El despertar del demonio.

Capítulo 2. Cicatrices.

Celestia se encontraba en las ruinas de lo que antes era Canterlot, caminando a pasos lentos y silenciosos por una serie de escombros, caminando lentamente por los alrededores del castillo, cada vez las tinieblas eran más profundas al punto de que le era casi imperceptible lo que se encontraba a su alrededor, aun así Celestia sigue caminando entre la oscuridad sin importarle esto. Se empiezan a escuchar algunos ruidos extraños, como si algo se empezara a arrastrar muy cerca de ella, Celestia mira en todas direcciones, pero no ve nada a su alrededor, la princesa, aun con algo de temor, continua su camino esta vez dando pasos cada vez más y más lentos, con forme esta avanzaba, mientras tanto aquellos ruidos se escuchaban cada vez más y más cercas de ella, un ligero gruñido se escucha, seguido de un fuerte grito que Celestia no podía creer de quien se trataba al reconocerlo. Rápidamente la princesa corre en dirección a los gritos sin parar, es entonces que esta divisa una columna de luz no muy lejos de ella, iluminando lo que parecía ser un cuerpo, Celestia continua corriendo, cuando en eso una pequeña figura pasa muy rápido junto a ella, rosándola, Celestia mira tras de ella, pero la oscuridad era tan intensa que no pudo divisar que es lo que era. Celestia mira en dirección al cuerpo, confirmando su presentimiento, Celestia se ve a ella misma, tirada en los suelos, desangrándose a montón, con barias marcas de mordidas en todo el cuerpo. La princesa estaba impactada, verse a sí misma desangrándose, respirando apenas con mucha dificultad, agonizando.

-¿hermana?- se escucha, Celestia voltea y ve otra franja de luz la cual iluminaba el rostro de su hermana menor.

-Lu… ¿Luna?- murmura Celestia algo incrédula y muy confundida.

-tenemos que salir de aquí ahora- exclama Luna, pero cuando estaba a punto de dar un paso al frente se topa con una especie de barrera- ¡¿qué?! ¡¿Pero qué es esto?!-

-Luna….- murmura Celestia mientras empezaba a sentirse algo cansada, Celestia baja su mirada y nota que se encontraba abrazando algo.

-¡hermana!- exclama Luna desde el otro lado de la barrera.

Celestia mira con confusión lo que se encontraba abrazando entre sus cascos, notando que se trataba de su hijo-Luck….- murmura Celestia con algo de dificultad, el pequeño potro se acurruca entre los cascos de Celestia.

-¡Celestia por favor escúchame!- grita Luna, sin embargo Celestia no era capaz de escucharla, Luna mientras tanto se encontraba al otro lado de la barrera, intentando usar sus poderes para atravesarla pero todo era inútil-¡No! ¡No puede ser! ¡HERMANA!-

-Luck…- murmura Celestia mientras acariciaba la crin de su hijo con sumo cariño y delicadeza, cuando en eso el potrillo levanta su mirada viendo a Celestia a los ojos, es entonces que la princesa lo ve, el rostro de su hijo estaba bañado en sangre y sus ojos, aquellas relucientes pupilas ahora eran completamente negras, Celestia mira su pecho y ve como tenía un gran agujero por el cual brotaban litros y litros de su sangre, la cual se escurría a lo largo de su pecho, el potrillo cambia su gesto a el de una fiera y arremete contra el cuello de Celestia, la cual no hizo nada para evitar lo que seguiría, el potrillo le arranca un gran trozo de carne, Celestia se deja caer de espaldas mientras su sangre bañaba el rostro de su hijo, todo parecía en cámara lenta, mientras ella caía y daba en un inicio dos ligeros rebotes al azotar contra el suelo, el piso a su alrededor empieza a teñirse de rojo mientras Luna se encontraba presenciándolo todo, sin poder hacer nada para evitarlo.

-¡hermana despierta! ¡Despierta! ¡POR FAVOR DESPIERTAAAAAA!- grita Luna con gran cólera, sin que Celestia pudiera escucharla. De repente la imagen de Celestia empieza a oscurecerse para Luna, quien cada vez le era más difícil poder siquiera divisarla- ¡HERMANA! ¡HERMANAAAAAAA!- grita mientras Celestia finalmente se desvanecía en la oscuridad.

Mientras tanto para Celestia quien miraba completamente inmóvil, para ella era Luna quien se desvanecía en las sombras, quedándose ella sola con aquella criatura quien antes era su pequeño e inocente hijo, aquel ser que ella dio vida, crio y cuido, devorándola ahora igual que una manada de escorpiones bebés los cuales devoran el cuerpo de su madre luego de que esta los protegieras y cargara en su lomo durante toda su etapa de larvas.

Celestia no podía hacer nada para evitar su atroz desenlace, su cuerpo ahora estaba completamente inmóvil, ni siquiera era capaz de gritar, no tenía voz ahora, solo podía ver como lentamente era devorada. Luck mira a Celestia a los ojos, con aquella mirada sin alma, llena de ira y malicia, aun con sangre escurriendo de su boca.

-no existe marcha atrás- se escucha y por un momento Celestia creyó que se trataba de ella misma, pero luego se escucha- la vida solo nos depara dolor- y se da cuenta de que no se trataba de algún pensamiento suyo, pues aquella voz era tan diferente, pero al mismo tiempo tan familiar. El potrillo se despliega hasta las patas traseras de Celestia y empieza a devorarlas con toda calma y sin culpa, como si supiera que ahora Celestia no haría nada por evitar ser devorada. Nuevamente Celestia se ve a sí misma tirada en los suelos, ahora ella era la espectadora de lo que parecía ser su final en los cascos de su propio hijo, todo era muy confuso, Celestia mira en todas direcciones y en eso esta nota a una yegua encapuchada y al igual que Celestia, estaba contemplando el como Celestia era devorada lentamente.

-la vida es cruel e injusta- murmura la yegua mientras voltea a ver a Celestia y esta la ve a los ojos dorados- solo uno de ustedes dos lograra sobrevivir-

Celestia despierta de golpe muy agitada, esta mira a su alrededor notando que se encontraba aun en aquella habitación de hospital donde se estaba recuperando, esta se levanta y ve a una muy preocupada y exaltada Luna mirándola con confusión y miedo. Rápidamente esta corre y la abraza con fuerza.

-¡hermana!- exclama Luna bastante exaltada.

-Lu… Luna….-

-¡por favor no me vuelvas a asustar así!-

-yo…. No entiendo…-

-olvídalo…. – murmura Luna mientras se secaba las lágrimas de sus ojos y regresaba a la oscuridad de la habitación donde Celestia no podía verla con claridad.

-¿Cuándo llegaste?- pregunta Celestia con seriedad.

-no hace mucho…. Cuando llegue ya estabas dormida… no quería molestarte pero….-

-¿te introdujiste en mi sueño verdad?-

-solo quería saber por qué te notabas bastante inquieta…. No imagine que…. perdonar...-

-ya no importa-

-¡No! enserio ¡perdóname hermana!-

-¿de qué hablas?-

-hermana… te abandone…. Cuando tu más me necesitabas…. Yo… yo no estaba…. Te deje sola… siento que por mi culpa tu estas así ahora- exclama Luna con gran cólera y dolor.

Celestia no hace más que mirar sus muchas cicatrices y vendajes con bastante inexpresividad, esta lentamente coloca su casco contra los vendajes de su pecho y empieza a palmarlos levemente, un ligero ardor siente casi al instante que realiza esta acción, pero aun así esta no cambio la expresión en su rostro.

-¿hermana?- murmura Luna algo inquieta, Celestia no hace más que seguir mirando sus vendajes con bastante seriedad, parecía no escucharla siquiera, Celestia estaba completamente sumida en sus propios pensamientos.

-veo que aún no lo has procesado…. Em…. Si quieres te dejare sola para que descanses- murmura Luna algo incomoda, pero no recibe ni una sola respuesta por parte de Celestia quien seguía mirando sus cicatrices con seriedad e inexpresividad. Luna se retira dejando nuevamente sola a Celestia quien no volvería a dormir esa noche.

Luna sigue el pasillo y llega hasta una cabina donde se encontraban dos habitaciones completamente esterilizadas y aisladas, en cada una se encontraba un paciente en coma, el cual estaba monitoreado las 24 horas, frente a estas cabinas se encontraba un muro de cristal de 10 centímetros de grosor, y junto a uno de estos, posada frente al cristal, mirando con bastante tristeza y dolor se encontraba Twilight cobijada por una manta, completamente inmóvil.

-veo que regreso princesa Luna- murmura Twilight con inexpresividad.

-sin Celestia, ahora solo estamos Cadance y Yo para intentar mantener el orden del reino entero….- murmura Luna- Cadance se encarga de los refugiados mientras que yo del resto…. De hecho tengo que regresar a Manhattan en dos días-

-entiendo- murmura Twilight con seriedad y por unos instantes voltea a ver a Luna- ese moretón es nuevo- Luna coloca su casco contra su cuello y por unos instantes lo soba, mostrando una ligera expresión de a dolorimiento.

-fue un protestante… creo que era habitante de Ponyville, me lanzo una botella cuando daba una conferencia- murmura Luna con pesar- de hecho por eso regrese antes…. Se suponía que daría otra conferencia al día siguiente, pero hubo un altercado-

-eso… no es justo…. Tú solo intentas ayudar-

-todos dicen que es culpa mía…- murmura Luna con inexpresividad.

-pero no lo es…-

-es lo que tú dices…. Pero… creo que es verdad-

-¡Luna no digas eso! ¡No puedes dejar que te sigan tratándote así! ¡Un día de estos intentaran acecinarte!-

-ya lo han intentado- murmura Luna con inexpresividad mientras miraba su costado y observaba una cicatriz a lo largo de su muslo.

-Luna…. –

-ya déjalo así…. Quizás algún día logren aceptarme de nuevo…-

-pero Luna…. Esto no puede seguir así y lo sabes muy bien-

-recibo lo que merezco… todo... después de todo… ya estoy empezando a creer que todo esto es culpa mía- murmura Luna con inexpresividad.

-¡No Luna! ¡No digas eso! ¡No te eches la culpa de algo en lo que ni siquiera estuviste involucrada!-

-no estuve hay… no estuve con ella, le di la espalda a mi hermana y a mi reino- murmura Luna con inexpresividad.

-¡Luna… no lo hiciste…! No puede ser tu culpa… ¡no puede! Tú hiciste lo que creíste correcto para proteger a tu familia…-

-Los abandone-

-Luna…. Entiende…. ¡si te hubieras quedado…. QUIZÁS NO HUBIERA HABIDO DIFERENCIA!- exclama Twilight.

-¿Cómo lo aseguras?-

-yo…. Em…. Piénsalo…. Si te hubieras quedado… quizás estarías en las mismas condiciones que Celestia- exclama Twilight.

-al menos hubiera hecho algo-

-Luna…. Quizás hubieras puesto en peligro no solo a ti, sino también a tu familia… tenías un bebé en cascos ¡¿Quién sabe que les hubiera pasado?!-

-crees que…..- murmura Luna con un nudo en la garganta mientras volteaba a ver a la otra habitación- mi bebé…-

-¿Dónde están ahora?-

-Ender está bien…. Cuida de nuestro hijo en una pequeña cabaña en el campo…. Mientras yo estoy aquí….- murmura Luna.

-¿crees que es correcto dejarlos solos?-

-sin Celestia ahora tengo todas sus responsabilidades ¡y tengo que liderar con una crisis anárquica en el reino!- exclama Luna.

-pero…. Dejarlos solos…. En el campo…. No me parece lo mejor…-

-Ender sabe defenderse… incluso mejor que yo…-

-pero aun así… está el solo-

-¡sabes que no puedo regresar y abandonar mis deberes reales!- exclama Luna con cólera.

-lo se… pero podrías traerlos aquí… en el imperio….- murmura Twilight.

-A Ender nunca le gusto este reino- excusa Luna.

-je, si, escuche de su pelea con el actual comandante del imperio…. Pero… creo que es lo mejor… aquí ellos dos estarán seguros…. Y no tendrás ninguna preocupación por que estén solos-

-yo… no lo sé… no sé si le guste la idea….- murmura Luna con algo de desconfianza.

-bueno… es decisión de ustedes, pero piénsalo, por su bien estar... por tu bebé-

-sí, esta bien Twilight-

-¿ya hablaste con Celestia?- pregunta Twilight un tanto curiosa, Luna en cambio no le responde quedándose bastante seria- em… ¿Luna?-

-ya fui a ver como estaba- exclama Luna con un tono cortante.

-pero…. ¿estaba dormida?-

-si….- suspira Luna mientras cerraba los ojos.

-bueno… llegaste muy tarde jeje…. Pero creo que mañana por la mañana despertara y podrás verla- dice Twilight con un tono animado para intentar contentar a Luna, quien se notaba bastante triste.

-no creo que ella quiera hablar con migo- piensa Luna mientras no lo resistía más y una lagrima rodaba por su mejilla.

-¿Luna? ¿Estas… ?-

-¡No! No… solo una basura entro a mi ojo….- murmura Luna mientras se limpiaba la mejilla con su casco.

-pero… si estamos en un pasillo donde se bombea aire puro las 24 horas….- piensa Twilight.

-¿y cómo sigues?- pregunta Luna como un intento de cambiar de tema.

-¿perdón?-

-como sigues con tu… em….- murmura Luna mientras apuntaba a Twilight, esta última se descubre un poco de la manta y revela un inmenso vientre que esta cargaba consigo.

-bueno…. Estoy por cumplir los 7 meces….- murmura Twilight con inexpresividad.

-¿y no estas emocionada?-

-lo estaría… y mucho…. tras todo lo que ha pasado... Tan solo quisiera que Bast estuviese aquí- murmura Twilight con gran cólera mientras estaba a punto de llorar.

-disculpa… no quería recordártelo….- murmura Luna apenada.

-no… déjalo… así sé que siempre estará con migo…. Mientras piense en el… sé que siempre me acompañara- murmura Twilight entre lágrimas pero ahora con una ligera sonrisa en su rostro.

-muy bien- murmura Luna dándole una ligera sonrisa tranquilizadora.

-ahora…. Al menos me dejo un último recuerdo antes de…- murmura Twilight mientras acariciaba su vientre.

-si...-

Twilight levanta la mirada bastante inexpresiva en dirección contra el cristal y en eso está mira a una poni completamente vendada y conectada a docenas de aparatos que indicaban sus signos las 24 horas.

-más de 5 meces han pasado… y no hay señal de que despierte- murmura Twilight con inexpresividad, ocultando la gran cólera que sentía.

-ella es fuerte… sé que pronto despertara-

-si lo se… ningún otro habría resistido el castigo que ella sufrió… cualquiera ya estaría muerto- murmura Twilight- pero abecés pienso que es mejor que nunca despierte-

-¿Por qué dices eso?- exclama Luna bastante sorprendida.

-de todas nosotras… ella fue la que lo perdió todo… ¡no quiero ni imaginar cómo reaccionara cuando se entere que sus bebes recién nacidos fueron devorados por esos desgraciados lobos!- exclama Twilight con gran cólera y entre lágrimas.

-tranquila…. Tranquila…- murmura Luna mientras la abrasaba para consolarla- no puedes alterarte así… piensa en tu bebé- murmura Luna con pesar.

-¡Lúthien! Mi niña… mi bebé- exclama Twilight entre lágrimas y sollozos.

Más tarde Celestia se encontraba sentada en su cama, aun despierta tras su pesadilla, aún estaba oscuro y Celestia no se esperaba que pronto amaneciera, cuando en eso esta nota como lentamente el sol empieza a ascender en el cielo, Celestia mira a través de la ventana el amanecer, aun con una mirada inexpresiva, en eso está mira a un reloj cercano y nota como lentamente pasaba el tiempo, vuelve a enfocar su mirada por la ventana y nota que el sol apenas llevaba medio camino para llegar al punto más alto.

-se tarda demasiado- murmura Celestia con inexpresividad- el sol ya debería estar en lo alto-

Al poco tiempo llegan algunas enfermeras las cuales atienden a Celestia cambiándole los vendajes y dándole de desayunar. Celestia se queda sentada desayunando tranquilamente, mientras pensaba en todo lo acontecido, en eso está recuerda cuando ella despertó.

Flashback.

Tres dias antes tras el despertar de Celestia, esta se encontraba alterada al ver sus piernas mutiladas, no podía creer, no podía procesar lo que sus ojos veían. Apresuradamente esta empieza a palmar sus piernas en un patético y desesperado intento por buscar lo que ya no se encontraba.

-¡no puede ser! ¡No puede ser!- exclama Celestia con desespero.

-perdóname…. Pero… -

-¡mis piernas! ¡no tengo mis piernas!- exclama ella con cólera mientras golpeaba sus piernas y se provocaba a si misma que algunas de sus puntadas que no se habían curado del todo empezara a abrirse manchando sus vendajes con su sangre.

-¡cariño por favor! ¡No! ¡No hagas eso!- exclama Discord mientras intenta detenerla.

-¡No! ¡No! Mis piernas…. Mis piernas- exclama Celestia mientras por la alteración empezaba a tener un ataque de asma, dificultándosele respirar.

-¡Celestia!- grita Discord, en eso entran algunos médicos con un respirador, con el cual rápidamente intentan estabilizar a Celestia, intentan darle un sedante, pero esta se niega rotundamente, pasan varios minutos antes de que pudieran estabilizar a Celestia. Discord se quedó a su lado todo el tiempo, esperando a que esta se rehabilite.

-lo siento mucho Cariño…. Muchas de tus heridas se infectaron… necrosis… creo que así le llamaban los médicos…. Se te retiro mucha carne infectada… no pudimos salvar tus piernas- murmura Discord con pesar.

Celestia mira sus piernas con indiferencia e inexpresividad, mientras dentro de ella se desataba un infierno en ella- hacía más de 1000 años que no tenía un ataque de asma- murmura ella con inexpresividad.

-¿Celestia? Cariño….- dice Discord con culpa y preocupación.

-no están… ya no están….- murmura Celestia con pesar mientras miraba a su esposo con unos ojos inundados en lágrimas- ¡ya no están!-

Discord rápidamente la abrasa mientras Celestia repetía una y otra vez -¡ya no están, ya no están!-

-lo siento mucho….- murmura Discord con pesar.

Después de eso Celestia se quedó en silencio por el resto del día, no paso mucho tiempo para que las portadoras vinieran a visitarla, sin embargo en ese momento ella se dio cuenta de muchas cosas de las cuales nunca se le dijo, como el hecho de que Twilight nuevamente estaba embarazada, que algo le había pasado a Lúthien y también el hecho de que faltaba la más notoria de las portadoras. Por más que estas intentaron hablar con Celestia, esta última se mantenía completamente seria e inexpresiva, aun cuando tenía muchas preguntas que quisiera que le respondieran, ella estaba demasiado conmocionada con sus piernas como para preocuparse por otras cosas, solo había algo que la preocupaba todavía más que el hecho de no tener sus piernas, y esperaría a que las portadoras los dejaran solos nuevamente para preguntárselo a su esposo.

Era de tarde, las portadoras estaban por dejar a Celestia, y tras de ellas Discord las seguiría.

-adiós… - se despide Discord de las portadoras y en eso este mira a su esposa a pie de la puerta- bueno…. Buenas noches cariño…. Mañana regresaremos si quieres algo de compañía- Discord se queda posado en la puerta por unos instantes mirando a su maltrecha esposa, esperando que este al menos decida hablar con el asolas, pero Celestia se mantenía en la misma pose.

-buenas noches cariño…- murmura Discord mientras estaba a punto de cerrar la puerta lentamente, cuando en eso escucha.

-Discord….- Celestia mira a su esposo con bastante preocupación- ven por favor- el draconequus obedece y lentamente se acerca a su esposa- quiero preguntarte algo….-

-lo que sea… dime cariño ¿qué pasa?-

-¿Qué paso con nuestros hijos?-

Discord por unos instantes queda helado ante la pregunta, pues tanto había pasado desde entonces, y luego de la conmoción que Celestia recibió con lo de sus piernas, no quería alterarla aún más con respecto a lo que les paso a sus hijos, además del hecho de ser algo que incluso a él le dolía siquiera pensar.

-¡Discord! Dime que les paso a nuestros hijos, ¿Dónde están?- exclama Celestia con autoridad.

-ambos están aquí…. En el imperio…- murmura Discord con sumisión.

-por qué no han venido a visitarme… ¡¿acaso les pazo algo?!- exclama Celestia con cólera.

-Tara… en estos momentos está en rehabilitación….-

-¡¿rehabilitación?! ¡¿Ella está bien?!- pregunta Celestia alterada, pero Discord no le responde nada- ¡Discord dime que le paso a nuestra hija!-

-yo… yo… ella…. Ella…- balbucea Discord con un fuerte nudo en la garganta.

-¡YA DÍMELO!- grita Celestia.

-no sé si lo recuerdes pero ella perdió sus… sus…. sus-

-Sus ojos…- murmura Celestia mientras por unos instantes recordaba aquel acontecimiento, en el que ella cargaba a su hija inconsciente entre sus cascos, con sus cuencas bacías dado a que sus ojos fueron brutalmente arrancados.

-si…. Perdió sus vellos ojos….- exclama Discord con cólera- un tiempo después…. Se le hizo una operación para intentar hacer que se recupere….-

-¿operación? ¿de qué?….- murmura Celestia con una voz temblorosa.

-un trasplante de corneas….- murmura Discord con pesar, y en eso este empieza a llorar.

-¿eso hace cuánto fue?-

- dos meces….- responde Discord con cólera.

-¿Qué es lo que paso?- pregunta Celestia.

-¡créeme que si hubiera sido compatible yo le habría dado mis ojos!- exclama Discord alterado.

-¡Discord que pasó con la operación!-

-solo tus ojos eran compatibles… pero no podíamos…. – balbucea Discord- usamos los de un cadáver que se suponía era compatible.

-¡YA DIME QUE LE PAZO A TARA!-

-los ojos que le dimos… al final resultaron no ser compatibles…. Y término agravando su condición- responde Discord con cólera- Ahora está en rehabilitación…. La darán de alta en tres días….-

-por todos los cielos… mi niña…- murmura Celestia con cólera.

-ella pregunta por ti…. Le dije que ya despertaste y le prometí que cuando saliera del alta la acompañaría a ver…. A visitarte….- murmura Discord- aún faltan tres días para eso….-

Un silencio incómodo y triste se cierne por unos instantes entre la pareja, ni Celestia ni Discord expresaban alguna palabra de su parte, finalmente es Celestia la que rompe el silencio -y… ¿Qué paso con Luck?-

Casi al instante que Celestia dijo esas palabras Discord se levantó y salió de la habitación ignorando todo lo que le decía Celestia quien mientras lo miraba retirarse imploraba porque le dijeran que paso con su hijo, posteriormente ella preguntaría a los demás que venían con ella, pero nadie tenía el valor de decirle lo que había pasado con su hijo menor, cosa que solo inquietaba a Celestia.

Fin del Flashback.

Celestia se encontraba sola en su habitación, esperando, se suponía que hoy sería el día en que traerían a su hija, pasan los minutos y Celestia comienza a impacientarse, es entonces que finalmente una enfermera trae a su hija en una silla de ruedas, Celestia por unos instantes siente como su corazón se despedazaba al ver el estado de su hija, se veía bastante delgada, como si no hubiera comido en días, tenía varios vendajes alrededor de su cuerpo al igual que ella pero en menor medida, y lo que más la dejaría sin aliento eran los vendajes que esta tenía alrededor de su cabeza, tapándole donde antes solían estar sus hermosos ojos, también se denotaba entre los vendajes unos bordes rojizos que las vendas no alcanzaban a cubrir del todo, quien sabrá que apariencia tenga ella ahora sin esos vendajes, al revelar su rostro sin ojos, aquellas cuencas completamente oscuras, posiblemente aun desbordando sangre y revelando sus sensibles tejidos, la sola idea desmoronaba a Celestia, esta no pudo evitar soltar barias lagrimas mientras intentaba controlarse.

-mi… mami….- murmura Tara- ¿eres tú?-

-Ta… Tara…. si... si mi niña- murmura Celestia con una voz quebrada.

-mami… estas….- murmura la potrilla quien estaba a punto de levantarse de la silla de ruedas, pero la enfermera la detiene momentos antes y la regresa a su asiento- mami…. –

-por favor…. Puede… ¿puede acercarse más?- pregunta Celestia con cólera.

-yo... em…- dice la enfermera.

-por favor… quisiera tocar a mi mami- suplica Tara.

-es… está bien….- suspira la enfermera, mientras acercaba la silla de Tara hasta la cama de Celestia y esta le ayudaba a levantarse de la silla y la subía a la cama de Celestia, esta última rápidamente toma a su hija con cuidado por la cintura y la acerca contra ella, abrasándola.

-¡finalmente! ¡Tara!- exclama Celestia mientras intentaba contener sus ganas de llorar.

-mami… te extrañe mucho-

-¡yo también! ¡yo también mi niña!-

-mami… es… ¿estas llorando?-

-¡No! No mi vida…. No estoy llorando…. Es solo que… me alegra poder verte de nuevo-

-yo... yo... quisiera poder... decir lo mismo- murmura Tara, esas palabras para Celestia fueron como una puñalada contra su corazón, no era su intención mencionar lo de su discapacidad, ahora no solo se sentía triste, si no también culpable y avergonzada.

-¡perdona! ¡Yo no quise!-

-no te preocupes…. – murmura Tara mientras se acurrucaba entre los cascos de su madre.

-mi niña… mi niña….- murmura Celestia mientras la abrasaba y acariciaba su crin con sumo cariño.

-mami…. ¿puedo pedirte algo?- pregunta con algo de timidez.

-claro… dime mi vida- dice Celestia-¿Qué es?-

-sé que no puedo verte…. Pero quisiera poder hacerlo…. Tocando tu rostro….-

-claro… claro mi vida-

Celestia acerca a Tara contra su rostro y es entonces que la potrilla empieza a tocarla ligeramente con sus cascos, empezando a recorrer lo que sería todo el rostro de su madre, sintiendo las facciones de esta. Celestia no hacía más que mirar a su hija, quedándose completamente inmóvil, Tara se muestra bastante confundida mientras recorría el rostro de su madre con sus cascos.

-estas llorando- afirma la potrilla.

-porque estoy feliz de que ahora estas aquí con migo- murmura Celestia con una ligera sonrisa.

-yo también estoy feliz de verte- murmura Tara mientras se acercaba a Celestia y le daba un beso en la frente, luego esta se acurruca junto a Celestia, cubriendo su rostro contra el pecho de su madre. Celestia estaba bastante sorprendida e intrigada, por unos instantes Celestia recordaba esta misma acción de Tara cuando era solo una pequeña bebita, hacia tanto que no interactuaba así con ella, pero esto más que preocupar a Celestia, de echo abrió en ella un sentimiento de calidez y calma que no sentía desde hacía tiempo, ambas yeguas se acurrucan en la cama de la enfermería, ambas se abrazan fuertemente, en un abrazo tan fuerte que parecía que ninguna de las dos quisiera separarse desde ahora, ambas estaban felices de estar por fin juntas después de tanto tiempo, en especial Tara, quien desde que su madre estuvo en coma, lo más cerca que ella estuvo en contacto con ella era cuando antes de su cirugía ella visitaba a su madre junto a su padre y tomaba a su madre por el casco, con la esperanza de que esta algún día le apretara su casco y despertara, Tara deseaba estar ahí cuando su madre despertase, pero dado a su condición no pudo estar presente hasta ahora.

Ambas yeguas madre e hija se quedaron juntas por el resto del día, incluso las portadoras que como cada tarde venían a visitar a Celestia, decidieron esta vez no entrar y solo se limitaron a mirarlas desde la puerta y luego retirarse, dejando solas a madre e hija que desde tanto por fin estaban juntas pese a las adversidades.

Finalmente como todo, debía llegar la visita a su fin, Tara debía regresar a su habitación para realizarse algunos exámenes y tomar sus medicamentos para el dolor y las infecciones, aun cuando las princesas no querían separarse, Celestia aun con pesar, logro convencer a su hija de retirarse diciéndole que mañana volverían a estar juntas otro rato, cosa que animo un poco a la potrilla, la cual sin objeción alguna y con una ligera sonrisa en su rostro, acompaño a la enfermera hasta la salida.

Celestia nuevamente parecía estar sola, sin embargo desde hace algún tiempo esta misma se daría cuenta de lo contrario.

-sé que estas hay Discord- murmura Celestia con inexpresividad.

-¿Cómo supiste que estaba aquí?- exclama Discord, quien aparece desde el interior de una botella cual genio de su lámpara.

-Tara y yo pudimos escuchar tus sollozos- exclama Celestia con inexpresividad.

-¡no estaba llorando!-

-¿y esa caja de pañuelos?-

Discord mira su pata de águila y nota que sostenía una caja de pañuelos en esta, este inmediatamente la hace desaparecer- ¡por si no te diste cuenta últimamente me eh encontrado algo resfriado!-

-si lo que digas cariño… ¿Por qué no saliste?-

-quería que ustedes dos pasaran tiempo juntas… cuando estabas en coma… yo pasaba casi todo el día con nuestra hija… la acompañe incluso cuando…. Aj… solo quería que estuvieran juntas-

-y te lo agradezco…-

-y… ¿Cómo te fue?-

-nuestra niña es muy fuerte- murmura Celestia con tristeza.

-eso siempre lo supe… después de todo, es tu hija- murmura Discord mientras se acercaba a Celestia.

-y tuya…. – murmura Celestia y en eso ambos se besan apasionadamente, y se quedan abrasados por un rato, Discord se recuesta en la cama y ambos se quedan juntos por unos instantes, hasta que Celestia nuevamente se muestra seria.

-¿Qué pasa?-

-¿Qué es lo que paso con nuestro Luck?- pregunta Celestia con bastante seriedad.

-Celestia….-

-¡por favor si murió debes decírmelo! ¡Él también es nuestro hijo!-

-¡No! No murió…. Sigue vivo pero…. – murmura Discord bastante deprimido- luego del incidente… él nunca se recuperó….-

-el…. Sigue…. ¿DÓNDE ESTÁ?-

-en el imperio…- responde Discord- en la enfermería de hecho…-

-¡tengo que verlo!- exclama Celestia mientras intenta ponerse de pie, olvidándose por unos instantes que no tenía sus patas traseras y a punto de caer, pero Discord logra detenerla y recostarla de nuevo en la cama.

-¡Celestia por favor, entiende que aún no te has recuperado!-

-¡tengo que verlo por lo menos!-

-no… no quieres verlo… ni siquiera yo lo soporte ver en ese estado….-

-¡tengo que verlo!-

-su estado… es muy…. No… no puedo dejarte verlo…- exclama Discord.

-Discord…. es nuestro bebé, nuestro niño…. Yo soy su madre y no me dejas estar con el…. No me importa ya nada… solo quiero verlo y estar con el-

-el… el té hizo….-

-no me importa eso… sé que no fue su culpa…. Nada de esto… es su culpa… y aun si aún se encuentra en ese estado caníbal… quiero verlo-

-está en un estado aun peor…. – exclama Discord con cólera.

-quiero verlo aun así-

-es… ¿estas segura?-

-claro que sí, y si no me permites verlo, nunca te lo perdonare- exclama Celestia con severidad.

-de… de acuerdo….- murmura Discord con voz temblorosa.

Discord prepara una silla de ruedas en la que coloca con cuidado a Celestia, y en lugar de tele transportarse directamente a donde lo tenían, Discord lleva a Celestia por un largo recorrido a través de los pasillos de la enfermería, incluso dando barias vueltas por estos mismos, hasta que finalmente entran a la cámara de cuidado intensivo, donde se encontraba también Lúthien, esto inmediatamente le daba una idea a Celestia del estado de su hijo.

-¿estas segura de esto?-

-ahora…. Más que nunca- responde Celestia con seriedad y temor.

Discord abre la puerta y ayuda a Celestia a entrar, llegando a un pasillo de cristal, donde se divisaban dos muros principales, tras el primero de estos se encontraba dentro Lúthien, y más adelante, se encontraba su hijo, en una habitación adjunta, al llegar a esta Discord enciende las luces. Celestia no podía creer lo que sus ojos veían, casi sentía que le daba un ataque cardiaco, sin mencionar las náuseas que le provocó verlo, ella incluso no podía reconocer aquel niño que alguna vez la llamo mamá.

-se ve peor que hace dos semanas- murmura Discord con pesar, confirmándole a Celestia que no se trataba de una cruel broma de su parte.

Aquel ser que se encontraba recostado sobre una camilla en el centro de aquella habitación esterilizada, no tenía la forma de un potrillo, mas parecía un zombi sacado de las peores pesadillas de Celestia, un ser esquelético, con la piel decolorada en una partes y gran parte de su cuerpos negro putrefacto, con pus y sangre aun brotándole de barias heridas, ya sin sus alas y su casco izquierdo quien fue amputado hacía tiempo, de no ser por aquellos aparatos que indicaban sus signos cardiacos ella pensaría que se trataba de un cadáver en descomposición, el hecho que aun estuviera con vida solo empeoraban las cosas para Celestia quien estaba en Shock al ver a su hijo pudrirse en vida.