Capitulo 2: Miradas incomodas
―Jacob, perdón no quería que te preocuparas, solo era para…des aburrirme―Trate de mentir, pero era obvió por su rostro que no se lo tragaría tan fácil.
―Bella!... por favor―Su ojos parecían estar llenos de dolor, sufrimiento y era por mi. Él nunca me dejaría ir, y creo que eso seria bueno yo no deseaba que fuera así, quería seguir con el.
Tardo un par de segundos para seguir, veía que no quería decirme nada pero aun así siguió.
―Por favor Bella, se que no fue por eso, saltaste para verlo, a mi no me puede mentir…―Me quede atónita, como el sabia de mis alucinaciones, trataba de ser lo más discreta para que no se diera cuenta, como el día de las motocicletas, pero que fue inútil, él me conocía muy bien y no podía hacer nada.―Se que te hizo daño, pero yo nunca te podría herir, NUNCA ME OYES BIEN!― Me cubrió con sus grandes y cálidos brazos y después de un gran abrazo me alzo y me cargo, yo solo lo tome del cuello y me mantuve en silencio, no sabia que hacer o que decir.
― ¿A dónde vamos?―Le pegunte al ver que no dirigimos el centro del bosque.
―A casa de Emily, los demás se preguntaran si estas bien, considerando que la pelirroja volvió a escapar hacia el mar…―Me bajo de sus brazos y no entendía por que, si todavía no llegábamos a la casa de Emily
― ¿Qué pasa Jake?, estas cansado, puedo seguir yo sola a pie.
― ¿Qué? Nada de eso,…pudiste a ver muerto Bella!―Respondí con lo ojos como platos. No quería que me diera otro sermón sobre el acantilado, pero no lo detendría, al final me lo merecía
―Ya lo se Jacob, se que fue estúpido tratar de saltar…―Susurré. Note como mi ropa estaba seca casi por completo, era obvio que el calor que expedía el cuerpo de Jake podía secar mi ropa, aunque estuviera empapada por la lluvia
―Si fue bastante estúpido―Repuso y su ceño se llenaba de arrugas por su molestia.― Pero no solo por eso... imagínate que yo no hubiera llegado a tiempo, que hubiera seguido buscando a la sanguijuela por encima del agua y tu si hubieras caído al mar―Note una expresión de dolor que nunca había visto en el rostro de Jacob, tampoco se asemejaba al de Sam, era algo diferente como si su corazón se destrozara en miles de fragmento.― En donde salto la pelirroja estaba cercas de donde tu estabas―No continuo, se quedo en silencio con la mirada hacia el suelo. Si no fuese por la lluvia que helada nos caía justo en el rostro; podría asegurar que una lagrima resbalaba por la mejilla de mi protector. Y tal vez… tal vez si era una lagrima que me mostraba toda y cada una de sus preocupaciones hacia mi.
Como no podía amar a este chico. Era dulce, sincero, honesto; Tan lleno de cualidades que a cualquier chica se pondría a sus pies…
―¿Y… que tiene Jake?―Tuve que pregunta para que siguiera, por lo visto quería que yo fuese quien diera una respuesta, ¿pero respuesta de que!?
―Y que si no te has puesto a pensar, que si… Tal vez, solo tal vez Victoria te hallara bajo el agua, yo no podría haber lo visto, y si por alguna razón, lo hubiera ello, no podría hacer mucho, los Licántropos no somos muy buenos bajo el agua.―Me explico con una voz cortante, dolorosa y casi quebrada.
Yo me quede en shock, mis piernas parecían perder las fuerza y me dejaban caer al suelo, pero Jake no me dejo caer, me tomo con sus brazo y por alguna razón me sentí tan protegida, como si nadie me pudriera hacer ningún daño a su lado, pero el pavor me invadió por completo, y lo peor es que solo fue por oír una simple y ordinaria copia de aquella dulce voz aterciopelada del vampiro que había destruido mi corazón.
―Lo siento Bella, no quería asustarte, pero entiéndeme a mi, me moriría si tu ya no estuvieras aquí.―me dijo Jacob con sus ojos dulces clavados en mi. Sentía como me atraían hacia ellos pero me resistí aunque era casi imposible resistirse a aquella mirada tan… especial.
Me volvía a levantar como si fuera un simple muñeca de tramo y me llevo cargando hasta la casa de Emily no tardamos en llagar, por lo visto estábamos cercar.
Emily nos esperaba en la puerta de su pequeña casa, se veía muy linda… o mejor dicho tan rustica, Jake me dejo en el pórtico y Emily me saludo muy calurosamente, aquello me recordó a mi ex hermana Alice y solo pensar en eso me izo sentir como mi costillas se abrían por completo y dejaba caer todos lo trozos de mi corazón, pero algo lo impido, algo tan caliente como el solo, mire lo que me rodeaba y eran los grande brazos de mi amigo, eso me impedía caer y retorcerme de dolor.
―Pasen, Sam y los muchachos fueron a dar otra ronda, no tardaran― Nos indicaba con su mano
Jacob me llevo al sillón mas pequeño de la sala, el me tomo de los hombros y me izo sentarme, sus movimientos eran tierno y suaves considerando su tamaño, era enorme y musculoso, no como lo fisicoculturista, el no estaba deformado, era perfecto y hasta ese momento note que solo llevaba unos pantalones cortos, como podía estar sin playera a pesar de que terminaba de llover, y recordé que era cosas de lobos, temperatura muy alta, deje salir un suspiro por frustración, por ser una simple y frágil humana.
―Voy a ver si puedo ver done están, quédate aquí cielo, no tardo―Me dijo con un beso en la frente, no pude responder porque salió tan rápido y silencioso como de costumbre.
El tiempo pasaba, en realidad no había pasado mucho, escaso 20 minutos de su partida, pero ya me sentía desesperada e incomoda, no tenia la suficiente confianza con Emily, apenas la conocía, sabia que era la prometida de Sam y que se amaban mucho.
―Un poco de felicidad me vendría bien, pero como si la razón de ello se fue para nunca volver.―Dije para mis adentros. Ya quería dejar de sufrir pero, ¿Cómo?
Mire a Emily de un lado para otro, preparando bandejas y bandejas de pastelillos para los muchos y hay note que aquella cicatriz, la que Sam le había causado por un arrebato de ira, descubrí que eso no le afectaba, aparte de que seguía feliz con su vida a su lado, aquella marca en su cara no parecía nada, aun estaba hay su belleza, pude darme cuenta que incluso era hermosa.
Emily percibió que la veía con detalle, trate de disimular desviando mi mirada.
―Bella, no quiere un panecillo―Me dijo con una gran sonría. Por lo visto si había notado que la observaba pero no parecía que incomodarle.
―Si, creo que estaría bien, no que comido desde la tarde―Respondí lo mas tranquilamente mientras me acercaba a la barra.
―Toma, antes de que lleguen lo chicos y solo dejen las migajas―Me extendió su mano con la que tomaba una charola llena de Panecillos de chocolate.
Cuando estaba terminado de comer el tercer panecillo los chicos llegaron entre bromas y juegos. Esa vista me recordó a Emmet, de nuevo sentí que me derrumbaba en el suelo, pero no paso nada, de nuevo Jacob me salvaba. Sentí como sus brazos me rodeaban e impedían caerme. No se si lo izo por impulsó o por que se dio cuentas que me desmoronaría en el suelo, lo mas seguro es fuese lo segundo.
―Cielo, esta bien―Me dijo al oído y yo solo me limite a asentir con la cabeza.―¿Ya comiste algo?.
―Si, Emily me invito unos panecillos.―Note como volteaba a ver a Emily. Seguro era para ver si le decía la verdad. Emily le dijo que si mientras Sam la tomaba de la cintura.
―Ya vez, si te estoy diciendo la verdad―Le dije un poco molesta por su duda.
El me dio un beso en la frente y mi ceño se suavizaba haciendo que desaparecieran las arrugas producidas por su desconfianza.
No me había dado cuenta que los chicos nos miraban entre carcajadas. Era obvió que se reían de mi, Jacob me cubrió con su cuerpo para que no vieran como me ruborizaba por la vergüenza de ser tan sobre protegida.
