¡Hola a todos! Aquí estamos de nuevo. Creo que el capitulo anterior genero algunos conflictos y muchas dudas, y aunque en este capitulo se revelan algunas cosas... hay dudas que las seguiré pateando, y no por que ignore que quedan sin explicaciones, si no que es para crear algo de suspenso. No se si se entiende (?)

Intente hacer el capitulo más corto, pero no pude. Ordeno los capítulos pensando en qué debe pasar en cada uno y luego los escribo, si aun les parece muy largo y con demasiado contenido prometo que en la siguiente intentare a hacerlo más corto.

En fin, no se por que estoy nerviosa (?) Espero les guste. Enjoy!

RECUERDOS Y DESCUBRIMIENTOS

La chica rodó los ojos, con su característica elegancia, mientras su tacón repiqueteaba contra el piso. Sus ojos no se apartaban del hombre que estaba sentado en la cama y que actuaba como si ella no estuviera. Oh no, Emma Frost no era ignorada. Menos por un omega. La chica emitió un suave bufido y dio unos pasos, hasta terminar sentada en la cama-Esto no esta funcionando-comento. Finalmente el mutante aparto los ojos celestes del diario que estaba leyendo y le observo con la ceja alzada. Emma quería golpearle. Lo haría si no fuera su líder. Y era un buen líder, estaba medio demente, pero era un buen líder-¡No puedes estar todo el tiempo con ese casco! ¿Siquiera te has lavado el pelo? Vas a quedarte calvo-comento, cruzando elegantemente sus piernas.

Magneto le quito los ojos de encima, aburrido. Emma odiaba eso, estaba acostumbrada a que Shaw disfrutara de su compañía, de que cada hombre y omega rogara por su atención... pero el maldito omega enfrente suyo pasaba de ella como si ella fuera una mujer común y corriente. Y a Emma realmente no le gustaban los omegas, siempre le habían parecido débiles, pero Erik era la excepción. Era un omega fuerte, y un buen líder, pero que estaba loco-¡Erik! ¿Me estas escuchado?-sonrió cuando el hombre la miro molesta. Él siempre reaccionaba cuando usaba su nombre.

-Emma, creo que has confundido el tipo de relación que tenemos-dijo él, sonando jodidamente firme. La chica durante un momento envidio esa voz, que sonaba más dominante que la de muchos alfas-. Somos compañeros, y eres una mutante poderosa. Te admiro y te respeto, pero no somos amigos, y no tengo idea de lo que haces en mi cama. Preferiría seguir leyendo-comento, volviendo a poner el diario de por medio. A ella le daba gracia, parecía que no la conocía a pesar del tiempo. Si Emma estaba en su cama, sin que Magneto la corriera era por su persistencia, el hombre se había cansado de correrla los primeros dos meses, ahora la ignoraba. Emma a la larga iba a ganar esa guerra, pero prefería que las cosas fueran más rápidas.

-Solo hablo de la higiene de mi líder-comento coqueta, y estiró su pierna para tocar el pie descalzo del mayor. La piel se erizó al instante, y el omega retiro su pie disimuladamente-. Me preocupo por ti-ronroneo, estirándose un poco en la cama, clavando sus profundos ojos en la expresión del omega-¿Acaso no quieres que te cuide?-y si, esa frase hubiera funcionado con cualquier otro omega, pero lo cierto era que al polaco solo le robaba un bufido molesto.

-No seas impertinente-contesto rudamente, volviendo a apartar el diario-. Ya hemos hablado de esto, no busco un alfa. Y si no te mato por insinuarlo es simplemente por que a veces resultas útil, encanto-Erik se giró en la cama y le acaricio la mejilla demanera segura, casi como si fuera un alfa. Ella solo extendió la sonrisa-. Pero cuando vienes con esos planteos, creo que eres tonta-la mano del hombre se detuvo en su mentón, y la empujo para que se apartara.

La chica se dejo caer, ocupando gran parte de la cama y mirando el techo. Era contradictorio, ella y Magneto se llevaban bien... quizás por ese "hueco" que el hombre quería llenar por extrañar a su amigo mutante, o quizás simplemente por que se entendían. Los dos eran lo suficientemente egoístas, y por mucho que Erik la molestara con eso, ella no era tonta. Si estaba allí no era por que buscara un amante omega (aunque al inicio si lo pretendió), ahora estaba allí por el bien de la hermandad-Ni siquiera eres mi tipo-comento mirándole y arrugando la nariz.

-Me olvide que te iban los alfas, ¿por que no intentas con Azazel?-comento mientras pasaba la hoja del diario.

-Por que no ando buscando un amante. Si estoy aquí es para hablar del tonto casco ¿en serio es necesario que lo lleves aquí? Él telepata-si, el telepata por que la ultima vez que dijo el nombre "Charles" la discusión no acabo muy bien-no tiene ese aparato, lo sentiría, su alcance no llega. Sácate eso, lávate la cabeza, apestas-la chica se levanto, y camino elegantemente hacía una pequeña mesada donde había un whisky y dos vasos pequeños. Los sirvió y volvió a la cama, dándole uno al mayor.

-No lo llevo solo por eso-el polaco tomo el vaso y le dio un trago. Luego la miro sin reservas. La chica de nuevo estaba acostada en la cama, mirando atenta un libro de Kafka mientras bebía tranquila. Emma para él era algo extraño. Le generaba calma, enojo y tristeza al mismo tiempo. Calma por que olía como un suave alfa, y era culta, le gustaban los juegos mentales, leer, y la opera. Y le recordaba a Charles. Y por esas mismas cosas le generaba tristeza, por que pensar en él de a momentos le llenaba de una desesperación que veces creía que podía volverle loco. El enojo, era por las mismas razones. Emma a veces era un recuerdo de Charles, a veces bienvenido, a veces no. Pero a veces también era solo Emma, también a veces bienvenida y también a veces no. Y cuando se daba cuenta de lo complicado que era todo, empezaba a creer que se estaba volviendo loco-No me fió del todo de ti-admitió sin pudor, y miro divertido la sonrisa que la chica no disimulo.

-Pues justamente eso es lo que me molesta-ella se giro en la cama, acomodando su rubio cabello y mirándole con esa expresión inteligente y coqueta. Tan símil a Charles en algunos aspectos-. Deberías confiar en mi... soy muy buena-alzo la ceja al sentir el dedo que acaricio su pecho, más no se aparto. Sabía que la chica solo lo hacía para molestarlo-. Incluso podría ordenar esa cabeza tuya, es obvio que te estas volviendo loco, y si vas a ser nuestro líder, que estés demente no es bueno-Magneto rodó los ojos de nuevo, acostumbrado a esa charla y prefirió volver a ver el diario.

-No me estoy volviendo loco, y si no me quieres como líder, vete, no te detengo.

-Claro que te estas volviendo loco-la chica se levanto, sabiendo que sus siguientes palabras desatarían el caos. Termino su vaso de un trago y se aparto rumbo a la puerta-. Eres un omega, y extrañas a tu alfa. Saber que él no esta mas te esta enloqueciendo, y yo puedo arr...-se hizo de diamante justo en le momento en que varias cosas de metal volaron hacia ella, ninguna le pego, solo había sido una amenaza, pero sabía que era hora de irse. Le miro por ultima vez-Te guste o no, Erik, saber lo que le hiciste a tu alfa te vuelve loco-cerro la puerta detrás de esas palabras. No se sorprendió cuando los metales se retorcieron, pero solo continuo caminando, elegante y coqueta como siempre, rumbo hacía el baño.

Mientras andaba miró de reojo a Raven que estaba sentada en el sofá. Los ojos amarillos no se apartaban de ella, pero la rubia prefirió ignorarlo. Con Raven no se llevaba del todo bien. Quizás por que sabía exactamente lo que la chica hacía allí. Estaba por esa maldita causa, se quería robar a su líder para que sea el simple omega de alguien... también era por eso que disfrutaba tanto haciendole creer que tenían un romance. Se lo merecía por metida. Emma entro al baño y se dio una ducha, cuando salio una bata blanca envolvía su figura. Suspiro cuando al abandonar el baño los ojos amarillos de nuevo se clavaron en ella-No se si sentirme alagada de lo tanto que me miras, o generarte una jaqueca-comento, yendo rumbo a su cuarto.

No, no se sorprendió cuando escucho unos pasos detrás-¿Qué se supone que estas haciendo?-pregunto molesta la más joven. Emma se giro a mirarle divertida y se relamió los labios. "Que crees que hago?". Le guiño un ojo y siguió rumbo a su cuarto-No te metas con Magneto-dijo molesta la metamorfa, deteniendo a la otra mujer antes de que pudiera entrar. Los ojos azules de Emma brillaron divertidos.

-¿Celosa?-la sonrisa maligna se acentuó y luego aparto el brazo azul que le impedía el paso-Celosa o indignada. O más bien las dos cosas. La pequeña y dulce Raven-Emma había terminado de entrar, sin dejar de mirarla con una expresión sarcástica, mientras la aludida se había quedado en la entrada mirando-. Esta aquí, en la hermandad haciendo un acto de... ¿bondad? ¿Para quien? Oh si, para el alfa Charles Xavier. Quien nunca tuvo las agallas para decirle a Erik que es su omega, y que no quiere imponerse como alfa, pero que manda a su dulce hermana a que controle a su pareja-mientras hablaba la mujer lucia cada vez más divertida-. Es muy hipócrita todo. Aun más al saber que tu estas un poquito enganchada con el omega de tu hermano-la risa resonó en el cuarto mientras la telepata comenzaba a secarse el cabello con una toalla-. Y claro, la mala según tu, soy yo. ¿Por que?-se giro a enfrentarla y entrecerró los ojos-¿Por que le doy lo que quiere? Un alfa que le atienda... ¿que te jode a ti? Tu hermano no tiene las agallas para hacerlo.

-¿Siempre te gusta hablar tanto? No tienes ni la más mínima idea de lo que estas hablando. Charles y...

-No cariño, si se de lo que estoy hablando-la mujer seguía mirándola divertida, la sonrisa aumentaba dejando ver mejor sus dientes. Dejo la toalla a un lado y comenzó a colocarse unos aros de perla color blanco-. Todo lo que acabo de decir es exactamente las cosas que tu proyectas todo el día. Bueno, deje de lado algunos pensamientos sobre Hank, pero porque no me resultan interesantes. Quizás porque pensar en él roza la zoofilia ¿no lo crees?-sus facciones mostraron duda, como considerando el tema, luego volvió a sonreír.

Mistique bufo y se acerco amenazante, entrecerrando sus ojos y clavándolos con odio en la mujer que tenía enfrente-Es de mi familia de la que estas hablando, así que mejor cierra esa boca, Barbie-la molestia era más que palpable en su voz, pero Emma solo alzo la ceja divertida.

-No tengo nada en contra de ti, ni de tu familia. Lo que me molesta es lo que estas haciendo, yo quiero un líder, y lo mejor para esta hermandad y tu quieres llevártelo. ¿Para que? Para que este con tu hermano.-Emma se acerco más a la metamorfa, sin pudor, sin miedos. Sus ojos no se apartaban de esos amarillos-¿Nunca te has puesto a pensarlo? Si Charles realmente es el alfa de Erik, ¿por qué nunca se dio cuenta? Magneto no es tonto. ¿Por qué nunca lo noto? Quizás tu hermano es quien esta equivocado. O quizás todos ustedes lo están... viven en un mundo muy utópico donde los alfas y los omegas son felices y se aman. La realidad no es así, eso te hizo creer él, por que es un idealista. La mayoría de esas relaciones no funcionan. O si lo hacen no es precisamente por amor sino por la sociedad que les hace creer que deben funcionar.-Emma se aparto para sentarse en la cama, su expresión ahora era más paciente-¿No te parece más normal creer que tu hermano se enamoro de Erik, por todo lo que supo de él al entrar en su mente, a que se enamoro a primera vista por que un destino o la madre tierra o quien fuera los hizo el uno para el otro? Me sorprende que tu hermano crea en cuentos de hadas. Los alfas y los omegas no son fe... ¡Azazel!-los ojos de la rubia brillaron al ver pasar al demonio. El hombre se detuvo y entro, con algo de curiosidad-¡Azazel! Por que no le cuentas a nuestra pequeña Raven la historia de cuando conociste a tu omega.

El demonio alzo una ceja y las miro a ambas, su cola se movía interesada. Raven apreto los labios por que no sabía si realmente quería escuchar esa historia. Ya había tenido los problemas de inseguridad al suponer que Hank encontraría a su omega y su historia acabaría, no quería que pasara lo mismo con Azazel, aunque el demonio no se notaba para nada incomodo.

-¿Y a que viene el pedido?-pregunto interesado, mirando curioso a ambas mujeres. Raven apreto los labios, estaba casi segura de que Emma sabía la "relación" que ellos tenía, no entendía por que tenía que pedirle aquello justo a él.

-Nuestra pequeña Raven cree que tooodos los omegas están destinados a encontrar a su alfa. Y que alfas y omegas son felices juntos, para siempre y que si no están unidos... bla, bla, bla-la rubia rodó los ojos, termino de ordenarse el cabello y, se sentada en la cama, comenzó a mirarse las uñas, algo aburrida.

Azazel estudió a Raven un momento, al parecer interesado en si realmente eso era lo que la chica creía. Finalmente aparto la mirada y se apoyo contra el umbral de la puerta, ligeramente pensativo. La chica la miro atenta, sin saber si iba a contar aquello... ellos aun no habían llegado al punto de compartir cosas muy profundas-Bueno, yo vivía en Rusia, tuve una vida normal hasta que a la edad de once años mi piel muto, me creció una cola y adquirí mis habilidades-aunque el recuerdo no era agradable Azazel sonreía, su acento estaba más marcado que nunca-. Imagínate la cara de mi madre, obviamente tuve que huir...-la rubia se sintió muy identificada con la historia. Ella recordaba su pasado con un poco más de pena, antes de Charles todo era oscuro, Azazel lo contaba como si ya lo tuviera asimilado, y de manera algo sarcástica-. Vague por Rusia, me las arregle para vivir. Y a la edad de dieciocho años sentí el aroma más delicioso en mi vida-el demonio sonreía, aunque siempre de esa forma en la que quedaba claro que no era autentica felicidad-. Ella era muy linda, cabello castaño largo, ojos grandes cafés. Muy muy linda.-Emma sonrió, al parecer mirando en la mente del demonio las imágenes, tenía las cejas alzadas y aun se miraba las uñas. Era obvio que creía que el desenlace de la historia era bastante predecible-. Quise abalanzarme sobre ella, la necesidad de tenerla era bastante fuerte. Uno se siente posesivo, necesitado, incompleto. Y tienes tu otra parte justo allí... yo solo quería besarla-el demonio apreto los labios un momento y miro a Raven-. Pero a diferencia de ti, yo no puedo ocultarme. Si me veía, sería así... y sabía que si la asaltaba de repente iba a asustarse. Así que... espere, le escribí cartas, le mande obsequios, le conté que quería conocerla, que yo era su alfa, que la había visto. La veía de lejos y ella se veía sumamente emocionada, tan feliz. Le comente que tenía un ligero problema estético-tanto Emma como Azazel rieron, Raven no le noto la gracia-. Quizás no debí decir "ligero". El día que me presente ante ella, luego de meses desesperantes donde buscaba enamorarla a base de palabras hermosas... nada de eso importo. Ella me miro y se aterro. Empezó a gritar, yo intente calmarle, intente explicarle. Pero ella no escuchaba, simplemente gritaba, y me golpeaba queriendo escaparse. La solté y huyo a la cocina, yo me mantenía tranquilo, queriendo calmarla. Cuando me amenazo con un cuchillo me di cuenta que no conseguiría nada, así que me desaparecí-la mirada ahora la había perdido en el piso, se lo notaba algo añorante. Aunque luego volvió a sonreír, cansino-. Intente hablar con ella tres veces más, todas con el mismo resultado. Cada vez la asustaba más, y por el miedo le contó a todo sus conocidos, queriendo que alguien la ayudara. Nadie le creyó, la trataron de loca, y empezó a creer que quizás lo estaba. Cada día se apagaba más, cada día estaba más triste... pero no podía superarlo. Le seguí escribiendo para calmarla, no se si leyó las cartas, pero nunca contesto. Finalmente deje de intentarlo cuando vi que la estaba destruyendo. Decidí dejarla en paz, me desaparecí por un tiempo. Pero la desesperación de no verla me enloquecía, yo creía que me volvería loco por no tenerla a mi lado. Incluso pensé que a ella le pasaría igual, aunque no estaba seguro de que me hubiera reconocido... después de todo había estado muy asustada. Cuando decidí ir a verla de nuevo, aunque sea de lejos, la encontré en un loquero. Estaba internada, medicada, se veía horrible, destruida. No te imaginas como grito mi alma al notar lo destruida que estaba. Mi instinto me exigía protegerla, y yo como un iluso le hice caso. Quise ir a salvarla, pero ni bien me vio volvió a ponerse histérica. Grito, lloro, y cuando los médicos fueron, me desaparecí. Al volver estaba tan drogada que solo me miro, y yo aproveche: le dije que la quería a mi lado, que yo era su alfa, que no era un demonio, que no le haría daño nunca, que solo quería cuidarla. Ella me miraba y me escuchaba, la locura brillaba en sus ojos que se veían enormes por lo delgada que estaba; sujetaba un rosario entre sus manos y oraba. Yo seguí hablando, le dije que la llevaría conmigo, que la cuidaría, que habíamos nacido para estar juntos. Y ella respondió que si yo era su pareja, prefería morir sola, que nunca podría amarme. Yo era tan iluso como todos y creía que si eramos pareja nos amaríamos y seriamos felices. Incluso pensé que la amaba, pensé que ella era una parte indispensable de mi. Y como creí amarla tanto decidí cumplir lo que me pedía y me fui. La deje. Me dolió hacerlo, los primeros meses fueron horribles, pensé que moriría de tristeza. Pensé que nada en mi vida tendría sentido, nosotros debíamos estar juntos o seriamos infelices. Pero el tiempo paso, y no morí, y el dolor se fue pasando. Y me di cuenta que ya no la necesitaba, que podía vivir sin ella. Que hasta podía ser feliz sin ella, tan feliz como quisiera-se quedo callado un momento y miro de reojo a Raven-. También entendí que podía amar a alguien más, y que era mucho mejor.

Al sentir la mirada del demonio encima suyo la chica se sonrojo. Emma los miraba de nuevo, interesada, con una sonrisa traviesa en sus labios. Raven carraspeo y se giró hacía ella; la rubia acentuó su sonrisa, estaba por decir algo, pero la metamorfa se adelanto.

-No es lo mismo, ellos nunca se conectaron. Charles y Erik si, y en verdad se quieren. Tienen una historia en común. Ellos sufren si no están juntos-la telepata rodó los ojos y volvió a mirar sus uñas como si contuvieran todas las respuestas-. Es distinto al tener una historia, ellos están sufriendo por no estar jun...

-¡Basta! Esta bien, están sufriendo-acepto la rubia, algo cansada. Suspiro antes de levantarse, dejo caer su bata sin pudor mostrando su cuerpo desnudo y sin prisa ni vergüenza comenzó a buscar su ropa. Raven miro de reojo a Azazel que había apartado cortesmente la mirada-. Están sufriendo, pero lo superaran. Podrán vivir sus vidas, todos vivimos rompimientos de vez en cuando, no es tan dramático-Emma miro al demonio y luego a Raven y sonrió-¡Si no mírate tu! Superaste a tu ex y ahora te encontraste algo mejor, y no moriste de agonía ¿verdad?

Raven sintió el rostro arder de nuevo, luego bufo y negó con la cabeza-No es igual, ellos son un alfa y un om..

-¡Por dios, basta!-protesto cansada mientras se terminaba de poner el corpiño, incluso sus ojos mostraban algo de pena-Ellos se enamoraron, pero si son alfa y omega no influye en nada. Podrán vivir, Azazel puede...

-Azazel nunca estuvo con su omega, ellos estuvieron juntos. Eso los arrastrara a la locura, no podrán sop...

-En realidad si-interrumpió el demonio. La metamorfa se giro a mirarlo, algo sorprendida. Él miró un momento a Emma que ya se había puesto la ropa interior-. Pueden superarlo. Emma lo hizo, ella se vinculo con su omega, ellos incluso tuvieron un p...

-¡Azazel, cállate!-la rubia se veía molesta, Raven ahora se giro interesada, mirándola con la ceja alzada. La telepata apreto los labios un momento antes de suspirar-Conocí a mi omega, estuvimos juntos, nos dimos cuenta que no eramos el uno para el otro y seguimos con nuestra vida. Ninguno es infeliz, para que sepas-agrego al final, con una sonrisa, antes de hacer un gesto con las manos-. Fuera de aquí, invadieron mi cuarto y no me agrada tanto-la chica los hecho con un movimiento de mano, mientras continuaba poniéndose su ropa.

Raven dudo, pero al ver como Azazel se giraba y se iba decidió hacerlo también. El demonio conocía mejor a la telepata y sabía cuando era correcto dejarla sola, así que ella prefirió seguirlo. Mientras caminaban por el pasillo no podía quitar sus ojos del cuello rojo, la historia que había escuchado momentos ante había removido cosas en su interior. Era algo sumamente triste, y en parte se sentía culpable de haberle hecho recordar todas esas cosas.

-Azazel-el hombre se detuvo y se giró a mirarla un tanto curioso. Ella apreto los labios un momento, pero lo miro con seguridad. De a poco se había acostumbrado a estar en su piel natural, aunque había momentos en los que se sentía un poco nerviosa cuando la miraban demasiado. Tenía que terminar de acostumbrarse, estar así era lo correcto. La mirada de Azazel siempre le hacía sentir segura, esos ojos amarillos la miraban con normalidad, con cariño o con deseo... nunca había nada incorrecto-Siento haberte hecho recordar esas cosas, me imagino que fue algo muy duro de superar.

El hombre sonrió, los dientes blancos contrarrestaban perfectamente contra esa piel tan saturada-No te preocupes. Ya lo acepte hace tiempo-hizo una pausa, mirando el piso algo pensativo-. Aparte, creo que ella y yo nunca hubiéramos sido felices. Que nuestras hormonas supieran que somos el uno para el otro por la preservación de genes no asegura que seamos compatibles, o que realmente nos amemos. Lo siento Raven, pero en eso estoy de acuerdo con Emma. Aunque Charles y Magneto sean pareja eso no los hace el uno para el otro-el hombre la miro de nuevo, de arriba a abajo, antes de acomodarse el pelo, para lucir tan impecable como siempre. Acto seguido, se acerco a ella, caminando seguro y dominante. Algo en el interior de la metamorfa se lleno de ansiedad-. En el momento creí que todo sería perfecto, pero al repensarlo... creo que nunca hubiéramos sido felices. Nunca me hubiera aceptado del todo, y yo nunca hubiera podido amar realmente a alguien que no es capaz de sentirse orgulloso de mi mutación. Las cosas que en un principio me parecieron adorables en ella...con el tiempo me resultaron tontas. Pasaba horas cepillándose el cabello ¿sabes? No creo haber podido vivir con alguien así...-la sonrisa se acentuó cuando estiro su mano para acariciar el cabello de la chica-Aparte, la vida me presento algo mucho mejor. Alguien a quien podría amar sin dudas, orgulloso de quien soy y de quien ella es. Alguien fuerte, independiente, hermosa, y que tiene la confianza para pararse con su verdadero yo ante todos y no estar dispuesta a que la hagan sentir menos-la metamorfa sintió calor en el vientre. Ese demonio veía cosas en ella de las que aun no estaba del todo segura, pero con solo ver sus ojos amarillos creía que podían conquistar el mundo, podía enfrentarse a todos. La hacía sentirse aun más ella misma-. Alguien que puedo amar y desear por quien realmente es, y no por que un absurdo destino lo dictamina-dejo escapar el aire cuando sus labios se acercaron. Su boca cosquilleo, ansiosa de sentir un beso, pero el hombre solo se rió algo burlesco y continuo hasta su oído-. Aparte, siempre me han gustado más las pelirrojas-dijo algo divertido, pero romántico. La chica no pudo contener la risa, una fuerte alegría exploto en su estomago. Suspiro con placer, y luego giro el rostro para unir sus labios en un beso cariñoso que poco a poco fue dando lugar al deseo.

Quizás la teoría de Emma no era tan mala.

**CHERIK**

Veía sus propias piernas temblando, las rodillas huesudas, sujetas por sus manos de dedos largos. Intentaba sujetarlas con fuerza para que dejaran de temblar, pero era imposible. Sintió otro retorcijo en el bajo vientre e inclino su cuerpo hacía adelante, hasta que su frente quedo apoyada contra la rodilla. Notaba el ligero sudor que perlaba su piel y que lo hacía estar pegajoso, y quizás debería ir a limpiarse pero tenía miedo de moverse. Cada vez que se movía... oh dios pasaba eso. Su rostro ardió, preso de la vergüenza, cuando sintió un ligero liquido bajar por su cuerpo y humedecer sus nalgas. Era tan extraño, nunca había sentido nada similar y le resultaba algo perturbador.

No quería hacer ningún ruido, tenía miedo de despertar a alguien. Sabía que no debía tener miedo, que no debía estar nervioso ni mucho menos avergonzado. Todo eso era normal. Su madre se lo había explicado hacía unos años, le había dicho que los omegas entraban cada tanto en calor, que era algo que todos pasaban, que él lo experimentaría cuando fuera grande. Ella había dicho "cuando seas grande", y él sabía que esas cosas le pasaban a los chicos de dieciséis o diecisiete años, a los muy adelantados les ocurría a los quince. Aun faltaban tres años. Durante un momento temió que no fuera eso, pero era exactamente como le habían contado: calor en el cuerpo, algo de sudoración, humedad en su orificio, contracciones en el vientre y ganas de algo. De algo.

Sollozo bajito ante un nuevo tirón y abrazo más fuerte sus piernas. Deseaba tanto que hubiera alguien que pudiera cuidarle. Pero estaba solo, su vida ahora era solo. Quería preguntarle a alguien si era normal que le hubiera venido tan pronto ¿pero a quien? Recordó las palabras del alfa, le había preguntado si sabían como eran las dinámica y él había dicho que si. Y luego ese hombre, como si nada, le soltó que era su pareja. ¡Un hombre! Que lo duplicaba en edad, y no cualquier hombre, justo ese hombre. Obviamente él se había negado, había oído muchas historias de como se sentía conocer a tu pareja: el cuerpo burbujeando, la felicidad absoluta, desesperación por estar a su lado. Él no se sentía así, lo único que podía sentir era asco.

"No lo notas aun por que eres muy joven. Ni bien te llegue el celo lo veras... te desesperaras por mi toque pequeño omega. Y créeme que ahora que nos encontramos lo tendrás mucho más pronto". Esas habían sido las palabras, y eso había sido hace una semana. Una escasa semana y la profecía se había cumplido... le había llegado el celo. Pero por más que pensara en él aun tenía asco, no había deseo alguno por sentirlo cerca. Sabía que el olor era importante, por eso no quería moverse... falta que le llegara su aroma y se atontara. ¡No quería enamorarse de él!

De ese maldito cabrón que...

Unos ruidos le hicieron levantar el rostro, y ni bien lo hizo una nueva descarga bajo por su columna-Hum...-se mordió los labios para acallar un gemido y apreto los dedos del pie, queriendo mantener el cuerpo completamente rígido, quieto. No quería que lo descubrieran, si fuera por él se acostaría para hacerse el dormido, pero ¿qué tal si se movía y el aroma se notaba? Los ruidos se hicieron mas fuertes, las pisadas se acercaron rápidamente a su cuarto y él sintió su corazón latiendo cada vez más rápido. Por favor no, por favor, no, no, no.

La puerta se abrió en segundos y el cerro los ojos con fuerza y enterró el rostro entre sus piernas. No quería mirarlo ni olerlo, no quería reconocerlo.

-Oh Erik, ya estas en celo. El olor es tan fuerte que me despertó... ¿Como te sientes omega?-no respondió a la pregunta, se quedo quieto, aun intentando no respirar. La voz de Shaw era maliciosa, el judío lo sintió acercarse más y se puso más rígido-Levanta el rostro Erik-no había impulso de obedecerle, eso era bueno. No le había reconocido aun-¡Que levantes el rostro!-una mano se apodero de su pie y lo jalo con fuerza hacía abajo, haciendole perder su posición defensiva y dejándolo desparramado sobre la cama. Por la sorpresa abrió los ojos y dejo escapar todo el aire de sus pulmones. Sus orbes chocaron directamente con los del alfa, que se veían sádicos. Se quedo estático mirándole, contrayendo el estomago deseando no sentir nada. Cuando pasaron un par de segundos los pulmones le quemaron y se vio obligado a respirar... y dejo escapar el aire con alivio cuando no sintió nada. Ni mirándole ni oliéndole. ¡No sentía nada! La felicidad estallo en su estomago. Shaw estaba equivocado, él no era su omega-¿Tienes calor?-la mano que sujetaba su tobillo lo apreto con fuerza y el se quejo por lo bajo.

-Si-admitió, sintiendo que su piel se ponía más caliente al ser tocada.

-¿Me deseas?-la pregunta fue hecha con una sonrisa ladina, pervertida. El cuerpo de Erik tembló al ser mirado así, apenas y alcanzo a negar con la cabeza. Los ojos celestes se llenaron de odio, y esa mano volvió a jalarle, esta vez con mucha más fuerza, hasta dejarlo en la orilla de la cama, sus rodillas quedaron colgando hacía el piso. Shaw volvió a jalarlo hasta que quedo sentado. El chico de pronto se sintió nervioso, cada vez más, preguntándose que tan seguro era estar a solas con un hombre que no era su alfa-¡¿Qué no me deseas?! ¡¿Quién carajos te crees que eres?! Eres MI omega. Cuando te anude vas a...

-No, no. No te reconozco, tu no eres mi...

-Cállate-Shaw se había acercado más a la orilla de la cama, la sonrisa era aun cruel. Tomo a Erik desde la nuca y lo jalo hacía su cuello, la nariz del menor termino enterrada contra la camisa celeste-Huele-y cuando lo hizo su corazón se detuvo. Oh dios, era demasiado delicioso. El calor burbujeo en su vientre, llamas calientes que parecían derretirlo. Sintió su cuerpo humedecerse un poco más y la sonrisa de Shaw aumento-¿Ves que te gusta, zorrita?-el menor se arrodillo en la cama, buscando sentir mas. El nazi había comenzado a desprenderse la camisa y cuando esta se deslizo por sus hombros la nariz de Erik siguió el recorrido instintivamente, buscando mantenerse cerca del aroma concentrado. Su rostro se deslizo hasta que se despego de la piel del mayor, y se quedo olfateando ansiosamente la prenda, a escasos centímetros del hombro ajeno. Al ver eso el mayor volvió a colocársela, dejándola en su lugar original-Dios, cada vez apestas mas...-mientras decía esto empezó a desprenderse los pantalones. Erik al sentir aquello se obligo a apartarse, volviendo a sentirse nervioso. Aun no sentía nada de lo que se suponía ¿donde estaba la felicidad? Lo único que notaba era cada vez más y más calor y ese aroma que le estaba atontando. ¡No se suponía que fuera así!

-Espera ¡¿que...?!-jadeo agudo cuando las manos ajenas apretaron sus nalgas. Busco apartarse, comenzando a patalear. Por más que estuviera en celo y se sintiera excitado, definitivamente no era tan fuerte para querer hacerlo. No aun, era muy joven.

Shaw fastidiado le sujeto ambas piernas-Quieto. No vas a querer que en tu primer celo te preste a los soldados-el menor se quedo estático mirándole incrédulo. ¿No se suponía que si era su alfa debía cuidarle y amarle y... no querer verle con nadie más?-Vamos a divertirnos hoy. Más adelante podrás divertirte tu, se que te encantara estar con varios-el cuerpo de Shaw se fue encima suyo y el aroma volvió a llenarle haciendole gruñir. Era un olor picante que hacia que sus fosas nasales y sus pulmones quemaran y ese calor luego se disipaba por sus venas. Giro el rostro cuando el alfa intento unir sus bocas y en castigo se gano una cachetada. Había empezado a sollozar ni bien Shaw lo había inmovilizado, y ahora no podía contenerse, todo su cuerpo temblaba por el calor y el miedo mezclados-Te va a encantar omega, siempre les gusta. Después de todo... eres una puta-fue la primera vez que lo llamo así, pero definitivamente no fue la ultima.

Luego de eso las imágenes de los recuerdos empezaron a mezclarse con las sensaciones. Solo recordaba que en todo momento su cuerpo parecía temblar, nunca solamente por el calor, sino por el llanto contenido. La voz de Shaw insultandole, la mirada de los soldados, las manos sobre su cuerpo. El asco, el maldito asco que sentía en cada momento que el calor le llegaba. Las imágenes, esos malditos vídeos que le hacía ver y las descargas eléctricas que le acompañaban. Lo repulsivo que se sentía cualquier toque sobre su cuerpo, la manera en la que siempre lo humillaba. Sus propios ojos mirándolo a través del espejo, odiándose, odiándose por ser lo que era. Por que quizás si él no hubiera sido un omega, si él hubiera sido fuerte como un alfa nada de eso le hubiera pasado.

No hubiera sentido manos extrañas tocarle, ni se hubiera humedecido cuando alguien sin nombre le follaba, ni hubiera despertado desnudo y cansado. No hubiera obedecido a Shaw nunca, ninguna de sus ordenes, hubiera sido libre, hubiera sido capaz de defenderse. Hubiera sido fuerte, hubiera podido negarse, no habrían abusado de él durante toda su niñ...

-¡POR DIOS SANTO, BASTA!-el grito lo despertó jadeante, casi sin aire, aun con la sensación de manos extrañas recorriendo su cuerpo. Se sentó en la cama de golpe, aturdido, confundido y con los recuerdos muy a flor de piel. Sus ojos erráticos vagaron por la habitación sin saber exactamente que esperar. El cuarto estaba desfigurado, su cama ni siquiera parecía una cama, los caños parecían a ver atravesado las paredes, algunos vidrios se habían destrozado ante la presión del metal.

El aroma a alfa le llego demasiado fuerte, generándole rechazo inmediatamente. Cuando dirigió la vista a la entrada de su cuarto se quedo estático un momento al ver a cinco personas. Joder, ese maldito aroma a alfa le estaba mareando. Cerro los ojos intentando despejarse, pero los flashs de recuerdos le inundaron: las embestidas fuertes contra su cuerpo, la mano de alguien más sujetándole desde el pelo para que no apartara la vista del espejo, Shaw a lo lejos divertido y excitado.

-Magneto ¿estas b...?-puso sentir que el dueño de la voz se le acercaba, lo noto por la cruz de metal que llevaba en el cuello. No quería a nadie cerca, mucho menos a alguien que olía como un alfa. No quería que nadie volviera a tocarle. Sin pensarlo movió la mano, y el sujeto se vio arrastrado hacía atrás, el collar le empujo desde el pecho, con fuerza, antes de empezar a ahorcarle. Sintió las manos ajenas sobre la cadena, intentando detenerlo, pero solo siguió presionando.

-¡Por dios! Esta completamente loco, ¡va a asfixiarlo!-escucho un revoloteo y de nuevo otro metal se acercaba, Esta vez entreabrió los ojos para notar el cabello negro de la chica que volaba. Aun se sentía muy alterado, el vientre le daba vueltas, tenía ganas de devolver. Joder, esas malditas manos que hurgaban dentro suyo como si él fuera... el metal de las pulseras y del prendedor del corpiño de la chica le advirtieron que estaba más cerca, apenas hizo otro movimiento de manos y la pulsera voló rápidamente hacía el techo, haciendo que su propietaria se estrellara contra este. El quejido resonó en el cuarto, el revoloteo se incremento, sentía a la chica querer zafarse de la pulsera, pero apenas movió el dedo para que el prendedor del corpiño también se pegara al techo.

-Tiene el maldito casco, ¡No puedo hacer nada!

-Janos ya no tiene aire, por dios...-unos pasos inseguros, los escucho, pero la dueña de la voz no tenía nada de metal-Erik por favor, estas histérico... tienes que calmarte, estabas soñ...-apenas entreabrió los ojos, mirando a la chica entre las pestañas. Piel azul. Piel azul... era de Raven. Raven era la única persona que conocía con piel azul. ¿Verdad? Se sintió amenazado ya que la chica seguía avanzando lento, hablaba suave, pero igual le turbaba. Levanto la mano con fuerza y la chica grito cuando el metal de la cama salio volando hacía ella, como si fuera a atacarla con un látigo. Por suerte este se detuvo centímetros antes de golpearle, y tras un escaso segundo, volvió a moverse, sujetándole la mano para que no siquiera avanzando. La chica se puso más nerviosa al verse sujeta, los ojos de Erik seguían viéndose algo desenfocados y eso le daba miedo. Quizás si ella tomaba la forma de Char...

-¡Ni se te ocurra!-protesto la rubia a sus espaldas. Mistique se giro a mirarla molesta, suponiendo que la mujer no quería por miedo a perder a su amante. Estaba por hacerlo cuando la mujer rodó los ojos-¡Azazel, ahora!-la metamorfa miro al demonio que se desapareció en un segundo.

Erik intento despejar la mente, pero entre los gritos ajenos no lograba hacerlo. Pensó en callarlas de alguna manera, pero antes de actuar, todo su cuerpo se estremeció al sentir que alguien aparecía detrás suyo. Su estomago volvió a revolverse... era otro alfa, olía demasiado fuerte, lo tenía demasiado cerca. El pánico sonó en su cabeza, pero antes de poder actuar, sintió unas manos sujetándole el casco y sacándolo rápidamente.

-¡Emma!-el grito lo aturdió, apenas alcanzo a hacer que la bragueta ajena lo empujara hacía atrás, antes de sentir que su cuerpo ya no le respondía. Eso le asusto aun más. ¿Por que no podía moverse? Mierda, mierda, no se podía mover y estaba con varios alfas cerca. No de nuevo, no de nuevo...

-Shhh, Erik, calma-unas pisadas firmes se acercaron y sintió que alguien se sentaba a su lado, las manos le envolvieron con delicadeza pero sus alarmas continuaban sonando. Ya nada respondía a su llamado, ni su cuerpo, ni el metal, incluso su propia mente de a poco parecía revelarsele-. Solo quiero calmarte, sugar. Soy yo.-su nuca fue sujeta por la delicada mano y termino con el rostro enterrado contra el cuello ajeno. El aroma de alfa suave le invadió. Ese aroma que ya conocía... parpadeo algo desconcertado, sintiendo el cabello rubio acariciar partes de su piel.

-Emma-reconoció, y se gano una caricia en el cabello. Su cuerpo pareció responderle un poco y logro acomodarse mejor en la cama-Sal de mi cabeza...-alcanzo a protestar.

-Estabas descontrolado, tuviste un...-la chica se quedo callada sin saber como terminar la oración. Ahora que estaba en su mente notaba lo que había pasado. Conocía la historia de Erik y Shaw por parte de este ultimo, nunca ahondo demasiado en ella, las historias de alfas y omegas no le interesaban, sabía que el nazi había sido algo cruel, pero nunca imagino que tanto-Una pesadilla-prefirió decir, para no volver aun más real el sueño ajeno.

El metal había dejado de vibrar en el cuarto, Angel finalmente estaba en el piso y se había apresurado hacía Janos que al verse suelto había caído de rodillas al suelo, casi sin nada de oxigeno. Raven también fue a socorrerlo, al ver que Azazel no tenía nada. Lo ayudaron a levantarse hasta que el hombre logro calmar la agitada respiración. La metamorfa ya más aliviada se giro a mirar a Erik, seguía preocupada por él y todo lo que acaba de pasar. Realmente se había salido de control. Apretó los labios al ver que estaba recostado con Emma, con su mejilla contra el hombro ajeno. Intentando contener la molestia se acerco, aun con cautela.

-¿Erik?-llamo insegura. El hombre apenas abrió los ojos para mirarla, parecía mantenerse concentrado en respirar contra la piel de la telepata, o quizás ella era quien lo mantenía allí. Él la miro un instante y luego negó con la cabeza.

-Diles a todos que se vayan-murmuro apenas, aun algo adormilado por los poderes de la chica encima de su mente.

-Fuera-dijo la rubia sin más, con voz firme. Todos la miraron un momentos antes de comenzar a salir despacio del cuarto. Pero Raven se mantuvo en su lugar, algo molesta de no poder hablar con el omega, asegurarse de que estuviera bien. Necesitaba saberlo, no quería que Charles terminara igual de mal.

-¿Erik es...

-¡Fuera!-recalco Emma esta vez mucho más fuerte. La amenaza de sus ojos celestes hizo que la metamorfa bufara. Estaba por protestar pero vio como el hombre se acomodaba sobre el pecho ajeno, al parecer dispuesto a dormir. Los celos y la molestia burbujearon en sus venas y con pocas ganas se giro-Y cierra la puerta-escucho cuando estaba saliendo. La giro despacio y miro de reojo la escena de la cama.

Emma aun le acariciaba el pelo a Erik, con bastante cariño, ante de darle un beso en la frente. El hombre solo se dejaba hacer, mirándola con los ojos entreabiertos.

-Ya estoy aquí sugar, calma-escucharla decir eso solo la hizo arder más por dentro. Cerro la puerta con fuerza, sentía como la sangre le hervía en las venas. Esa maldita mujer estaba arruinando todo, y no sabía que esperar ahora que el Magnetico no tenía el casco. ¿Y si ella lo manipulaba más aun? No le gustaba para nada la forma en la que se comportaba con él, la forma en la que parecía quererlo tener controlado. Dios, ¡estaba tan molesta!

-Creo que te estas haciendo la cabeza-se giro al escuchar la voz a sus espaldas, miro atenta a Azazel, manteniendo los labios apretados. El demonio la estudio un momento antes de acercarse-. Emma no es tan mala como crees que es, es lo que él necesita en este momento-escuchar aquello solo logro molestarla más. Si Erik quería andar de puta con otro alfa no entendía que carajos hacía ella allí. ¡Su misión era llevarlo con Charles... pero ese maldito hombre no se merecía a su hermano!

-¿Lo qué él necesita? Ja, es un maldito egoísta... solo piensa en él, no puedo creer que se este acostando con e...

-Mistique, por favor. Estas siendo ridícula, ellos no...

-¿Ridícula?-bufo la chica sintiéndose cada vez más y más molesta. Clavo sus ojos amarillos, furiosos, en los del demonio, que se vio un poco sorprendido al verla tan agresiva-Mi hermano esta destruido por todo lo que esta pasando. Esta destruido por que no tiene a Erik a su lado, por que lo quiere junto a si y no puede. ¡Charles se esta volviendo loco con esto! Cada vez que lo veo esta peor, esta sufriendo. ¡Y Erik ya encontró con quien remplazarlo! ¿Cómo creer que va a sentirse si vuelve a verlo y sabe que ellos están juntos? ¿Que su relación no significo nada? ¡Va a caerse a pedazos! Va a desmoronarse...-la chica se quedo callada unos momentos. Azazel la miraba aun sin saber que decir-. Él no se merece eso. Es tan bueno... yo solo quiero que sea feliz, y con Erik no se si podrá serlo.

-El sufrimiento es parte de la vida, no puedes...

-No, si puedo. Estoy aquí para llevarlo con él, si no puedo hacer eso... no tiene caso-se detuvo en esa parte y miro atenta al demonio, que pareció entender y emitió un suspiro. Raven estiro su mano para tomar la ajena, ambos se quedaron mirándolas, antes de que la chica continuara-. Llévame a la mansión.

-Esta bien-acepto él, un tanto desilusionado. La chica se forzó a sonreirle un poco, pero no alcanzo a ver la expresión ajena, antes de sentir ese tirón en el vientre. Segundos después ambos estaban en la entrada de la Mansión Xavier. Azazel estudio el lugar un momento, y luego volvió a mirar a la mutante de color azul. La chica lo imito, cuando sus ojos se encontraron ambos sonrieron con algo de pena-. Nos veremos pronto, lo prometo.-susurro él, antes de inclinarse para darle un rápido beso. Raven siempre amaba de él que siempre parecía entenderla, no necesitaba hacer muchas preguntas ni mucho menos necesitaba grandes explicaciones... parecía admitir perfectamente todos los procesos de cambio que ella pasaba. Durante un momento le dio pena que estuvieran a punto de distanciarse por un tiempo, pero en ese momento no se sentía capaz de enfrentar a Erik, y saber que Charles estaba solo, esperando por nada, la llenaba de pena.

-Ven cuando quieras, Charles... él entenderá-el hombre asintió, compartieron un ultimo beso antes de que desapareciera. La metamorfa contemplo un momento la mansión antes de caminar hacía ella. El lugar parecía tener un poco más de vida que las ultimas veces que fue. Unas voces en la cocina le llamaron la atención, camino hacía allá para ver si encontraba a Charles y comentarle que "se quedaría unos días", si llegaba a decirle de una que no podría traer a Erik todo acabaría mal. Frunció el ceño al ver en la cocina a Moira, no entendía que carajos hacía ella allí, estaba hablando con Sean y... Hank. La mutante se quedo estática en la puerta, todos se giraron a mirarla cuando emitió un ruido de sorpresa. Los ojos celestes del científico se clavaron en ella, y ella tampoco disimulo la forma en la que lo estudio con la mirada. Hank estaba como siempre, como cuando lo conoció, en su forma humana... aunque parecía mucho más robusto-¿Cómo es que...?-noto que el chico seguía mirándola atento, y como fruncía ligeramente el ceño. Raven entonces se percato que estaba en su forma azul y desnuda, y como hacía mucho tiempo no le pasaba, se sintió inadecuada.

-¡Raven!-Moira quiso fingir emoción en su voz, pero era obvio que verla en aquella forma le generaba algo de rechazo-¿Como es...?

-Pensé que te habías marchado-comento ella, sin moverse de la puerta. No sabía que le molestaba más: que Hank hubiera preferido hacerse el tonto y evitar mirarla, que Sean le mirara los pechos, o que Moira fingiera esa idiota sonrisa.

-Bueno, si, pero Sean me fue a buscar. Todo es muy raro por que Charles había...

-¿Donde esta Charles?-interrumpió, para nada interesada en la conversación. No entendía que hacía esa mujer allí, ni tampoco entendía que hacía Hank en su forma natural, todo le resultaba extraño y fingido. Como si quisieran aparentar normalidad, y era molesto como la observaban como si no encajara allí. En La Hermandad, a pesar de todo, nunca se había sentido así. Ni siquiera la desagradable de Emma la hacía sentir mal cuando estaba en su forma.

-En la biblioteca-comento Hank, aun sin mirarla, eso la hizo ponerse cada vez más molesta. Ese día definitivamente era una mierda. Sin molestarse en disculparse se giro y salio de lugar, pisando fuerte y comportándose ante todo segura. Si se iba a quedar allí se iba a asegurar que todos se acostumbraran a que ella era así, si supuestamente eran sus amigos y familia tenían que aceptarla. Subió las escaleras a paso rápido, y aun sin tranquilizarse del todo abrió la puerta y se metió a la biblioteca.

Charles estaba leyendo sentado en el sofa, parecía muy concentrado y no de mucho mejor humor que ella. Al verla alzo la ceja, aunque también se forzó a sonreír-¡Raven! Darling, que bueno... verte-a la chica no le paso desapercibida la forma en la que lo miro de arriba abajo, fue muy sutil, el ingles no sabía ser descortés, pero ella estaba algo susceptible por como la miraron en la cocina.

-¡No hagas eso!-protesto, el hombre se hizo el sorprendido y dejo el libro a un lado mientras se levantaba lentamente.

-¿No hacer que?-pregunto con curiosidad, mientras caminaba hacía ella.

-No me mires así, así soy yo. Ya tienes que acostumbrarte-la forma en la que el ingles le sonrió le hizo sentir algo culpable. No sabía si Charles era muy buen actor o realmente ya no le molestaba verla así.

-Nunca me ha molestado. Cuando estas conmigo puedes ser quien quieras, pero... estas desnuda-finalmente dijo. La chica le miro confundida un momento, sin saber que responder, sin poder creer que eso solamente fuera todo el escándalo. Aunque, conociéndolo no le parecía extraño.

-¿Cuando este contigo?-se quedo un segundo callada-¿Y cuando este con el resto de las personas?-el telepata apreto los ojos labios y suspiro.

-No quiero que te lastimen-admitió, ella solo pudo bufar en respuesta. ¿No querían que la lastimaran? Era bizarro, ella tampoco quería que lo lastimaran a él. Recordó las palabras de Azazel, de que no podía evitarle el sufrimiento, que era parte de la vida. Él quizás había tenido razón eso, pero eran familia, no podían evitar querer hacerlo. Charles no le había hecho ningún bien incentivandola a esconderse, ella había pensado que él no la aceptaba. ¿que tan bien hacía ella ocultándole lo de Erik? Quizás tenía que dejar que resolvieran las cosas por su cuenta y en cualquier caso consolarlo cuando se enterara que...-¿qué paso con Erik?-la expresión del telepata había cambiado, ahora la estudiaba muy profundamente, se veía ligeramente molesto. La metamorfa entro en pánico, mierda, mierda, mierda... había estado tan molesta que ni siquiera noto que estaba proyectando. Su corazón se detuvo un segundo, intento pensar a toda velocidad una excusa.

Charles no podía saber, no podía saber...

Lo vio entrecerrar los ojos y supo que lo estaba empeorando, quiso poner la mente en blanco, pero no hubo caso: Charles se llevo los dedos a la frente y segundos después su mente se vio invadida de los sucesos de esa tarde. Lo que más perduro fue la imagen de Erik recostado contra Emma, y como ella le acariciaba el cabello y le besaba la frente. Raven jadeo cuando sintió un dolor en la cabeza, y finalmente pudo abrir los ojos. Inmediatamente miro a Charles que se había quedado duro en medio de la habitación, mirándola como si no pudiera creérselo. Los ojos azules de a poco fueron llenándose de odio, y la metamorfa no supo que hacer. Era como si de repente el aura de la habitación se hubiera vuelto muy pesada y oscura.

-Charles no es lo que c...

-¿Están juntos?-la voz fue helada, esa expresión de ira seguía en el rostro ajeno. Ella nunca lo había visto así, tan afectado, tan molesto. El dolor en su cabeza continuaba, como si de pronto el telepata no fuera del todo consciente de lo que estaba haciendo. Era exactamente lo que le había pasado a Erik, aunque en el omega se mostraba mucho más fuerte: perdían en el control de sus poderes.

-No es lo que tu...

-¡Raven! ¡¿están juntos si o no?!-Charles nunca le había gritado, jamas. No pudo evitar temblar un poco, después de todo su hermano era un alfa poderoso que tenía una aura muy fuerte, y que en ese momento realmente asustaba.

-Creo que si-respondió, sin saber que más decir. El ingles bajo la mirada al piso, la ira se había mezclado con tristeza y desilusión. Ella insegura dio un paso al frente, queriendo consolarle, pero el dolor en la cabeza solo se incremento y tuvo que llevarse ambas manos a esta, intentando contenerlo.

-Vete de aquí-ordeno el mayor, girándose y caminando hacía el sofa. Era imposible no notar lo tenso de su cuerpo, la forma en la que tenía apretada los puños, todo su ser parecía estar a punto de estallar. Raven lo vio agarrar el libro que había tenido antes, con mucha fuerza, sus nudillos estaban blancos por la presión. Charles se sentó, y cuando ella pudo ver de nuevo su rostro vio que tenía los labios apretados y su rostro estaba rojo.

-Charles yo creo que...

-¡QUE TE VAYAS!-escuchar ese grito le helo la sangre. No pudo ni dudarlo, escuchar a un alfa tan dominante hizo que se sintiera intimidada y dispuesta a obedecer. Se giro y lentamente salio del lugar, sintiendo como si su corazón aun tuviera miedo de latir. Cuando salio cerro la puerta y dejo escapar el aire de dentro de sus pulmones. Mierda, mierda. Charles realmente se había visto muy molesto, muy afectado, era obvio que se había descontrol...

El ruido de algo estallándose contra la pared le hizo brincar y se giro sorprendida a mirar la puerta cerrada. Azazel había tenido razón, no debió haberse metido en todo esto. La había cagado, la había cagado en grande. ¿Que se suponía que iba a hacer ahora?

**CHERIK**

Bueno, quiero aclarar unas cosas... Espero que el capitulo no los haya desilusionado, se que aun no hay mucho Erik/Charles. Vamos a tardar un poquitiiito en centrarnos de lleno en la historia de amor, aun hay cosas que ordenar, pero no desesperen. Se que puede ser un poco molesto, pero no va a tardar tanto. Estamos creando drama (?)

Segundo, restablezco el hecho de que Emma y Erik no tienen una relación, por si no se entendió (?)

Y se que este capitulo trato mucho sobre Raven/Azazel, pero era para poder acomodar el resto de las cosas. Aparte son una pareja linda :D

Bueno, tambien tengo una pregunta muy importante para más adelante de la trama: ¿Mpreg o no Mpreg? Se que es un tema delicado y que ha mucho genera choques, por eso o pregunto, para ver si lo agrego o no. Este fic lo plantee con esa posibilidad, aunque incluso a mi no me convence del todo, no me gusta cuando estan mal hechos. Como ya dije, es un tema muy delicado. En caso de hacerlo, lo mencionare lo justo y necesario, no profundamente para no arruinarlo... en fin. ¿Si o no? Su opinion es importante :D

En fin, ojala les haya gustado Besitos!