SnK no me pertenece, tampoco SH que fue de donde salió la idea, solo que lo romantice muuuucho xD hago esto sin fines de lucro solo diversión
Holy Mother
Capítulo 2 "Salvada"
Eren no tuvo el valor para negarse cuando le contaron de su misión en la vida, solo atinó a agachar la cabeza y murmurar un suave "entendido" a toda la congregación religiosa que era su familia…así, abnegada y sumisa sintió el pasar de los años con terror hasta que el momento llegó.
Un niño en su vientre en un par de meses parecía una locura y tenía un miedo profundo al saber que moriría al final de su misión, ella quería vivir y disfrutar su vida… ¿por qué era la elegida? ¿acaso era un castigo por mal comportamiento? No sabía y era mejor que comenzara a resignarse si no quería ser quemada en una hoguera por traidora.
Su instrucción sobre el embarazo comenzó y aprendió de todos los síntomas con los que tendría que lidiar, además de las personas de las que debía cuidarse y las oraciones que debía hacer para que todo saliera según la profecía.
Si bien esos habían sido meses duros y de mucho estrés, al abrir los ojos esa tarde se sintió aliviada como si todos sus problemas hubieran desaparecido mágicamente. Sentía el calor que Levi le transmitía en ese dulce abrazo y con las suaves caricias en su vientre estaba completamente segura, ¿de verdad era tan malo la forma en que lo amaba? Le parecía algo puro y honesto de parte de los dos…y bien sabían que en cuanto se levantaran de la cama, se vistieran y él pusiera un pie fuera del cuarto tendrían que olvidar el momento tan maravilloso que habían pasado.
Suspiró al pensar en eso y se removió para voltear a acurrucarse en el pecho del azabache, no quería alejarse de su lado nunca.
—Eren—murmuró él, su voz baja y suave le provocó una sonrisa.
— ¿Qué pasa? —preguntó alzando la vista para verlo fijamente.
El gesto de Levi vaciló entre duda y nerviosismo, meditando bastante lo que estaba a punto de decir.
—Vámonos—dijo acariciando los pómulos suaves de la joven. —Vámonos lejos, donde podamos estar juntos y criar al niño como nuestro…
La castaña sintió sus ojos escocer y suspiró bajando la cabeza en un intento para contener el llanto. Levi la abrazó y besó su frente.
—Lo siento, no debí decirlo…
—Me encantaría—le interrumpió ella correspondiendo al abrazo. —Pero no puedo…—soltó un sollozo involuntario y cubrió su boca para tratar de contenerse. —S-si nos atrapan…ellos te castigaran, te…te lastimarán de las maneras más horribles que hay y no podré verte en caso de que te dejen vivir—se aferró a él y restregó su rostro en el pecho del mayor. —No quiero perderte, Levi.
Él suspiró y llenó su cabeza de besos para calmarla, no podía discutir con eso y por lo mismo es que no había querido sugerirlo, la iglesia era demasiado rígida con sus fieles y sobretodo de forma interna.
—Tienes razón, lo siento—le dijo una y otra vez sin dejar los besos conciliadores. —Sería complicado…más ahora que todo mundo esta alerta por ti.
—S-si…sobrevivo, tal vez podamos aprovechar…
—Pero no tendríamos al bebé.
—Él no es...no es nuestro—dijo cerrando los ojos buscando calmarse.
Se quedaron en silencio, ella tenía razón, pero por un momento quiso creer que lo era, que podía tenerlos a los dos y formar una familia. Era un sueño precioso, pero al final solo quedaba como un sueño.
Levi hizo una mueca resignada y tomó el mentón de la chica para que le viera a los ojos.
—Tal vez…podamos tener los propios—le dijo tranquilo en un intento de zanjar el tema por la buena. —Hacer un hogar…
Eren sonrió y se estiró un poco para dejarle un beso suave, inocente y dulce en los labios.
—Viviré—le prometió más segura que nunca, sorprendiéndose a ella misma incluso. —Para que podamos hacerlo realidad.
Él le sonrió de vuelta y le dio besos su pecho, haciéndole cosquillas por lo que tuvo que cubrirse la boca para evitar reír en voz alta.
—Hasta entonces…tendremos que fingir que nada pasa aquí—se acomodó en el pecho de la joven y agradeció silenciosamente las caricias en su cabello.
—Lo sé, el trato se volverá frío.
—Lo siento, no quisiera que fuese así—murmuró con tono agotado.
—Está bien, aguantaremos—le aseguró ella dejándole que descansara a gusto.
—Eso espero…
Eren suspiró y acomodó la mejilla en la cabeza del azabache, como si pudiera esconderlo fundiéndolo en su cuerpo.
—Levi—le llamó en voz baja, vigilando la puerta.
— ¿Hm? —el guardia estaba más dormido que despierto.
—Te amo—dijo firme y claro, no tenía ninguna duda de sus sentimientos.
Ackerman sonrió y suspiró dándole un beso en su cuello.
—Te amo—respondió con voz adormilada y feliz.
-/-/-/-
Comenzó a sentirse mal cuando estaban en la sagrada ceremonia y no pudo comer nada durante la cena, caminó a su habitación ayudada por la hermana Annie y por Levi. Al recostarla en la cama la mayor le sugirió que descansara lo más que pudiera pues el parto sería pronto…Eren sintió que su temperatura corporal bajaba drásticamente con esas palabras, el momento había llegado y no estaba lista aún, no quería dejar a su bebé, no quería dejar a Levi, no quería morir.
La rubia se fue dándole la clara instrucción al guardia de avisarle en cuanto ella entrara en labor de parto, él se quedó dentro y espero a que se quedara dormida pues estaba más que preocupado y seguro tan asustado como ella. Si bien, la gran Maria le había asegurado que ella viviría, todavía tenía ese mal presentimiento instalado en el pecho.
Estuvo a su lado el par de horas que dormitó, sosteniendo su mano y revisando que no tuviera fiebre cada tanto.
Cuando ella despertó quejándose en voz alta del dolor y sosteniéndose el vientre supo que debía echar a correr por la mujer que haría de comadrona y por el pastor Nick que era el designado por la Gran Madre* -la mayor autoridad de la religión- para ser el tutor del mesías, incluso si deseaba llevársela en lugar de avisarles no sabía cómo ayudarle a tener al bebé y no quería hacerle daño, por mucho que doliera admitirlo…necesitaba de ellos.
Los dos llegaron con paso apresurado y divisaron a la joven que suplicaba entre sollozos que le ayudaran, Levi no podía imaginar el dolor que estaba sintiendo y quiso correr a su lado, besar sus labios y asegurarle que todo estaría bien…pero no pudo ni siquiera reaccionar pues el pastor ya lo había sacado a empujones del cuarto cerrando con seguro para que no interrumpiera. Pegó la frente a la puerta y cerró los ojos al escuchar los gritos de Eren, se sentía tan impotente…y tenía tanto miedo de que ella no pudiese aguantar.
El tiempo le pareció eterno hasta que escuchó un grito más fuerte y después llanto, tragó saliva para no sollozar y apretó los puños conteniéndose de tirar la puerta para verles…el pequeño sonaba sano. Se alejó de la puerta antes de que el pastor Nick abriera y saliera con el bebé envuelto con una cobija, quiso acercarse a verlo, pero no podía arriesgarse, tensó la mandíbula y tratando de parecer calmado observó a la rubia cerrar la puerta con llave…esa hija de puta se estaba asegurando de que Eren muriera…si es que no lo estaba aún.
—Le agradecemos infinitamente por su servicio en estos meses—le hizo una suave reverencia y le sonrió de forma sutil. —Si me acompaña, le daré su paga y una pequeña recompensa por su lealtad a las diosas al cuidar de la hermana Eren.
—Es usted muy generosa, hermana—hizo el saludo militar y apretó los puños demás para evitar temblar de impotencia. — ¿Podría pasar por él después? Ahora realmente me gustaría descansar…claro, a menos de que deba quedarme a cuidar a la hermana Eren aún.
—Oh no, ella ya descansa, su cuerpo será santificado por las diosas, su trabajo ha terminado—inclinó suavemente la cabeza sin borrar su sonrisa. —Puede pasar por su paga el día de mañana si lo prefiere.
—Sería mucho mejor, de verdad.
—Bien, lo espero mañana temprano—hizo otra reverencia y escondió las manos en sus mangas. —Buenas noches.
—Buenas noches, hermana—dijo y caminó a la salida, aparentando normalidad lo mejor que pudo.
Sus pasos se volvieron pesados cuando cruzó la entrada principal, asegurándose de hacer saber a sus compañeros que el mesías había nacido…más que nada para que se relajaran y distrajeran mientras él veía la manera de volver por su dulce Eren. Caminó fingiendo no tener rumbo y rodeó el enorme castillo para llegar a la ventana de la habitación de la castaña, escaló de forma silenciosa por la enorme pared de piedra y entró con cuidado.
Eren aún se quejaba, pero se cubría la boca para que nadie le escuchara. Corrió a su lado y para revisarla.
—Eren, ¿qué pasa?
—Levi—murmuró aliviada, apretando las cobijas bajo ella. —A-ayúdame…duele aún…
— ¿Cómo te ayudo? —preguntó alarmado intentando comprender que pasaba.
—A-aquí…—jadeó y se mordió el labio inferior.
—Eren—le llamó sorprendido al pararse donde había estado Annie. —Tienes que seguir, amor…solo un poco más…
—P-pero…es que…el bebé ya…
—Escúchame, debes seguir—le apremió lavando sus manos en el agua del contenedor junto a la cama. —S-siempre llevaste dos bebés… ¿me oyes?
Ella se quejó mordiendo su mano y buscó aire con desesperación.
— ¿D-dos…?
—Sí, Eren…solo aguanta un poco más, nuestro niño depende de ti—murmuró y palpó la cabeza del niño algo nervioso porque nunca había hecho algo parecido antes. —Te ayudare como pueda, solo aguanta otro poco.
Se sintió motivada y quiso seguir, aunque su cuerpo le gritara que no tenía más energías. Tragó saliva con dificultad y sacó fuerza de alguna manera para poder continuar, estaba segura que su cabeza reventaría si seguía así pero no quería detenerse, no hasta saber que el pequeño había nacido bien.
El tiempo les pareció eterno y no supieron si habían sido solo minutos o un par de horas las que tuvieron que pasar para que la criatura pudiera nacer. El bebé se removió en cuanto estuvo libre y comenzó a llorar por lo que el azabache tuvo que hacer de todo para intentar que se calmara, si le escuchaban vendrían a quitárselos también.
—Eren—le llamó a la muchacha que parecía más muerta que viva, corrió a su lado y le acercó al niño que se removía y amenazaba con volver a llorar. —Es un niño…despierta por favor…
Ella no quería moverse, todo dolía y tenía frío.
—Eren no duermas…aún no, debes conocer a tu hijo—le suplicaba removiéndola con suavidad.
—Y-yo…—su voz sonó tan cansada y baja que si hubiese más ruido se habría perdido. —N-no…puedo…
—Haz un último esfuerzo, amor, no puedes dormir ahora…
Ella lloró sin poder contenerse y lucho contra todo su ser para poder abrir los ojos, divisó al pequeño que hacía pucheros y sonrió de forma inevitable…y pensar que antes no los quería…
—D-Damon—murmuró apenas en un balbuceo.
— ¿Cómo? —preguntó Levi, observándola con atención.
—Damon…es su nombre—respondió un poco más alto, se sentía algo renovada.
El guardia sonrió y besó su frente.
—Qué lindo nombre, Eren.
—D-debo…pararme…
—Espera, limpiare a Damon y vendré a ayudarte.
Ella asintió y cerró los ojos un momento, tenía que luchar con todas sus ganas de dormir, iba a cumplir su sueño de formar una familia con Levi pasara lo que pasara. Al sentirse un poco mejor, se ayudó de todo para sentarse en la cama sintiendo dolor en todo el cuerpo.
—Espera un poco—le pidió él, acercándose luego de dejar al niño en el sillón. —Debo limpiarte y cambiarte.
—N-no…solo cámbiame…el vestido que me regalaste está en…el armario al fondo.
Ackerman asintió obediente y sacó lo que le pidió para desnudarla con cuidado, la vistió y le pasó al bebé para sentarla en el sillón.
— ¿Qué haces? —preguntó ella confundida al verlo acomodar su ropa ensangrentada en la cama.
—Annie dijo que te iban a santificar así que…que mejor que darles lo que quieren.
Eren soltó una risita cansada y besó la frente del pequeño que se calmó un poco.
—Vamos—se acercó a ella y le sonrió. —Les llevaré a casa.
Eren no supo bien por donde les había llevado puesto que nunca se alejaba tanto del castillo, pero era seguro que de esa casa nadie sabía. Estaba escondida en el bosque y era pequeña por lo que no llamaba tampoco la atención de nadie. Por dentro era muy acogedora y sorprendentemente era de dos plantas.
Sonrió cuando él besó su mejilla y le dijo que ese sería su hogar, le encantaba y se sentía tranquila al ver que podría realizar su único deseo. Levi le llevó a la recamara en el piso superior y la sentó con cuidado en la orilla de la cama. Ella arrulló a su bebé que comenzó a llorar de nuevo y esta vez le dejaron que se desahogara con libertad.
—Lamento haberte callado antes—murmuró el azabache a Damon y besó su frente. — ¿Ahora si quieres tomar un baño? —le preguntó a la castaña que asintió de inmediato.
—Me vendría bien para descansar después.
—Prepararé el baño entonces.
—Alimentare a Damon mientras.
Levi soltó una risita y besó sus labios para sorpresa de Eren…tenía tanto que no lo hacía.
—Vuelvo en seguida.
La muchacha cerró los ojos un momento y se permitió sonreír ampliamente, él había planeado todo eso para ella…había vuelto para verla y le ayudo cuando creyó que estaba muriendo…si eso no era una prueba de que su amor era verdadero entonces no sabía lo que era.
—Levi—le llamó antes de que saliera y abrió los ojos para verlo fijamente. —Te amo—dijo en voz alta y sintiéndose libre por primera vez.
—Te amo, Eren—le aseguró y le guiñó un ojo.
-/-/-/-
Levi volvió temprano al castillo para no levantar sospecha alguna, que estaba seguro de no haber dejado ninguna evidencia, pero tampoco debía arriesgarse. Le había dejado una nota a su linda Eren para hacerle saber dónde estaría y la hora en que volvería, en verdad le pareció un sueño despertar y encontrarla a su lado, durmiendo tan tranquila…
Saludo a los guardias de la entrada y caminó derecho al despacho de la hermana Annie que ya lo esperaba, al verlo entrar le sonrió y le pidió que tomara asiento frente al escritorio, buscando unos papeles y la cartera de cuero donde venía el dinero.
—Permiso, hermana.
—Espero que haya descansado bien, se merecía esas horas de sueño—le aseguró tendiéndole la hoja donde debía firmar por el fin de sus labores.
Levi tomó la pluma y asintió mientras firmaba.
—Fue un honor haber servido a nuestra señora Sina cuidando de su hijo antes de su nacimiento.
La rubia sonrió y se inclinó sobre el escritorio.
—Le seré sincera, la Gran Madre desea que usted se haga cargo de la seguridad del mesías hasta el final…está tan encantada con su trabajo con la difunta hermana Eren que está segura lo hará igual de bien con nuestro señor Demian.
— ¿Demian? —preguntó realmente sorprendido, ese era el nombre que le había sugerido a Eren.
—Sí, nuestra madre Sina le otorgó el privilegio a la hermana Eren de ponerle el nombre al mesías.
Levi asintió, realmente contento y algo nostálgico a la vez.
—Vaya, que buena noticia, me siento honrado de saber que podría tener el privilegio de cuidar al señor Demian—le devolvió la hoja y la pluma, recibiendo la cartera de cuero. — ¿Se le hará funeral a la hermana Eren?
—No, solo haremos una ceremonia en su honor—aclaró acomodando los papeles. —Cremaremos sus ropas que fue todo lo que quedó y la Gran Madre oficiará la ceremonia para que su alma este tranquila al lado de las grandes diosas.
—El pastor Nick dijo que la santificarían.
—No, no, no tenemos autorización de las diosas para eso.
—Entiendo, gracias por todo, hermana.
—No hay de que, le haré saber en cuanto la Gran Madre pida su presencia.
Él asintió y se puso de pie, hizo el saludo militar y una leve reverencia para salir del despacho, le habían dado mucho dinero gracias a la recompensa por el cuidado de Eren…bien podía ir al pueblo de al lado y comprarle algunas cosas a su esposa y a su bebé…ese simple pensamiento y el saber que podría cuidar de su otro hijo le calentaban el pecho y le animaban enormemente.
* o sea al estilo el Papa xD se entendió no?
Bueno, ya he venido con este cap :) ¿recuerdan que no sabía si hacer long fic o no? Pues lo pensé muchísimo y al final decidí dejarlo en solo tres capítulos, ¿por qué? Pues porque luego me iba a poner nena de que no se que poner y no se que chuchas xD gracias por opinar, en serio, me ayudan uwu
Por otro lado, ¿qué les pareció el cap? ¿quedó bien? Espero que si xD gracias mil veces por leer nwn les amo con todo mi hígado
¡Ah! Para terminar quiero contestar a un review guest.
Van: querida van, este fic es precisamente sobre eso, las inseguridades de ambos como personas reales, Levi estuvo en muchas batallas antes de llegar ahí y al ser guardia dejo de ejercitarse como antes, Eren en cambio jamás había estado con otra persona y no tiene idea de las relaciones románticas, los he puesto así porque son perfectos a su manera, quedan mejor y más reales, la verdad es que me gustan más así porque los siento más…reales…no se xD gracias por comentar y pues...espero que te guste. Gracias por comentar y leer :3
En fin! Gracias, mil gracias por sus opiniones nwn si puedo el domingo subo el resto xD y pues para la otra semana ya veo que subiré jajaja perdonen la tardanza preciosos. Besos.
Rave~
