Resident Evil es de CAPCOM, yo solo pongo el argumento.

Aclararé algo sobre la reedición del fic: mi historia va a cumplir casi diez años, muchas cosas ya no van a cuadrar con el universo principal de la saga, intenté hacerlo con varias personas y se volvió un problema argumental al tener tantos personajes, el abandono de mis colaboradores y yo sobreviviendo entre la adolescencia/adultez, los demonios personales y las nuevas entregas de fics. Considerando que actualizaba dos veces al año, solo disfrútenlo.

Espero les guste esta nueva versión.

Gracias a mis compañeros escritores de Behind The Horror, a las Hermanas Malvadas, a Pily-chan y a mis fuentes de inspiración.


UMBRELLA'S REVIVAL

Por GeishaPax

Capítulo 2: Muerte y tragedia

Claire estaba muy nerviosa, acaban de entrar a la Torre Akropolis y ya habían visto diez cuerpos "irreconocibles" y tuvo una ligera sensación de que eran sus superiores.

—¿Nerviosa? —preguntó Joey.

La mujer solo negó con la cabeza pero el rostro serio no disminuyó en lo absoluto.

—No, pero en mi poca experiencia, esto es una mala señal.

—¡Todos atrás! —gritó Richard — ¡Rápido!


Lord Oswell Spencer, famoso terrateniente inglés estaba en su mansión a las afueras de Londres, tratando de reconstruir su imperio. La caída de Umbrella le afectó enormemente a sus intereses económicos; se consoló con saber que su posición en la nobleza seguía intacta, y de ahí pudo levantarse aunque con la imagen de un magnate terrorista y loco.

—¡Sigfrid, te dije que tuvieras los informes de la compañía y si no los tienes puedes irte despidiendo de tu trabajo! —gritó Spencer con ira antes de casi romper el teléfono cuando colgó.

Lord Spencer levantó una compañía de investigación médica y logística llamada "Rainbow" y parecía irle bien, pero eso no duraría mucho, puesto que tenía varias ofertas de compra y la verdad, Spencer se sentía cansado y muy viejo para eso de los negocios. En la noche tendría una cita con uno de los compradores, de una tal "Parasol Pharmaceutical"; y como sentía curiosidad por conocer al presidente, llegaría a un acuerdo

Pero no sabía que esa persona fue uno de sus mejores alumnos.


—Rebecca, te trajimos unas hamburguesas... —habló John mientras entraban a un pequeño laboratorio de la B.S.A.A en Washington, D.C.

—Y tenemos que irnos. —añadió David.

—No, no puede ser… —dijo Rebecca sin poner atención a lo que decían.

—¿Qué pasa Becky? — preguntó John.

—No es posible, ¡no lo es! —replicó Rebecca mientras caminaba en círculos por todo el laboratorio.

—Tranquila. —David la tomó de los hombros —respira y dime que sucede.

—Esto mismo sucedió hace 6 años... creo que alguien de Umbrella está metido en esto.

—Nos explicas en el coche; Ryman nos está reuniendo en Nueva York. —respondió John mientras la tomaba de la mano y la sacaba del laboratorio.


—Sr. Kennedy, tome asiento. —habló el presidente Graham mientras miraba por la ventana.

Leon se sentó en la silla más próxima y observó de reojo la habitación.

—Sé que se encuentra preocupado, pero debe tomar esto con serenidad: la CIA no quiere hablar, pero por lo que parece, unos terroristas están acabando con Manhattan, todo indica que está sucediendo desde la Torre Akropolis; tiene que ir, es una prioridad de alta seguridad, sus "camaradas" lo esperan en las afueras de Nueva York.

—No se preocupe Señor, no fallaré. —Leon no dejaba de pensar en que esa zona estaba bajo la jurisdicción del departamento en donde ahora trabaja —Otra cosa... es posible que no encuentren sobrevivientes; tenga mucho cuidado, un helicóptero lo espera afuera.


Ark Thompson y Carlos Oliveira habían ido a trabajar en el FBI de Miami; en el equipo de narcóticos, aproximadamente hace 5 años. Resultó que por casualidad, ambos estaban relacionados con los incidentes de Umbrella, y Ark era conocido de Leon S. Kennedy.

Acoplarse como equipo fue complejo debido a las diferentes ideas que tenían de cómo llevar a cabo su trabajo. Los hombres eran demasiado diferentes hasta en personalidad, extrañamente conformando un gran equipo y ganando el reconocimiento de varios agentes y directivos.

Venían de una horrible persecución contra unos narcotraficantes y estaban de camino a su trabajo nuevamente, cuando sonó el celular de Ark.

—Contesta tú, que estoy manejando – se quejó de mala gana el antiguo investigador.

—Habla el agente Oliveira, ¿qué desea?

Carlos, habla Jill, los necesitamos en Nueva York ¡AHORA!

—Calma Jill. —al escuchar a su camarada tan alterada, usó el tono más conciliador que pudo para evitar más tensión. —¿Qué sucede preciosa?

No puedo dar más detalles por teléfono, tienen que venir enseguida.

—De acuerdo, cielo, iremos en seguida.

—¿Crisis en el trabajo de tu chica? —preguntó Ark.

—No lo sé, pero tenemos que ir a Nueva York ahora mismo. —contestó el ex mercenario mientras la fuerza giró el volante del vehículo y daba una vuelta demasiado brusca en "U".

—¡ESPERA IMBÉCIL, CASI ATROPELLAS A UNA ANCIANA!

—¿Ah, sí? No me di cuenta.

Ark quitó las manos de Carlos y retomó la nueva ruta de mala gana, a veces no sabía si su compañero era un sociópata o simplemente un neandertal.


El hombre que ocupaba la antigua identidad de Lord Osmund Saddler salía de la Sala Terrena, en Viena. Era un fanático particular de J.S. Bach y después de los recientes acontecimientos que lo sacaron de circulación no había tenido la oportunidad de ir un concierto hasta este día. Usaba un traje muy elegante color gris oscuro, un bastón era apoyado en uno de los escalones ayudándole con el peso de su aún débil pierna y espalda, nadie hubiera esperado que de alguna forma sobreviviera a la explosión de un lanzacohetes en estado de mutación. Afortunadamente Kennedy había destruído el esqueleto de araña, afectando los nervios que lo conectaban a la mutación y recibiendo quemaduras graves. Iba acompañado por "su obra maestra", su nueva segunda mano, Luis Sera.

—¿Y que te ha parecido Bach? —preguntó Osmund, bastante complacido por el concierto. —¿Te ha gustado?

—Claro, es uno de los mejores compositores del mundo, sería un ignorante sino me gustara.

Saddler sonrió satisfecho. Después de la batalla con el agente norteamericano, un grupo sobreviviente de "Ganados" lo atendieron de inmediato y siguiendo sus instrucciones, recuperaron el cadáver de Luis Sera. Osmund Saddler quería sentirse grande y activo... Así que su primera fase de venganza fue traer a la vida a su marioneta zombie, como se creía originalmente que era la maldición haitiana, un hombre sin voluntad y sin recuerdos: un esclavo perfecto.

—¿Tienes hambre? —preguntó el Lord.

—Si Señor, ese concierto me abrió el apetito, llamaré a James para que traiga el auto. —exclamó inmediatamente el "sirviente" sacando su comunicador.

El viaje hasta el restaurante fue relativamente corto, Luis acostumbrado ya a los gustos de su amo, se encargó de que aquel restaurante fuese de alta categoría.

"Es el restaurante que Lord Saddler frecuenta" pensó Luis al ver la naturalidad con la que el hombre mayor se dirigía con los empleados.

Ya en su mesa, Saddler se quedó absorto en sus pensamientos antes de percatarse de que un hombre los observaba; al hacer contacto visual, el hombre sonrió y se levantó de su asiento dirigiéndose a donde ellos estaban.

El caballero vestía un traje negro debajo de una gabardina de aspecto costoso y bastante elegante. Con el cabello negro que mostraba unas cuantas canas, mirada tranquilizadora y misteriosa. En una de sus manos llevaba un anillo de oro con una piedra negra de lo que parecía ser ónice. Cargaba un maletín y cuando llegó a la mesa de Saddler, le tendió la mano cordialmente

—Buenas noches, usted debe ser Lord Osmund Saddler —dijo el extraño mientras veía de reojo al español —y su acompañante debe ser Luis Sera. —también le tendió la mano y le dirigió una cálida sonrisa.

—En efecto, somos nosotros, pero no recuerdo conocerlo a usted... — Saddler estaba desconcertado por la confianza y la información que estaba proporcionándole el extraño, mientras con la mirada, prácticamente le indicó a Luis que estuviera prevenido, pensó en si sería prudente o no intentar mutar pese a su debilidad y acabarlo de una vez.

—Cierto, no me he presentado, sólo le diré que me llamo Trent, solo eso sabía el grupo de Umbrella con el que tuve el penoso gusto de trabajar por poco tiempo, una pena, una gran tragedia,pero no permita que me ponga sentimental; tengo algo de su interés. —Después de su introducción, sacó unos documentos y los dejó sobre la mesa. —Bien —continuó —¿usted ha estado investigando sobre el T-virus?

—Así es. —Hizo una seña a Luis para que bajara la guardia, no esperaba conocer a algún accionista de Umbrella, y menos uno vivo.

—Entonces sabe de la existencia de un familiar de uno de los fundadores que experimentó con base en el T-virus, mutando del ADN de una hormiga reina. —Trent hablaba como si no fuese importante el tema, como si fuera sobre el clima.

—¿Alexia Ashford? Murió en la base de la Antártida, una pena. —soltó el inglés con honestidad. —Hubiera sido de gran ayuda contar con su material genético y su inteligencia.

—Ese es el punto que quería tratar con usted, mi lord. Alexia Ashford está viva. —sonrió complacido al ver como el rostro del hombre se desencajaba. — Alexia Ashford tuvo la oportunidad de jugar a ser Diosa y lo logró, hizo un clon, un clon imperfecto, uno que dejó en los laboratorios a propósito para la enferma obsesión de su hermano. Ella se resguardó en Europa, programando la apertura de su cápsula con la de su gemela en aquella isla; la historia es larga y es entrar mucho en materia... lo que necesito de ustedes es que la localicen. —ahora su rostro se transformó totalmente a uno serio. —Veámoslo como un trueque, le entrego originales de las investigaciones del virus T-Veronica, virus T y G, pueden disponer del muestras de la chica, pero yo me quedo con la fuente.

Ahora el inglés sonrió, sabía que con una sola muestra de Alexia, todo cambiaría a su favor, Las Plagas no se descontrolarían y ni eclosonarían, hasta su control de la mutación sería efectivo, dándole la oportunidad de volver a la normalidad.

—Muy bien, usted dirá que es lo que requiere yo como efectuar la transacción. ¿En dónde se le ha visto? —preguntó el Lord ávido de información.

—La última vez que se le vio estaba en la costa Azul francesa, muchos la están buscando así que lleve pocos hombres, pero bien preparados, el clon tenía habilidades telequineticas así que creemos que también puede leer la mente, de cómo hablarle... usted es el Lord, yo no, así que usted debe saber tratar con damas... —deslizó sobre la mesa un localizador satelital —tome éste "aparatito", le dará información exacta de dónde, en los documentos vienen más detalles. —Cerró con calma el portafolio. —Sin más que agregar, me retiro. Si la encuentra trate de convencerla de su causa, ¡buenas noches! —tomó su maletín y con una sonrisa empezó a caminar a la puerta de salida.


Jack Krauser también se encuentra en Viena. Estaba trabajando en una misión para Wesker. En realidad, no era muy importante y esa noche como ya había terminado, se dio la libertad para salir a pasear un rato por el barrio fino de por ahí.

Observó un elegante restaurante no muy lejos de donde se encontraba, admiró los acabados del exterior, ya que le recordaban a la época de Mozart. De repente, reconoció a dos hombres que salieron a toda velocidad. Sabía que si era sigiloso y se acercaba lo suficiente para saber a dónde se dirigían, la información de que sobrevivieron sería bien gratificada.

Caminó con naturalidad hacía el chico del valet.

—Las llaves de mi Lamborghini, por favor.

—Permítame señor. —El joven no debía tener más de veinte años, buscó el llavero del hombre pero se notó su nerviosismo cuando en un hilo de voz, respondió. —Señor, aquí no hay ningún Lamborghini.

—No puedo creerlo, ¡llama a tu supervisor!

—Pero…

—¿O quieres que haga una escena con el gerente? ¡Ve por tu jefe inmediato!

El chico prácticamente salió corriendo, dándole la oportunidad de colarse al estacionamiento especial para discapacitados por donde vio se dirigían los reaparecidos sujetos.

Los observó a lo lejos y se movió lo más cauteloso que pudo entre varias camionetas.

—Ya que me ha preguntado mi opinión, creo que debería ser yo quien investigue si realmente está Alexia Ashford en ese lugar, soy su mejor elemento y en caso de que esto sea cierto, puedo traerla por métodos pacíficos, no olvide que soy virólogo.

—De acuerdo. —Soltó Saddler mientras subía con ayuda de su sirviente al auto. —Espero que te sea útil un somnífero de elefante.

Recordaba ese nombre de algún lado, y sabía que estaba en relación con la isla Rockfort. Así que mejor se alejó por una puerta de servicio cercana, salió por la cocina entre un sorprendido grupo de garroteros y cocineros que exclamaban algo, saliendo por el callejón trasero.

Ya en su hotel, habló con el científico, quien lo relevó de su misión actual; la nueva encomienda: buscar a Saddler, sacar la mayor información sobre Alexia y convencerlo de unirse a su causa o asesinarlo si se rehusaba.


—Lo que sea que haya pasado aquí. —Richard contuvo el aliento y recapacitó sus palabras. —Lo que hizo esto no fue humano.

—¿Por qué tanto misterio? —Preguntó un poco molesta la francesa ante la incertidumbre de un tema que desconocía.

Richard levantó la mano en señal de silencio. Un cráneo rodó a sus pies, casi sin carne, como si lo hubieran querido limpiar.

—Se lo han comido vivo… —Claire susurró como si el aire ya no llegara a sus pulmones.

—Y a otros los mataron antes de destazarlos. —continuó Margaret mientras analizaba todo lo que habían visto hasta ese punto. —Hay quegh…

Todos giraron al escuchar la forma tan extraña en que su compañera dejó de hablarle par encontrar a la mujer deteniendo la sangre que escapaba velozmente de un corte profundo en el cuello.

Una detonación resonó en el lugar, alcanzando a darle a Joey en la oreja y parte de su cráneo se hacía pedazos.

—¡Claire, cúbrete! —Richard deseaba ayudar a sus compañeros pero ahora estaban en fuego cruzado con alguien a quien no podían ver.

Margaret cayó al suelo, empezando a ahogarse con sus fluidos.

El sonoro grito de Richard inundó el pasillo. Una bala le había atravesado la mano izquierda.

¿Qué carajo estaba pasando?

—No creí que esto fuera tan fácil. —Se escuchó una voz masculina que lentamente se escuchaba más cercana. —Redfield informarte que me vas a tener que acompañar.

Claire intentó reconocer al dueño de la voz, pero no se le hacía familiar. No podía ver su rostro, la luz hace horas que fue cortada en toda la ciudad. Era una voz algo fría y rasposa.

—¡Déjala, ella no tiene lo qué buscas! —gritó Richard mientras intentaba detener la hemorragia de su herida.

—Casi lo olvido, nada de testigos, despidanse.

El hombre disparó frente a una paralizada Claire.

"¿Willmore, qué fue todo ese alboroto? WILLMORE, DÍGAME EL ESTADO DE LA MISIÓN"

Después del silencio, sólo la voz de Ingrid Hunnigan se escuchaba por el radio.


Chris Redfield no era una persona creyente, o un supersticioso. Cuando estuvo involucrado en los incidentes de Raccoon City y Umbrella, una sensación de molestia permanente lo invadió. Incluso empeoró más al saber que su hermana lo estaba buscando y después fue capturada. Pero ahora fue distinto, sintió una leve punzada cerca del corazón.

Hace horas que los habían hecho reunirse y su hermana no estaría nada contenta en aquella misión, después de todo resultó ser un desastre; ya se lo imaginaba, después del rescate, él le echaría en cara que no debió ir sola y ella solo lo callaría como era costumbre.

"Deben de ser los nervios" se consoló.

Pero algo no estaba bien, y lo sabía. Algo lo estaba poniendo impaciente y demasiado preocupado. Nunca le había pasado.

Miró a Jill, luego a Barry. Cruzó los brazos. Desvió los ojos a Carlos, luego a Ark. Salió de la camioneta.

¿Por qué demoraba tanto Kevin Ryman?

Un jeep se estacionó enfrente del piloto. Rebecca, David y John habían llegado.

—¿Por qué todos tardan tanto? —preguntó impaciente.

—La "carcacha" de John se averió cuando íbamos al aeropuerto y tuvimos que pedir prestada esta a la central. —contestó Rebecca mientras se estiraba.

—Mi camioneta Durango está bien, solo que a veces le falla el carburador. —repuso John.

—¿Y a quién esperamos? —preguntó David.

—Creo que viene Leon y no ha llegado Kevin. —Chris miraba hacia ambos lados de la carretera.

—En el carril para ingresar no hay ni un alma, pero en el otro... es un caos. —señaló David mientras miraba parte de la ciudad.

—Da miedo no ver ni una sola luz en Manhattan, es desalentador. —afirmó el mayor de los Redfield mientras sacaba un cigarro.

—Esto es Disneyland para los delincuentes. —exclamó John al imaginar el caos ocasionado por el apagón y la evacuación.

—Prometiste no volver a fumar. — chilló Rebecca mientras le arrebataba el cigarro, le daba una calada y lo tiraba. —No lo hagas por nervios.

—Desde 1998 que no tocaba un cigarro...

—Alguien viene. —Interrumpió David mientras miraba un helicóptero que se detenía muchos metros adelante.

Barry, Jill, Carlos y Ark bajaron de la camioneta al escuchar el ruido de los motores. Se tranquilizaron al ver a Leon bajar con una maleta, que suponían, contenía cualquier tipo de armas.

—El agente pródigo ha llegado, que emoción. —soltó Chris con sarcasmo.

Barry se acercó y tomando del hombro de su amigo le susurró:

"Tranquilo, no metas sentimientos con el trabajo".

Chris solo lo miró con cara de "tú no opines, no es tu hermana".

—También me da gusto verte, pero lo importante ahora es el rescate del equipo en la torre, "cuñadito". —las palabras finales las arrastró a propósito.

—¿Cómo me llamaste novato?

—¿Quieren dejar eso para después? Parecen niños. —Los regañó Rebecca mientras se interponía entre los hombres.

Kevin apareció justo en medio de la riña con un rostro terrible. —Tenemos que hablar seriamente.

—¿Qué sucede Kevin? —Preguntó Jill realmente preocupada.

—No sé cómo decir esto…

—¡Vamos Kevin, tenemos una misión que no va a durar todo el día! —Chris ya se encontraba demasiado desesperado, cada minuto de espera podría significar la vida o la muerte de su hermana.

—Chris, no hay misión, se te solicita de vuelta en el complejo médico de F.O.S. —Kevin seguía sin ser claro y externar frente a todos lo que no se atrevía a decir.

—¿Por qué dices eso? —preguntó algo inquieto Leon dejando de hurgar en su mochila.

—En vez de hacer preguntas, ¿Podrías llamar a los demás por favor? —Kevin no solía ser tan serio y tan formal, algo no estaba bien.

Todos se reunieron ante el impaciente tirador y el ex policía de Raccoon. Nadie se atrevía a hablar, para que F.O.S. pidiera que el mayor de los Redfield se presentara a las instalaciones médicas, no era un panorama alentador.

—¿Está herida? —se atrevió a preguntar el ojiazul al hilar la oración que empleó Ryman antes de la interrupción de Leon.

—Chris, no soy un hombre que tenga mucho tacto, pero ya le he dado mil vueltas en la cabeza al asunto y de cualquier forma que lo diga, no va a reparar el daño… lo siento de verdad, Claire no sobrevivió.

La sorpresa y los rostros desencajados se iban presentando casi de inmediato, y no era para menos, la motociclista se había comunicado horas atrás con el fundador de la B.S.A.A.

—Estás mintiendo.

Todos giraron aún sin salir del shock ante semejante expresión de Chris Redfield.

—No jugaría con esto.

Sin saber el poder de esas inofensivas palabras, Kevin no tuvo la oportunidad de reaccionar cuando ya estaba siendo tacleado y veía a la mayoría de los hombres deteniendo los puños de Chris.

—¡Era un equipo de rescate! —escupió el doliente —¡No pueden estar muertos!

—¿Estás seguro? —preguntó Leon mientras jalaba a Chris con ayuda de Carlos a unos metros del ahora interrogado Kevin.

—Falta hacer una identificación oficial, pero…

—¡Es posible que no sea Claire! —gruñó Chris intentando patear al tal John pero Barry lo agarró de la pierna, prácticamente estaba siendo sometido por seis personas.

—¡Es ella, maldita sea! —Kevin sacó el teléfono y mostró una fotografía bastante gráfica de lo que era el tronco de una mujer, vistiendo un chaleco con un vistoso ángel y el emblema "Let me live". —Tengo entendido que le has regalado esa edición especial de ropa de Queen. —eso último le hizo que la voz se le quebrara, nadie del equipo de Claire era tan fan del grupo, la compañera francesa era fanática de la música electrónica.

Rebecca abrazó a David y se soltó a llorar.

Chris solo miraba el suelo, ya sin luchar ni golpear más a sus colegas. Se había quedado solo. Desde la muerte de su padre, prometió cuidar de Claire y a su madre; después fue el accidente automovilístico en donde su madre murió, después los abuelos y sólo quedaban ellos. Fue padre y madre para su hermana. Juró que no le volvería a pasar nada y había fallado.

—Le he fallado. —susurró Chris desde el suelo mientras lo soltaban Ark, León, Barry y Carlos. Se separó un poco y se sentó bruscamente. Le estaba dando migraña y tenía náuseas.

—Está en shock, denle agua o se va a desmayar. —Ark no había abierto la boca hasta ese momento.

Jill se apresuró a sacar un refresco, pero Chris se alejó bruscamente de ella. Barry intentó hacer lo mismo, no se imaginaba lo que sería perder a una de sus hijas; conocía a Claire, incluso de vez en cuando iba a visitar a las chicas a Canadá. Sabía que Claire era la adoración y mundo de su camarada.

—Voy a ir a esa Torre, quiero saber quien fue el responsable del asesinato de mi hermana... —las palabras del castaño parecían más una amenaza.

—Chris, primero tenemos que darle una despedida digna a Claire, después pensaremos en vengarnos…

—¡NO ME IMPORTA BUSCAR VENGANZA, SOLO QUIERO SABER QUE LE HICIERON A MI HERMANA! —le importó un pepino interrumpir así a Barry.


Ada abrió la puerta de golpe y sin pedir permiso le avisó de una situación problemática. No le agradaba ese agente en particular.

—Señor, Hunk lo busca con una llamada de larga distancia desde Siria. —La espía le pasó el comunicador y lo miró con enojo.

—Espero que sea bueno, Hunk. —Era más una sugerencia.

Señor, nuestros benefactores están de acuerdo en su plan de expansión de la compañía y dicen que nos harán otra inversión de seiscientos millones de dólares siempre y cuando sigamos con la distribución de armas biológicas para la causa de estos hombres. —Hizo una pequeña pausa antes de proseguir. —También nos han autorizado instalar los campos de prisioneros al sur de Siria. Por el momento es todo.

—Perfecto, ésta inversión nos servirá para empezar, mantenme informado. —Y sin decir mas colgó.

Soltó una horrenda carcajada y se dispuso para ir a Inglaterra a la cita con el viejo Spencer.


Sherry Birkin caminaba hacia la facultad de ciencias en Cambridge, y necesitaba un buen café. No durmió para estudiar, y una A sería de mucha ayuda para su diploma y empezar de lleno el servicio social. A sus 20 años, se había vuelto una joven desconfiada y nada tímida. El gobierno la alejó de todos, incluso de su amiga Claire, Leon había tomado su tutela y así no podía ver a ambos. Había sido aislada de todos y todo siendo un conejillo de indias. Tomó lo último que le quedó de dinero de sus padres y convenció a su supervisor, un tal Simmons de ser escoltada a la Universidad de Vermont para poder estudiar, al menos deseaba poder hacer algo de provecho después de su aislamiento del mundo. Había tomado el entrenamiento inicial como agente de la División de seguridad, pero al ser tan joven, necesitaba un estudio complementario. La elección más lógica era estudiar medicina y derivas sus estudios a la ingeniería genética. Tal vez así podría descifrar la obsesión de su padre y madre que les hizo tener tan cruel final.

Caminó hasta la máquina expendedora de café y notó que alguien la observaba, pero cuando dio la vuelta para ver quien era, no había nadie.

—No es la primera vez que pasa. —Se dijo. Antes ya había sentido que la miraban a hurtadillas

Siguió su camino y esa horrible sensación no se fue. Asustada y enojada empezó a caminar rápido, pero cayó cuando un tacón se le rompió. Maldiciendo, se levantó y tomó su zapatilla.

—Genial, justo cuando no duermo y tengo que exponer... falta que sea uno de los "amiguitos de mi padre".

Se quitó los zapatos y entró corriendo al campus.

Un hombre de Wesker ya la había localizado.


Coburn McCormick corría con la sensación de satisfacción al máximo por haber completado su primera misión en el extranjero, su jefe Wesker lo recompensaría bien si llevaba su preciosa carga hasta Brasil, la verdad se sentía a salvo. Su jefe era uno de esos jefazos que si no hacías bien las cosas te despedía.

Subió a su auto mientras pensaba en la verdadera utilidad de la información sobre la chica que estaba vigilando. No era del tipo de hombre que se fijara en la belleza de sus personal, así que haciendo varias teorías en su mente, empezó a manejar con intención de salida del campus cuando notó varios autos negros acercándose a gran velocidad.

Federales.

—¡Diablos! Esa mocosa debió darles el pitazo... rayos. —exclamó cuando vio que no podía hacer mas al hallarse encerrado en el lugar. Los agentes habían tapado las salidas con sus vehículos y al ver cómo le disparaban a las llantas del suyo se dio por perdido.

Continuará.

Holi, ya vine, después de hacer el experimento de subir el primer capítulo editado, creo que tuve una buena acogida.

¿Qué les puedo decir? Es mi primer fic, escrito con las patas porque en esa época estaban escribiendo dos amigos conmigo, en esta cuenta que inicialmente la hice solo para eso, les dije "inventen un alias cool" y yo elegí el mío en base a dos personajes favoritos del mundo manga que me encantaban.

Por motivos de hueva, se fue la que en esa época era mi mejor amiga, y después tuve diferencias irreconciliables con el otro escritor. Me quedé sola escribiendo esto a los 18 años recién cumplidos y con muchos sentimientos encontrados de decepción y soledad. Me refugié en este fic una temporada, hasta que me animé a hacer otro en otro fandom, y poco a poco inició el proceso de volver a retomar todo lo que estaba cambiando en la saga.

No pienso cambiar mucho el argumento, pero si adecuar algunas situaciones y el orden de ciertos sucesos. Si hay algún lector que recuerde el fic original, se va a percatar del cambio del orden de todo.

Ahora quedó más misterioso según yo.

Si son nuevos en el fic y la saga, vienen las notas en las que aclaro lo que se pensó para desarrollar el inicio.

(1) Utilizamos al principio una situación parecida a la de Parasite Eve II, por eso aparece la torre Akropolis y el SWAT...

(2) SWAT son las siglas de Special Weapons and Tactics (Armas y Tácticas Especiales), y originalmente de Special Weapons Assault Team (Equipo de Asalto de Armas especiales). El término SWAT hace referencia a las unidades especializadas en intervenciones peligrosas de diversos cuerpos policiales de Estados Unidos. El grupo táctico SWAT estaba ya reconocido como la fuerza de tiempo completo para todas situaciones en el departamento de policía de Los Ángeles, tal fue así que otras ciudades de Estados Unidos ya tenían su propio equipo SWAT, luego durante la década de los 80' agentes del SWAT, los mejores, fueron enviados a países de Europa como Inglaterra, Alemania, Francia, España, Etc, para crear otros grupos de Elite en esos países, así se puede ver que surgieron otros grupos tácticos como el GSG9 (Alemania), el GEO (España) y otras fuerzas tácticas que hoy son mundialmente reconocidas.

(3) Este universo toma como argumento los libros de Stephanie Danelle Perry –o S.D Perry- y unos de sus planes en esa época, recientes, con la aparición de Resident Evil 4 y el próximo Resident Evil 5 (en esa época, insisto), es explicar que algunos personajes ya no se sienten a "salvo" y se unen a diversas ramas policiales, con sus antecedentes es más que suficiente, por ejemplo Leon; claro que esto es algo que no se ha hecho oficial, y se decidió experimentar con la información obtenida.

(4) John Andrews, David Trapp y Trent aparecen solamente en los libros: La Conspiración Umbrella, La Ensenada Calibán e Inframundo.

(5) En los libros Inframundo y Código: Verónica, relacionan sentimentalmente a Claire y Leon, nunca aclaran que sean pareja, pero, incluso Chris da entender que está celoso (Código: Verónica) y que luego discutirán sobre eso cuando rescate a Claire. Después se supo que Leon se convierte en un agente del gobierno, decidimos que terminará con Claire por motivos que conocerán más adelante.

(6) Michael Ghalahan es un OC, novio de Ashley y bastante complicado de describir.

(7) Sé que en un principio, algunas cosas no van a cuadrar, pero todo eso se va a ir aclarando en cada capítulo. Y recuerden, éramos 3 personas escribiendo. Era parte de una versión de la historia, y cada uno desarrollaba a ciertos personajes.

Gracias.