~Summary~

Con el propósito de concentrarse única y exclusivamente en hacer su realidad su muy utópico sueño junto a su mejor amigo Armin. Eren Yeager –a pesar de ser consagrado como uno de los chicos más lindos del instituto- prefiere mantenerse al margen de cualquier tipo de relación, rechazando las confesiones de cada chica al etiquetarlas de superficiales, fastidiosas y sin nada interesante que acapare su atención. Todo hasta que la más extraña del instituto se le declaro frente a media escuela. Después de darle una humillante negativa, situaciones más inesperadas todavía irán enseñándole una valiosa lección.

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Advertencias: Las mismas que en el capitulo anterior. Ninguna de gran peso

Disclamer: Ningún personaje de Shingeki no Kyojin me pertence, todos son propiedad de Haime Isayama

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#Informacionquecura:

He vuelto :v! Bueno, nos vemos al final donde daré respuesta a sus reviews y aclarare algunas dudas (?. En fin, los dejo disfrutando de esta segunda parte de la historia.

¡Para ustedes! ¡A leer!


"ERA EXTRAÑA"

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CAPITULO II: Love/ Paranoia

(words: 5035)

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...I can just be paranoid,

Don't quell the desire to know
What was really going on

does it really fucking matter?...

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...Didn't notice until I was in love for real
And if we're gonna cross the line…
–"Tame Impala" letras

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"Ackerman primer lugar"

"Ackerman usted saco el puntaje más alto en el proyecto"

"Señorita Ackerman excelente"

Los maestros recitan constantemente su nombre, es una plaga entre voces, y todo comenzó a ir cuesta arriba desde ese día. El día en que atento a humillarla cruelmente frente a media escuela.

Eren recuerda que en un inicio –ese mismo día por la noche– al tener la cabeza serena sobre su almohada, haciendo un recuento en post de sus impulsivas acciones cometidas esa mañana llego a sentirse con un pesado remordimiento de conciencia.

Puede que el ambiente de la confesión hubiese resultado chocante, pero Mikasa se lo hizo saber de una forma tranquila y serena (por supuesto; su personalidad la había limitado a reaccionar de otra forma). Y precisamente fue esa reacción la principal causante de su pérdida de estribos. ¿Incoherente no? Por qué debió haber sido todo lo contrario. Yeager sabía que su carácter no era muy dócil que digamos, por aun así reflexiono lo exagerado que se comportó al decirle todo eso. En el pasado hubo declaraciones más irritantes que esa, tías que se le querían lanzar a la primera o tuvieron la osadía de pedirle un beso de consuelo… Con ellas si debió estar en todo su derecho de marcar un cruel limite. Con Ackerman no debió ser tan severo. Mejor dicho y el cuestionamiento que resultaba de plato principal para sus remordimientos ¿Por qué fue tan excepcionalmente severo con ella? Veamos; Ni siquiera teniendo la certeza de saber que se trataba de una entidad artificial la que confesaba su amor por él, hubiese reaccionado así de iracundo.

Entonces realmente debió ser la escandalosa muchedumbre estudiantil en la cafetería quienes con sus comentarios burlistas lo estresaron hasta orillarlo a desquitarse tan horriblemente con la japonesa, si hubiesen estado solos posiblemente el desenlace hubiese sido uno bastante pacifico ¿O no?...

Y su personalidad de hielo definitivamente lo exaspero ¿Pero por qué?... No fue para tanto ¿O sí?

Vale, lo hecho… hecho estaba y no podía hacer nada para remediar algo del pasado.

Tuvo incluso el amago de ir a disculparse con ella, justificándose con que ese día no había estado de buen humor, pero se retractó al temer que alguien lo pillara haciendo tal cosa, entonces en un abrir y cerrar de ojos ya tendría más rumores encima. Y no, él no quería eso.

Al final desistió de la idea, optando por simplemente olvidar de una forma un tanto cobarde las denigrantes palabras que le dirigió a esa peculiar jovencita. Además lo que menos quería era volver a relacionarse con ella.

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Claro todos sus mínimos amagos de arrepentimiento murieron y nuevamente fueron remplazadas por negativas emociones dirigidas hacia la asiática. Porque lo que Mikasa ahora hacia, lentamente rebasaba el límite de su tolerancia.

Y no. No tomo represalias contra él, ni insultos posteriores, ni intentos de agresión, ni siquiera un minúsculo comentario de difamación de su parte. Bueno realmente era de esperarse, que ella hiciera algunas de las acciones antes mencionadas, rompería todos los esquemas que recaían en su persona, simplemente no sería Mikasa Ackerman. Aunque muy en el fondo Eren hubiese preferido que su venganza oscilara los parámetros de una adolescente encaprichada común y corriente. Eso hubiera sido más fácil de sobrellevar.

Pero a la vez fue extraño. La mañana del primer día post-incidente la vio de reojo tan tranquila, indiferente a su alrededor igual que siempre, inmutándose con esos estoicos ojos de hielo frente al cotilleo que corría cual reguero de pólvora tras sus espaldas. No era la reacción a posteriori que una chica normal tendría después de tremendo rechazo, era tan predecible que se albergasen intensos sentimientos de despecho como secuela. Sin embargo Eren en su momento puso seriamente en duda que Ackerman estuviera en el fondo mínimamente despechada por su causa, ¿Por qué? Porque tampoco iba con ella.

Es más, ni siquiera dudo que en el mejor de los casos, el gusto que tuvo por él y le animo a confesarse, se hubiese desvanecido al día siguiente. Eren no pudo darse una idea de lo que surcarse por la cabeza de la asiática, ella realmente parecía no sentir nada y por ende no podía imaginarse la clase de pensamientos que tendría una persona carente de emociones. Más bien ¿en verdad sintió algo por él?... Mikasa era un auténtico misterio, tal vez y siendo metafóricamente extremistas, mas desconocido que el mismísimo universo que tanto añoraba explorar.

Nunca volvieron a cruzar miradas, ella a simple vista le ignoraba igual que a todos –como siempre– y él se tragó las ganas de decirle un escueto "lo siento", pero las conclusiones que en un inicio había formulado, se vieron enteramente refutadas con lo que se vino a continuación.

¿Ella hacia todo eso en venganza?, Quien sabe, porque eso significaría que de alguna manera la había dolido la grosera negativa que le dio y eso resultaba aparentemente ilógico para la chica robot, pero daba la casualidad que los cambios que se produjeron comenzaron en secuela de su denegada confesión. Era tan embustera sin aparentemente proponérselo. Engañaba y contradecía con cada una de sus acciones, pero poniendo atención al final parecía que no lo hacía… Mikasa bien pudiese ser comparada con un jodido electrón, (esos mismos que con sus imposibles y casi sobrenaturales movimientos a través del espacio al ser observados, ponían en riesgo, gran parte de las leyes físicas, al quitarle el sentido a la realidad *) dependiendo del ángulo y tiempo en que mirases era de una manera u otra, y así sucesivamente sin dar con respuestas satisfactorias. Puras jodidas paradojas.

–Y si– Eren sabía que era otra analogía ridícula, pero fue lo primero que acudió a su cabeza para tratar de comprender ejemplificando con otras "situaciones" en las cuales se ubicaba más fácilmente al poseer más conocimiento sobre ello. Hasta eso era más entendible que los comportamientos de la oriental.

Lo único que podía afirmar con certeza es que Mikasa Ackerman, ya era consagrada como toda una genio por los maestros en el instituto, arrasando con los primeros puestos de cada asignatura. Y por ende desplazándolo a él hacia posiciones más bajas.

Sus tareas eran de las mejores, la ortografía, información y redacción eran impecables, los docentes la ponían de ejemplo asombrados. Y ni que decir de la velocidad para resolver una actividad en clase. Era alucinante, casi fuera de este mundo ¿Lo peor?, No se equivocaba. Ni mostraba señales de hacerse un quebradero de cabeza resolviendo los acertijos numéricos. Cada cosa que hacía en el aula parecía tan natural y fácil. Como si todo el jodido tiempo estuvo conteniéndose y guardando un arsenal de ases bajo la manga. Un repertorio de habilidades extraordinarias que estuvo escondiendo al mundo para sacarlas a relucir en el momento preciso.

¿Por qué sucedía todo esto? Es que en verdad esta tan resentida que sin demostrarlo intentaba humillarlo pegándole indirectamente donde más le duele.

Antes, cuando la conoció en la secundaria y solo ocupaba el primer puesto en el pase de lista por el apellido Ackerman, siempre fue una estudiante promedio, de ochos y sietes no pasaba en su boleta. Y ni hablar en educación física, su nivel competitivo era escaso y corría igual que cualquier otra chica. La única peculiaridad que llamaba la atención es que siempre usaba pantalones deportivos y desde luego nunca se quitaba la bufanda roja que le ocultaba la barbilla y el cuello. Era increíble observar como no caía desmayada sobre el pavimento de las canchas, después de un intenso día de vueltas y carreras bajo los potentes rayos solares de mayo o junio. Soportando el extremoso calor con toda esa ropa encima.

¡Joder! Actualmente demostraba velocidades y agilidades comprables a las de un impala africano. Vencía a todos, a las chicas, a los chicos… y a él.

Su fuerza también era desmedida, demostró soportar sin dificultad a dos chicas cargadas sobre cada uno de sus hombros. Y eso que ni siquiera pidió lucirse frente a todos de esa manera. Ese otra increíble hallazgo sucedió un par de semanas después, cuando el maestro Shadis se mostró tan impresionado al verla correr tan rápido en sus tres últimas clases que por mera curiosidad quiso verificar si la joven asiática tenía otras destacables habilidades físicas. Primero le pidió a Historia Reiss (la más delgada y bajita de la clase para comenzar con algo sencillo), que subiera a uno de los hombros de Mikasa, y al ver que esta no mostraba muecas de dolor alguno, procedió a indicarle a Sasha Blouse que tomara el lugar opuesto.

Llegados a este punto, fue normal escuchar comentarios de desaprobación por parte de otros alumnos al considerar de alto riesgo las peticiones del profesor. Podía dislocar gravemente los omoplatos de Mikasa, pero esta sin inmutarse ni mostrar señales de esfuerzo volvió a acceder con un ligero asentimiento de cabeza, indicándole a su compañera que tomara toda la confianza de escalar en su cuerpo y montarse en su hombro.

El resultado fue sorprende para los ojos de todos, dejando boquiabiertos a la gran mayoría. Esa chica era increíble. Aguanto 5 minutos con Historia y Sasha encima suyo y para rematar el tiempo fue cortado, no por que Mikasa estuviese cansada sino por la simple orden del docente para que concluyera con su demostración.

Y a pesar de los halagos impresionados de sus compañeros, ella siguió sin demostrar un mínimo resquicio de felicidad u orgullo en sus facciones. Solo se limitaba a dar las gracias con un tono de voz excesivamente neutro.

Del otro lado, el y Armin intentaban asimilar lo que vieron, anonadados. Eren fue consiente que en su caso apenas y lograría soportar el peso individual de Sasha y no sobrepasaría los tres minutos sin antes caer al suelo con los dientes molidos al apretarlos por el esfuerzo.

Lo que había hecho Mikasa era un logro inhumano para una jovencita que apenas y contaba con dieciséis años. Y esa fue la premisa, para que las sospechas de que en realidad la asiática era una entidad artificial, se reforzaran por toda la escuela. A partir de allí, la mayoría ponía sus distancias atemorizados cuando ella caminaba cerca. Los chistes y bromas dejaron de serlo, para ser tomados seriamente como una posibilidad real basada en pruebas fidedignas. Ya no solo era su actitud anormalmente inexpresiva; Esa fuerza, esa velocidad solo podían corresponder a los de una maquina fabricada para parecer humano, igual que en las películas de Terminator. ¡Joder! y eso que era de sus sagas favoritas.

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Pasaron los días, rápidos y sin detenerse. Lo que en un principio fue absoluta impresión y escepticismo por las hazañas de Mikasa, poco a poco fue cambiando a un sentimiento que ni en un millón de años admitiría, pero que de todos modos al no saber la receta para reprimirlo allí persistía morando, ocupando un espacio en sus pensamientos, claro y fuerte como solo en él se manifestaban las emociones. Ardiéndole las entrañas y provocando que su ceño anduviese más fruncido de lo usual a lo largo de su rutina diaria.

Le dolía en el orgullo saber que le daba ese tipo de importancia a una persona. Verla tan tranquila sobre su silla, escuchar que era nombrada, era y es sinónimo de ponerlo de malas. Tal cual ahora sucedía.

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Transcurre la hora de entrega de los resultados de los exámenes del segundo parcial en el semestre de la materia de Física. El maestro Dot Pixis; un hombre entrado en los cincuenta y tantos, calvo pero que afortunadamente lo compensa con un elegante bigote canoso y muy bien definido decorando su bonachón rostro, ha comenzado a repartir por orden de lista de la "A" a la "Z" y por ende, tiene que pronunciar "ese nombre" para iniciar con la ronda.

Es así que la polémica oriental, se convirtió en la primera alumna en levantarse del asiento para caminar, recoger la prueba ya calificada y volver a sentarse para analizar el número de aciertos y fallos que posiblemente tuvo en alguna que otra de sus respuestas. Tampoco va a admitirlo, pero una parte de él tuvo gran curiosidad por pararse y echar un fugaz vistazo a esa hoja. Tiene que ser paciente –otra de sus "no virtudes"–, pronto sabría la posición que realmente ocupa al lado de esa enigmática joven, que robot o no le está sobrepasando hasta en sus mejores destrezas (deportes, por ejemplo) y que también lo hiciese en Física seria el golpe de gracia que terminaría por agotarlo. Y él no quiere ni pensar la clase de reacción que traería consigo su volátil temperamento si eso sucedía.

Muy en el fondo tiene miedo. Si, Eren teme que Mikasa sea la prueba fehaciente de que el talento natural supera al esfuerzo y perseverancia del que tanto se vale para ganar. De ser así, eso reduciría considerablemente –o de plano anularía– las posibilidades de vencer a un montón de cerebritos que competirían por un lugar dentro de Oxford –mermando la cifra de éxito en su muy utópico sueño, que ya de por si hasta para genios resulta complicado de concebir–. Porque hay mejores que él, –Más capaces para estudiar en esa prestigiosa universidad, mejor dotados para ser enviados al espacio; más fuertes, más inteligentes, más resistentes–. Si existe una chica así en su propia escuela, no quiere ni imaginarse la cantidad que habría en sitios donde se buscaban personas "así". Y no tanto como "él"

Solo porque sí. Que nacieran humanos tan geniales solo porque la naturaleza conjugo al azar los mejores genes en un individuo, le parece un hecho injusto –Pero valido biológicamente hablando, es correcto que hubiese variabilidad genética para equilibrar una especie– Débiles, normales, y sobresalientes. Hechos de pura suerte. El entra en la segunda categoría, y se siente dichoso de no pertenecer a la primera, pero frustrado por estar debajo de los terceros. Eren ambiciona más de lo que su cuerpo y mente podían otorgarle.

Porque si hay algo que Yeager odiase con todas sus fuerzas, es sentirse inferior a alguien. Que él tuviese que estudiar a veces hasta caer dormido en la silla de su escritorio por la madrugada y practicar un ejercicio hasta que su cuerpo estuviese entumido del dolor para poder mejorar, mientras otros solo tienen que existir y no hacer absolutamente nada para perfeccionar esas habilidades con las que ya nacieron. Es una autentica injusticia.

Afortunadamente saber eso a Eren nunca lo frenaba o desanimaba realmente, al contrario le infundía ímpetu para perseverar el doble. Chocaba los puños y se disponía a demostrarle al mundo, que cualquier persona con espíritu de lucha podía ser un genio. Y aunque a veces no siempre se galardonaba con los primeros puestos. La cifra de éxito seguía siendo mayor. Eran esas victorias, las innegables pruebas de que el esfuerzo valía más que el talento nato.

De que un humano promedio como el, –si se lo proponía– podía hacer cosas asombrosas.

Lamentablemente con Mikasa es diferente. Otra vez

Porque por primera vez, su conciencia le susurra que con ella, por más que se esforzarse nunca podría alcanzarla. Y él se niega rotundamente a aceptarlo.

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En ese instante es el turno de su fiel amigo Armin, que con el "Arlet" se gana el segundo puesto en el listado de la clase 104. Luego seguiría Sasha Blouse.

A diferencia de lo que puede inferirse Eren esta remotamente lejos de albergar un sentimiento de índole rencorosa para-con Armin, todo lo contrario. El castaño estima y admira su destacable inteligencia. Su amigo rubio a pesar de ser consciente de sus destrezas intelectuales, siempre mantiene los pies bien puestos sobre la tierra y no demuestra sentirse más que los demás por ello. Es otro aspecto que lo caracteriza enormemente, otorgándole un mayor valor como persona en conjunto con su humildad y disposición para ayudar a los demás, nunca grosero y soberbio. Usualmente modesto cada que alguien halagaba sus dotes.

Eren considera que se merecía con creces tener esa mente brillante. Las cosas habían mejorado bastante para ese chico, porque en el pasado a causa de sus facciones delicadas y físico débil. En varias ocasiones, especialmente en la primaria y a comienzos de la secundaria, los buscapleitos (típicos en cualquier escuela) intentaron humillarlo poniéndole apodos despectivos como "niñita" o "maricón". Las bromas pesadas fueron recurrentes en ese entonces y Armin al ser un individuo de naturaleza pacifica nunca hizo nada para detenerlos o delatarlos, solo se dejaba maltratar en silencio y se escudaba inútilmente con las manos. Por supuesto, los episodios de hostigamiento se frenaban cada que Eren intervenía para defenderlo.

No fue extraño que los señores Yeager tuviesen que acudir con frecuencia al despacho del director acompañados de un chiquillo castaño con las mejillas infladas haciendo morros y un posible ojo bordeado de tintes morados –molesto con sus padres por la regañina que se había ganado en casa y aun iracundo por la manera en que se era perturbado el bienestar de Armin– a dar la cara por las conductas inapropiadas de su retoño.

Por suerte Eren jamás fue expulsado o suspendido de la escuela; primera, porque ya sabían que el niño tomaba ese comportamiento violento para auxiliar a su mejor amigo y segunda por los grandes beneficios de reconocimiento entre los demás planteles, al poseer entre sus filas un jovencito tan competitivo que los ponía en lo alto en cada concurso que participaba. ¡Oh por supuesto que no eran idiotas! y no desaprovecharían la minita de oro que Eren representaba, además de cierta manera –A pesar de que los métodos no fueron los más ortodoxos–, ayudaba a frenar un poco los ataques de bullying.

Podía decirse que era citado por mero protocolo.

Inclusive, aunque Eren llego al extremo de en una ocasión romperle el tabique nasal a uno de los acosadores de su mejor amigo, no por ello se salvó de recibir unas cuantas burlas; la más humillante que recuerda sucedió a finales de sexto año, cuando varios rumores circularon en venganza, sugiriendo que él y Armin eran una pareja homosexual y los habían visto besándose en los baños masculinos. Así de desgraciados fueron los mocosos de 12 años.

Afortunadamente la inseguridad de Armin y los recurrentes moretes tallados en su cara ya son historia. Ahora en el instituto la mayoría (por que seguían existiendo unas pocas y desagradables excepciones) lo respeta, y lo trata de manera amigable. El rubio se desenvuelve opinando sus sabios puntos de vista con confianza y sin miedo a ser agredido.

Al fin Armin tiene la paz que siempre se había merecido.

Por eso que la vida lo compensara con tal inteligencia es lo justo.

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Cuando regresa a la realidad, Armin con su característica timidez observa su examen moviendo sus ojos al compás del meticuloso análisis que efectúa sobre sus problemas, sujetando la hoja con ambas manos. Entonces, ni lento ni perezoso Eren se gira para encararlo —¿¡Que has sacado!? — pregunta más efusivo de lo normal.

El rubio reacciona pegando un ligero brinquito asustado del casi grito que propino Eren en medio de la clase. Estaba demasiado concentrado. —Pues tengo un 98 sobre 100— contesta cohibido.

—¡Hum ya veo!—Y el castaño cruza los brazos a la altura de su pecho sin sorprenderse demasiado, orgulloso de su amigo y dedicándole una sincera sonrisa pero sin deshacer el visaje de sus espesas cejas casi unidas.

—Señor Yeager guarde silencio por favor, o le entrego su examen hasta el final de la clase— del otro lado Pixis reprende con voz pasiva, nunca es un maestro muy estricto en cuanto a regular comportamientos inadecuados de los alumnos . Si por Shadis fuera, ya estaría corriendo a toda velocidad por la escuela, así que internamente agradecido de que la situación no fuese el escenario hipotético número dos, solo se limita a asentir y a voltearse correctamente en su silla, ansioso por la espera de su turno. En cuanto a posiciones en la lista, Eren ocupa la última parte. Solo falta casi toda la clase del 204 por pasar y entonces seguiría el. Queda una larga espera por delante.

Desesperante muy desesperante.

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—Yeager, pase— ¡Oh sí! ¡Al fin ha llegado su momento! ruega cuando menos no obtener un puntaje debajo del 80 sobre 100. Sacrifico toda una tarde de Call of duty junto a su hermano mayor que casualmente ayer tuvo el día libre en su trabajo. Fue duro denegarle una partida en la Play Station, después de haber llegado a su cuarto, taclearlo en un abrazo que casi lo asfixia y luego retarlo utilizando su típica voz socarrona a jugar una ronda en la consola. Eren se obligó a resistirse argumentando un –tengo que estudiar para poder repasar las ecuaciones de termodinámica–. Obviamente tuvo que aguantar las burlas de Zeke al llamarlo "matadito", "nerd" y cosas así.

Aun se lamenta enormemente y más cuando Zeke está a punto de dejar de habitar la casa al encontrarse a un paso de contraer nupcias. Pronto ya no podría verlo tan seguido.

En verdad anhela que la renuncia a un ameno rato de convivencia con su hermano no hubiese sido en vano.

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Igual que los demás, Eren se levanta nervioso de su pupitre, cargando consigo la sensación de las tripas arremolinándose en su estómago a cada paso que da y lo acerca a recoger las notas de su prueba evaluativa.

Se para frente al escritorio de Pixis y un —Toma muchacho— basta para que Yeager tuviese en su poder el endemoniado papel que acredita si se esforzó lo suficiente o solo es un idiota más de la lista. Por un instante quizo cerrar los ojos pero se abstuvo, retrasar lo inminente no vale la pena. Lo mejor es ver de una vez y romper el suspenso.

"79/100" –mierda– casi gimotea de la frustración, estuvo a una décima de alcanzar la meta autoimpuesta. Y a pesar de que es una fracción de nada, para Eren cuenta y mucho. Una décima es suficiente para dar por sentado un rotundo fracaso, si hubiese sido un 81/100 el cuento seria otro.

Efectivamente, Eren se siente cual mediocre perdedor. Es un desazón que contadas veces experimenta pero cuando le sucede; dependiendo del grado en que categorizase el fallo esa molestia podía perdurar desde horas hasta días picándole la conciencia. Hoy posiblemente estaría toda la tarde amargándose la existencia y pensando en cómo superarse para la próxima vez.

Y todo eso estuvo destinado a suceder, si no fuese porque sus curiosos ojos hubiesen viajado atraídos cual abejas al polen de las flores o polillas a la luz de una lámpara incandescente. Ni siquiera lo premedito, inconscientemente su cerebro vio la oportunidad y en automático no pudo resistirse a desaprovecharla.

Todo se conjugo en el momento preciso, porque ella casi esconde "la prueba que lo hundía todavía más en la derrota" dentro de su mochila y él estuvo a nada de sobrepasarla en su camino de retorno al pupitre. El destino se encapricho con que las cosas fuesen así; en esa esquina, en esa maldita esquina mal oculta en el dobles transversal del papel, sobresaliendo burlona de toda la hoja –por que por segundo experimento la ilusión de que los símbolos le sacaban la lengua y le mostraban el trasero que no tenían–, estaba anotada la numerología que el tanto anhelaba poseer.

–Mikasa lo hizo de nuevo– lo ha humillado sin proponérselo ni alardear a viva voz el 100/100 perfectamente remarcado y escrito inclusive en números más grandes que los demás, seguramente Pixis se enorgulleció de calificar una nota impecable.

Él lo ha visto por mera casualidad e inclusive llego a pensar que la asiática había tenido un puntaje normal, pero nuevamente ese rostro inmutable de hielo fue una reverenda tomadura de pelo. ¡Es que no puede ser que no estuviese ni mínimamente emocionada o feliz!... Como si tener todos los aciertos correctos fuera cosa de todos los días –Aunque analizándolo bien, ahora lo es; ella hace todo perfecto.

¡Maldición! Ha superado incluso a Armin

Puede tragarse –a duras penas– que le sobrepase en Biología, Literatura, Ética, hasta Deportes y Matemáticas… Pero Física… No de la materia en la que depende su futuro.

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Ni siquiera noto cuando fue que sus pies quedaron anclados al piso del azulejo sin poder moverse de la impresión. Por qué otra vez la tempestad comenzó a arremeter en sus entrañas. Está a nada de cruzar esa barrera de tolerancia. Aprieta su propio examen con desprecio, y la mira a ella con el mismo sentimiento.

Le es absurda esa actitud inflexible ante sus logros, le parece insoportable que no explote y le grite de una buena vez que hace todo eso por venganza. –Entonces todo quedaría esclarecido, aunque fuese una resolución ilógica tomando en cuenta a quien nos referimos–. Por ello, definitivamente le es insostenible no entenderla y empezar a creer que realmente es una entidad artificial.

La invencible Mikasa Ackerman. Está harto de ello y no sabe si será lo suficientemente paciente como para aguantar su insufrible presencia dentro del mismo salón. No la soportara por mucho.

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El rostro ladeado de Mikasa permanece oculto tras los mechones de ébano que enmarcan su rostro y desde luego el pañuelo carmesí amarrado en su cuello cubre totalmente sus labios y barbilla. Ha terminado de guardar su examen en su mochila y permanece silenciosamente cabizbaja en el pupitre. No tardo más tiempo del necesario para voltearse y fijar sus ojos en los iracundos de él. Seguramente percibió la mala vibra que le dirigía.

El lapso silencioso se le antoja eterno, tal parece que ella no está dispuesta a tomar la palabra. –Es de anticiparse–, únicamente se limita a parpadear –Es exasperante–. Otra patada en el orgullo el tener que hablarle, después de haberse jurado jamás volver a relacionarse con ella de ninguna manera. Lamentablemente hoy, es estrictamente necesario hacerlo. Tiene que despejarse algunas dudas y dejar otras cosas en claro. Si no logro enterarse por medios terceros, indagaría personalmente aunque tenga que cargar con ciertos remordimientos en la conciencia. Porque nada mejor que informarse de primera mano ¿cierto?...

Además no puede esperar más. La impaciencia y el coraje lo carcomen vivo.

—Así que… Tienes un 100 sobre 100 Mikasa— expresa apretando disimuladamente los dientes.

—Sí, lo tengo— responde de inmediato, serena.

—¿No crees que ya es suficiente de tanta falsedad? ¿Por qué no presumes de una buena vez que eres la gran Mikasa Ackerman y que la mayoría no te llega ni a los talones?.

—No tengo razón para hacerlo Eren.

—¡Claro que la tienes!, te halagan te insultan y tú sigues igual que siempre como si no mereciera la pena ponerles atención a los demás, ¡eres una maldita prepotente!—le espeta al borde de los gritos, apoyándose y apretando los nudillos inconscientemente en el borde de la paleta del pupitre de la oriental, ella no dice nada y Eren no espera más tiempo a que conteste algo para poder reanudar con su impulsivo desahogo —Entonces dime ¿Por qué no antes,? ¡¿Por qué justo ahora tienes que cegar a medio instituto con tus grandiosas habilidades?! ¿¡Que te retenía!? ¿¡Que carajos era lo que esperabas!?.

—Solo compruebo "algo" Eren.

—¿Comprobar? ¿¡Comprobar!? — ríe de manera irónica —No me fio en tus palabras Mikasa, eres demasiado contradictoria, con lo que dices, con lo que haces y con lo que tu cara demuestra ¡Nada tiene ni un puto sentido!.

—¿Y cuál es el sentido que buscas en mí?.

—La verdad ninguno en especial, solo algo coherente— una sonrisa cruel se asoma entre sus labios —¿Por qué no admites de una buena vez que te dolió mi rechazo y ahora haces todo esto por venganza?.

—Me dolió tu rechazo Eren, pero mis razones son contrarias a lo que tu supones. Lamento que esto te haya afectado— ninguna exaltación en su suave timbre vocal, todo se mantenía igual.

–Lamento que esto te haya afectado– las palabras se remedan en su mente, siendo esa la gota que derramo el vaso. Es verdad, esa es la más grande razón por la que estaba armando todo el escandalo a medio salón, aunque no quisiera admitirlo. Lo peor, es que seguramente debía ser lo primero que a leguas se notaba "Todo le ha afectado" y que ella lo evidenciara de tal forma que aunque seguía sin denotar sentimiento alguno. La palabra "lamento" solo le dejaba en claro una cuestión.

Lástima…, le tiene Ja ¿Lastima? ¿Lastima de qué? ¿De que ella es mejor en todo y aunque él se esforzara hasta los límites para alcanzarla nunca podría? Eso debía ser. –Pero que ingenioso método para burlarse de el; sin que pareciese que lo hacía–. Como todo lo relacionado con las acciones que efectuaba Mikasa.

Joder, esto es tan humillante.

—¡Razones! ¡¿Qué razone…

—¡Joven Yeager! ¡Es suficiente! ¡No pienso tolerar un comportamiento tan grosero dirigido a una señorita! Me temo que tendrá que acompañarme a la dirección— Pixis intervino antes de que todo se saliese de control. Ya ha sido suficiente de mantenerse al margen como espectador, pondría en su lugar a ese impetuoso muchachito.

Lo tomo de la manga de su camisa escolar y sin esperar objeción lo jaloneo fuera del salón. Eren se mantuvo mudo en todo el trayecto, con los ojos más abiertos de lo normal –tal parecía que había caído en cuenta de la barbarie que acaba de cometer– dejándose arrastrar mientras ambos desaparecían por el umbral de la puerta ante la mirada atónita de todos.

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¿Qué rayos había pasado con Yeager? Es de suponerse que debía estar fastidiado por la supremacía que Mikasa estaba ejerciendo últimamente en el ámbito escolar. Sabían que a la apasionante esencia competitiva del muchacho no debía caerle en gracia, pero al grado de atacarla verbalmente, y sin miramientos gritarle con argumentos y preguntas tan estúpidas que fácilmente se delataban inyectadas en envidia. Pobre; si supiera el ridículo en el que había quedado, eso sí que casi nadie se lo vio venir. Y remarco el "casi" porque solo una persona pudo predecir el huracán en formación que Eren había significado.

Armin suspiraba acongojado y con ganas de salir corriendo del aula a la defensa que su amigo claramente no se merecía.

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...Just to find what shit's happening
If only I could reach your mind...

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...And suddenly I'm the phony one
The only one with a problem
True love is bringing it out of me... "Tame Impala" letras

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CONTINUARA...


*Aclaraciones:

No soy científica de física cuántica ni nada por el estilo –aun– sigo siendo una simple mocosa de preparatoria aficionada a documentales que explican de manera sencilla el comportamiento de la materia a nivel cuántico, así que continuo bastante predispuesta a haber dicho una estupidez con lo del electrón –que me la pensé bastante antes poner tal analogía-. Lo digo porque hasta donde yo he entendido, los electrones tienen muchas propiedades y comportamientos que rompen las leyes de la física clásica (se comportan como onda u partícula a la vez, no se puede calcular su patrón de movimiento, etc.) poniendo en riesgo la existencia de la realidad.

Eso es todo, espero no haber dejado a nadie con cara de WTF al leer ese párrafo y esta pequeña aclaratoria. Tampoco explicare más sobre el tema, porque repito –no soy profesionista–, no es algo relevante para la historia y posiblemente termine diciendo bastantes burradas.

En fin… continuemossss….


#Notasfinales:

¿Que tal? Esto concluyo muy intenso… Eren fue otra vez un tremendo cabronazo. Bueno, bueno ya veremos que sucede en el próximo capitulo, donde se abrirán nuevas perspectivas al asunto. Espero que la lectura no se haya vuelto tediosa o aburrida. Intente quitar escenas innecesarias y poner lo que es verdaderamente importante para darle forma a la trama. Si se dieron cuenta, tampoco es como que narre las acciones en si –lo que personalmente me es más fácil de hacer– sino más bien las emociones y percepciones de Eren –algo que se me hizo difícil de lograr, porque mientras lo redactaba intentando mantener lo más intacta posible la personalidad del susodicho, varias veces sentí caer en repeticiones, estresantes bloqueos, falta de originalidad y hasta yo misma me enredaba con lo que intentaba expresar. Me fue complicado sacar este capítulo adelante –muchísimas reediciones de por medio–, pero al final lo conseguí o eso creo xD (?

Perdón también si entusiasme a alguien con el título del capítulo –porque ya sé que de amor no tuvo nada. Realmente no sabía cómo carajos denominar a este segunda parte. Lo pensé, lo pensé y lo pensé hasta que al final me decante por ponerle el título de una canción que me encanta de "Tame Impala" –las letras que coloque al inicio y final del cap, son de la susodicha– Escúchenla si les pica la curiosidad :3, porque al menos esos fragmentos de la canción tienen concordancia con esta parte de la historia.

Supongo que no me he demorado ni muy poco ni mucho en actualizar. Realmente casi cumplí con el horario de actualización que me autoimpuse como máximo. Ahora estando de vacaciones –lejos de mi proyecto técnico, tareas, y exámenes de cálculo diferencial– afortunadamente he cogido el tiempo que tanto necesitaba para poder ajustar todos los cabos sueltos y poder colgar este nuevo capítulo de manera satisfactoria.

He de decir que también mi buen humor ha influido bastante en mi inspiración para sacar esto adelante–y no solo en este ámbito, si no en muchas otras cosillas que tenía pendientes–. ¡Joder!, muchas de mis bandas y solitas favoritos andan sacando nuevo disco este año… Además estoy viendo una serie que me ha fascinado por completo "My mad fat diary" –comedia/dramática- (altamente recomendada de paso), que me ha servido mucho para darme nuevas ideas sobre los irreverentes comportamientos que tienen los adolescentes xD–Okay– supongo que son detalles muy irrelevantes de mi parte, pero necesitaba expresarlos :,v

Espero que todos estén bien, tanto psicológica como físicamente hablando xD Y os haya gustado y cumplido con al menos más del 50% de las expectativas que tenían para este nuevo capítulo.

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Antes que nada agradezco intensamente su apoyo y aceptación. La cantidad de favs y comentarios que recibí para este primer capítulo –que yo presentí, no llamaría mucho la atención tratándose de un AU y Eremika– ha superado mis expectativas y desde luego me ha otorgado muchos animos de seguir continuando este pequeño proyecto.

Ahora responderé a sus hermosos y sensuales reviews:

Sarah Usher: Ni yo creo reírme a carcajadas si me hubiese encontrado con esta historia (hipotéticamente publicada por otra persona). Realmente esto es más bien como una comedia-dramática. No lo sé, estoy muy indecisa en cuanto a que géneros pertenecería principalmente este fic (? Lo he puesto como romance, pero creo que terminare cambiándolo por Humor/Drama para ser más honesta y no tan amarillista. El romance como tal vendrá hasta el final, espero y eso no fastidie a nadie.

Ja no eres la única que se ha sentido un tanto desesperada con esa actitud tan asexual de Eren, es decir… comprendo el mundo lleno de devastación en el que creció, pero… ¡las hormonas, son hormonas carajo! Me he llegado a preguntar inclusive si ese chico alguna vez se ha toqueteado "ahí". O tan siquiera ya sabe de dónde vienen los bebes… Okay perdón si te he asustado con mis sucias divagaciones –Mejor me las reservare para un posible e hipotético fic rated M-.

Siguiendo con esto… Acerca de si Mikasa es verdaderamente un robot, ya se explicara el sí o no, más adelante xD. No daré spoilers.

Iselarives: Muchas gracias, me esfuerzo bastante en la narración, se podría decir que hago lo temporalmente correcto, cuando narro escenas en pasado uso verbos en pasado, si es presente uso verbos en presente, igual para el futuro.

Tú lo has dicho… No te adelantes aun xD. Eso de la bufanda quedara esclarecido en un futuro, no creas que dejare pasar por alto ese importantísimo detalle.

LoL ¿A quién no le dolerían?... Ja por ese tipo de imprevistos es que nunca me declaro a mis crushes –De hecho por allí partió la súbita idea para la creación de este fic– :,v Créeme cuando te digo que me siento como una malvada por la manera en que hago comportarse a Eren con Mikasa, hasta yo misma llegue a desesperarme. Que surja algo verdaderamente romántico entre ellos, seguramente se ve a kilómetros de lograrse, pero no te preocupes, que eso eventualmente (palabra que será el nombre del próximo capítulo) va a cambiar.

Eikaros: Muchas gracias. Es realmente notable la dominancia del Riren/Ereri en el fanfiction, yo diría que un 70% de las historias son de esa pareja. Y aunque me he leído varias en inglés (donde abundan mucho más Eremika) –y con ayuda del traductor, porque soy un asco con ese idioma- No es lo mismo que leer una excelente historia redactada en español. Espero que mi pequeño aporte sirva un poco de algo xD.

XimenaJeager: Ya esta! :v

Anonimo: Ugg a mi también, es de mis más grandes NOPTs –y termine odiando la pareja principalmente por culpa de sus fans .-. Pero bueno tampoco es sano para el alma ser tan hater xD. Espero y te haya gustado la continuación.

Astryd 924: Graciassss…. Eso fue realmente uno de los detalles que más me resultan personalmente emotivos del fic. -El sueño de Eren-, se podría decir que es un pedacito mío muy íntimo que quise expresar al agregarle esa meta.

erencito: LoL… No te preocupes, yo también uso muchísimas palabrotas. Puedes escribir groseramente con toda confianza :v. Espero y te haya gustado tanto este como el anterior capitulo xD.

Mega Ayu: Holii!... Ojala y logre que al menos en este fic regrese y un poquito de ese aprecio perdido –aunque con lo que acaba de suceder en la historia, creo que no conseguiré tal cosa–…. En finnnn :,v . Baia…Pensé que era la única que shippeaba parejas antes siquiera de ver el anime u manga de procedencia xD. Entiendo, no entenderte, yo a veces también tengo posturas totalmente contradictorias. Pero bueno… OwO Muchas gracias jajajaja "magistral" es una palabra muy fuerte yo diría. Y como tu dices es mentalmente agotador hacer que la historia quede coherente en todo sentido, con eso batalle bastante para escribir este capítulo –que personalmente aún sigue sin convencerme del todo–, viarias veces me atoraba en la narración y ya ni sabía cómo retomarla.

Sobre Mikasa… mi pobre Mikasa ella a pesar de no ser la narradora, se podría decir que es exactamente la pieza fundamental –descrita desde el inmaduro razonamiento de Eren (que como tú dices hace más escabroso y misterioso el asunto)– que le otorga el sentido principal a esta historia. Y si, desde luego que hay varias cosillas que se irán desvelando sobre ella. Lo bueno es que este fic no será extenso y no habrá mucha demora de por medio para saber "lo que esconde" digámosle así xD. Lo malo sería el tiempo que tarde en volver actualizar.

Eso de Eren, viene directamente de mi misma –Al principio no estaba planeado, pero cuando se me ocurrió y analice seriamente la idea, y vi que encajaba muy bien con la personalidad de Eren, no pude resistirme a sumarlo al argumento. Además ahora se ha vuelto una pieza clave para darle un buen desenlace al fic-… :,v Supongo que es muy obvio, ya que se trata de una manera que he ocupado para expresar mis utópicos sentimientos. Me alegra muchísimo que a ti también te haya emocionado al leer, me es grato compartir con la gente un poco de mí, y que les guste bastante.

Gracias linda, Besos!

Anna Oviedo: Oww me haces sonrojar al llamar esto –magistral obra de arte–. Me encanta que te encante ese fic, 3

Jajaja lo sé. Fue solo una escena la que abarco…. Realmente me concento más que nada en narrar las emociones de Eren –siendo un aspecto que tendrá mucha predominancia en la estructura narrativa de la historia– En este nuevo capítulo tampoco hubo muchas escenas –solo un par-, más se trató de saltos temporales y un recuento mental en la cabeza de nuestro protagonista. En los próximos que vienen si habrá más acción física que psicológica. No te preocupes. Besos y nos leemos.

Ali. Agreste: Ya lo enfrento – de una manera muy indescifrable pero lo hizo xD-

Deirdre Monaghan: Yo creo que –trasladando los comportamientos y manías de Eren a una vida normal – él hubiera conservado gran parte de esa actitud tan desesperantemente inflexible con las chicas. Bueno eso pienso yo a nivel personal, puede que este equivocada (?

Pues si- como dije en el primer review que conteste- si yo me hubiese encontrado esta historia publicada por alguien mas no me hubiese reído :v. Yo dejo esto en una especie de comedia-dramática Lol aunque suene tan contradictorio.

Mikasa no esconde secretos como tal –más bien no saben cómo interpretarla –cuando esto suceda, creo que el occ que ahora se percibe en ella se verá bastante reducido. Es eso lo que te puedo decir hasta el momento. Muchas gracias por comentar, te mando mil abrazos psicológicos.

Horizont Saori: Gracias linda, espero y te haya gustado este nuevo capítulo. Besos!

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Nos vemos hasta el proximo capitulo!

Mas reviews (?

Ya saben, estoy totalmente dispuesta a seguir contestando sus dudas, tomatazos, críticas constructivas, felicitaciones, sugerencias, lo que sea.

¡Chaito!

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