Capítulo 2: Toma un vagón...al menos eso creo.

Luego de una reunión con los perros diamante y la princesa Twilight, Rarity decidida se fue a buscar la gema que peligra con todos en Equestria en compañía de Spike, pero luego de unos instantes habían perdido a los perros diamante en el camino, sin saber a dónde ir juntos decidieron tomar un atajo en cuevas de la mina.

-¿a dónde crees que irían?-pregunto Spike.

-no lo sé, sea donde sea debemos encontrarlos no podemos continuar la búsqueda si todos estamos separados-justifico Rarity.

-tal vez logremos alcanzarlos si vamos por las cuevas, probablemente ellos también tomarían un atajo.

-bien pensado Spike, no perdamos tiempo.

Rápidamente Rarity junto a Spike avanzaron lo más rápido que pudieron hacia las cuevas, las cuales eran las zonas más oscuras de la mina, por suerte el cuerno de Rarity aún seguía iluminando el camino sin embargo se estaba agotando por mantener su magia por mucho tiempo, así que al entrar a una de las cuevas apago la magia de su cuerno por un tiempo mientras se recuperaba, la pobre unicornio apenas podía mantenerse de pie ya que no estaba acostumbrada a caminar mucho en la tierra rocosa que había alrededor, Spike al verla en ese estado acaricio nuevamente su cabeza y trato de animarla, de repente recordó que en la alforja de Rarity había una linterna así que empezó a buscarla, era impresionante el número de cosas que traía adentro, como maquillaje, bufandas y comida pero a pesar de ello logro encontrarla luego de unos minutos y después la encendió. Agradecida, Rarity le sonrió a Spike mientras caminaban despacio en las cuevas, pero aun así sus patas le seguían doliendo.

-¿Spike?, ¿trajiste esas botas metálicas protectoras?-pregunto mientras apuntaba a la mochila de Spike.

-déjame revisar-decía mientras buscaba en su mochila-¡aquí están!

Así que Rarity con mucho cuidado se puso las botas protectoras y al probarlas se sentía un poco aliviada, a pesar de su material duro pudo caminar con mucha comodidad. De repente cuando menos lo pensaba su cuerno comenzó a brillar por sí solo, era señal de que la gema estaba cerca, Spike se sujetó fuerte mientras que el cuerno llevaba a la fuerza a Rarity, a medida que avanzaban la tierra empezaba a temblar mientras que miles de diamantes afilados crecían en el camino, al no percatarse de eso, Rarity logra herir una de sus patas causándole una herida un poco profunda y trato de no gritar para no alarmar a Spike, de repente una extraña luz azul resplandecía a medida que avanzaban.

-¡ustedes que hacen aquí!-decía una extraña voz-les recomiendo que se vayan o si no las cosas podrían empeorar.

-¿Quién eres tú?-pregunto Rarity.

-nadie debe saberlo, ¡ni mucho menos esos perros diamantes!-exclamo.

-espera, no queremos hacerte daño solo queremos saber porque nos estas atacando y hablando de eso por tu culpa estoy sangrando-dijo Rarity mientras apuntaba a su herida.

-escucha-decía la extraña voz en un tono serio-nosotros no pretendemos hacerles daño, solo queremos que nos dejen en paz, esos perros sarnosos han estado dañando nuestro hogar por mucho tiempo y han tomado nuestras gemas sin permiso-explico.

-entiendo que estén pasando por un mal momento, ¿pero no sería mejor que hablaran con los perros directamente?, así podrían arreglar las cosas-sugirió Spike.

-hablar con esos perros siempre ha sido difícil ya que solo les importa las gemas que tenemos, ¿acaso están en las minas en este momento?

-se supone, pero en un par de horas los perdimos en el camino-explico Rarity.

-escucha unicornio, les sugiero a ti y a esos perros diamante no ir mas allá de las minas, si lo hacen estarán en grandes problemas-advirtió la extraña voz- por ahora es preferible que se vayan en este instante o lo hare yo misma.

-de acuerdo, pero antes... ¿podrías decirme tu nombre?-pregunto Spike.

-me conocen como Goshenita-respondió la voz a secas.

(nota: Goshenita es una especie de gema que al llegar a su estado más puro se parece al diamante)

Sin nada más que decir Rarity y Spike retrocedieron despacio y caminaron nuevamente hacia la entrada de las minas, sin embargo estaban perdidos y sin saber a dónde ir, afortunadamente la magia del cuerno de Rarity se había apagado y podía seguir iluminándolo todo el camino. De repente una voz comenzó a hablarle en su cabeza.

-Rarity, ¿me escuchas? Soy yo Twilight, encontré un hechizo para hablar telepáticamente, ¿encontraste algo?

-¿Twilight?, que bueno que pueda comunicarme contigo-decía Rarity telepáticamente-ahora que lo mencionas, creo que hay alguien que está manipulando estos diamantes.

-¡¿enserio y cómo es?!-pregunto Twilight entusiasmada.

-no lo sé, solo puedo decirte que se llama Goshenita, pero sospecho que está en busca de los perros diamante, y hablando de ellos, los perdimos hace dos horas en las minas.

-espera... ¿acaso dijiste Goshenita?

-claro, ¿por qué?, ¿Acaso es alguien muy peligroso?-pregunto Rarity preocupada

-desde que te fuiste del castillo comencé a buscar información en la biblioteca, y en uno de esos libros encontré a una perra llamada Goshenita y al leer más sobre ella me di cuenta de que ella es la líder de los perros gema.

-¿y quiénes son ellos?.

-veras los perros gema son un clan que aparecieron hace más de 1000 años en el imperio de cristal, su principal deber era fabricar gemas de diferentes colores para decorar los castillos y alimentar a los dragones, al saber que ya no tenían más recursos para hacer gemas en el imperio de cristal, se trasladaron a las minas de Ponyville con la esperanza de seguir con su trabajo, pero temían que alguien supiera de su existencia así que tomaron la habilidad de convertirse en gemas para camuflarse, su principal líder hasta ahora es Goshenita, la cual tiene el poder para esparcir diamantes afilados para defenderse- explico Twilight.

-gracias por la información Twilight, pero temo decirte que nada hará cambiar de opinión a Goshenita, los perros diamante han estado dañando su hogar por mucho tiempo y han tomado sus gemas sin permiso, tengo el presentimiento de que ella y su clan los están buscando en este momento, de alguna u otra manera nos pidió a mí y a Spike que saliéramos de aquí junto con ellos antes de entrar a la zona más oscura de la mina.

-entonces no pierdan tiempo, busca a esos perros antes de que sea demasiado tarde, varias zonas de Equestria se están infectando de esos diamantes.

-quisiera saber dónde están, pero estamos perdidos, no sabemos a dónde ir.

-escucha, vi un mapa de las minas y en una de las cuevas hay unos ferrocarriles con unos vagones que transportaban carbón, hay uno de ellos que los llevara a la entrada.

-gracias Twilight, nos pondremos en marcha-decía Rarity mientras cortaba la comunicación.

-lo escuche todo-interrumpió Spike con una pícara sonrisa.

-¡¿pero cómo?! , estaba hablando mentalmente con Twilight.

-veras antes de que Twilight pudiera probar su hechizo contigo, hicimos un pequeño simulacro usándome a mí, lamentablemente no lo ha podido quitar porque aun lo está estudiando.

Rarity se enojó un poco al escuchar la respuesta de Spike, ya que era una falta de respeto escuchar conversaciones ajenas, sin embargo trato de olvidarlo y empezó a buscar los ferrocarriles de las cuevas, claro sin hablarle al joven dragón por un rato.

Después de caminar varias horas, la unicornio blanca termino cubierta de toda la mugre que había en las cuevas, al menos su herida ya se había cicatrizado y lo mejor es que Spike ni si quiera lo noto. Finalmente encontraron uno de los ferrocarriles pero este estaba dañado y con las vías algo torcidas, sin embargo decidió conformarse con ello después de todo Rarity no quería seguir caminando.

-oye Rarity en serio perdóname, no era mi intención escuchar conversaciones ajenas-dijo Spike poniendo su mejor cara de culpa.

-está bien, te perdono, solo no vuelvas a hacerlo y de paso le diré a Twilight que te quite ese hechizo de telequinesis.

Spike se sonrojo un poco por la vergüenza que sentía y estuvo callado por unos instantes, por su parte Rarity empezó a empujar uno de los vagones hacia el ferrocarril y para compensarlo Spike la ayudo a moverlo.

-gra...gracias Spike-dijo Rarity fatigada.

Spike solo asintió su cabeza. Con su magia levanto a Spike hasta llevarlo dentro del vagón, al ser casi de su misma altura Rarity se pudo subir con facilidad y juntos empujaron lentamente el vagón hasta que el empezara a rodar por si solo en las vías. Era como estar en una montaña rusa, subían bajaban y pasaban por muchas curvas mientras gritaban de la emoción, de repente la tablas que sostenían las vías comenzaban a moverse por el peso, pero el vagón iba tan ligero que no era necesario que temblara de esa manera, pero luego a lo lejos se veía a otro vagón que iba en la misma dirección que la de Rarity y Spike solo que en dirección contraria y al ver más de cerca eran los perros diamante quienes iban con algunas heridas en el cuerpo, Rarity con su magia trato de parar el vagón para no estrellarse con los perros pero al hacerlo era demasiado tarde, en menos de unos segundos ambos vagones habían chocado provocando que todos cayeran al vacío gritando.