedarse de pie.

-Alteza, los Tsufurujins se han convertido en una alianza estratégica muy poderosa. A pesar de no ser una raza guerrera poseen una gran ventaja en batalla gracias a sus armas avanzadas, por años han sido aliados nuestros pero esta vez el rey Vegeta está interesado en unir ambos reinos con una alianza permanente. Sabemos que ustedes necesitan nuestra fuerza y nosotros necesitamos sus armas, qué dice?...-Nappa se mostró muy serio, esperaba una respuesta positiva pero el rey le había advertido que no mostrara mucha confianza.

-Y cómo piensa el rey Vegeta unir ambos reinos?...-Preguntó Tsufur muy curioso colocando sus brazos en cruz.

-El príncipe Vegeta, ha cumplido 21 años, y el rey desea casarlo con una mujer digna. Escuchamos rumores sobre la gran inteligencia e infinita belleza de la princesa Bulma, en persona vinimos a comprobarlo y estamos más que seguros que no son solo rumores, sabemos que ella ya ha cumplido 18 y su alteza el rey Vegeta cree que no hay mejor elección para su hijo que su hija, su alteza…-Nappa se inclinó para mostrar respeto, Radizt permanecía de pie en una esquina de la oficina.

El rey Tsufur se sorprendió de tales palabras, él ya lo venía venir pero al escucharlo, no pudo evitar sentir duda….-Deben entender que, mi hija es una persona muy temperamental, lo heredó de su madre sin duda…-Dijo él haciendo una expresión burlona. Nappa hizo una señal llamando a Radizt, él se acercó llevando consigo un cofre, al estar frente al rey lo abrió dejando ver una hermosa corona de oro con piedras preciosas, el rey abrió sus ojos sorprendido por tal detalle.

-Alteza, la intención del rey Vegeta es tratar a su hija como lo que es y será en nuestro planeta, la princesa del planeta Vegetto…-Respondió Nappa con una sonrisa, el rey sonrió complacido.

-Yo convenceré a mi hija, y sé que no dudará en hacerlo ya que como yo quiere lo mejor para su reino…-Declaró orgulloso levantándose de su lugar para estrechar su mano con el general Nappa, el hombre sonrió complacido, pero….

-QUÉ COSAAAA?!...-Se escuchó un grito despavorido por todo el reino.

Bulma estaba en su habitación, había llegado hace un rato para alistarse para dormir pero fue interrumpida cuando sus padres y su hermano llegaron a su habitación para hablar con ella. La joven se sintió temerosa pero al escuchar decir a su padre que estaba comprometida con el príncipe saiyayin, sintió un tremendo dolor de estómago seguido de su reacción eufórica. Ella no creía lo que estaba escuchando.

-Papá tu no me puedes hacer esto, dime que no es cierto!...-Rogó la joven alejándose de su padre con lágrimas en sus ojos, su madre intentó calmarla pero ella se rehusaba a ser tocada.

-Bulma no hay mayor explicación, es por el bien de todos….-Dijo el Rey mostrándose muy serio, pero la joven no creía lo que estaba escuchando.

-No..No lo voy hacer…-Declaró la princesa con una mirada muy desesperada…-No puedes obligarme a casarme con alguien que ni siquiera conozco!...-Gritó molesta y desesperada apretando tanto sus puños que sus delicadas manos estaban comenzando a sangrar.

-Hija por favor cálmate…-Rogó su madre tratando de acercarse a ella. Su hermano Zubon la miraba sintiéndose culpable.

-No me digas que me calme! Quieren obligarme a casarme con alguien a quien no amo solo para quedar bien con los saiyayins!...-Siguió gritando la joven princesa, su madre la miró con una sonrisa tratando de calmarla. Poco a poco se fue acercando a ella.

-Bulma, no es tan malo. Dicen que es un muchacho muy apuesto, además es fuerte y un excelente guerrero como tu hermano, no ha perdido ni una sola batalla…-Dijo la reina con un tono positivo tratando de hacerle ver lo bueno de todo esto a su hija. Bulma siguió llorando desconsoladamente.

-Comprende que no puedo casarme con un desconocido, YO NO QUIERO ESTO! YO YA ESTOY ENAMORADA DE OTRO HOMBRE!...-Dijo con fuerza la princesa ante la mirada sorprendida de los presentes. Abajo, en el jardín, Yamcha estaba escuchando todo, tenía la mirada baja. Apretó sus puños con fuerza y luego dejó salir un gruñido, él se lo había temido siempre pero ahora que lo enfrentaría, le resultaba mucho peor de lo que lo imaginó…. Suspiró, miró hacia la alcoba de Bulma y sonrió resignado….

-Bulma. Es por el bien de tu reino! Nosotros debemos velar por la seguridad del planeta Tsufur y si eso significa que debes hacer este sacrificio entonces lo harás… Es tu deber como princesa! Entendiste?!...-Gritó molesto el rey Tsufur dándose la vuelta para retirarse de la habitación de su hija. La reina lo miró preocupada y luego a su hija quien estaba a punto de explotar por segunda vez, el príncipe permanecía inmóvil así que su madre le hizo una señal de que la dejara sola con la joven princesa.

Bulma lloraba y gemía sintiéndose desdichada, ella era inteligente y sabía muy bien que a pesar de lo que quisiera y cuanto se opusiera, cuando el rey tomaba una decisión, ésta era definitiva, no podía hacer más que resignarse pero el solo hecho de pensar en ello la destruía por dentro.

-Bulma, entiendo cómo te sientes, pero debes entender que estos sacrificios son parte de nuestro deber…-Dijo la reina abrazando a su hija quien estaba sentada en su cama pues ya no le quedaban fuerzas para seguir de pie.

-Madre, y cómo esperas que acepte con facilidad a un muchacho que jamás he visto? Además yo amo a otro chico...-Preguntó entre sollozos.

-Lo sé Bulma…-Dijo la reina acariciando la cabeza de su hija…-Sé que estás enamorada del joven Yamcha…-La reina sonrió y su hija la miraba con una gran interrogante.

-Pero cómo…-Preguntó la princesa hasta que fue interrumpida por su madre.

-A tu madre no se le escapa nada cariño…-Respondió ella sonriendo tiernamente mientras abrazaba a su hija quien seguía sollozando…

Bulma no dijo nada, siguió llorando preocupada por su porvenir, su madre solo pudo abrazarla fuerte hasta que la joven princesa se quedó dormida. La reina miró a su hija con una sonrisa dulce, luego frunció pensando que quizá esta no era una buena idea, sin embargo, ya lo había visto venir desde que Bulma nació, después de todo, ella misma había pasado por lo mismo, su matrimonio había sido arreglado, pero a pesar de ello, ella amaba a su marido y juntos habían levantado una nación… Quizá Bulma podría ser igual….

Al día siguiente…

-"Ahora qué voy hacer? Será este mi final? No puedo creer que después de tanto esfuerzo por que Yamcha confesara sus sentimientos por mí termine casándome con otro hombre… Si tan solo pudiera escapar de este planeta… NO, esa no es la solución, además me encontrarían fácilmente. No hay ningún medio más que resignarme.. Aaahh! Pero solo de imaginarme con un principito pretencioso, horrendo y mimado me dan ganas de gritar!.."…-Bulma se encontraba en el jardín, tratando de aclarar su mente, al pensar en todo lo que venía apretó sus manos sin darse cuenta que estaba tocando una rosa. Su cuerpo reaccionó al sentir la húmeda sangre recorrer su mano…-Oh no!...-Se dijo asustada tratando de calmar las heridas, pero no tenía nada que le ayudara hasta que…

-Ah hermanita… Siempre tan distraída…-Dijo una voz detrás de ella. Bulma se volteó rápidamente y vio a su hermano acercarse mientras arrancaba una tira de tela de su camisa para colocarla en la mano de la princesa.

-Disculpa la molestia…-Dijo ella bajando su semblante mientras su hermano envolvía su mano con el trozo de tela.

-No es ninguna molestia Bulma, pero fue una herida fea, si necesitas llorar, hazlo…-Dijo el joven príncipe mirando a su hermana con una dulce sonrisa. A Bulma se le llenaron los ojos de lágrimas pero ya no podía permitirse seguir sufriendo, así que con todas sus fuerzas intentó detener las lágrimas.

-Ya no voy a llorar Zubon, debo ser fuerte…-Dijo ella decidida mientras su hermano terminaba de vendar la herida.

-Bulma…-Le llamó, ella reaccionó de inmediato…-Tienes que ser positiva, es nuestro deber como príncipes hacer sacrificios, estoy seguro que todo va salir bien, y no te preocupes, si ese tal príncipe Vegeta te hace daño, yo lo mataré con mis manos…-Zubon mostró su puño y sonrió decidido lo cual hizo sonreír a su hermana.

-Zubon, eres imposible…-Dijo ella riendo, su sonrisa era brillante, y el joven príncipe se sintió aliviado de saber que había logrado calmar por un momento el corazón de su pequeña hermana a quien él tanto quería.

Durante los siguientes 5 días Bulma debía prepararse para ir con Nappa y Radizt al planeta Vegetto, había aceptado su destino pero aún había algo que le preocupaba: Yamcha. Sin embargo con todas las tareas pendientes le era imposible salir a buscarlo, pensó que sería ideal que la noche antes de partir se escapara un rato para salir a buscarlo…

A la princesa la preparaban físicamente e intelectualmente, tenía sesiones de limpieza y exfoliación, tratamientos para el cabello, la bañaban con agua de rosas y además la habían obligado a llevar una dieta; aparte de sus clases intensivas de etiqueta, historia, política, mecánica avanzada e ingeniería. Difícilmente le quedaba tiempo para respirar y relajarse pues sus días ya estaban programados, era realmente agotador para la joven princesa.

-Mamá, es realmente necesario todo esto?...-Preguntó fatigada en su tercer día de "entrenamiento", ya era de noche así que se preparaba para dormir.

La reina, que revisaba su agenda apenas si le puso atención a su hija…-Claro hija, recuerda que pronto serás la princesa del planeta Vegetto, es necesario que vayas muy preparada para todo…-Contestó su madre tachando y marcando notas en el itinerario de la princesa para el día siguiente.

-Sin embargo yo lo he hecho toda mi vida...No te parece que es demasiado?...-Preguntó la joven en un tono casi de súplica…-Realmente me gustaría tener un día para mí, después de todo, al llegar al planeta de los saiyayins, seré la esposa del heredero al trono y no creo que vuelva a ver a mi pueblo otra vez….-Bulma bajó la mirada sintiéndose deprimida, esto captó la atención de la reina quien dejó a un lado su agenda para darle un fuerte y caluroso abrazo a su princesa.

-Bulma…-Susurró mientras abrazaba a la joven quien puso expresión confusa…-Hablaré con tu padre para que el día de mañana tengas libre, suena bien?...-Propuso la mujer separándose de su hija y mirándola con ternura, la joven saltó de alegría.

-De verdad harías eso por mí madre?!...-Exclamó feliz, la reina sentó y ella saltó para darle un abrazo….-Gracias mamá!...-Dijo derramando lágrimas de felicidad. Con mucho entusiasmo se acomodó en su cama y se durmió con una gran sonrisa, pensando que por fin vería a su querido Yamcha.

…..

Eran las 10 de la mañana, la joven princesa se había vestido con ropa normal preparándose para emprender su camino hacia el apartamento de Yamcha, pero al salir de su habitación…

-Adónde vas con esas ropas?...-Preguntó la voz de una mujer deteniendo el camino de la joven, era la reina, La vio de pie a cabeza y se sintió abrumada de ver a su princesa con tales ropas.

Bulma sintió un escalofrío…-Eh yo…-Dijo nerviosa…-Pensé que quizá podría visitar el pueblo por primera y última vez…-Respondió fingiendo sentirse muy dolida; la reina la vio con cara de "Eso es lo mejor que tienes?".

-Imposible, debes hacer tus deberes…-Respondió la reina con un tono estricto, la princesa reaccionó de inmediato muy indignada.

-Pero mamá! Tú dijiste que tendría el día libre!...-Refunfuñó Bulma sintiéndose traicionada.

-Lo intenté hija, pero tu padre insistió en que primero completaras tus deberes y hasta entonces podrías salir…-Respondió la mujer mirando culpable a su hija, Bulma sentía que iba llorar.

-Pero si me hablas de completar mis deberes quiere decir que tengo que armas esas 2 naves espaciales que llevaré de regalo para los saiyayins! No puede Zubon terminarlas solo?...-Rogó la princesa tomando a su madre por los hombros, ella movió su cabeza indicando que no.

-Bulma, tú fuiste quien inventó el mecanismo de las naves, nadie lo conoce como tú…-Explicó la reina tomando a su hija de las manos intentando consolarla, pero ella se guiñó bruscamente.

-No dejaré que me quiten esta oportunidad, voy a armar esas naves antes de que termine mi día….-Respondió la princesa muy decidida y con un aura de "Estoy molesta" la cual hasta su madre pudo notar y sentir temor. La princesa caminó hacia el laboratorio y parecía que a cada paso el piso temblaba; los que se encontraban en el laboratorio la miraron asustados al ver que emanaba fuego de sus ojos y caminaba recto como si fuera un robot.

Sin preguntar nada a nadie Bulma comenzó a trabajar a una velocidad sorprendente; memorizaba el plano y luego armaba y soldaba las piezas de la primera nave, mientras lo hacía gritaba a sus mecánicos todas las indicaciones y ellos corrían a obedecer pues su princesa estaba en un modo muy atemorizante.

-UNA LLAVE DE 5/8! RÁPIDO!...-Gritaba por todo el taller mientras ella corría a memorizar otro plano.

-Oye Bulma….-Intentó llamarle su hermano al verla tan apurada.

-AHORA NO ZUBON!...-Se escuchó por un extremo de la nave, en ese momento la reina llegó a inspeccionar y se sorprendió al ver a su hija en tal situación.

-Oh vaya….-Exclamó la reina colocando su mano en una de sus mejillas; el príncipe se colocó a su lado.

-Tú sabes que le pasa a mi hermana?...-Preguntó sintiéndose preocupado y cruzando sus brazos.

La reina sonrió…-Creo que convencerla será más difícil de lo que creí…-Dijo en voz baja para ella misma sonriendo resignada.

El príncipe hizo una mueca y volteó para ver a su hermana quien seguía corriendo de un lado a otro….

7 horas después….

-LISTO! TERMINE!...-Gritó Bulma victoriosa con una gran sonrisa de satisfacción. Volteó a ver a los presentes y todos la estaban viendo asombrados (con los ojos y la boca abiertos tipo anime).

-Lo…Lo logró….-Tartamudeó Zubon al ver las 2 naves terminadas listas y relucientes…-Esto no es normal en ella…-Dijo asustado mientras que Bulma guardaba sus herramientas para ir rápido a asearse…-Adónde vas Bulma?...-Preguntó corriendo detrás de ella.

-Ahora no puedo charlar hermano! Te veré más tarde!...-Dijo ella corriendo por las escaleras dejando a su hermano con una gran interrogante.

La princesa corrió como el viento hacia su habitación; incluso paso de largo a su padre quien no estaba seguro de qué había pasado frente a él ya que ella iba demasiado veloz, pasó por los pasillos, saltó las escaleras hasta llegar a su destino en el castillo. Rápidamente se quitó la ropa y se metió a la ducha, frotó muy bien su cuerpo con la esponja de baño y lo llenó de sales aromáticas; masajeó su cabello con shampoo y luego dejó caer el agua caliente para terminar su ritual de embellecimiento. Colocó una toalla en su cuerpo y salió del baño a elegir su mejor conjunto de ropa para ver a su querido Yamcha, después de todo, eran casi de noche el tiempo por delante era crucial….

-Muy bien! Estoy lista…-Se dijo viéndose al espejo satisfecha con el resultado; sin pensarlo más corrió a su balcón para salir por su escondite, no quería encontrarse con su familia y que su plan fuera destruido de nuevo…

Sigilosamente descubrió su salida de la vez anterior que se escapó y con mucho cuidado salió de entre medio del arbusto, respiró profundo y corrió hacia el lugar donde Yamcha trabajaba, estaba cerca del castillo así que llegó en muy poco tiempo….-Hola? Busco a Yamcha…-Dijo la joven con una sonrisa. Los que se encontraban en ese taller de mecánica se asombraron al reconocer a la princesa a las puertas del lugar, rápidamente se inclinaron.

-Disculpe majestad, pero el joven Yamcha ya no se encuentra aquí….-Respondió un hombre aún inclinado.

-Qué? Qué no está en su horario de trabajo?...-Preguntó extrañada.

-Él renunció el día de ayer, dijo que se iría a un planeta que está en la vía láctea llamado Tierra…-Respondió el mismo trabajador ante la mirada desconcertada de la joven princesa.

-Oh no, Yamcha….-Exclamó Bulma antes de salir corriendo hacia el apartamento del joven mecánico, mientras corría pensaba en lo peor, quizá Yamcha ya se había marchado, quizá no volvería a verlo, quizá ella se casaría y no podría despedirse del único hombre que ella había amado…. No, no podía permitirlo, tenía que llegar a tiempo!

-YAMCHA!...-Gritó la joven abriendo de golpe la puerta del apartamento… Nada, no había nada ni nadie. Bulma estaba a punto de estallar en llanto cuando…-"…LA TERMINAL DE NAVES!.."…-Recordó de inmediato; tomó una cápsula de su bolso, la presionó y la tiró a cierta distancia convirtiéndose ésta en una turbo motocicleta rosa, se montó en ella y arrancó acelerando al máximo….-.."Yamcha, no te vayas aún…"…-Rogaba en su mente conteniendo las lágrimas de desesperación.

A lo lejos observó la entrada de la terminal, frenó de golpe y saltó de la motocicleta para entrar de una vez. Saltó la reja burlando a los guardias quienes no habían reconocido a la princesa en el momento, corrió y buscó con la mirada hasta que su corazón palpitó fuerte indicándole la dirección en la que se encontraba su amado…-Yamcha!...-Se dijo respirando aliviada al verlo que estaba a punto de abordar su nave….-YAMCHA!...-Gritó la joven captando la atención del muchacho quien no creía lo que sus ojos estaban viendo.

-Bulma?...-Le llamó tratando de aclarar su visión. Sin darse cuenta de en qué momento la princesa llegó a su lado, ella ya lo estaba abrazando…-Bulma….-Susurró emocionado pero confuso abrazando fuerte a la bella joven sin importarle lo que fuera a pasar…-Porqué viniste?...-Preguntó con una voz temblorosa tratando de contener sus lágrimas.

-Yamcha porqué te vas?!...-Preguntó ella derramando lágrimas, mirándolo a los ojos y exigiendo una respuesta. Él solo respiró profundo y agarró fuerzas.

-Porque no puedo pasar mi vida entera sabiendo que le perteneces a otro hombre…-Respondió él serio pero deprimido; Bulma notó que en los ojos de Yamcha había marcas de no haber dormido por días, y esto la entristeció más….

-Yamcha, te juro que eres el único hombre al que he amado y al que amaré…-Respondió ella entre lágrimas escondiendo su rostro en el pecho del joven; él ya se estaba quedando sin fuerzas para contener lágrimas.

-Bulma, eso no cambia nada…Tú te casarás…-Respondió él mirando hacia el cielo dejando salir una lágrima.

-Lo sé…-Respondió ella, él se sorprendió y volteó a verla a los ojos; ella hizo lo mismo…-Yamcha lo sé, y quiero que sepas que…Deseo con todo mi corazón que encuentres la felicidad a donde quiera que vayas, es lo único que puedo hacer por ti….-Ella estaba triste pero decidida, cada palabra que dijo era cierta y él lo sabía muy bien…

-Bulma…-Susurró Yamcha antes de estallar en llanto…-Te amo!...-Yamcha tomó a la joven princesa entre sus brazos y le dio un apasionado beso, un beso lleno de amor y deseo que por tanto tiempo se había reprimido, ella correspondió con todo su corazón derramando lágrimas al saber que ese sería su primer y último beso con el joven con el que ella tanto había soñado…

(Imaginen la canción "It must have been love" a partir de este cuadro hasta el final del capítulo)

Los guardias estaban a punto de regañar a los jóvenes cuando un hombre fornido con trajes imperiales los detuvo y ordenó que se retiraran. Eran el comandante del ejército Tsufur con el príncipe Zubon en persona.

Sin que los jóvenes se dieran cuenta, todos desaparecieron dejándolos a ellos disfrutar del único momento en el que podrían ser lo que tanto habían anhelado… Bulma lo abrazaba fuerte, Yamcha rodeó la cintura de la joven con sus brazos, la besó suave y tierno entregando todo su amor en ese beso… Ambos derramaban lágrimas resignándose de la realidad que los condenaba a vivir separados para siempre…

Llegó el momento de partir, Yamcha debía partir y ella debía regresar al castillo, al siguiente día ella partiría al planeta Vegetto a casarse, a dejar para siempre uno de sus sueños el cual el destino le había negado….

Con un beso en la suave mano de la princesa, él emprendió camino hacia el planeta Tierra; ella lo vio desaparecer entre la inmensidad del universo, y con una sonrisa, regresó a su lugar….

It must have been love…..Debió haber sido amor

But it´s over now…..Pero ya se acabó

It must have been good…Debió haber sido bueno

But I lost it somehow…Pero lo perdí de alguna manera

Al siguiente día ella suspiró profundo antes de subir a la nave que la llevaría al planeta Vegetto, sus padres la despidieron, su hermano le deseó suerte y ella mostrando una fingida expresión de felicidad entró a la nave…

Se sentó, miró por la ventanilla y pudo ver como la nave se elevaba para partir, dejando atrás lo que por mucho tiempo fue su hogar, dejando atrás el recuerdo de un joven mecánico que en más de una ocasión, la salvó de sí misma….-"Yamcha…"…-Susurró en sus pensamientos….

It must have been love… But it´s over now….

.

Ok, si escucharon la canción al mismo tiempo que leían esta última escena, alguna lágrima les tuve que haber sacado xD

Bueno bueno, nuestra princesa Bulma alfin se dirige al planeta Vegetto a conocer a su futuro esposo, fue muy dura la despedida con Yamcha pero supongo que a veces no obtenemos lo que deseamos…. EN FIN! Espero que les haya gustado este capítulo y que sigan la historia ya que se va poner interesante :3 solo piénsenlo! Una joven enamorada que se tiene que casar con otro, cómo será? Y qué le espera del famoso príncipe Vegeta? Averígüenlo en el siguiente capítulo titulado "Una boda Desastrosa!" hasta la próxima lectores! :* :* ;) ;)