Lo prometido es deuda aquí está el segundo capítulo de "Corazón robado" disfrutenla espero y esté más interesante que el anterior pero al menos tiene más historia y contacto entre secuestrador/secuestrado.

Cualquier error de ortografía es mi culpa.

Chapter 2: "Conociendo al desconocido"

Cuanto tiempo dormí, que va a pasar conmigo y la misma pergunta que me atormenta desde que me trageron aquí, por qué a mi.

No puedo pensar en nada más no entiendo a pesar de tener dinero no soy millonario y no tengo nada de que presumir entonces por qué yo.

"Buenos dias Carlos"

-Buenos dias, enserio, si quiere ser amable deberia dejarme ir-

"¿Ya te acostumbraste a tu hogar?"

"Mmpphh mphh"

"Oh claro la mordaza espero que esta vez no me obligues a callarte"

Y por fin me quito esa cosa! Ya era hora aunque para ser sincero no se cuánto tiempo llevo aquí.

"Quiero irme" dije susurrando para que no me oyera pero creo que no funcionó.

"Es una pena Carlitos pero no vas a poder irte de aquí"

"¿P-por qué no?" dije viendo a ciegas ya que todavía no me quitaba la venda de los ojos.

"Sencillo, a tu familia no le importas porque después de un dia nadie contesta en tu casa asi que no hay dinero y por lo tanto no hay libertad"

"Mi familia no está" me arrepentí de decir eso pero creí que funcionaría para darme mi libertad pero fue todo lo contrario.

"¿Y cuándo van a volver?"

"Hasta que las vacaciones terminen así que no vale la pena tenerme aquí te juro que no voy a decir nada pero dejame ir" dije en tono de súplica.

"Ya te dije que no te vas a ir"

"Pero ya te dije que no hay nadie en"

"Entonces esperaremos hasta que regresen pero tu no te largas de aquí"

"De que te sirve tenerme aquí solo sería alguien más a quien mantener"

"Sabes Carlos esta conversación ya me aburrió asi que te doy tiempo para reflexionar usalo bien para hacerte la idea que este es tu nuevo hogar"

"!Dejame ir, dejame ir POR FAVOR!" Pero fue muy tarde, el tipo ya se había ido del lugar.

-Maldición ya me harté de esta estupidez del secuestro quiero mi libertad quiero mi cama quiero...comida-.

No se cuanto tiempo llevo encerrado aquí pero me muero de hambre, lo que daría por unas banderillas en este momento.

Pasaron varias horas y según yo no habia nadie pero no me atreví a gritar porque no queria esa cosa horrible de nuevo en mi boca enserio no quería, así que guardé silencio tratando de acceptar todo lo que me había pasado hasta ahora.

Terminando de reflexionar ya no tenía nada que hacer ni con quien estar, mi única compañia era el gruñido de mi estómago y como por arte de magia escuché de nuevo el abrir de la puerta.

"Hora de comer"

"¡¿Comida?!" Dije alegrado pero al mismo tiempo confundido por qué mi secuestrador se preocuparía por mi bienestar digo una cosa es mantenerme vivo y otra es mantenerme saludable.

"¿Por qué te sorprendes, no la quieres, me la llevo?"

"S-si, si la quiero"dije.

"Abre la boca"

"No es necesario puedes quitarme la venda, desamarrarme y podría comer sin causarte molestias"

"No soy estúpido Carlos"

"Bueno entonces podrías quitarme esta cosa de los ojos para ver lo que como" dije si no me iba a desatar al menos quiero ver quien demonios es el que me secuestró.

"De acuerdo pero ni una objeción más o te despides de la comida"

Al quitarme la venda me costó acostumbrarme a la poca luz de la habitación y por fín lo ví, debo admitir que mi secuestrador era muy atractivo. Un joven casi de mi misma edad, alto, en forma, y lo más destacable eran sus ojos verdes. Al verlo se fue mucho del miedo que tenía porque al ver sus ojos podía notar que no lo hacía con malas intenciones el tenerme cautivo.

"Que esperas, una invitación, abre la boca" y sin dudarlo lo hice más que por mi mente, mi estómago fue el que me obligó.

Estaba delicioso no sabía que él cocinaba y mucho menos que cocinaba tan bien porque esto no se veía hecho en algún lugar y lo mejor es que estaba caliente.

"Gracias"

"No hay de qué Carlos, te necesito saludable"

"Ah claro" Carlos estúpido por qué otra razón te alimentaría.

"Bueno tengo que irme asi que" y tomó la venda dispuesto a ponermela cuando saqué valor de no se donde y le dije

"No, por favor no me pongas eso de nuevo no me gusta no saber lo que hay a mi alrededor"

"Carlos esa no es tu elección" y me puso de nuevo la venda eso me entristeció mucho pero no entendí si era porque no veía que pasaba a mi alrededor o era porque dejaría de ver sus ojos verdes.

Pero aún no entendía ¿por qué ahora se comportaba tan amable conmigo digo no es como si me gustara o sí?

Pero antes de escuchar la puerta cerrarse pude oír que dijo "Por cierto Carlos te ves muy sexy así amarrado"y se fue. No pude evitar sonrojarme profundamente y no supe por qué digo él no me gusta y no es como si yo le gustara pero al menos ya tenía en qué pensar el resto del día en lugar de solo quedarme inmovil en una silla amarrado y vendado sin nada en qué pensar.