Capítulo 1: El regreso de Kagami Taiga…. ¿Y Tetsu donde esta?
~2 años después~
-¿Qué hacen todos ustedes aquí, bola de montoneros? -preguntó Jumpei Hyuga uno de los ex-escoltas del equipo universitario viendo a los jugadores de la generación de los milagros ahí en el aeropuerto, donde él había ido a recibir a su antiguo compañero de equipo, Kagami Taiga que volvía desde America. Aomine se movió insensiblemente y despreocupadamente revelando que atrás suyo estaba Ryo Sakurai, la pareja de Jumpei– Tú les dijiste -suspiró Hyuga viendo a su novio.
-Gomen, gomen -se disculpo Sakurai haciendo repetidas reverencias- Aomine me obligó -lloriqueó.
-Bueno… ya que -suspiró-, pero sigo sin entender que hacen aquí… que yo sepa Kagami no es más que un conocido del baloncesto para ustedes -les dijo Hyuga.
-Ni que viniéramos a verlo a él -dijo Murasakibara con un pocky de fresa en la boca.
-¿Entonces? -preguntó Hyuga, nada que hacer con esos mocosos, porque para el seguían siendo unos mocosos aun cuando sólo les llevaba un año, sólo se podía uno armar de paciencia.
-Obvio que vinimos a ver a Tetsuya, porque si Kagami volvió, eso significa que Kurokochi vuelve con él -sonrió Kise Ryota como si acabara de decir lo más obvio del mundo.
Jumpei Hyoga se frotó las sienes y optó por ignorar a sus ex compañeros de equipo universitario, él ya había terminando la universidad y se había convertido en profesor de educación fisica, los chicos también estaban por acabarla, cursaban su ultimo año, y demás está decir que los buscadores de talentos y los equipos profesionales de baloncesto se peleaban por ellos y aun ni siquiera terminaban la universidad oficialmente.
-Ahí está -señaló Teppei Kiyoshi casi provocándole un infarto masivo a Hyoga.
-¿Y cuando apareciste tú? -dijo con una mano sobre su pecho.
-Siempre estuve detrás de Murasakibara -señaló Teppei, Hyuga le miró mal como si alguien fuera a ser capaz de verlo detrás del gigante pivot–. ¡Eh, Kagami, por aquí! -saludó Teppei enérgicamente. El alto chico pelirrojo les vio y sonrió mientras se acercaba a ellos, claro que al ver a la generación de los milagros sus cejas se arquearon con curiosidad mientras chocaba los cinco con sus dos ex-compañeros de equipo.
-Hola -dijo extrañado de ver a los chicos milagros ahí.
-Hola, Kagamichi -saludó Kise con su alegría habitual cualquiera diría que no había crecido el baloncelista y modelo.
-Hola, Kise -saludó Kagamine chocando los cinco con él.
-¿Y Kurokochi? -preguntó Kise directamente y sin tacto.
-¿Kuro? -preguntó Kagami extrañado.
-Sí, Kuroko, ya sabes… pequeño, con cabello agua marina, ojos azules, medio inexpresivo y parece un fantasma en la cancha -le dijo Midorima sarcásticamente.
-Se quién es Tetsu -le grunó Kagami-, pero no entiendo porque me preguntan por él-les dijo.
-¿Como que por que te preguntamos por él? -preguntó Akashi con sonrisa amable y aura asesina- Obviamente porque tú te llevaste a nuestro fantasma.
-Chicos, Kuro y yo terminamos hace 5 años y medio y el volvió a Japón -les dijo Kagami extrañado-. La vida en América… no le gustaba.
-¿Kuroko te dejó?
-¿Tetsu volvió a Japón?
-No puede ser.
-¿Cuándo sucedió?
-Nosotros no lo hemos visto desde que se fue contigo.
Eran los comentarios que se escuchaban sólo había alguien que no decía nada, Akashi, el capitán genio con una visión envidiable se sostenía la cabeza con una mueca de dolor.
-¿Estas bien, Akashi? -le preguntó Midorima notando el cambio en el pelirrojo más bajito.
Pero Akashi sólo soltó un gemido de dolor y se desplomó en el suelo mientras lo último que sus ojos bicolores veían antes de cerrarse era a sus compañeros corriendo hacia él.
-o-o-o-
*Flash back*
Akashi despertó en un lugar extraño, pero podía asegurar sin lugar a duda que era una enfermería, analizó todo a su alrededor y vio unas inyecciones a su lado, las tomó y con absoluta frialdad se movió en silencio vaciándolas en una pileta cercana y rellenándolas con agua salina. Escuchó pasos acercándose así que se apresuró de vuelta a su sitio poniendo las cosas en orden y fingió dormir mientras se acercaban a él.
Les escuchó hablar sin mover un sólo musculo como si realmente durmiera.
-"Así que este es el famoso emperador" -los hombres hablaban en ingles, aun así Akashi los podía entender sin problemas.
-"Es mas bajito de lo que esperaba" -comentaba otro.
-"Aun así es un genio" -aseguró otro.
-"Lo sé" -comentó la segunda voz.
-"Apurémonos, hay que llevarlo con "Sujeto", así que alistémoslo ahora que aun esta inconsciente, luego estará como los demás y "Sujeto" ya sabe lo que tiene que hacer" -dijo otro de los hombres y lo inyectaron tal como Akashi había supuesto que harían. Se sintió luego levantado y movido memorizó los virajes y la cantidad de pasos que daba su captor con él mientras se movían hasta que fue depositado en una blanda cama.
-"Ya pronto despierta, "Sujeto", así que flojito y cooperando que no te queremos herido y ya sabes lo que tienes que hacer" -era obvio que la voz hablaba con alguien más, ese llamado "Sujeto". Akashi supuso que el llamado sujeto sólo debió asentir porque este no habló o dijo nada, el pelirrojo escuchó una puerta cerrarse y supuso que era hora de abrir los ojos, debía actuar confundido así se supone que le hubiesen dejado las cosas que le habían puesto…bueno que se supone que le pusieran y el arrojó por una pileta y sustituyo con agua salina. Así que se incorporo con una mano en la cabeza y un suave gemido abriendo sus ojos adsorbiendo toda la habitación con su privilegiada vista en sólo un segundo, espaciosa, pero minimalista e impersonal en colores estériles de blanco, una amplia cama, una puerta de hierro cerrada, no había ventanas, habían cuatro cuneros y entre los cuneros una mecedora, una mecedora donde para su sorpresa estaba sentado Tetsuya Kuroko con un pequeño bebé con una pelusita verde bebiendo obviamente de una botellita de leche en brazos del pequeño jugador fantasma.
Tetsuya quien supuso acertadamente que era el "Sujeto" ni siquiera levantó la mirada para verle, sus ojos no se despegaron en ningún momento del bebé en sus brazos cuando habló.
-Hay agua junto a la cama, tómala y estaré en un segundo contigo.
Akashi supuso que debería seguir con su plan, pero ver a Kuroko ahí con un bebé le había sorprendido por completo.
-¿Kuroko, que demonios significa esto? -Akashi notó que en el mismo momento en que se le salió el nombre del jugador fantasma, este levanto su cabeza con absoluta rapidez tanta que su cuello crujió mientras miraba impresionado a Akashi, sus ojos en shock.
-¿Cómo me llamaste? -susurró el de cabellos celestes.
-¿Como te voy a llamar? -peguntó Akashi frunciendo el entrecejo- Kuroko Tetsuya.
Y para sorpresa de Akashi un par de lágrimas resbalaron de los ojos de Kuroko.
-Hace tanto que no escuchaba mi nombre -casi jadeó abrasando al bebé de cabellitos verdes contra sí impresionado. Akashi supo en ese momento que algo estaba muy mal.
-¿Tetsu? ¿Qué pasa? ¿Por qué estamos aquí? -le preguntó Akashi con voz un poco más suave. Kuroko se levantó con el bebé en brazos y se movió hasta la cama donde estaba Akashi sentándose en el borde empezando a sacarle los gases al bebito con una fluidez que el pelirrojo jamás hubiera esperado en el jugador fantasma.
-¿Cómo es que puedes reconocerme? Los demás no lo han hecho -susurró.
-¿Los demás? ¿Así que aquí fue donde los trajeron cuando los secuestraron? Ninguno ha recordado nada cuando regresó -le respondió- ¿Estuvieron aquí contigo? -le preguntó.
-Sí -asintió Kuroko-, pero como ellos, tú tampoco deberías reconocerme -dijo el peli celeste.
-Cuando desperté estaba solo, habían unas jeringas preparadas las vacié en una pileta y las rellené con agua salina -le explicó.
-Eso lo explica todo -sonrió mientras se levantaba y se movía con el bebé depositándolo en una de las cuatro cunas. Akashi lo miró en silencio completamente extrañado, hasta su privilegiado cerebro tenía problemas para entender que estaba sucediendo. Kuroko después de acostar al bebé volvió con el sentándose a su lado en la cama- por eso recuerdas.
-¿Tetsuya…podrías explicarte? -le pidió Akashi.
-Estamos en unas instalaciones científicas. Si me preguntas creo que en Japón, pero no puedo asegurarlo.
-¿Esto es cosa del gobierno? -preguntó incrédulo.
-No, esto es cosa de una compañía privada americana que opera clandestinamente y está loca -le respondió con soltura.
-¿Nos vigilan? -preguntó alerta sondeando con sus ojos la habitación en busca de cámaras sin éxito.
-No, no lo hacen… ya no, al principio lo hacían, hasta que nació Diana, entonces cuando ellos me la quitaron después de que traté de negarme a estar con Kise… creí que moriría, me la devolvieron a cambio de mi obediencia, luego tenía a Kilyan, y entre Diana y Kilyan desobedecer ni siquiera se me pasó por la cabeza, cuando trajeron a Murasakibara, fui lo suficiente obediente como para que cuando pedí que por favor las quitaran, lo hicieran, así que desde el nacimiento de Kiba y desde que vino Midorima no hay y tengo una cierta privacidad, claro, siempre y cuando no me ponga difícil, además lo que les importan son los resultandos, y siempre ha sido lo que ellos esperaban en los cinco días que ellos estuvieron aquí -le explicó Kuroko.
-Lo único que saque en claro es que no hay cámaras -admitió Akashi se había perdido la mitad del texto en ese libreto.
Kuroko sonrió a modo de disculpa.
-Lo siento, es la primera vez que uno de ustedes me reconoce, así que no sé cómo explicar todo esto.
-¿Qué te parece desde el principio? -le preguntó Akashi. Kuroko asintió.
-Todo empezó hace casi tres años, 2 años y 9 meses para ser preciso. Yo amaba a Kagami, pero… no podía acostumbrarme a la vida en América, no me gustaba, al final terminamos rompiendo y decidimos quedar como amigos, yo tenía planeado volver a Japón, pero cuando iba al aeropuerto, fui secuestrado y traído aquí -le explicó señalando el sitio con un gesto-. Ellos… experimentaron conmigo. No tengo muy claro quiénes son, sólo sé que son privados e intentan hacer un equipo de baloncesto aun más poderoso que la generación de los milagros, un equipo invencible. Ellos me operaron una y otra vez hasta que consiguieron lo que querían en un periodo de cinco meses….Una matriz completamente funcional en el cuerpo de un hombre -dijo tocando su vientre ante la cara impresionada de Akashi-. Luego de eso trajeron a Daiki. Aun recuerdo cuando lo vi… estaba tan esperanzado, pero Daiki… él no me reconocía, era como si fuera un zombi, sólo se movía para follarme y una vez saciado comía y se acostaba a dormir no importaba cuantas veces yo le hablara, peleara, suplicara o me resistiera, él no me respondía, luego de cinco días, ellos entraron y se lo llevaron, entonces me lo explicaron, Daiki no me había reconocido por que lo habían drogado, al parecer esta gente esta tan podrida que robó una droga del gobierno que te enajena y la alteraron, logrando que un ser humano sólo funcione por las tres necesidades básica, sexo, comida y descanso. Fue entonces cuando quedé en estado de Diana, fue extraño, pero cuando ella nació, yo la amé con toda mi alma, aun cuando era anti-natural, ella había nacido de mí. Pero para ellos, ella era un error, era una niña… no era lo que buscaban. Ellos quieren un equipo de niños, por eso eligieron los mejores genes y a mí para encubarlos, creen que sin el ADN de una mujer, los niños serían más agresivos y talentosos sobre todo teniendo en cuenta quiénes son sus padres y con ellos harían un equipo imparable -le fue contando-, por eso que Diana naciera niña no estaba en sus planes. Así que cuando trajeron a Kise… fue como con Daiki, aun cuando lo intente… nada, era como si yo fuera una muñeca inflable para él, como si no supiera quién era yo o quién era él, este embarazo lo manipularon genéticamente y se aseguraron que naciera un niño, mi Kylian. Lo mismo pasó con Murasakibara y con Midorima, como podrás entender hace tiempo perdí las esperanzas. Dios, ni siquiera recuerdo haber tratado de hablarle o hacerle recordar a Midorima –sonrió con tristeza- que tú me hablaras y me reconocieras… fue toda una sorpresa -admitió.
A Akashi Seijuro no era fácil dejarlo en shock, pero la inverosímil historia de Kuroko lo acaba de hacer.
-Estás diciéndome que puedes tener bebés… y que has…. Pero los tiempos no cuadran… cada secuestro ha sido con sólo siete meses de diferencia -dijo Akashi turbado.
-Ah, eso… mi cuerpo es especial por sus experimentos los embarazos sólo han durado cinco meses, luego me daban dos para descansar y traían al próximo -le explicó. Akashi se levantó en shock y se acercó a la cuna y los vio, una pequeña bebé con la piel oscura como Aomine, debería tener unos dos añitos y dormía en una pijamita rosa con un peluche de conejo en sus manos, su cabellito largo era del color del de Aomine y yacía en una trencita, a su lado un bebé de un año y poco más, rubio como él, sólo en un pijamita azul, chupándose el dedo y durmiendo plácidamente, en la tercera cuna, estaba el bebé sin duda más largo de todos, el cabello violeta como su pijama delataba quien era su padre mientas el bebé con su chupetita dormía ajeno a todo, este bebé sólo tenía algunos meses, ya casi el año, aunque por su estatura podía engañar y parecer de un poco más. Y en la ultima había un bebé de cabellito verde mirada inteligente, pijamita verde y despierto mientras se tocaba sus piecitos tratando de llevarlos a su boca, este bebé apenas tendría unos dos meses y sus ojos eran azules como los de Kuroko aunque era todo lo que tenía del jugador fantasma por lo demás, era obvio que su papá era Midorima.
-Todos tienen mis ojos -le dijo Kuroko en voz baja hasiendo que el bebé se soltara los piecitos y dándole una chupeta. -Diana es una buena niña, igual que Kilyan, Kiba… a él le encanta comer, él fue el parto mas difícil -le explicó y ante la mirada shonckeada de Akashi entornó los ojos-. Tengo una matriz conectada a mi recto y aunque puede que los bebés entren por ahí te aseguro que no salen por ahí -entornó los ojos-. Me hacen cesárea, pero él era grande así que era pesado para mi cuerpo, el último mes me tuvo en cama, aun así él es muy dulce y mi pequeño Midori, el nunca da problemas -sonrió-. Claro que sólo tiene dos meses, pero en comparación al embarazo de Kiba… fue muy tranquilo.
-Oh, cielos… todo esto es real -dijo Akashi sintiendo que la cabeza le explotaría, Kuroko le ayudó a sentarse y le alcanzó un vaso de agua.
-Bebe y respira hondo -le aconsejó Kuroko pacientemente, él había terminado por hacerse a la idea, pero entendía que esto era demasiada información de golpe, incluso para alguien con el privilegiado celebro de Akashi.
-¿Por qué? ¿Por que hacer todo esto? ¿Por tener sólo un futuro equipo de baloncesto perfecto? Además quien les asegura que eso pasará, que sean nuestros no hacen que ellos vayan a ser automáticamente baloncelistas –dijo Akashi en shock.
-No me pidas que entiendas como funcionan sus mentes, no lo hago, Akashi -le dijo Kuroko-. Sólo te digo lo que sé.
-Te sacaremos de aquí, Kuroko, los denunciare al gobierno, si le han robado al gobierno el gobierno nos ayudará a liberarte -le prometió poniendo una mano sobre la suave piel de la mejilla del jugador fantasma. Los ojos de Kuroko albergaron una pequeña esperanza.
-Peor aun así… debemos tener sexo -dijo sonrojándose.
-¿Qué? ¿Por qué? Yo no te haré eso, no te lastimaré.
-No lo entiendes, ellos siempre revisan que yo haya quedado embarazado, si no lo hago, se darán cuenta de que no tuvimos sexo y entonces no te dejaran ir y no podrás sacarme de aquí ni a mí ni a mis hijos. Tengo miedo de lo que les puedan hacer, Akashi -aseguró Kuroko-, mis hijos no son conejillos de indias, son bebés sanos, ayúdame a sacarlos de aquí -le suplicó.
-Lo haremos -le prometió Akashi y Kuroko le creyó albergando esperanzas por primera vez desde que su infierno había comenzando.
*Fin del flash back*
El problema y con lo que ninguno de los había contado es que cuando se llevaron a Akashi a pesar de creer que este había estado drogado ellos tomaron precauciones como con todos inyestándole un fluido que hizo que el chico olvidara la última semana, era por eso que los secuestros duraban sólo una semana, la droga sólo podía nublar tus recuerdos tan atrás como una semana. Así que aun en contra de su voluntad Akashi Seijuro había terminado olvidando su promesa y como sus amigos no había recordado nada, hasta ahora, habían pasado ya dos años y medio, la droga en su sistema se había debilitado y su privilegiado cerebro luchaba por devolverle los recuerdos que le habían robado y nadie le robaba al emperador, nadie le ganaba al emperador, el era… infalible y era invencible.
Continuará…
sole-Por que son dos cuantas apartes y aqui subo otra version ^ ^
Yoko-cha-Como pudistes ver nop, Kuroko no esta a salvo XD
KateJAzee -Si Akashi es Akashi.
Bueno detrás del secuestro de Kuroko ahí mas de lo que el mismo cree, solo que recordemos el es victima involuntaria de estos experimentos así que nadie le dice que esta pasando la información que el tiene es lo que a escuchado y lo que a deducido. Ya pronto llegaremos al rescate de Kuroko. Espero que les guste la historia.
