Atracción por una serpiente:

Género: Romance, acción, erótica.

Pareja: Sasuhina (poco Naruhina)

Nota: La historia se sitúa después de que Konoha gane la guerra ninja, para los que no han leído el manga posible spoiler.

Nota2: Esta historia es creación de dos autoras AishaUchiha y Valentina. londono :3 unidas por la pasión por esta pareja :D

Ration M: Lemon fuerte y posibles palabras ofensivas.

Disclamier: Los personajes de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto, nosotras solo lo usamos para nuestro entretenimiento y perversión de nuestras mentes *o*

-Narrador y diálogos-

-"Pensamientos"-

-"Recuerdos"-

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Capitulo 2: Acuerdo.

"Desde el otro lado de donde se encontraba el Uchiha, Hinata miraba sorprendida lo que acababa de lograr. Ni ella misma se podía creer que acababa de dañar a un ninja de rango S ella sola. El júbilo y la satisfacción la embargaron con claridad, así como la confianza para seguir luchando y llegar a encontrar la forma para que su misión se llevara a cabo por fin.

El moreno se puso de pie y miró a su objetivo. Era hora de terminar con esto."

-Susanoo – fue todo lo que dijo ante la mirada de impresión de Hinata.

Estaba acabada. Con terror vio como la técnica con nombre de dios cubría por completo el cuerpo del Uchiha como si fuera un escudo. No tenía nada que hacer contra ese jutsu, no para atacar ni para defender, estaba totalmente perdida y con el medio en el cuerpo. Si hacía algún movimiento en falso sería el fin de su vida.

-Ya no tienes escapatoria Hyuga – dijo mientras apuntaba con la flecha hacia la peliazul.

A pesar del sudor frío que recorría su cuerpo al ver como el moreno preparaba la técnica hacia ella, solo se le ocurrió una cosa para salir lo menos dañada posible. Aún así no sabía si serviría por lo que mentalmente se despidió de sus seres queridos, mientras concentraba chacra en sus palmas.

-Shugo Hakke Rykujuyon Sho – susurró cerrando los ojos y una lagrima rodando por su mejilla.

Abrió el byakugan y seguidamente sus manos se empezaron a mover a una velocidad increíble haciendo una especie de red delante de ella con el chacra que liberaba de sus palmas. No lo lograría a tiempo, pero aunque sea intentaría hacer más fuerte lo que tenía.

Susanoo soltó la flecha y en cuanto rozó la técnica de Hinata, la red se deshizo y mandó a volar a la Hyuga arrastrándola por todo el lago y parte de la arena dejando un rastro por donde su cuerpo pasaba. Todo lo que pudo hacer era gritar mientras sentía como su espalda se estrellaba contra un árbol y bajaba por el tronco hasta quedarse sentada en la base, sin posibilidad a moverse. "Maldición" Había salido viva pero por poco. Estaba muy herida y su chacra estaba casi agotado, estaba claro que no tenía ninguna posibilidad contra él.

Aún así con las pocas fuerzas que le quedaban se intentó ponerse de pie, aunque fuera con la espalda todavía apoyada contra el árbol. Él todavía tenía a Susanoo a su alrededor, por lo que sabía que si la atacaba de nuevo esta vez sí sería su fin. Pero a pesar de eso no quería rendirse, debía de haber alguna manera de dejarle inconsciente.

-Hmp- fue lo único que salió de Sasuke al verla ponerse en pie e intentar aguantar una posición de ataque "definitivamente es muy entretenida", pensó para sí mientras sonreía.

Tampoco podía quejarse de las vistas que tenía. Gracias al intenso ataque y por la pelea, la poca ropa que llevaba la Hyuga había comenzado a desgarrarse y se podían ver partes de la voluptuosa figura de la chica. Sasuke sintió un calor que le recorrió todo el cuerpo al caer en los atributos de la mujer frente a sí. Ella por su parte se había dado cuenta de lo que había estado mirando el Uchiha y con un fuerte sonrojo se cubrió como pudo, haciéndola perder el equilibrio y quedarse sentada en el suelo. Podía ser un ninja de rango S y su enemigo, pero aún así era un hombre por lo que la vergüenza en ella se hizo presente.

Él levantó la mano hacia ella, y Hinata cerró los ojos esperando el ataque que nunca llegó. En vez de la flecha de Susanoo, sintió removerse la tierra a su alrededor. Asustada vio como cuatro serpientes se acercaron a ella y la agarraron de piernas y manos y la alzaron en el aire, dejándola a exposición del Uchiha.

-Solo las vírgenes tienen tanta pena por enseñar su cuerpo – pronunció el moreno ante la atónita cara de la peliazul, la cual pasaba de rojo a color extintor de incendios. Entonces el Uchiha cayó en la evidencia – si que lo eres – dijo con gracia.

-N-no veo que le puede importar a usted… - respondió ella desde su lugar intentando no caer desmayada en la vergüenza más profunda.

Sasuke empezó a acortar la distancia que los separaba, mientras la Hyuga se ponía aún más nerviosa por su proximidad, pero sin poder hacer ningún movimiento alguno por el agarre de los reptiles. De haber sido en cualquier otro caso, se hubiera ido y la habría dejado allí con un genjutsu del que se aseguraría no saliera en unas horas. Pero ese no era el caso. Algo dentro de él creció con fuerza, y por primera vez se despertó en él el deseo de hacer algo suyo, de su propiedad aunque fuera un instante, un mero recuerdo de su vida. Y si su cuerpo lo deseaba,

¿por qué no complacerlo? Después de todo no sabía si volvería a sentir la increíble adrenalina que corría por sus venas en ese momento.

-¡Que empiece la diversión! – susurró con voz grave acercándose lentamente a la peliazul, la cual todavía estaba intentando escapar de alguna forma de la presión de las serpientes en sus extremidades.

Cuando Hinata se dio cuenta, Sasuke ya estaba prácticamente delante de ella, sin Susanoo rodeándolo, solo él. Su aura era más que suficiente para ponerla nerviosa. Si se acercaba un poco más podría sentir su aliento en la cara y seguramente algo más. Su sonrojo no disminuyó en absoluto. Nunca había tenido a un hombre tan cerca de ella.

-Oye Hyuga, ¿no te gustaría probar? – ella lo miró con una interrogación clara en la cara y olvidándose por un momento de la cercanía del chico. ¿Había sonado… sensual? "¿A qué se refiere con probar?" Estaba totalmente perdida, no sabía hasta donde podía llegar a sorprenderla ese chico, pero por ahora seguía dejándola con una sorpresa instalada en la cara. Y eso no era bueno en la situación en la que estaba… sin chacra e inutilizada de piernas y manos.

-¿A-a que se refiere Uchiha-san? – queriendo aclarar sus dudas que solo empeoraron al ver al moreno soltar una profunda carcajada.

¡Genial! Encima que la tenía atada, solo se le ocurría burlarse de ella. "Esto no puede ser peor" Pero como le habían dicho de pequeña, si provocabas al destino, las cosas siempre podrían empeorar.

-Te mostraré a lo que me refiero – y acto seguido atrapó sus labios en un beso abrasador, dejando a la ojiperla sin aliento y perdida en tal acto.

Justo cuando él se separó, su cara parecía un semáforo para no poder pasar. Pero más que por vergüenza por pura rabia. Le había robado su primer beso… ¡Como se atrevía! Intentó poner más resistencia al agarre reptil de piernas y manos, pero parecía ser totalmente inútil. Creyó verse liberada por un momento pero las serpientes solo cambiaron su posición para hacer que su cuerpo se extendiera en el suelo, a merced de Sasuke el cual sonreía divertido.

-Vamos allá Hyuga – y dicho esto se colocó encima de ella y la empezó a besar por la oreja y el cuello, degustándola poco a poco.

-¡Su-suéltame! – ella solo se revolvía más, negándose a sentir nada. Puede que fuera virgen y un poco ingenua, pero eso no quería decir que no supiera hasta donde iba a llegar el Uchiha si no lo paraba.

-No pierdas el tiempo – le gruño al oído – es mejor que lo disfrutes porque si no lo haces va a ser peor para ti – pero en respuesta lo único que recibió fue un intento de rodillazo en sus partes, que no llegó a suceder por la presión de las serpientes. - ¿Con que quieres luchar, eh?

Movió la mano por la mejilla de la peliazul y la bajó deslizándola por entre el pecho hasta la barriga y los costados, parándose en ellos. Un escalofrío recorrió el cuerpo de la chica mientras veía como una serpiente más pequeña bajaba por el brazo del usuario del sharingan y se

acomodaba encima de su cuerpo. El tacto de esa serpiente en su piel era especial… no sentía las ásperas escamas, era como si en vez de escamas fueran plumas de algodón que acariciaran su piel hasta ponerle los pelos de punta. La vio dirigirse a un costado de su cuerpo, seguido de un pinchazo en la misma zona. Estaba dejando de sentir las manos y se asustó.

-No te preocupes Hyuga, no te vas a morir por envenenamiento – dijo el moreno disfrutando de la cara que ponía en esos momentos la chica bajo él. – solo es una especie de serpiente especial, el veneno es tan flojo que solo llega a paralizar una parte concreta de lo que muerde. – Sonrió ante la mueca entre alivio y sorpresa de la chica - así te estarás más quieta.

Bajo de nuevo a su cara para lamer los labios lentamente. Como la Hyuga se negaba a abrir la boca tuvo que tirar un poco de su pelo hacia atrás. Ella al sentir el dolor no pudo más que abrir la boca en un quejido, momento que aprovecho el pelinegro para meter su lengua y explorar cada recóndito lugar de esa cavidad.

Pero Hinata no estaba dispuesta a perder. Es verdad que no estaba en disposición de moverse pero sí podía hacer otra cosa. Mordió la lengua de Sasuke con ganas, haciendo que este se echara hacia atrás con un gruñido. Sentía el sabor metálico de la sangre en la boca y sonrió ante la impresión de la peliazul, la cual sentía que todos sus intentos de resistirse serían en vano. Hasta a él mismo le extrañaba, pero tenía que reconocer que la mirada furiosa que le estaba regalando la Hyuga en ese momento, le estaba excitando de sobremanera, para él solo la hacía ver sexy y salvaje. Rió internamente ante sus propios tontos pensamientos.

-¿Sabes Hyuga? Me gusta lo salvaje… - se volvió a poner encima de ella y le lamió el borde de los labios y ella recuperando un poco la movilidad de una de sus piernas intentó asestarle una patada, que él esquivó fácilmente – cuanto más te resistes, más ganas me entran de someterte y hacerte disfrutar – dijo a la vez que agarraba el tobillo de la chica y lo apoyaba encima de su hombro – y tú te estás portando bastante mal…

Hinata movía su pierna para liberarse de su agarre, pero tenía demasiada fuerza impresa en su tobillo. Impotente vio como otras dos pequeñas serpientes salían de las mangas de su haori y se deslizaban por su cuerpo hasta sus pechos los cuales mordieron por encima de la poca ropa que llevaba. Gimió sin poder evitarlo. Y escuchó la risa queda de Sasuke.

-¿Qué pasa Hyuga, lo estás disfrutando? – Viendo como ella se negaba a hablar no creyéndose capaz de eso, añadió- quizás tiene que ver con uno de los efectos secundarios del veneno de estas serpientes… - chasqueó los dedos y los reptiles se dedicaron a romper la ropa que quedaba dándole una estupenda vista al ninja prófugo.

Roja a más no poder, a la peliazul se le estaban acabando las ideas. Se sentía molesta por no poder hacer nada para evitar su destino en brazos de ese hombre, y a la vez, una parte de sí lo estaba llegando a disfrutar. No se lo podía creer.

El pelinegro sin perder el tiempo se inclinó a esos pechos grandes y blancos, que estaban pidiendo atención. Los lamió, mordió y chupó, sacando gemidos ahogados de la boca de la ojiperla, la cual no podía creer lo que estaba sucediendo. Se suponía que tenía que sentir asco y repulsión, pero las caricias del Uchiha lo único que le hacían sentir era puro placer. En un último intento, al ver que se desprendía su última prenda de ropa de su cuerpo, suplicó.

-No… por favor, no – las lágrimas se agolpaban en sus ojos queriendo salir, pero no se permitiría llorar delante de él, no estaba dispuesta a humillarse más.

-Hyuga… - gruñó a su oído haciéndole sentir un escalofrío recorrer su cuerpo - tu mente dice que no, pero tu cuerpo… - acarició con una de sus manos uno de sus pechos mientras mordía suavemente la oreja sacándole otro gemido – tu cuerpo dice otra cosa, solo tienes que dejarte llevar…

Hinata estaba pensando que posiblemente el Uchiha tenía razón, pero no perdería la esperanza de que fuera una equivocación. Aunque sucumbiera en ese instante, seguiría intentando defender su honor.

-N-no soy un ju-juguete para que te entretengas… - dijo intentando sonar lo más segura posible y mirándolo directamente a los ojos para que viera que no le tenía miedo.

Eso solo hacía que él se sintiera más a traído por ella. Nunca había encontrado una mujer tan luchadora en toda su vida. Su clara erección se marcaba a través del pantalón haciendo saber las ganas que tenía de seguir degustando ese delicioso cuerpo, que tenía bajo él.

-Vamos a ver qué piensa tu cuerpo de eso –

Bajo la mirada de sorpresa de la chica, él agarra sus caderas y las levanta dejando su sexo a la vista del criminal y justo delante de su cara. El Uchiha acerca su lengua a su feminidad saboreándola. Ella no puede controlar los gemidos que escapan de su boca sin remedio. Las ondas de placer se entendían por su cuerpo sin remedio haciéndola removerse en su sitio para diversión de Sasuke. Sintió unas lagrimas bajar por sus mejillas mientras un pequeño grito salía de sus labios anunciando su primer orgasmo.

Bajo la atenta mirada del sharingan, Hinata dejaba caer su cabeza hacia atrás intentando recuperar algo de aliento. El miembro del pelinegro palpitaba incontrolablemente bajo los pantalones que en ese momento parecían molestar más que nunca. La imagen más erótica de su vida se hallaba delante de él y era toda suya… o pronto lo sería. Con otra cruel sonrisa se apartó de las caderas de la chica y empezó a deshacerse de toda su molesta ropa, dejando todo su escultural cuerpo a la vista de la Hyuga la cual solo lo podía mirar con asombro.

Sintió como las serpientes que tenía alrededor de sus piernas desaparecían, pero ya no tenía fuerzas para moverlas. Nunca había experimentado el placer y tener a Sasuke Uchiha desnudo ante ella no era para tener la mente muy cuerda, mucho menos pensar en otra cosa que en lo que había sentido. Notó el calor inundar todo su cuerpo cuando observó la increíble erección que tenía el chico. "Eso no podía entrar en ella, ¡era imposible!" pensó asustada.

Sasuke se acercó de nuevo a ella. Esta vez la haría toda suya de una vez por todas. Veía la mirada de la Hyuga dirigirse a su excitado miembro y eso solo lo hizo sonreír una vez más. Le demostraría que aunque fuera su primera vez, querría repetir al final.

Como ella ya estaba mojada por su anterior venida, le metió directamente dos dedos sacando de nuevo otros gemidos por parte de la peliazul. Música para sus oídos.

-¿Me dejarás besarte de nuevo? – no podía dejar que tuviera intención de morderle otra vez. Ella desvió su mirada, y aunque no le dijo nada él lo tomó como una afirmación.

Y logró poseer de nuevo esos carnosos labios que tan bien le estaban sabiendo. Nunca pensó que una chica pudiera saber tan delicioso. Y ella se dejaba, se estaba dejando llevar sin darse cuenta. Le estaba devolviendo el apasionado beso mientras era penetrada por dos dedos dándole más placer cada vez. Él volvió a apartarse un momento y se colocó delante de la entrada de ella, dejando claro que iba a pasar ahora.

Ella estaba tan extasiada por los besos que no se dio cuenta de su acción hasta que un agudo dolor se expandió por su cuerpo haciéndola soltar un grito ahogado. Sentía tanto dolor que no podía soltar sonido alguno. Sasuke sonrió al ver la sangre salir de la intimidad de la chica, proclamando la perdida de virginidad y la posesión completa suya.

Al observar como las lagrimas salían incontrolablemente por los perlados ojos, se agachó y las lamió, degustándolas. Para después volver a besarla intensamente haciendo que no pensara en otra cosa y se relajara un poco para empezar a moverse a voluntad.

Pronto el dolor empezó a disminuir y a ser sustituido por un placer inigualable que eclipsaba todos sus sentidos, haciéndola olvidar por un momento donde se encontraba y con quien estaba. Solo había una cosa por su mente "más…" pero no llegó a pronunciar nada. Sasuke parecía saber lo que quería y empezó a aumentar el ritmo de sus embestidas, llevándolos a los dos al final del recorrido y abandonándose el uno al otro.

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Cuando por fin Hinata abrió los ojos, la luz del amanecer le cejó momentáneamente. Iba a volver a dormir cuando notó un peso encima suyo. Bajó la mirada para encontrarse con los profundos ojos negros del Uchiha mirándola fijamente. Un sonrojo ocupó toda su cara cuando recordó todo lo que había sucedido entre ese chico y ella…había dado… había sido robada su… ella y él… No pudo evitar el grito que salió de su boca del susto.

El moreno solo sonrió divertido de su reacción, mientras se paraba de pie dejando ver todo… todo. Hinata se sonrojo más si eso era posible.

-¿Porqué tanto escándalo, Hyuga? – Ella no podía contestar, no podía evitar mirar a cierta parte de la anatomía de Sasuke, preguntándose como eso había entrado en ella si era muy… grande. Él la pilló observando – Si lo miras tanto es que quieres repetir ¿no? – La ojiperla bajó su mirada avergonzada y negó con la cabeza.

Sasuke había descubierto que le encantaba ponerla lo más avergonzada posible. Por eso no pudo evitar que la siguiente frase saliera de su boca… era tan fácil de provocar…

-Por cierto… ¿te vas a quedar así? – Hinata se miró. Estaba desnuda. Otro sonrojo ocupó su cara hasta las orejas – por mí ni hay problema si es así – ella sin pensarlo puso sus brazos en

sus pechos y encogió las piernas – no te va a servir de nada tapar lo que ya conozco de memoria – se acercó a ella de nuevo y la cogió por el mentón para levantar su cara – y me gusta lo que conozco… - y la besó.

Hinata estaba que no salía del shock del momento. Sasuke se había separado de nuevo para seguir vistiéndose y eso le recordó que ella también tenía que taparse. Y cuanto antes mejor… todavía seguía de misión y si no se daba prisa sus compañeros se despertarían y verían que no estaba. Pero cuando trato de ponerse de pie, un dolor muy agudo en su centro no la dejó ponerse derecha y solo pudo volver a caer.

-N-no puedo levantarme… - lo dijo más para sí misma que para el Uchiha, pero también llegó a sus oídos. Ella lo miró. No podía creer que dijera eso… pero… - ejem… t-tengo una muda de ropa… en el ca-campamento… n-no puedo ir a buscarla… yo… - no podía mirarlo a los ojos estaba perdida. Quería que la tierra se la tragara.

-¿Quieres que vaya a buscártela yo? – el Uchiha no podía estar más sorprendido ¿Qué creía que era, su perro? Vio como la chica intentaba ocultar su cara entre sus brazos como si quisiera desaparecer. - ¿Y por qué lo debería hacer? Me gusta más que estés así… - Hinata no decía nada, no podía, ni ella misma se creía capaz de dar una explicación a tal situación.

Por un instante dejó de sentir la presencia de Sasuke y eso la perturbó un poco. Levantó la mirada y no lo vio por ningún lado. ¿Todo había sido un sueño? Se miró. No, seguía desnuda. ¿Entonces había perdido la oportunidad de cumplir su misión? Como pudo, gateando, fue hasta el río a echarse un poco de agua a la cara para poder pensar con más claridad.

-Bonita vista Hyuga – escuchó detrás de ella. Rápidamente se giró para encontrar al Uchiha a unos pocos metros de ella y con algo en la mano que le tiró encima – puede que sea un criminal, pero no soy un pervertido.

Aunque dudaba de la credibilidad de esa última frase, prefirió no decir nada en su contra cuando comprobó que era lo que le había tirado a la cara. Su ropa. Lo miró por un momento sin dar crédito a lo que había hecho. Sasuke la vio observarlo.

-¿En verdad querías quedarte así no? – dijo en parte para cambiar de tema, en parte para que se pusiera la ropa.

Con dolor en algunas partes de su cuerpo, la Hyuga se empezó a vestir mientras pensaba que era lo que hacía ahora. Al parecer sus amigos seguían durmiendo porque no habían notado la presencia del chico. Eso la perturbó. ¿Qué tan poderoso era para no ser detectado por el mejor equipo de rastreo de la villa? Cuando se puso la chaqueta, miró a donde minutos antes estaba el Uchiha y lo vio marchándose.

-Espera – dijo antes de pensar lo que decía.

El Uchiha paró sus pasos y la miró de nuevo. Tenía en la cara una pequeña sonrisa que decía "¿Quieres más?" lo que la hizo cabrear. No sabía porque había hecho eso, pero era su oportunidad para retomar su misión. Aunque ahora lo que quería hacer era poder ponerse de pie y asestarle, o intentarlo, un puño en toda su cara bonita. Aún así respiró y formuló la frase

por la que había ido allí en primer lugar. Después de todo ya no tenía nada que perder, y por nada del mundo abandonaría su misión.

-V-vuelve a Konoha – sin querer el tartamudeo se hizo presente, pero no tuvo ni fuerzas para mosquearse consigo misma.

-¿en serio? – el moreno parecía estar conteniendo una risa. Se acercó a ella de nuevo y le cogió la cara con una de las manos. - ¿Y qué me darás a cambio?

-¿Qué? – eso no se lo esperaba, así como tampoco esperaba poder conseguir devolverlo a la aldea.

Sasuke tenía que admitir que se había divertido demasiado con las reacciones de la chica, y quizás barajó la posibilidad de ir con ella con tal de obtener más. Nunca pensó que después de lo que le había hecho, ella todavía siguiera en sus treces de llevarlo a la aldea. Sabiendo que no tenía oportunidad de luchar contra él, como se había demostrado tiempo antes. Debía de reconocer que le gustaba esa valentía y le parecía muy interesante. Así que la pondría más a prueba. Sería su diversión personal si llegaban a encerrarlo. Lograría que ella fuera hasta él por su propia cuenta.

-Volveré contigo… - hizo una pausa solo para ver su cara de sorpresa - … si sigues entregándote a mí cuando yo lo diga – terminó de decir mientras veía el cambio repentino en la expresión de la ojiperla.

Ella solamente no tenía expresión suficiente o posible para expresar su estado de ánimo en ese momento. ¿Realmente había conseguido llevarlo con ella? "Sí" se respondió interiormente, pero ¿a qué precio? ¡Era una locura! ¿Él realmente accedería a acompañarla de vuelta a la aldea, solo para poder tirársela de nuevo cuando le apeteciera? Es que no sabía cómo reaccionar en absoluto. Por un lado se sentía cabreada de volver a tener que pasar por lo mismo de momentos antes, por otro lado podría cumplir su misión y a lo mejor hasta podría poner alguna condición ¿Quién dice a estas alturas que a lo mejor podría funcionar? Ya se esperaba cualquier cosa del Uchiha. Era una oportunidad como otra cualquiera. Además era una kunoichi. Si tenía que sacrificar su cuerpo por el bien común, lo haría.

-¿Te decides o no? – reprochó el pelinegro con algo de impaciencia. No le gustaba esperar.

-Sí, acepto – dijo decidida sorprendiendo por un instante al usuario del sharingan. – p-pero nadie… p-puede saber esto… - Sasuke abrió los ojos sorprendido de nuevo.

-¿Me estás poniendo condiciones Hyuga? – sonrió divertido por lo osada que había sido, aunque aparentara lo contrario. Eso le gustó, más de lo creía en ese momento – de acuerdo Hyuga, es un trato – levantó el brazo con la mano abierta en dirección a ella.

Ella algo reticente a dar su destino a un asesino, levantó la mano lentamente y le estrechó con la de él. El moreno en ese momento tiró de ella para levantarla y acercarla a sus brazos.

-E-es un acuerdo… - dijo ella con algo de rubor en las mejillas, por alguna razón le afectaba su cercanía.

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Continuará.