Estos personajes no son míos, pertenecen al creador de FFVII

Inur

Sucesos en Shinra

Capítulo II

¡Despedido!

Reno suspiró pesadamente, al final todo había terminado bien: Rufus estaba bien y no habían robado la caja, esa maldita caja, la culpable de todos sus problemas.

Reno bajó la cabeza cansado y suspiró de nuevo; se encontraba en el despacho de Rufus, porque él le había dicho que tenía algo importante que comentar con el joven.

- ¿Pasa algo Reno?- preguntó Rufus viendo la cara de cansancio de su compañero- Creo que deberías irte a casa y descansar un poco, tómate un par de días livres...

- No, no hace falta, estoy... estoy bien- respondió Reno- prefiero quedarme aquí.

- Como quieras- dijo Rufus, exalando un largo suspiro.

Habían pasado dos días desde el incidente con Kadaj, pero Reno seguía sintiéndose culpable por lo ocurrido, si hubiera detenido a su jefe cuando bajaban, nada de eso habría ocurrido, o sí.... Reno no estaba seguro, pero aún así, no dejaba de darle vueltas al asunto.

- Mira...- comenzó el rubio- ocurrió y punto, deja de darle vueltas.

- Pero es que.. pude evitarlo y no lo hice, no merezco este trabajo.... .- Rufus dio un golpe a la mesa con jesto enfadado.

- Ya.... vete ahora mismo a casa unos días- Reno levantó la cabeza al oír el golpe y el tono enfadado de su jefe- tómate unos días libres y piensa en otras cosas. Vete de compras.... haz lo que te venga en gana, pero fuera del edificio. Lo último que necesito es un.... empleado triste y cabizbajo- sentenció- Y no vuelvas ni a planteártelo, si quieres irte puedes hacerlo, pero no por algo de lo que no tuviste culpa, tendrás que buscarte otra excusa. Vete ahora a casa, piénsalo y dime lo que piensas la semana que viene.

- Pero yo...- se defendió Reno, pero no pudo continuar ya que la expresión de su presidente lo dejó sin palabras- Como ordene....- Reno se dio la vuelta y se dispuso a salir de la sala.

Aguardó unos segundos por si su jefe añadía algo más, pero al ver que no iba a decirle nada, salió del despacho.

******************

¡Maldito Rufus! Si no hubiera sido por él, ahora tendría lo que quería.

¡Maldito Rufus! Tenía más fuerza de la que Kadaj había supuesto y, a demás, lo de su escapada triunfal, no entraba en sus planes. Tal y como estaba, Kadaj no se esperaba un golpe como ese-

¡Maldito Rufus! No podría montar en moto durante un tiempo.

A demás, se había visto obligado a huir por una ventana a toda prisa, menos mal que sólo se trataba de un primer piso y la distancia hasta el suelo no era muy grande.

¡Maldito Rufus! Por su culpa aún tenía cristalitos en el pelo y, hablando de su pelo, había tenido que cortárselo.

¡Maldito Rufus! Se las iba a pagar muy caras.

***************

Reno caminaba por los pasillos del edificio Shinra con la cabeza baja y expresión cansada.

- Reno...- una voz conocida resonó en sus oídos, el joven se dio la vuelta y miró en todas direcciones- Aquí Reno.

Una mujer rubia salió de detrás de una esquina y se dirigió hacia él con evidente preocupación.

- ¿A dónde vas? Aún no es hora de irse... ¿estás bien?- ella se colocó frente a él y lo miró largo rato.

- Me voy- anunció el chico. Rufus me ha echado unos días.

- ¿Y eso?- la chica abrió de par en par los ojos y chasqueó la lengua.

- Dice que me tome unos días libres-respondió el joven.

- ¿Por el incidente del otro día?- él no respondió,

la chica le puso una mano en el hombro y lo acompañó hasta las puertas de uno de los ascensores del lugar.

- ¿Qué te han contado?- preguntó el joven, apretando el botón del ascensor.

- Nada realmente- respondió ella- el otro día, mientras hacía unas fotocopias, oí a Tseng hablando con Rude, pero no me enteré muy bien.

- Mejor- dijo Reno tajantemente.

Las puertas se abrieron y la chica empujó a Reno al interior.

Allí se encontraron con un sorprendido Rude, que los miró un segundo antes de decir con mucha cordialidad.

- ¡Elena, Reno! ¿a dónde vais?-

Reno bajó la cabeza, así que la chica tubo que responder por él.

Tras la explicación, los tres salieron del ascensor, para toparse con Tseng, que cargaba unas cajas llenas de documentos y objetos barios.

- ¿A dónde vas con eso?- preguntó Rude, agarrando al hombre para que no callera.

- Bueno.... a ningún lugar concreto, Rufus me pidió que le ayudara con unas cosas...- el hombre se tambaleó, tirando al suelo todo lo que llevaba en las cajas. ,

- ¿Y tu tienes que cargar con todo esto?- preguntó Elena riendo, mientras ayudaba a su compañero a recoger las cosas del suelo.

- Puf, sí, ya ves, me hace cargar amí con todo esto.... mientras...- Tseng se puso en pie, cargando de nuevo con las cajas.

- Voy a ayudarle- dijo Rude, siguiendo a Tseng.

A todo esto, Reno, no había movido un solo músculo; seguía allí parado, en medio del vestíbulo, cabizbajo.

- ¿Estarás bien? ¿Quieres que te acompañe a casa?- preguntó Elena.

- No, no te preocupes- respondió Reno, caminando hasta la salida.

- Vale, pues... te llamaré....- dijo la chica, pero fue interrumpida por un fuerte golpe, seguido de un gran Craks.

Ambos se giraron a tiempo de ver a Tseng bajo una tonelada de papeles y a unas diez o doce personas, intentar sacarlo de allí.

- Hombre, no te dije que las trageras todas a la vez- dijo una voz muy cerca de ellos.

Reno ni se paró a mirar quien era, se dio la vuelta y salió por la puerta principal sin más palabra y se alejó del lugar.

Justo antes de salir, se detuvo para saber lo que ocurría, tenía curiosidad.

- Seguro que es una venganza por lo del café de esta mañana- comentó Elena.

- No....- justo al lado de la chica, pudo ver al propio Rufus Shinra, con una mano en la boca para contener la risa.

Reno decidió que ya se enteraría, le preguntaría esa misma noche a Rude o a Elena, si es que le llamaba o.... bueno de algún modo se enteraría.

*******************

- Oye Kadaj....- comenzó Yazoo, cuando el joven pasó frente a él por décima vez.

- Ya te he dicho que no me molestes cuando pienso- respondió el aludido- ¿qué quieres ahora?

- Nada- respondió el de antes- ¿en que piensas?

- En un modo de hacerle pagar a Shinra lo que me ha hecho. Respondió Kadaj.

- ¿Y como lo harás?-continuó el hermano mayor.

- Estoy pensando- respondió Kadaj irritado.

- Vale, vale, ya te dejo- Yazoo se alejó un poco y suspiró- ¡Menudo pesado!

La verdad era que desde hacía unos tres días, no era el mismo de antes, estaba más distante y, por eso, sus hermanos habían decidido dejarlo a su vola y no cruzarse con él, lo cual era imposible, ya que los tres vivían en un apartamento un poco pequeño y estaban un poco apretados, pero.... era lo único que tenían.

Su sueldo no les llegaba para casi nada; tenían un trabajo como repartidores de pizzas y un pequeño puesto de helados en el parque central que la verdad, no daba casi beneficios, pero bueno se apañaban para llegar a fin de mes y pocas cosas más.

Oh, sí, la cosa estaba muy fea, se ponían a pedir por las calles.

La verdad era que no pasaban por su mejor momento.

- Voy a dar un paseo- anunció Yazoo y, sin dar tiempo a que su hermano le replicase nada, salió de la casa, dando un portazo.

**************

Ya estaba bien entrada la noche, pero Reno no estaba de humor para regresar a su casa, así que se dejó llevar por las calles de la ciudad, sin rumbo fijo.

Llevaba ya no se cuanto rato deambulando por las calles, cuando una fina lluvia empezó a caer a su alrededor, mojándole el pelo y la ropa y cayéndole por la cara, pero no le importó, siguió caminando y caminando.

Exhaló un largo suspiro y se obligó a no pensar en el trabajo, no es que estuviera enfadado ni nada, pero no le apetecía pensar en ellos.

Se dirigió a un banco y se sentó, estaba mojado pero no le importó, ni siquiera se paró a mirar si estaba ya ocupado.

- ¿Un mal día?- preguntó una voz a su lado, sobresaltándolo-. Yo también- los dos suspiraron a la vez- Creo que mi hermano me odia- confesó.

- Me han echado del trabajo- dijo Reno- unos días.

- Pues... tú por lo menos tienes- dijo la voz, yo no.

- Puf... ¿Despedido?

- De tres ya.

- Puf, y yo pensando que era desgraciado.

- De una pizzería, de vendedor de helados y de mascota humana en el súper de la esquina, ah, si solo tenía que poner cara de idiota y regalar piruletas a los niños, me dijeron que no tenía carisma y pusieron a un chimpancé en mi lugar, oh, sí, eso me dolió ¿y tu ¿qué?

- Por ser infeliz- respondió Reno- pufg, una historia muy larga.

- No tengo prisa. Dijo la voz.

Reno empezó a relatar el incidente desde su punto de vista, mientras la otra persona lo escuchaba con interés.

- Jo, sí, somos un par de desgraciados- dijo la voz, cuando Reno terminó de hablar.

- Sí, tienes razón... eh......- en ese preciso momento, Reno se dio cuenta de que no sabía con quien estaba hablando, así que se giró para mirar a su interlocutor.

Se trataba de un joven de largo cabello plateado, que Reno reconoció de inmediato.

- ¡Yazoo! ¡Te han despedido de ser mascota humana en el súper de la esquina! Joder chico ¡un chimpancé! Y yo pensaba que era desgraciado.

- Sí- respondió Yazoo- bueno, lo cierto es que es un poco estúpido.

Continuaron hablando un rato más, mientras la lluvia continuaba cayendo sobre ellos.

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otro capítulo.

Espero que os guste a todos y si no, pues mala suerte, jajaja.

Si no es molestia, reserven un minutito de su tiempo para escribir un review.

Bueno hasta el próximo capítulo.

Inur.