Sin City
Al volver de unos momentos en los que me perdí recordando como accedí a llevar conmigo a este zopenco, noté que ahora solo llevaba una mochila a la espalda.
-¿Acaso el cetro del milenio funciona de varita mágica o como desapareciste las maletas?
-¡Ya quisieras! Simplemente empaque lo esencial…pero que ni se te ocurra abrir el maletero o puede que mueras aplastado…sabes que, retiro lo dicho ¡ve y abre ese maletero!
-Marik, ¡tú no me das órdenes!... Ahora, sube al auto o me iré sin ti.
-¡Ey! ¡Si yo no te doy ordenes porque tu si a mí!
Me fui, no tenía caso seguir razonando o si quiera hablar con él.
Espere 10 segundos dentro del auto mientras intentaba relajarme, por suerte para Marik, funcionó.
-Ya, vámonos.
-Bakura, tienes problemas…
-Marik, tu eres el que se paso casi todo el día arreglándose.
- Hm, buen punto.
Pise el acelerador.
No había vuelta atrás.
Mi auto era un BMW 328i convertible así que se podía sentir el viento pasar por nuestros costados, los letreros y cosas que pasábamos ahora no eran más que manchas a nuestros ojos…
Cuando me di cuenta, ya estábamos pasando aquel letrero enorme y luminoso "Welcome to fabulous Las Vegas, Nevada"…ha ¿Qué nos tiene deparado la ciudad del pecado?
…
-¿Y bien?- Después de tantas horas, hasta se me había olvidado que Marik estaba conmigo…
-¿Y bien qué, Marik?
-¿En dónde nos vamos a hospedar?
-Ah, no lo sé, seguramente encontraremos algo en el camino…
-¡¿No reservaste nada en ningún lado?
- ¿Te preocupa tanto tu estancia?
- Esto es Las Vegas, baby… ¡claro que sí!
Mi palma encontró mi cara con un sonoro plop.
-Por suerte para ti- Comenzó a hablar- conozco el lugar perfecto para ambos…- una sonrisa por más que siniestra se asomo en la comisura de sus labios- Ahora, quítate, yo conduzco.
-Es mi auto Marik, ni en… 50 eternidades dejare que conduzcas.
-Entonces, dirígete al sur del boulevard.
…
No podía creer lo que estaba mirando…
-¿Tengo buen gusto o no?
- Marik ¿extrañas Egipto, verdad?
- ¿De qué hablas Bakura?
¡Solo a él se le ocurre que nos hospedemos en aquél hotel! ¡¿Qué quería Marik que piense si lo primero que mis ojos ven es una esfinge seguida de una pirámide?...
