Aquí vengo con el segundo capítulo… Siento la tardanza, pero estoy muy ocupada últimamente y para colmo ahora me he puesto enferma. De todas formas, intentaré darme algo más de prisa en escribir y actualizar, aunque no puedo prometer nada.

Espero que os guste.


CAPÍTULO 2

De nuevo, aquella noche el misterioso grupo volvió a salir para llevar a cabo una nueva misión. Aquellas personas sabían que les estaban siguiendo la pista y que pronto podrían ser descubiertas, así que debían actuar con rapidez y cautela, y lo mejor era hacerlo cuando nadie se lo esperara. Esta vez se dirigieron hacia una zona de la ciudad alejada del lugar donde habían actuado la noche anterior.

Al igual que la última vez, iban vestidos con ropas oscuras y con la cara cubierta, y aparentemente sin armas. Los miembros del grupo salieron de su guarida oculta en un lugar desconocido y apartado, y en apenas unos minutos llegaron al distrito en el que se encontraba la casa a la que debían acceder. El grupo era algo más numeroso, ya que ahora el trabajo era doble; en poco tiempo recorrieron la distancia que los separaba del objetivo, y se separaron en un punto alejado apenas dos calles de éste.

Los encargados de entrar a la casa sabían que no debían entrar por la planta baja, donde estaba el bar, porque éste estaba protegido por diversos sistemas que evitaban que nadie pudiera entrar a robar; por lo tanto tenían que entrar desde las desprotegidas ventanas que conducían a la vivienda en la que habitaba la familia, situada en el piso que se encontraba sobre ese bar de nombre tan curioso: "El Séptimo Cielo". Así lo hicieron, y después de recorrerla por completo salieron de nuevo a la calle tras asegurarse de que no quedaban huellas de su paso por la casa; esta vez los bultos envueltos en mantas eran dos.

Satisfechos por haber realizado un nuevo encargo con rapidez y eficacia, los componentes del grupo se dispersaron en la noche como si jamás hubieran existido. Pasaría un tiempo hasta que volvieran a salir a la luz para realizar nuevos trabajos; ahora realmente comenzaba la fase importante de su misión, que llevarían a cabo en la clandestinidad, ocultos.

OoOoOoOoOoOoO

A esas horas de la mañana, la ciudad despertaba de una larga noche; comenzaba un día que meteorológicamente parecía apacible y tranquilo. Sin embargo estos calificativos no podían aplicarse a Tifa, que en ese momento se dirigía nerviosa y muy preocupada hacia el dormitorio de Cloud quien, por lo temprano de la hora, aún no se había levantado. Debía decirle algo sumamente importante; era por esto que andaba con paso apresurado. Una vez llegó ante la puerta de la habitación del rubio llamó varias veces con fuerza, y sin esperar respuesta entró.

"¡Marlene y Denzel no están, Cloud!" exclamó la morena con voz aguda debido a su estado de nerviosismo.

"¿Qué…?" dijo el chico sobresaltado, despertándose de golpe. La habitación estaba en penumbra, pero a pesar de ello Tifa pudo ver que Cloud reaccionaba rápidamente saltando de la cama; fue al salir de ésta y retirar las sábanas que lo cubrían cuando la chica se dio cuenta de que su amigo estaba semidesnudo, apenas cubierto con unos boxers. Se dio la vuelta rápidamente, asaltada por una profunda vergüenza a pesar del estado de alteración en el que se encontraba.

"Lo… lo siento…" apenas pudo decir la morena mientras se tapaba la cara con ambas manos y se giraba para darle la espalda. Cloud no se inmutó.

"¿Qué pasa, Tifa? ¿Por qué me despiertas así?" preguntó el rubio extrañado, todavía intentando despertarse. Después de desperezarse adoptó ese gesto tan característico suyo de cruzar ambos brazos tras la cabeza y esperó a que su amiga respondiera a sus preguntas. No hizo ademán de vestirse en ningún momento.

La chica estaba tan nerviosa después de haber visto así a Cloud que por poco había olvidado por qué estaba allí; parecía que sus sentimientos, durante tanto tiempo reprimidos, poco a poco volvían a salir al exterior en el peor momento, y maldijo para sus adentros. Llevaba años enamorada de su amigo, y por más que lo había intentado no había conseguido desterrar ese sentimiento de su corazón. Se había propuesto entonces armarse de valor y decirle a Cloud todo lo que sentía realmente por él, pero, como tantas otras cosas que se había propuesto en su vida, no había sido capaz de hacerlo: temía que el rubio no sintiera lo mismo que ella y decidiera irse, destrozándole el corazón nuevamente, algo para lo que no estaba preparada; no otra vez.

Así que hacía un tiempo había decidido dejar a un lado lo que sentía, al menos hasta que se le pasara el enamoramiento, y a pesar de que sabía que no iba a ser fácil, apoyó a su amigo en sus momentos malos y se mantuvo a su lado; incluso le dio una vida normal cuando le ofreció vivir junto a ella y a los niños, como una familia. Jamás se habría imaginado que fuera tan difícil mantener sus sentimientos bajo control…

Y cuando por fin parecía que podría llevar una vida normal, sin pensar demasiado en Cloud y en lo que sentía hacia él, su amigo le daba un "beso de buenas noches", cuando nunca antes se había acercado tanto a ella. Esto sólo había provocado que su corazón volviera a latir con fuerza cada vez que se miraban o intercambiaban una sonrisa… Y ahora no sabía qué hacer ni cómo actuar frente a él, se encontraba confusa ante su nueva actitud. La pregunta de su amigo, quien por fin había comenzado a vestirse, le devolvió a la realidad.

"¡Los niños no están!" dijo de nuevo, sin poder evitar que la preocupación que sentía se reflejara en su voz. Comenzaba a perder los nervios poco a poco.

"¿Qué estás diciendo?" inquirió Cloud, contagiándose de los nervios de la chica. Ya vestido, en penas dos zancadas recorrió su habitación y tomó de los brazos a su amiga para mirarla de frente, fijando toda su atención en ella. "Dime, ¿cómo que los niños no están?".

Los ojos azules del chico le taladraban el cerebro, pero después de tomar aire profundamente varias veces para tranquilizarse consiguió responder:

"No encuentro ni a Marlene ni a Denzel. Hace un rato, cuando he ido a despertarles para ir al colegio, no estaban en sus camas. Los he buscado por toda la casa, pero no están por ningún sitio…"

"¿Has buscado bien? ¿Estás segura de que no están?" preguntó el rubio sin dejar de mirar fijamente a Tifa; en sus ojos había una sombra de preocupación que se iba extendiendo poco a poco a sus gestos y ademanes. La chica asintió con pesadumbre ante las preguntas, y bajó la vista al no poder aguantar más la mirada de su amigo.

"Cloud, ¿y si…?" tomó aire de nuevo, buscando las fuerzas necesarias para hacer la pregunta que desde hacía un rato le reconcomía por dentro. "¿Y si resulta que los han secuestrado, como a esos otros niños?" la voz se le quebró, y un par de lágrimas escaparon de sus ojos enmarcados por pupilas carmesíes.

Jamás, ni en las más difíciles situaciones, Tifa había derramado la más mínima lágrima; quizá no fuera tan optimista y alegre como Yuffie, que siempre parecía estar contenta, pero era fuerte y no se derrumbaba fácilmente. El hecho de que no pudiera haber evitado llorar, aunque fuera sólo un poco, hizo que Cloud por fin se diera cuenta de la gravedad de la situación. Dentro de sí una fuerte sensación de ira hacia quienquiera que se hubiera llevado a los niños crecía lentamente. El chico apretó las mandíbulas con rabia, pero a continuación le tomó de la barbilla para alzarle el rostro y mirarla fijamente a esos ojos tan especiales, y le habló con suavidad.

"No pienses eso, Tifa. Te ayudaré a buscarlos, y si no los encontramos aquí, si realmente Denzel y Marlene han sido secuestrados, encontraremos al culpable y se lo haremos pagar"

Y diciendo esto retiró con los pulgares las dos únicas lágrimas que la chica había derramado, intentando borrar las huellas de un sufrimiento que no había hecho más que comenzar.

OoOoOoOoOoOoO

Hacía ya varias horas que el Sol se había alzado sobre la ciudad de Edge, pero nadie contestaba al teléfono de "Repartos Strife", y el "Séptimo Cielo" aún no había abierto. Teniendo en cuenta la hora del día era probable que ya no lo hiciera.

Esto era debido a que tanto Cloud como Tifa habían dejado a un lado sus trabajos diarios y decidido buscar a Denzel y a Marlene por su cuenta; aún no podían creerse que los pudieran haber secuestrado. Durante varias horas se dedicaron a esta tarea con verdadero ahínco; pusieron patas arriba la casa, buscaron en todos los rincones: en el bar, bajo las camas, dentro de los armarios… pero no aparecían por ningún lado, y los ánimos estaban cada vez más decaídos. Decidieron entonces salir a buscarlos por las calles de la ciudad, pero ambos en su interior sabían que no los iban a encontrar, que era verdad que se los habían llevado. Preguntaron a amigos, vecinos, conocidos… nadie los había visto desde el día anterior.

Tras un par de horas de infructuosa búsqueda regresaron a casa, agotados física y anímicamente. Sólo les quedaba llamar a los Turcos y denunciar las desapariciones. Nada más entrar al bar Tifa cogió el teléfono, marcó el número deseado y se sentó en una silla; Cloud se derrumbó a su lado sobre otra. Tras varios tonos alguien contestó.

"Al habla Reno, miembro más destacado de los Turcos, grupo especial de seguridad perteneciente a la empresa Shinra Inc. ¿Quién es?" le recibió la voz de Reno.

"Reno, soy Tifa…"

"¿Tifa? ¿Tifa Lockhart? ¿Esa Tifa? ¿Por fin llamas para quedar conmigo? Consultaré mi agenda…" interrumpió el Turco.

"No, no te llamo para eso…" suspiró la morena. Siempre que hablaban le decía lo mismo.

"Vaya, así que este Cloud se me ha adelantado…"

"Pero, ¡¿qué estás diciendo? Basta de estupideces, te llamo por algo muy serio. Deja de interrumpirme, por favor" dijo Tifa, levantándose de la silla y comenzando a andar de un lado a otro del bar, intentando de esta manera calmar su nerviosismo. Podía percibir la mirada de Cloud clavada en ella, siguiendo todos sus movimientos.

"Soy todo oídos" respondió Reno poniéndose serio; el tono de voz que había empleado la chica así se lo ordenaba. Tifa detuvo sus pasos y le comunicó lo que llevaba varios minutos intentando decirle.

"Se han llevado a Marlene y a Denzel"

"¡¿Qué? ¿Lo dices en serio?" exclamó el Turco, sin dar crédito a lo que oía.

"Sí, Reno, lo digo en serio. No es algo con lo que se pueda bromear…" dijo Tifa, molesta.

"Está bien, está bien, lo siento. Es solo que esto se nos está yendo de las manos… ¿Y cuándo han desaparecido?"

"La noche pasada. Ayer se metieron en la cama tal y como solían hacerlo, y esta mañana ya no estaban…" las lágrimas acudieron de nuevo a sus ojos pero se contuvo; reanudó su nervioso paseo. Los ojos de Cloud seguían sobre ella. "No oímos ruidos extraños, y hoy no había nada fuera de su sitio excepto los niños… Y no han dejado huellas…"

"No te preocupes, lo solucionaremos. Aún no tenemos pistas fiables, pero… ¡Rude! ¿No ves que estoy hablando por teléfono? Un momento, Tifa…" tras unos segundos durante los cuales la morena no pudo entender nada de lo que se decía al otro lado, Reno volvió a hablar. "Que dice Rude que enciendas la televisión; está ocurriendo algo importante. Yo me despido ya…"

La chica indicó a su amigo con un gesto de la mano que encendiera la televisión. Éste al principio siguió con la vista fija en ella pero cuando se dio cuenta de que había sido descubierto sacudió la cabeza e hizo lo que le indicaba; ella pudo ver cómo las mejillas de Cloud se enrojecían levemente. Cuando estaba a punto de colgar Reno habló de nuevo.

"Y por cierto, antes de que cuelgues… Dile a Cloud de una vez lo que sientes por él" Tifa al oírlo se quedó boquiabierta. ¿Reno, su antes enemigo, el que últimamente no dejaba de proponerle que salieran juntos, le daba consejos?

"Perdona, ¿qué dices? Si eres tú el que me ha pedido hace nada una cita… ¿A qué viene ese cambio de opinión, tan de repente?" Al oír esto Cloud entrecerró los ojos, molesto por la desviación que había tomado la conversación telefónica de su amiga. Intentó prestar atención a lo que en ese momento se decía en la televisión.

"Mmmm… Si uno tiene perdida la partida, debe saber retirarse a tiempo…" y tras estas enigmáticas palabras, el Turco colgó el teléfono, dejando a Tifa con la palabra en la boca y más confusa que nunca.

"¡Tifa, mira!" llamó entonces Cloud, señalando la televisión. Ignoró lo dicho por Reno, al menos durante un rato; las primeras palabras pronunciadas por el locutor captaron toda su atención.

"Acabamos de recibir noticias acerca de los hechos que conciernen a varios niños y que llevan conmocionando a la ciudad de Edge durante los últimos meses. Al parecer los niños Annie Kerry, Martin Rommel, Rain Holden y Tyler Bones, que en un principio se había afirmado que habían desaparecido voluntariamente, en realidad han sido víctimas de secuestros, reivindicados por un grupo terrorista desconocido hasta el momento que se hace llamar DARKNESS. Se desconoce el objetivo de estos secuestros y la ubicación del cuartel general del grupo; sin embargo los Turcos se encuentran ya investigando las últimas pistas, y pronto podremos contarles algo más acerca de este misterioso grupo y sus intenciones.

Se acaba de conocer también la desaparición, probablemente también secuestrados por DARKNESS, de dos niños más: Denzel y Marlene Wallace. De momento no se conocen más datos, pero les mantendremos informados…"