Advertencias: ligero OCC de los personajes.

"Entre comillas, diálogos de situaciones pasadas"

Pensamientos en cursivas.

Cursiva y negrita, conversaciones por cosmos

Saint Seiya es propiedad de Masami Kurumada y TOEI, sólo uso sus personajes para escribir historias sin fines de lucro y por diversión.


Lobo con cara de cordero degollado

Cómo describir a Aioros de Sagitario.

Para los niños de bronce era el "Héroe Dorado" el hombre que salvó desde un inicio la Tierra, el ser humano más valiente, bondadoso y entregado que podían conocer, su ídolo a seguir, la persona a quien le debías respeto.

Los más jóvenes de la Orden Dorada como Mu, Aldebarán, Shaka, Milo y Camus, lo consideraban como su compañero más querido, un Santo con dotes de líder nato, honorable, poderoso, pero sobre todo compasivo. Estaban honrados de ser su camarada.

Para los caballeros dorados de en medio, Shura, Afrodita y Death Mask, era con quien no te podías comparar; fuerte, inteligente, amistoso, con luz propia que cegaba. Un hombre que con tan sólo una mirada te hacía confiar en él.

Todos ellos siempre llegaban a una conclusión básica.

Aioros de Sagitario era una persona admirable.

Pero, como siempre existe un pero. Si le preguntabas a tres personas en particular, seguro te llevabas una sorpresa.

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Kanon lo describía como desesperante.

"Entonces, creo que podemos arreglar las cosas de manera pacífica, ustedes deben de entender que la profesión que desempeñan no es digna para la imagen de cualquier respetable caballero. Así que, porque no mejor bajan las armas y permiten que mi compañero y yo los llevemos ante la justicia; estoy seguro de que se sentirán mejor cuando rectifiquen sus acciones. El camino de la rectitud siempre embarga al corazón de felicidad"

La esperanzada sonrisa que adornó la faz del noveno guardián, hizo que los maleantes pasaran la mirada del sagitariano a Kanon, preguntando de forma implícita ¿es enserio?

El ex General Marino se golpeó la frente con la mano. Con razón lo asesinaron, el chico gritaba mátame por todas partes.

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Para Saga era "antes de" y "después de"

"Pero Saga, no creo que sea bueno para tú salud que pases tanto tiempo en la bañera, antes no lo hacías"

"Ahora lo hago, no pasa nada"

El guardián del tercer templo se secaba el cabello.

"Pero Saga, no creo que debamos usar la otra dimensión para trasladarnos en las doce casas, antes estaba prohibido"

"Ahora no lo está, no pasa nada"

Dijo abriendo un portal hacia el primer templo

"Pero Saga…"

Géminis pedía a Athena que lo dotara con mucha paciencia, no quería matar-otra vez-a su mejor amigo.

"Saga…"el tono de reproche de la Diosa se escuchó.

"Lo siento Athena, fue un desliz mental"

"Trata de que no pase seguido. Me gusta tener a mi Orden completa y viva"

"No se preocupe todo estará bien"

"Pero Saga antes no…"

El grito frustrado del gemelo mayor se escuchó hasta Rodorio.

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Finalmente, para Aioria, era su querido-odiado, respetable-mandón, feliz-irritante, hermano mayor-menor.

Así es, desde que regresaron a la vida, Aioros con su cuerpo al momento de morir-catorce años bien cumplidos- y la mentalidad de un adolescente que tuvo que comportarse como adulto, ponía en serios aprietos al regente de la quinta casa.

Y no sólo era por el hecho de que-a pesar de que ahora le llevaba seis años de diferencia-seguía siendo más bajito que el de Sagitario, o que su voz no era tan potente como la de su hermano, ni mucho menos que aún no lo igualaba completamente en fuerza.

¡No para nada!, eso no tenía nada que ver.

Bueno quizás sólo un poco.

Pero lo que realmente hacía mella en León Dorado, lo de que de verdad desesperaba y provocaba que en muchas ocasiones rehuyera al de la novena casa, era la bondad e ingenuidad que desplegaba Aioros. Simplemente el quinto guardián no podía llegar a entender cómo era que después de todo lo sucedido, su hermano albergara tanta benevolencia en su cuerpo-de catorce años. Y no lo malentiendan, Aioria amaba al sagitariano, estaba sumamente feliz que regresara a la vida con ellos, es sólo que, esa actitud altruista que lograba que todos reverenciaran el suelo que pisaba Aioros-de catorce años-lo hacía sentir, bueno, pues algo.

Malvado-su conciencia le susurró lo que venía atormentándolo desde tiempo atrás.

Para que negarlo, Aioria se sentían como una mancha negra en la enorme estela de luz que emitía su hermano mayor-de catorce años. Ya que él, sí tenía pensamientos negativos hacía las demás personas, guardaba rencor, era orgulloso, terco, enojón, egoísta y llegaba ebrio a las cinco de la mañana-en martes.

¡Era un hombre malvado de veinte años con un hermano bondadoso de catorce! Era como el hermano gemelo malvado de géminis. Ok, no tanto, estaba exagerando y siendo redundante.

Pero si se sentía un ser imperfecto que no merecía compartir lazos sanguíneos con el magnánimo Aioros de Sagitario.

Suspiro frustrado-y escondido-en la casa de Virgo.

-Aioria, comprendo que tengas dilemas mentales y que Virgo sea un recinto de paz para alejar a las personas de pensamientos negativos y actividades mundanas. Pero, la próxima vez que quieras esconderte de quien sea que te estés escondiendo, te pido de favor que no sea en mi casa. Distraes mi meditación.

-¿Eh?-el de Leo regresó de sus pensamientos y en ese momento se dio cuenta que estaba estrujando-rompiendo-la capa de su vecino-discúlpame Shaka, he tenido muchos conflictos internos.

-Si tienes problemas con el Santo de Sagitario, deberías ir directamente a arreglarlos con él y dejar de desquitarte con mi capa.

-¿Cómo es qué sabes?-acaso su compañero leía la mente.

-Oh, muy fácil guardián de Leo-el rubio abrió sus profundos ojos azules y lo miró con irritación-porque la última media hora te la has pasado murmurado "Aioros" "catorce años" "malvado" entre muchas otras cosas. !Ahora Largo!

El León salió disparado con destino a su morada, no quería enfrentarse a la furia del Virgo, ya que desde que regresaron a la vida, la paciencia de Shaka se había quedado en el inframundo.

Pero regresando al perfecto de Aioros, lo que Aioria desconocía era que su hermano tenía…sus sucios secretos.

Cómo cuando llevó a los cinco Santos de la Esperanza a alcoholizarse a un bar, la vez se ofreció a hospedarlos un mes en su casa.

"¡Esto es..hip..genial hip! Quien..hip…dishtia que perder…hip…sentitiosh sería divertishio" Seiya apenas si podía mantenerse en pie, mientras sus demás compañeros reían por cualquier cosa.

Muchas noches así se repitieron en esos días.

O cuando fue a Asgard a una misión de ayuda comunitaria y terminó en condiciones indecorosas con una de las doncellas del Palacio.

"Señor Aioros, hace honra a la constelación de Sagitario, su flecha es muy poderosa" una joven rubia lo abrazaba por el pecho desnudo.

Aún conservaba el teléfono de la asgardiana.

Ni que decir cuándo ayudó a Shura de su caída "accidental" por las escaleras, donde casualmente era el único que se encontraba cerca.

"Muchas gracias amigo, seguro que si rodaba hasta Aries no la contaba" el español lo veía con veneración.

Al menos él no lo había matado.

Sí, Aioros de Sagitario no era tan inocente y benevolente como todos creían, pero bueno, qué esperaban, tenía catorce años y una vida por delante.


Aquí otra historia más que se me ocurrió mientras caminaba del trabajo a la casa. Espero que les haya gustado y no rompiera la imagen del gran Aioros de Sagitario. No tengo nada contra él, de hecho lo amo, pero ningún ser puede ser tan perfecto.

Agradezco de corazón a todos los que me dejaron un review y les gustó el capítulo de "El Santo mas fiel".También les pido una disculpa por los horrores de ortografía que hubo, pero una lee y vuelve a leer la historia pensando que está bien, pero cuando la revisó ya publicada, ¡PAF! salen los detalles. Pondré más esfuerzo para evitar esos errores.

Finalmente les comento que habrá parejas para todos los gustos, no se preocupen, no hay nada fijo, y si quieren algún capítulo con continuación o de su pareja favorita, no duden en pedirlo, me gusta salir de mi zona de confort para crecer como escritora.

Nos leemos pronto.

Saludos!