Hola~. Tenía este escrito ayer, pero había que corregirlo y yo me moría de sueño xD. Y hoy… Bueno, andaba somnolienta por la vida y hasta ahora es que he podido reaccionar. De cualquier forma, aquí está por fin el one-shot que finaliza esta mini historia.


XX

TWO SHOT

02


Heiwajima Shizuo estaba parado frente a la puerta de su departamento con una expresión de duda y excitación.

El bartender había sido traído a casa por Kasuka en su auto, por ello, estaba seguro que Izaya todavía estaba de camino, ya que conocía los hábitos de desplazarse de este. Izaya veía más atractivo recorrer a pie la ciudad que tomar el transporte, a menos que se tratara de ir y regresar de Shinjuku que en eso si empleaba el metro. Sin embargo, la ausencia de Izaya le hacía tener otro pensamiento desconsolador.

Normalmente Izaya lo esperaba ahí afuera de su departamento.

No me digas que él no piensa venir… - Dijo indignado Shizuo entre dientes abriendo la puerta con furia mezclada, encontrándose con nada más que el aire en el interior de su hogar.

Izaya… Te mataré… - Shizuo habló con ansias que rayaban la demencia.

Izaya se había atrevido a seducirlo y luego lo había dejado con las ganas.

Matar… Matar… Matar… - El rubio estaba que echaba chispas mientras se tiraba en su cama y se quitaba los calcetines. Tendría que lidiar con su problema él mismo si el maldito bastardo de Izaya se negaba a aparecer. Era probable que Izaya solo le estuviera tomando el pelo para ver hasta qué punto lo tenía en su mano.

Y entre tanto Shizuo pensaba todo esto, su mano estaba deslizando hacia abajo su cremallera, dejándose llevar por su ira. Recostó su espalda contra la pared y sacó su palpitante miembro que lo hacía sufrir en la soledad de su departamento. Solo podía invocar aquellas reflexiones sobre su archienemigo estrujando su parte baja con desesperación.

Te odio… Pulga… - Shizuo frotó con más velocidad.

Su resentimiento hacia Izaya crecía con cada toque.

Shizuo sentía que algo más faltaba para quitarse esa tensión de su cuerpo.

Estaba seguro que no sería suficiente para lograr lo que deseaba.

¡Mald-…! – El bartender estaba por quejarse en alta voz cuando se dio cuenta de que había alguien más en la habitación.

¿Eh? ¿Por qué te detienes? Continua~. – Izaya había estado disfrutando del espectáculo hasta que Shizuo se percató de su presencia.

¡Maldito! ¡¿Cuándo llegaste?! Mejor dicho… ¡¿Por dónde?! – Gritó Shizuo abochornado de que hubiera sido atrapado en su "ardua tarea". Además no entendía cómo Izaya estaba dentro del departamento si se supone que le había puesto seguro a la puerta cuando entró.

Tú cara me dice que esperabas que llegara por la puerta. Lamento decirte que entré por la ventana para agarrarte desprevenido. Pero nunca imaginé que empezarías la fiesta sin mí. ¡Shizu-chan es cruel~~! – Izaya hizo una pose melodramática mientras dejaba un paquete en el suelo que Shizuo observó curioso por unos segundos, hasta que el informante se tiró entre sus piernas.

Shizu-chan, no te distraigas~. – Izaya rozó su nariz con la de Shizuo cuando tuvo de nuevo la atención de este, tomando las manos de él para regresarlas a su propia entrepierna.

Shizuo se quedó interrogante ante la acción, pero Izaya solo sonrió sobre su boca y obligó al rubio presionar las manos contra sí mismo. Los fríos dedos del pelinegro alimentaban el candente éctasis que se estaba acercando con rapidez a esa parte. Si dos manos haciendo el trabajo eran tortuosas, cuatro manos eran totalmente fuera de este mundo. Tantos dígitos competían para manosearlo y tantearlo indecentemente, abusando de la sensibilidad de su órgano viril.

¡Ahh…! ¡I-Izaya…! ¡Esp…! – El hormigueo en las piernas de Shizuo lo obligó a estirarlas por completo con los ojos en blanco por el espasmo que lo recorrió.

Shizu-chan se vino bastante esta vez~. – Dijo Izaya mordiendo su cuello entre tanto soltaba los botones de la camisa de él. Sus manos dieron entonces un paseo por el pecho del rubio, acariciando cada parte de su piel desnuda que quedaba a la vista hasta llegar a la cintura.

Izaya lamió sus labios con hambruna total.

Deseaba sujetar con fuerza esas caderas.

Noté que no sabías ponerte lo que te compré. ¿Te enseño cómo~? – Izaya susurró en el oído de él, mordiéndolo con brusquedad que solo sirvió para volver a excitar a Shizuo, aun cuando este seguía recuperándose de su última eyaculación.

Haz lo que quieras… - Incluso aunque Shizuo le dijera que no, Izaya lo haría de igual manera. Él podía notar ese fuego de lubricidad viniendo desde sus ojos. Ya en este punto Shizuo no se lo negaría.

|-0u0-|

N-No lo e-entiendo… ¿Para qué es esto? – Shizuo comenzaba a sentirse ansioso con aquella prenda que él todavía seguía pensando que era algún tipo de "ropa".

"¡Shizu-chan es demasiado ingenuo! ¡Izaya no te rías!" - Izaya intentó contener la risa ante lo que adivinaba que Shizuo estaba pensando.

¿I-Izaya? – Interrogó él usando su nombre para llamar su atención.

Ya lo verás~. – Izaya selló la libertad de las muñecas de Shizuo desde su frente, manteniendo siempre la mirada retadora sobre él. El informante lo empujó hacia atrás para que la espalda de Shizuo quedara posada sobre la cama. Por esto, la nueva posición provocó un poco de malestar en Shizuo al aterrizar contra la superficie de la litera, debido a que sus codos estaban siendo presionados.

Opps~, lo siento. – Él lamió la clavícula de Shizuo con lentitud, sentándose sobre el regazo de este con suma impaciencia, no sin antes quitarse la ropa por completo. Se había estado conteniendo todo este tiempo, pero ya su gran problema necesitaba una pronta atención. Además de que haría una nota mental de no hacer parkour otra vez para subir a un primer alto en medio de una erección.

Había sido la cosa más agónica que había experimentado en su vida.

¿Qu-Qué haces…? – Shizuo se sorprendió al sentir el peso del otro sobre sí mismo. El choque de otro bulto carnoso lo estremeció bastante, poniéndolo en alerta del roce de este. Sus genitales se frotaban con ritmo vertiginoso y luego volvía a ser tan acompasado que le daba ganas a Shizuo de asesinar a Izaya por ir tan pausado que casi parecía que estaba inmóvil.

¡M-Muévete más! – El rubio exigió más fricción. Con los movimientos de Izaya, su entrepierna volvía estar más activa que antes.

Shizuo no podía hacer más nada que reclamar en su lugar.

Su inmovilidad lo dejaba indefenso contra la devoción aplastante de Izaya quien se deleitaba con su cuerpo.

Entonces el informante bajó su rostro algo ruborizado por su estado de fogosidad y con manos temblorosas tomó de la quijada a Shizuo para besarlo. El bartender al conocer la jugada, atinó a abrir la boca para darle la bienvenida al órgano del otro, consiguiendo esta vez seguirle el paso al pelinegro para agolpar su lengua en el interior de la boca de él.

De esta forma, él pudo lograr que Izaya gimoteara un poco con esta acción, marcando una victoria para él en su mente. Él podía aprender las cosas rápidamente si se las enseñaban bien. Él entendiendo esto mordió el labio de Shizuo con una sonrisa traviesa.

Izaya bajó la vista a los pezones del bartender que parecían estar invitándolo a jugar un rato. Bajo la mirada de Shizuo, él puso ambas manos sobre los dos botones que con el solo contacto de su piel se pusieron duros. Sus dedos toquetearon las puntas ya levantadas de sus pezones que conseguían que Shizuo saltara debajo de Izaya. El hombre de ojos escarlatas decidió dirigir su boca humeda hacia sus nuevas víctimas con determinación.

Izaya los mordió.

Los arañó.

Los lamió.

Los succionó.

Izaya repitió todo aquello con un vicioso rigor, digno de un monstruo que era adepto a su presa. Cada toque haría temblar a Shizuo debajo de él. Incluso él mismo estaba sufriendo sus propias acciones, pero no se arrepentía de esto. Siempre que escuchara a Shizuo gemir y jadear de esa forma entonces él lo sufriría con gusto.

V-Vamos… Hazlo ya… - Shizuo jadeó con voz más alta para sacar del trance a Izaya.

Has estado aguantando desde que llegaste… - El barman volvió a susurrar con voz agotada.

S-Shizu-chan es demasiado amable~. Se supone que deberías estar disfrutando tu regalo. – "No preocupándote por trivialidades jajaja…" – Pensó Izaya mientras decía lo otro.

Cállate o te arrancaré la lengua con mis dientes. – Amenazó Shizuo sin sonar atemorizante para Izaya.

Izaya creía que quizás era una broma…

¿Verdad?

Era mejor no orillarlo a que él de verdad lo hiciera.

Das miedo~. - Confesó Izaya alzando a Shizuo con el arnés hasta su altura para que quedara sentado.

Eso es un halago viniendo de ti. – Shizuo respondió feliz sin expresarlo en su cara.

|-0u0-|

Izaya ayudó a Shizuo a sostenerse sobre sus rodillas entre tanto él se ubicaba detrás de este sujetando su cintura. La cabeza de Shizuo quedó recostada sobre su almohada ahora, ya que él seguía vistiendo el arnés. Aquella posición le brindó más descanso a los brazos de él, aunque no era que le molestara realmente. También el estar de esa forma aumentaba su avidez por la espera de ese "algo" que sabía que vendría tarde o temprano.

¡Uwaah…! - Los dedos de Izaya tocando aquel orificio le provocaron hipar sin contenerse.

Jeh~. – Izaya se burló del sonido involuntario que Shizuo había soltado.

Muérete… - Shizuo dijo en baja voz.

No te enojes. – Izaya guiaba con su mano el glande hacia esa abertura que él deseaba llenar con toda su alma. Por otra parte, Shizuo temblaba por el paso de este, la sensación de la cabeza del miembro asomándose dentro de él lo extasiaba casi por completo. Cada escalofrío que nacía a partir de esto sacudía su sistema nervioso, dejándolo plenamente sosegado.

Ah… Ah… Diablos… - Izaya le costaba no correrse solo con la estrechez con que lo recibía el rubio. La calidez que envolvía su falo le pedía a gritos que se moviera al igual que la pelvis de Shizuo que había retrocedido hacia él para buscar más contacto. El pelinegro tomó a Shizuo por sus caderas como había querido desde el principio y avanzó sin más hacia él.

¡Nhhm…! ¡Ahh…! ¡Ah…! – Los gemidos consecutivos de Shizuo se expandían entre las cuatro paredes en donde estaban. Cada embestida iba acompañada del ruido del rechinar de la cama que amenazaba con quebrarse si seguían aquel ritmo. Cada toque de aquel punto secreto en Shizuo lo acercaba cada vez más al límite por segunda vez en la noche.

Heiwajima Shizuo solo podía morder su almohada para resistir hasta el final.

"Su espalda…" – Caviló Izaya al observar detenidamente el cuerpo de Shizuo, llegando a las profundidades de él en el proceso. Como era la primera vez que lo hacían en esa postura, nunca antes él había tenido la oportunidad de mirar la espalda de Shizuo. También imaginaba que fuera del sexo, él único que veía siempre su espalda era Shizuo, ya que todo el tiempo él era perseguido por el barman.

Ver la espalda de Shizuo de esta manera le era innovador en cierta forma.

Izaya extendió su mano derecha para palpar la piel desnuda del lado de Shizuo que visualizaba.

Aquella piel pálida que no era siquiera tocada por el sol y que ahora sus dedos surcaban privilegiadamente alimentaba su satisfacción intrínseca de modo notable. Quería seguir tocando más de ella, por esto, él sentía que el arnés le estorbaba. El pelinegro soltó dicha indumentaria dejando los brazos libres del rubio.

Consecuentemente, Izaya abrazó al bartender, besando con desesperación aquella piel embriagado por la esencia de esta. Solo en momentos como estos él podía percibirlo, nada más que él nunca había dicho nada al respecto porque si no caería en la misma categoría que Shizuo. Él no podía detectar aromas como decía hacerlo Shizuo.

No.

Él no estaba en ese nivel.

Pero estaba seguro que había algo en que ambos eran iguales.

Mientras que Shizuo lo perseguía por todas las calles cuando lo veía.

Orihara Izaya perseguía a Heiwajima Shizuo debajo de las sábanas.

El ver la espalda de Shizuo le había mostrado algo que él no había notado hasta ahora.

Con una sonrisa en la cara, Izaya arañó la piel de Shizuo con toda su fuerza, formando una "X" en la espalda de Shizuo y luego procedió a besar con fervor maléfico esta marca.

Él perseguiría a Heiwajima Shizuo toda la vida, hasta el mismísimo más allá.

S-Shizu-chan… Creo que… ¡Mnhhmm…! – Izaya temblaba al decir esto, pero aun cuando estaba en este estado, tomó de la entrepierna a Shizuo para obligarlo a terminar con él.

¡I-Izaya…! ¡Ahhhhm…! – Shizuo gritó al no poder aguantar más y acabó derramando toda su simiente en la mano del otro. Izaya por su parte había quedado rendido sobre Shizuo después de esa explosión de placer propia. Él ya no tenía ganas de moverse ni nada más, pero intentó al menos tirarse a un lado del barman para que este pudiera liberarse de él.

Estoy muerto… No quiero irme. – Dijo Izaya cerrando los ojos.

Si no te vas a ir, al menos dame más espacio. – Pidió Shizuo quitándose lo que ya entendía que no era solo "ropa".

Era un arnés para inmovilizarlo en medio de las prácticas sádicas y sexuales de Izaya.

Ya Shizuo entendía eso ahora…

Oye… Te dije que te echaras para esa esquina… - Shizuo miró hacia el lado en donde estaba Izaya acostado y se percató que ya él se había quedado dormido.

Para colmo eres el primero en dormirte. Sí que eres descarado… - El rubio no tenía ganas de levantarse para bañarse, tenía demasiado sueño y no podía mantener sus parpados abiertos por más que lo intentara. Miró a Izaya otra vez, acostándose en la cama, esta vez trayendo el cobertor hacia ambos. Era la primera vez que los dos dormirían en la misma cama por toda una noche sin que uno de los dos se retirara antes.

Con esto en mente…

Heiwajima Shizuo jaló al agotado Izaya hacia él para abrazarlo y dormir, ya que la cama era algo pequeña.

O al menos Shizuo intentó convencerse de que esa era la verdadera razón de su gesto...

|-0u0-|

Cuando Shizuo abrió los ojos, se dio cuenta que sorpresivamente Izaya continuaba dormido a lado de él.

"Parece inofensivo así…" – Se dijo a si mismo Shizuo, sabiendo de antemano que las apariencias engañaban, pero aun así no quitaba el hecho de que Izaya se veía de esta forma en estos instantes. Se alejó de él para levantarse e ir a darse un baño. Luego prepararía el desayuno, ya que su estómago también rugía de hambre y él tenía que complacerlo.

Quizás le daría un poco a Izaya…

Sin embargo, los ojos de Shizuo se detuvieron sobre el extraño paquete que Izaya había traído con él la noche anterior. Al acercarse a revisarlo, él se dio cuenta de que estaba empaquetado como si se tratara de un regalo de navidad. En la parte de arriba estaba escrito su nombre con una nota adicional que venía como una tarjeta.

"¿Sabías tú que los contratos legales antes se marcaban con una 'X' y luego se besaba esta marca para formar una promesa? Luego de esto, la 'XX' se conoció como una abreviación de 'besos', Shizu-chan~. Me lo dijeron cuando compré tu verdadero regalo~."

¿"X"? ¿Verdadero? - Shizuo analizó ese punto.

¿A qué se refería con eso de la "X"?

¿Y qué era ese verdadero regalo?

Shizuo volteó hacia el reflejo del espejo que había llamado su atención y ahí lo vio. Con razón él sentía que algo escocía en su espalda desde que habían terminado de tener sexo.

Heiwajima Shizuo podía visualizar la promesa de Orihara Izaya en su espalda.

Maldito… Te atreviste a hacerme una "X" en la espalda. Espera que tenga la oportunidad. Te haré todas las "X" que quieras en todas partes. – Dijo él lo bastante indignado con una vena de fastidio en la cara.

Ah, el paquete… - Él abrió el supuesto regalo para ver si se calmaba y descubrió que era una prenda que había perdido el mes pasado. Un pantalón del conjunto de bartender que le había regalado años atrás su hermano menor, ahora se lo estaba obsequiando su archienemigo con su talla actual.

Asimismo, la marca del pantalón era "XX".

Tch… Eres injusto. – Shizuo suspiró guardando el pantalón en el paquete.

Después de eso, él no podía estar enojado.

El ser humano que siempre había pensado que era un ser malvado le había regalado un pantalón, a pesar de que él era el culpable de que se hubiera estropeado en primer lugar. De igual forma, tenía que tomar eso en consideración.

Ah… Tomaré tu tonta promesa o lo que sea… - Shizuo se rindió.

Imaginaba que podría ser una promesa retorcida a largo plazo que él no rechazaría.


No sé, me ha gustado bastante escribir esta historia. Quizás en un futuro próximo haga la precuela de este fanfic. Podría estar ubicada en Raira o en otro tiempo, quien sabe~ XD.

DEATH GOD RAVEN~