Capítulo 2. Reiniciar

Sam's POV

Malditos clientes pensé. Me estaba hartando de estas personas, pero tenía que ser amable solo porque gracias a estas personas comía, o eso me decía Melanie. Bueno sus palabras exactas eran "Sam se amable con los clientes, gracias a ellos tienes tus grasitos" si claro. Yo conseguía dinero sin la necesidad de soportar a cada persona estúpida que entraba a la cafetería. Aunque mis recursos no eran muy legales que digamos por esa razón no le podía decir a Melanie, ya que bueno me daría un sermón bastante largo sobre lo malo y lo bueno. Aburrido como siempre.

Y de un cierto modo no quería preocuparla más de lo que ya había provocado. Por mi ella regreso a Seattle, para quedarse conmigo, en cuidarme y en que no matara a medio Seattle.

Tanto era su empeño en que me volviera una chica decente que puso esta cafetería sin importarle que su carrera no la ejerciera del todo. Algo que me siento culpable, arruine la vida de mi hermana por mis estupideces.

- Sam - me dice Melanie, se sienta a mi lado colocando una de sus manos en mi hombro - me quedare definitivamente en Seattle

La mire sin entender a lo que me está diciendo, ella solo me dedico una sonrisa que le es devuelta. Sin previo aviso solo me acerca a ella para darme un abrazo.

- Me quedare contigo - me susurra en mi oído - no te dejare sola

- Gracias - le digo, pero sin regresarle el abrazo

Después de esa noche, Melanie arregla toda para quedarse conmigo. Rechazo un ofrecimiento de trabajo en España, para quedarse conmigo en abrir una maldita cafetería. Un futuro prometedor arruinado por mi culpa, Melanie siempre fue la cerebrito de toda la familia , tanto así que le habían ofrecido una beca fuera del país y no solo eso había sido adelantada por dos años más de lo que cursaban chicos de su edad.

Creo que se lo debo, ella siempre estuvo ahí y me sacaba de mis líos.

- Sam - me dijo, no le preste atención y me dirigí a mi cuarto - Samantha

- No me digas así - le contesto

- Es la única manera que entiendes - me grito, abro los ojos ligeramente, era la primera vez que me hablaba así - maldita sea, ¿Por qué diablos tenias que hacer eso? - estaba demasiado enojada para poder maldecir - me estas escuchando, Sam deja de comportarte así. Sabes que este es tu último aviso, si vuelves a cometer un delito te mandaran a la prisión y no podré hacer nada para ayudarte

- Creo que es lo mejor para todos - le contesto con un susurro - Mel, sería mejor que eso pasara

- ¿Qué? - puedo ver la confusión en su cara por mis palabras

- Vamos Mel, por mi culpa estas aquí - suspire - rechazaste un empleo muy bueno para quedarte aquí e intentar sostener una mugrosa cafetería y bueno intentar que yo me comporte, pero creo que sería mejor que yo estuviera encerrada. Tú volverías a tener tu vida y yo no sería un problema para la sociedad

- Estas bromeando verdad - se acerca a mí, lo único que pude sentir ese instante fue un dolor en mi mejilla. - No vuelvas a decir eso, no me importa si piensas que tu vida es una porquería porque yo no pienso eso y no me daré por vencida para que dejes de comportarte así. Quiero que olvides el dolor que tienes por Carly - le dirigió una mirada, ella siempre había evitado en pronunciar aquel nombre ya que me ponía muy mal con solo escucharlo - ya me harte de que este así por ella. Deja de pensar en ella. Haz tu vida, inténtalo ¿Si?

No pude evitarlo más, mis lágrimas salieron como lluvia. Me aferre en el brazo de Melanie. Solo podía sentir los brazos de mi hermana y escuchar sus palabras de aliento.

Por fin había llorado por el dolor que tenia. Aquella noche me di el privilegio de llorar. Desde esa noche mi hermana se había propuesto en hacerme una buena persona. Lo había logrado en una parte, claro. Había retomado mi carrera de comunicación audiovisual, pedí una beca deportiva algo que hicieron inmediatamente al ver que podía llevarlos a las finales. Esgrima fue el deporte que escogí, ayudada claro de Freddie que me había enseñado durante un tiempo.

Mi hermana lo estaba consiguiendo todo lo que se proponía, levantar la cafetería, obligarme en tomar clases en las vacaciones, lograr en que no me metiera en problemas y en que no fuera mas un problema de la sociedad.

- Sam un expreso para la mesa diez - me grito Freddie. El tecnoñoño por fin se había salido de la casa de su mama y se había ido a vivir a lado de nosotras, era obvio si era el novio de mi querida hermana, algo que no me agradaba. Cada afecto de cariño que se demostraban me provocaba nauseas y ganas de vomitar mas si tu hermana tiene tu apariencia y a veces piensas que A quien esta besando es a ti. Asco.

- Ya voy Benson - le grito. El solo me dedica una sonrisa y me deja el resto del pedido

De un cierto modo el se había vuelto mi mejor amigo, de igual manera que Melanie me apoyo demasiado.

- Sam se te va ser tarde - me dijo Melanie - vamos

- Pero hoy no quiero ir - me queje - quiero irme a dormir

- Sam

- Bueno ya voy - me deshice rápidamente del mantel que tenia puesto y agarre mis llaves. Me despide con gesto con las manos y me subí a mi motocicleta. Me dirigí a la Universidad para mi revisión de mi tesis. Por fin dejaría de estudiar y de comportarme como una ñoña. Quien podía decir que la malvada de Samantha Puckett podría convertirse en ñoña.

- Toc Toc - dirigo una mirada a la puerta. Ahí estaba Carly con una sonrisa - ¿Puedo pasar?

- Como quieras - digo, intentando demostrar más de la frialdad necesaria. Puedo ver el asombro ese cara, era obvio su reacción nunca le había hablado de esa forma

- Sam ¿Te pasa algo? - me dice, no le contesto y sigo comiendo mi grasito - pensé que ya estaba aclarado todo

-Para mi nada está aclarado

- Sam por favor no lo hagas difícil - la mire, habían tristeza en sus ojos. Me dolía ver aquellos ojos llenos de tristeza pero me dolía mas su decisión - definitivamente no quieres que me vaya ¿Verdad?

- Bravo Carly - no puedo ocultar el sarcasmo en mi voz - por fin lo descifraste

- Vamos Sam, te llamare - coloca una mano en mi hombro, no puedo evitar sentir enojo por su respuesta

- No es suficiente - le contesto a la vez que quito su mano de mi - ya no es suficiente

- Sam. . .somos amigas, nada podrá separarnos - sus palabras eran un maldito puñal para mi

- Ya no es suficiente - vuelvo a decir - es que no puedes entenderlo Carly

- Sam

- No Carly - me Levanto bruscamente. Por primera vez Carly se aparta de mí, por el miedo. Puedo verlo en sus ojos, me dolía que pensara que podía hacerle daño, si nunca lo había hecho. Me acerque de nuevo, tenia acorralada a Carly en la pared, podía sentir su respiración tan cerca que mi fuerza de voluntad se está quebrando. - no te das cuenta que ya no es suficiente

No me contesta, seguía asustada por mi reacción. Tengo que aprovechar su miedo y decirle lo que siento. Pedirle que se quede por mi y que me diera una oportunidad para que me ame, que me ame más que una simple amiga. Levanto mi mano despacio para que no se asuste, la coloco en su mejilla mientras la otra la pongo sobre su cadera a ella con fuerza más de la necesaria. La atraigo más a mi. . .

-Sam - volteo ante el llamado. Ahí se encontraba Alicia, dirigiéndome una de sus sonrisas amables. - a la persona que deseaba ver

- Hola - digo sin muchos ánimos

- Y al parecer tu no deseabas verme - me encojó de hombros al escuchar eso. Era verdad no quería verla y mucho menos de lo que había pasado anoche - No me digas que estas así por lo que paso anoche

- Yo. . .

- Vamos Sammy - mi corazón se detuvo por un segundo al escuchar ese apodo

- No me digas así - le pido - no me gusta que me digan así

- De acuerdo - dice, algo aturdida por mi reacción - Como te decía, lo que paso ayer fue. . .como decirlo, sexo. Si, solo sexo. Yo quería y tu querías solo eso, sin compromiso, solo sexo. ¿De acuerdo?

- ¿En serio? - pregunto, aliviada por su respuesta

- Claro, por mi no hay problema que seamos amigas con permiso de roce - ante eso me da un pequeño beso en los labios - y tampoco habría problema si se repite

Sonrió al escuchar eso. Esto era bueno, no quería una relación, ningún compromiso, ningún sentimiento de amor en mi cuerpo. Claro después habría tiempo para aclarar las reglas sobre nuestro trato. Y tal vez una de las reglas principales seria nada de palabras cursis, a lo que íbamos sexo. Simple y sencillo.

- ¿Qué haces aquí? - me pregunta con una sonrisa

- El profesor quería revisar algunos detalles sobre mi tesis - sigo caminando a mi motocicleta

- Te digo al Puckett, necesitas un cambio de motocicleta

- No lo creo, esta es perfecta - me acerco mas, como si intentara protegerla de ella. Aunque tenia años con ella y sabia que durante estos cinco años habían salido nuevas, no quería cambiarla - es perfecta

Después de una pequeña discusión sobre la motocicleta se dio por vencida Y se fue sino antes de darme un beso en los labios y sino también antes en decirme en que esta noche en su casa. Reí divertida por eso, pero estaba segura que aceptaría su propuesta.

Pero antes que tuviera mi encuentro con Alicia tenía que arreglar un asunto en el departamento de los Shay.