N/A: Lamento haber tardado demasiado en actualizar, tuve ciertos problemas! Que va! DEMASIADOS! Pero no los aburro! Haber que tal como me va de regreso con mis limonadas ;D
Capitulo 2: Eres tu, no yo
Sinopsis capitulo 2: La vida nos da unas muy malas jugadas, unos momentos de los cuales nos podemos arrepentir pero que en su momento disfrutamos tanto que llegamos al éxtasis y alcanzamos el cielo con tan solo un momento de calentura: "Pervertido, es que eres tu ¡No Yo!"
Martes 9 Enero
Estocolmo, Suecia
4:30 AM
"Te deseo"
Sus bocas se rozaban ansiosas de sentir más y más. Inuyasha comenzó a desabrochar la chamarra que traía Kagome mientras que ella quitaba su abrigo grande y pesado de él. Ambos sintiéndose desesperados se miraban con lujuria, Inuyasha nunca pensó en poder sentir esto en tan poco tiempo con una mujer que ni si quiera sabia su edad, su número de teléfono o su e-mail.
"Idiota"
Un remordimiento interno golpeó a Inuyasha en la mente, con imágenes de las mujeres con las que compartía el sexo, con la mujer que terminó por engañarlo e intentar estafarlo. Se separó de súbito cuando Kagome comenzaba a quitarse los pantalones.
- Kagome, espera…
Inuyasha estaba agitado, desesperado permanecía demasiado preocupado por lo que estaba a punto de hacer, se sentía miserable por "aprovecharse de una mujer ebria"
"Eso no es de caballeros Inuyasha"
En su mente lo azotaban miles de insultos que el solo se decía una y otra vez pero ¿Por qué? Era la primera vez que no quería hacer el amor con una mujer y más extraño aún que esa mujer fuera tan bella, que estuviera extremadamente exquisita sobre su cama y más aún que permanecía jadeante con una inocencia deliciosa en el rostro y que ansiaba hacerlo con él. Con Inuyasha Taisho.
"No seas imbécil, ya hazlo entonces"
Tantas cosas pasaban en su cabeza, se contradecía de un segundo a otro. Se tomó la cabeza con las manos y maldijo.
La muchacha se levantó de la cama y sin que él se diera cuenta de estaba desnudando completamente. Inuyasha se percató de lo que sucedía cuando Kagome comenzó a castañear con los dientes debido al frío.
- ¡Maldición, Kagome!
Tomó una sábana de la cama y la envolvió en esta. Pero no podía quitar la vista de su hermoso cuerpo desnudo, era blanco como la nieve que caía afuera, estaba bastante sexy, sensual, parecía una mujer de las cuales eran sacadas de la tierra de las niñas santas a la tierra de la lujuria. Su rostro era tan angelical y su mirada cristalizada con las mejillas enrojecidas debido al alcohol que la hacían lucir tierna, sensual.
Pero ¿Cuándo Inuyasha Taisho había rechazado a una mujer así? ¡Jamás! Aunque quizás solo se detenía por el hecho de que saber que estaba ebria. "Y si me hago del rogar, hago que duerma y mañana se lo pido yo" pensó para si mismo aunque la idea podía parecer una basura ya que ella realmente se puede arrepentir o decirle algo como: Tu no quisiste anoche. Eso le aterraba, el rechazo así que ahora no había forma de escapársele, ya no. Era suya, ella se estaba entregando ¿Qué más daba? ¿Ebria o Normal? ¿Mala o Buena? Arg, le agradaban todas las ideas.
- Muy bien, si así lo quieres-gruñó Inuyasha mientras la tomaba por la cintura acariciando su piel nívea y desnuda, la condujo hasta el gran ventanal que daba hacia la ciudad y la arrojo contra él haciendo que la chica gimiera de lo frío que estaba.
Comenzó a besarle el cuello, abrazándola como si ella le perteneciera desde un principio, no se permitía dejarla por nada del mundo, estaba loco y lleno de lujuria, de pasión y de ardor en su miembro.
"Que esperas"
La llevo hasta la cama y la recostó esta vez con delicadeza, se aseguro de admirarla por unos segundos, se desvistió como pudo y lanzó todo alrededor, al quedar desnudo junto a ella, sintió la piel fría de la muchacha sobre la ardiente de él. Kagome sonrió y le acarició la mejilla, después no tardaron los besos en regresar ardientes y arrebatados, llenos de euforia y desesperación.
Inuyasha comenzó a masajear sus senos mientras ella gemía de placer al sentir el contacto de su lengua, los besaba, acariciaba, mordía y volvía a hacer el mismo procedimiento una y otra vez, a Kagome simplemente le volvía loca, a pesar de que mediante pasaban los minutos iba recobrando un poco la compostura que hasta lo ebria se le estaba quitando por completo pero claro, no se iba a detener ella tampoco eso que estaba sintiendo con nadie lo había sentido era como algo mágico y especial, loco, desenfrenado y arriesgado "Genial, hacer el amor con un extraño" pensó mientras acariciaba la cabeza del muchacho.
Inuyasha volvió a besar su boca y esta vez bajo las cobijas abrió con suma delicadeza las piernas de Kagome y se acomodó sobre ella. Era el momento adecuado, el momento preciso, estaba explotando por dentro.
Así que solo se limito a colocar sus dedos sobre la cavidad de Kagome, se aseguro de que todo estuviera bien pero no basto pensarlo ni investigarlo demasiado ya que Kagome le pedía a gritos que lo hiciera de una vez lo cual al joven le agrado y excito demasiado, poco a poco se fue introduciendo en ella, comenzó tan lento que hasta el se asustó por la forma en la que estaba tomando las fotos
"¿Inuyasha Taisho tiene sexo con delicadeza? Por favor"
Inmediatamente una sonrisa malvada se dibujo en su rostro y comenzó a entrar en ella fuertemente, rudo y un poco brusco. Kagome gritó de dolor más que de placer y se irguió un poco, Inuyasha pudo notar lo que provocó en la chica y eso hizo que se sintiera mal, comenzó a acariciar sus pechos y la beso dulcemente en la boca, paso a su oído y le susurró: - Lo siento, ahora todo será diferente.
Y nuevamente volvía el Inuyasha prudente y "delicado" de antes, así que comenzó nuevamente con su ritual, una y otra y otra vez, el vaivén del pecho de Kagome comenzó a hacerse frenético ahora esta vez ella incitando a que lo hiciera más rápido, nuevamente sonrió Inuyasha dejando relucir sus dientes blancos.
"Tus deseos son ordenes"
Y así fue todo el momento lleno de pasión, Kagome se podía sentir tranquila mientras que Inuyasha satisfecho pero con una marca en la frente que decía: "Culpable, me acosté con una mujer ebria que apenas conocía"
Se sintió fatal cuando ella se quedo profundamente dormida, miro el reloj del taburete y marcaban las 6:00 AM ¿Tan tarde se había hecho ya? O bueno mejor dicho tan temprano ya que por la ventana se asomaban los pocos rayos de sol que podían colarse entre las nubes y la nieve que no paraba de caer.
Pensó y pensó hasta que por fin pudo quedarse dormido aun dentro de Kagome.
&
"Maldita Sea"
Se sentía con resaca, cansado y con algo bajo de él. Abrió los ojos perezosamente al parecer los pocos rayos de luz que estaban en la mañana se habían desvanecido por la tormenta de nieve que caía sobre la ciudad.
"¿Nieve en Suecia? No como crees"
Se burlo irónicamente, se levantó de la cama y se coloco un pantalón de dormir, sin playera. Miró a su alrededor observando toda la ropa regada de ambos que en la "madrugada" habían votado. Se giró para poder visualizar a la chica que dormía plácidamente a su lado y sonrió.
"Chiquilla, inofensiva pero una fiera en la cama"
Quiso reír ante lo que había pensando, se había escuchado muy extraño y fuera de lo común, y bueno eso del alguna u otra forma le parecía interesante. Inuyasha se dirigió a la cocina y sirvió jugo de naranja, pan tostado y un huevo revuelto.
-Al menos para que no piense que soy un patán de lo peor y que solo me acosté con ella por no tener otra cosa que hacer-Si, podía sonar menos ofensivo si le llevaba el desayuno a la cama, quizás no se sentiría tan mal o ¿Cómo es que reaccionaría Kagome?
-Buenos días-susurró Inuyasha intentando despertarla.
Kagome fue abriendo sus ojos lentamente y se tocó la cabeza.
-Tengo resaca-apenas murmuró. Alzó la vista hacia Inuyasha y se le quedo mirando por unos minutos.
"Y ahora que"
Kagome se sintió morir al notarse desnuda en la cama, y poco a poco los recuerdos de la noche anterior le inundaron la cabeza, recordaba cada cosa con sumo detalle, recordaba como se levantó y se desnudo frente a Inuyasha. Abrió los ojos como platos y se llevo una mano a la boca pero Kagome sabia que alguien debía tener la culpa en esta dramática aventura de amor.
-¿Qué me hiciste?-preguntó Kagome intentando hacer su mejor cara de preocupación.
-¿Qué dices?-Inuyasha comenzó a ponerse preocupado ¿Y si realmente no recordaba nada y estaba sedada por el alcohol? Estaba en ciertos aprietos… Aunque al menos tenía la justificación de que ella entro al hotel con él. No tenía escapatoria esa muchacha.
-Eres un pervertido…-susurró Kagome no creyéndosela ni ella misma.
-¡Tu entraste conmigo aquí, y tu me incitaste a…a esto!-terminó por decir Inuyasha al borde del colapso, dejo la bandeja con el desayuno a un lado y se levanto enojado cruzándose de brazos.
Kagome lo pudo visualizar mejor, estando así de pie, era alto, musculosa con ojos ámbar y cabello negro alborotado, su perfil tan fino y ¡Oh! Por la noche había estado espectacular. Sin duda alguna debía admitirlo ella misma fue la mejor experiencia en la cama que tuvo con un hombre y así seguido una sarta de ideas se le vinieron a la mente, haciendo que se ruborizara y sintiera el deseo de volver a tomar a ese hombre y esta vez que ella lo hiciera suyo. La noche anterior había sido prácticamente de él, necesitaba ahora ella domarlo, ella ser la que maneje y calcule cada movimiento, cada reacción y cada respiración, ella sin duda era hábil y efectivamente había llegado de la India, por un momento se relamió los labios y agradeció a Dios el haberle mandado a esos hombres que la persiguieron y así poderse encontrar a Inuyasha.
-Inuyasha…-suspiró en voz alta entrada en sus pensamientos.
-¿Disculpa?-repitió el chico.
Kagome volvió a la realidad y no sabia como reaccionar, estaba realmente desesperada y ¿Por qué? Por que simplemente le aterraba pensar que su pobre madre enferma a la cual venía a ver desde la India se enterara de que su pobre e inocente hija Kagome se había acostado con un extraño y lo peor era que ¡Le había gustado! "Me recriminará por ser una cualquiera" Pero Kagome lo sabía, ella misma estaba consiente de que fue algo "malo" lo que hizo, sin embargo desde que lo vio en la acera de la calle, con ese porte alto y elegante y con su tono de voz que hizo estremecer a los rufianes, desde ese momento sintió un cosquilleó en el estomago y sabía que definitivamente tenía que probar su cuerpo, a que sabia Inuyasha Taisho y si, había leído de él en una revista del aeropuerto, era famoso y conocido mundialmente así que no le costo mucho reconocerlo. Era él, y ahora ella… Kagome Higurashi se había acostado con el grandioso Inuyasha. "Pero el interés tiene pies maldita Kagome" nuevamente se reprochó al parecer desde un principio el chico no quería aprovecharse de una borracha pero ¿Ahora que hacía?
-¿Estas bien?-preguntó Inuyasha.
Kagome se levantó de la cama a prisa y se vistió como pudo.
-E...eres…un, un ¡PERVERTIDO! Depra..vado sexual loco ma..mani..aco. -inmediatamente se metió al baño y se encerró dejando a un Inuyasha totalmente desconcertado.
-Genial, lo único que me faltaba-Suspiró resignado y se echó en la cama boca arriba.
"Lo único que te faltaba, una loca que te dice loco y pervertido por abusar de ella"
Y es que prácticamente lo había hecho, el a pesar del estado alcoholizado de la muchacha no paro, no intento detenerse ni hacer nada al respecto, hizo el menor esfuerzo en intentar "quitársela de encima" pero al final termino cediendo ante sus caricias o algo mejor.
-Su cuerpo…-balbuceó como tonto.
"Exquisita Kagome"
La puerta del baño se abrió de súbito y Kagome esquivo la mirada que Inuyasha le daba, salió al living e Inuyasha tras ella.
-¿Se puede saber que te pasa?
Kagome se detuvo y lo miró.
-Tu me…-No podía articular alguna palabra sensata por que ella sabía que no era así si no al contrario ella había provocado a Inuyasha para llevarlo a la cama-… me violaste.
Kagome intentaba salir pero Inuyasha fue más rápido y la detuvo de un brazo.
-Mira, discúlpame pero yo no fui el que bebió 9 copas de ron a las 3 de la mañana.-sus ojos penetraban en los dela chica, la podía ver tan asustada e indefensa y los recuerdos de la noche que pasaron juntos le llenaron el rostro de lujuria.
-Pero en lo que a mi respecta me encantó-murmuró Inuyasha.
Kagome desvió la mirada ¿Y ahora como iba a salir de esta?
-Maldito…-susurró la muchacha.
-¿Qué, acaso no te gusto?-volvió a sonreír el ojiambar.
-Clar…Por supuesto que no-corrigió rápidamente, estaba al borde de las lágrimas se sentía estúpida, creía que si estaba mal el haberse acostado con un cualquiera. Bueno, con Inuyasha Taisho.
Inuyasha frunció el ceño. - ¿Qué te pasa? ¿Me darás una explicación?
Kagome le miró enojada.
-¡Es que eres un pervertido! Yo no tengo la culpa, eres tu ¡No yo!-se zafó del agarre pero ejerció tanta fuerza que cayó al suelo.
Inuyasha comenzó a reír y se inclino para mirarla mejor.
-Puedes decir lo que quieras pequeña lujuriosa, pero tú comenzaste- Se irguió y comenzó a reír más alto y fuerte, Kagome se sintió tan inferior e insignificante que sintió odio por el muchacho.
"Que le sucede"
Podía sentir sus latidos alocarse y latir desbocadamente con tanta adrenalina que necesitaba un buen trago por que solo así podía calmar su loco frenesí que necesitaba o golpear fuertemente a la muchacha o hacerle el amor hasta que ya no pudiera más…
N/A: Holaaaaaaaaaa, tanto tiempo sin actualizar TwT
Sorry peeoplee u__u pero aquí estoy de regresoo!
Son las 2 de la mañana y sinceramente el final no me gusto, o al menos esa parte y es que se me fue la inspiración desde las 12,
No se como me quedo el lemmon, o lime no se de que grado lo tomen xDDD pero bueeeh hize mi mejor intento después de no scribir en MESEES! Creo ke mas de un año o dos! Asi que lo siento, borre mas historias y solo me quedo con dos, esta y otra nueva…
Saludos!
DayanaaTerbriin;
O tmbn qonocidda qqmo: AngeelGirlKagomee…
