Hola de nuevo actualizo solo por si el prologo no les gusto y quiza con este capitulo ya se enganchen mas con la historia... Y no se olviden de dejarme un review porfis! Bueno si les gusto lean :)
Capítulo I
La chica del tren
-Sí, ¡Sí! Sii- exclamaba Tom con gran excitación.
-¿Dime hay alguna chica en este parque con la que no te quieras acostar?-
-Probablemente- ambos rieron-¡Vive Terry! ¡Vive! Deberías intentarlo tal vez hasta te podría gustar-
-Podría ser- respondió Terry sin prestarle mucha atención, a veces dudaba de cómo se habían hecho amigos.
-¿En serio dices que no hay ninguna chica en tu campo visual con la que te quieras acostar sin saber de ella?- miro a su alrededor, y su vista de fijo en una chica rubia y de rizos largos, parecia desconcertada, su piel era blanca como la leche pero tenia las mejillas sonrojadas y la nariz llenas de pecas, y a pesar de la distancia distinguio sus ojos esmeralda de mirada chispeante.
-Mi vida… te gusta lo bonito Terry- se burló Tom.
-Esta borracha- dijo él.
-O no tiene buena coordinación, pero eso no le quita lo bonito- Tom miro a Terry con suspicacia, insinuando lo obvio.
-No quiero acostarme con ella- se defendió.
-Pero no dejas de mirarla-
-Hablaría con ella, me gustaría…- dijo dudoso.
-¿Te gustaría…?-
-Conocerla eso es todo- trato de sonar seguro.
-Ve y habla con ella-lo animo.
-No yo… debo ir a darle mis condolencias a la tía, dejar que me pellizque la cara y me diga cuanto me parezco a mi primo fallecido, ah además conocer a una chica que me quiere presentar-
-Lo ves Terry todos tus conocidos, hasta tu propia tía de luto te dice lo mismo-
-Si- dijo cansinamente- Si gracias
En el metro se ve toda clase de personas, indigentes, familias, niñas, adolescentes pero Terry nunca se imaginó encontrarse con lo que veía, la misma chica rubia del parque estaba colgada de el barandal del andén riendo como una niña pequeña.
-¡Soy libre y me encanta! ¿Dónde estás tren? No te veo- decía riendo como si colgarse del barandal y arriesgar su vida fuera lo más gracioso del mundo. Terry trato de ignorarlo, realmente no quería involucrarse con una chica tan loca como esa, aunque Tom tenía razón eso no le quitaba lo bonito, trato de ignorarla y podría jurar que lo trato si no hubiese sido por el ruido del metro acercarse y la sensación de ansiedad mientras ella seguía asomando la cabeza al túnel. A partir de ahí todo fue muy rápido corrió hacia ella y la atrajo hacia su cuerpo justo a tiempo para evitar que el tren le volara la cabeza. Sus miradas apenas se cruzaron unos segundos porque ella se apartó mientras exclamaba un: ¡Gracias Chiquito!
Una vez en tu vida si tienes suerte encontraras a la persona que la divide en la época antes de conocerla y después de conocerla, pero ella era especialmente problemática.
-¡Oye quítate de ahí idiota! Deja que el anciano se siente- la rubia le gritaba a un chico, pero este apenas le hacía caso, entonces ella lo golpeo con su bolso.
-¡Que te pasa! ¡Loca!- el muchacho se alejó enfurruñado y maldiciendo en voz muy baja. El anciano se sentó.
-De nada- le dijo ella a la espera de un gracias, el anciano apenas y la miro-¡De nada!-grito bien fuerte y se alejó.
Sus miradas de nuevo se cruzaron, ella lo veía confundida, y hasta parecía ida, Terry por su parte no entendía que sucedía dentro de él, la chica le parecía atractiva en muchas formas, pero le intimidaba un poco.
-Chiquito- hablo ella y tres segundos después ya estaba tirada en el piso del metro. No supo porque lo hacía pero ya tenía a la chica entre los brazos y la dejaba recostada en una banca vacía.
-Bolso- susurro ella y el no entiendo a que se refería con eso, acaso pensaba que le podrían robar-¡Bolso!- grito más fuerte y levanto ligeramente la cabeza, entonces la situación quedo un poco más clara, agarro el bolso de la chica y se lo puso debajo de la cabeza, ella esbozo una pequeña sonrisa y se quedó dormida. Le dio un vistazo a su reloj si no se daba prisa no llegaría al funeral, en ese mismo instante el tren paso, y dudoso Terry decidió irse de ahí.
Claro que decidir algo no significa que lo vas a llevar a cabo. Simplemente no pudo dejar a la chica ahí sola. La cargo de nuevo y la llevo en brazos hasta encontrar un taxi.
-Oye, llévame a la 5ta y 11-
-¿Está muerta?- pregunto el conductor mirando a la chica que yacía profundamente dormida.
-Por supuesto que no- se limitó a responder
-Te creo- dijo el conductor.
Terry pensó que podía llevar a la chica a su apartamento pero cuando llego al edificio de la universidad en el vestíbulo estaba el guardia de seguridad, pero no cualquiera ese que lo odiaba por quien sabe qué razón, y le pareció que lo más prudente seria entrar por las escaleras de emergencia lejos de la vista de ese hombre.
-Estas pesadita- empezó a hablar solo- no digo que seas gorda pero si maciza, ya sabes maciza atlética.
Con dificultad y jadeando llego al cuarto piso del edificio y toco la ventana, Tom estaba durmiendo el sofá, así que toco más fuerte y él se despertó sobresaltado.
-¡Aquí Einstein!-grito Terry desde afuera, ya no sentía los brazos.
-¿Qué haces ahí?-pregunto Tom sorprendido, luego fijo su vista a lo que llevaba en los brazos-Es la chica del parque ¡La drogaste! ¡Te la robaste! ¿Alguien te vio?- abrió la ventana.
-Solo el policía de la facultad-
-Esto le pasa a los oprimidos, un día simplemente enloquecen ¡Te dije que hablaras con ella no que la secuestraras- entre los dos la metieron por la ventana y la dejaron en el sofá- Huele a tequila, hay que mantenerla viva, esta chica está muy ebria ¿Por qué la trajiste?- Tom no dejaba de hablar.
Después de que Terry le explicara la historia de cómo había terminado con ella. Tom solo dijo:
-Estamos en problemas-
-No podía dejarla tirada en el metro alguien pudo haberle hecho daño- se justificó.
-Lo que veo es que lo convertiste en un secuestro- Tom parecía querer reírse de Terry y de la estupidez que acababa de cometer.
-Escucha tarde o temprano va a despertar se sentirá muy apenada, se ira y eso será todo-
-¿Hablaste con ella?- pregunto Tom presa de la curiosidad.
-No creo que no –
-¿Es agradable?- siguió cuestionándolo.
-No estoy seguro- respondió Terry. Se quedaron en silencio mirando a la chica rubia que parecía no iba a despertar en varias horas. El sonido de la puerta los trajo de nuevo al mundo real.
-¡Policía abran!-
