Perdón
(2 semanas después de la cuarta guerra Shinobi)
Había cosas que no entendía, una de las más importantes era la necesidad de tener a la mitad del cuerpo ANBU rodeándole hasta el baño del cuarto del hospital. No lo entendí porque creía haber dejado claro que, si él quería huir, huiría, el ANBU no podría evitarlo porque él estaba sobre ellos, de algún modo.
Sasuke Uchiha llevaba dos semanas en un cuarto de hospital esperando el sane de sus heridas, todo el proceso que requería hacer un brazo nuevo y, quizás lo más importante, un veredicto claro del Hokage. La espera era un proceso tortuoso porque sabía que las cosas no pintaban nada bien para él, había cometido bastantes errores y dudaba que la justicia fuese a ser liviana con él: daba igual, se lo merecía.
Las dos semanas habían transcurrido lentas y llena de pensamientos que lo llevaban mil y una vez a replantearse su decisión, volver. Konoha era su hogar, allí había nacido, allí se había criado, allí lo había perdido todo y allí había ganado todo lo que tenía, volver era lo que en un momento u otro tenía que hacer. Incluso si los altos mandos del lugar estuvieron involucrados en la matanza Uchiha… pero ahora estaba en Konoha, su hogar, y todo le era tan ajeno, los ANBU armados hasta los dientes dispuestos a matarlo si era necesario tampoco ayudaban mucho a su cabeza. El corazón, el poco que le quedaba, se sentía incómodo en su propio pueblo.
Pero bueno, se lo merecía, había causado daño a todos allí, no podía esperar lo recibiesen como un héroe, con los brazos abiertos, de hecho, nadie quería verlo, él era el traidor, aquel al que le correspondía la pena de muerte, ¿no? Lo había escuchado una y mil veces en lo que llevaba allí. En su aldea ya no quedaba nada que en verdad le motivase a regresar, y eso le dolió, porque ya no sabía a dónde pertenecer. No le quedaba nada, porque finalmente la amistad de unos pocos no podía contra la petición de toda una ciudad.
Al menos le permitían las visitas, sus pensamientos habrían ido más lejos si no. Naruto llegaba a la habitación vistiendo la bata del hospital, de tanto en tanto, huyendo de alguna enfermera que alegaba siempre que aún no podía levantarse. Kakashi, el Hokage, también pegaba visitas de unos 10 minutos todos los días, solo para saber cómo estaba, para informarle que su causa estaba en proceso, para tranquilizarlo o solo para acompañarlo en silencio. Y Sakura, la brillante Sakura, ella pasaba más de una vez al día por su habitación; era la médico tratante de todos modos, era obvio que debía pasar unas cuantas visitas, por su habitación y por la del Uzumaki, pero eran las visitas que a Sasuke le calmaban el corazón.
Era un pensamiento vago, lo admitía, pero él siempre se negó a todo lo que la chica Haruno le ofrecía. Toda candidez y toda bondad, era algo que Sasuke tenía que apartar de sí, en primera instancia porque hablar de amor, de cariño, de apego, era algo que interferiría en toda misión de venganza que maquinara. No lo había entendido hasta que estuvo a punto de dejar Konoha, cuando ella le ofreció el corazón y él se lo hizo trizas, que esa cosa que Sakura le había prometido era algo a lo que Sasuke nunca podría entregarse. Él tenía metas, tenía un plan, y nada resultaría si se involucraba en cosas de amor, con Sakura o con cualquiera. No se arrepentía, claro que no, las cosas habrían sido más fáciles, sí, pero habría vivido en una ignorancia que no le hubiese gustado jamás cargar, incluso sin saber que era ignorante.
Además Sakura era una Sakura más frágil en ese entonces, una Sakura que no podría haber cargado nunca con lo que él cargaba, hacerla sufrir, eso hubiese sido lo único que habría conseguido. Mucha inocencia, mucha bondad, mucho amor; Sasuke no estaba listo ni quería esas cosas, y Sasuke podía negárselas a Sakura porque él era él y ella era ella. Con Naruto las cosas eran diferentes, Naruto era impulsivo y era de peleas, Sasuke podría haber luchado millones de veces con Naruto y el disfrute y las ganas de vencerlo habrían podido millones de veces con él; quería alejarlo a él también, claro, porque su amistad –el cariño en general– eran una traba en sus planes, pero siempre le fue más fácil acercarse a Naruto y golpearlo que acercarse a Sakura y echarla.
Y la intentó matar, de todos modos, un par de veces.
Pero Sakura era tan buena, demasiado, que parecía haber hecho un borrón en esa parte de la historia para venir a visitarlo constantemente durante el día. Sasuke no se merecía eso, él sabía lidiar con el odio y las palabras venenosas, sabía ser el traidor no Sasuke-kun. Sakura era muy buena y eso a su corazón no le gustaba.
―Sasuke-kun ―la voz clara de Sakura lo sacó de sus pensamientos, de la misma mujer.
Mujer, qué raro le sonaba eso.
Él la siguió con la mirada mientras ella se acercaba a la cama y miraba el monitor con los signos vitales, el delantal blanco lo llevaba abierto y debajo de él, una camiseta y unos pantalones negros muy simples. Esa era Sakura, era simple, sin maquillaje, sin joyas, sin ropa rimbombante, solo Sakura Haruno.
― ¿Cómo te has sentido? ¿Disminuye el dolor de tu brazo? ―preguntó ella, mientras anotaba cosas en un cuadernillo que siempre llevaba con ella.
―Es como si lo tuviese dormido ―respondió Sasuke.
Sakura se volteó a mirarle con curiosidad, los ojos verdes muy brillantes. ¿Por qué era tan amable con él? La había tratado pésimo durante todos sus días en la academia, le había roto el corazón traicionando a la aldea, había intentado matarla, se había negado a creer en su segunda confesión… ¿por qué ella seguía allí? A veces le costaba entender por qué ella y todo el mundo, que en algún momento significó algo, seguía allí para él. Naruto, Sakura y Kakashi deberían ser los más enfadados, los más reacios a dejarlo entrar otra vez en Konoha, pero en cambio, eran los que más lo visitaban, los más preocupados, los más atentos a él y a su bienestar.
Amistad.
Sintió que Sakura lo tocaba, de manera delicada y profesional, en todo el muñón que conservaba en vez de brazo. Sus largos dedos sacaron los vendajes que cubrían la cicatriz aún no curada, e inspeccionó todo lo referente a ella. Sasuke se quedó en silencio, mirando el techo.
Sakura. Sakura era un tema. Le había provocado un efecto rebote de manera imprevista, tanto ignorarla en el pasado, tanto dañarla, había hecho que en estas dos semanas la presencia de Sakura se volviese un momento de alerta máxima. Nunca antes había estado tan consiente de ella, incluso después de que Gaara casi la matase años atrás, jamás se había fijado en ella de la manera en que lo hacía ahora.
―Tu herida se ve bastante bien, Sasuke-kun ―le dijo la chica, obligándolo a mirarla―. Cortaremos el antibiótico, ya no creo que haya peligro de infección.
Era un hombre libre, ahora no tenía a nadie a quien vengar más que a él mismo, pero de distinto modo, algo más como castigarse porque nadie más parecía querer hacerlo, ¿es que no entendían que él era malo? ¿No entendían que él estaba perdido y que necesitaba saber que la gente estaba consciente de eso para poder seguir? Había asesinado, había lastimado, había perdido todo. Incluso su aldea, su alma mater.
No has pedido a tus amigos. Le había dicho Sakura la semana pasada, cuando lo vio con la mirada vacante, pensando en nada, quizás porque ella sabía cuáles eran sus problemas. Sakura siempre parecía saber qué pasaba.
Sakura se había vuelto tan fuerte, no era como esa niña de antaño que lloraba por todo y que solo quería proteger a la gente sin saber proteger, porque ella no sabía pelear y él confesaba, en fuero interno, haberla marginado porque no era fuerte. No, la marginó por muchas otras razones, pero la mejor excusa, la mejor forma de defenderse, era apelar a la fuerza física, porque Sakura nunca la tuvo, hasta ahora. Eso le molestaba, tanto potencial en alguien que parecía estar más ocupada en él y en ser una chica, con el tiempo entendió que eso no era malo, porque de hecho ella era una chica (la mejor que él hubiese conocido después de su madre); andar pendiente de ella, que nada le pasase.
Quizás le gustaba un poco y por eso la marginó. Porque era su impedimento, era su "y si mejor me quedo…" y llegó ella, cuando él se iba, a hacer realidad uno de sus pensamientos, y no, no podía dejarla entrar así como así…
―Perdón ―dijo Sasuke, de repente, Sakura levantó la cabeza para mirarlo ya que se encontraba anotando algo en el cuadernillo.
―Ya te he dicho que pares, Sasuke-kun ―dijo ella, mientras le daba "esa" mirada, la de compasión.
Y no podía parar, sabía que había sido tan imbécil que no podía creer que lo disculpasen tan rápido y con tanta bondad.
Bondad, inocencia, calidez, belleza, fuerza, Sakura.
¿Valía la pena quedarse por ella ahora? ¿Acaso si él se iba ella volvería a lanzarle su corazón (el cual debía estar lleno de trizaduras, lleno de pegamento, lleno de partes faltantes)? ¿Él se sentía capaz de aceptar, ahora sí, los sentimientos de la chica? Era una pregunta difícil, porque nunca supo si se los negó a él mismo, ¿le gustó alguna vez Sakura? Podría decirse que sí, claro. Sakura fue una mujer que, por sobre todo, amó (y ama) a Sasuke por lo que era, no se trataba de la facha que traía (quizás sí al principio), Sakura siempre quiso quitarle el peso de las muertes que llevaba encima con puro amor, ¿cómo no le iba a gustar una chica así, tan dispuesta a todo por él?
¿Pero le gustaba ahora? Tal vez, había reprimido tanto tiempo ese lado de sí que estaba seguro que se le habían atrofiado mil cosas, entre ellas, la capacidad de querer. Necesitaba empezar de nuevo, conectarse otra vez con lo que fue desde un principio, no un vengador, solo Sasuke Uchiha. Quizás, si en algún momento resultaba que no lo condenaban a muerte, él podría irse de la aldea, recorrer el mundo y ver qué tal era eso de ser libre, libre de odio y de venganza, y poder entender bien qué le pasaba, de qué estaba hecho, qué había en su corazón.
Quizás una vez que volviera, podría, por fin, dejar a Sakura entrar.
Hola!
Pues quedé demasiado contenta con este capítulo, no sé qué opinen ustedes. La verdad es que sé que Sasuke se quedó algunos MESES en Konoha después de todo lo ocurrido en la guerra, es oficial, pero no he visto a nadie escribir respecto a eso y yo me sentía demasiado tentada a hacerlo, así que aquí está "esto".
La verdad es que como este tipo de cosas se me ocurren al voleo, mientras estoy haciendo distintas cosas, en distintos lugares, escuchando distintas canciones, lo más probable es que esto termine siendo una colección de one-shots, aunque eso puede cambiar o puede verse distinto porque en definitiva está todo dentro de la misma línea argumentativa: Sasuke y Sakura, Sasuke volvió y todo es tan canon (Dios mío).
Les mando un abrazo grande y como siempre, agradezco de antemano sus comentarios y sugerencias :)
