Gravity Weird: Crazy Town: Modo fase
Atraviesa este pueblo loco.
-¡…whhhhhooooooooAAAAAAAAAAAAA! – Se escuchó con eco el grito de alguien en el interior de una esfera de colores.
La misma volaba directo hacia la calle de las ruinas del pueblo de Gravity Falls. Esta de pronto se desvanece, dejando a la vista a un erizo confundido que intento aleteando frenar su caída. Barrió con la cara el suelo por la inercia hasta frenar. Tomándose unos segundos para recuperarse, se levanta mareado, para recuperarse con la impactante vista del páramo en donde ahora estaba. El erizo chiflo impresionado al ver el acabado poblado. Y a algunos de sus fenómenos vagando, ignorándolo por completo.
-Debo reconocerlo. Quien quiera que sea ese triángulo, sabe cómo hacer una fiesta. – Y recordando de inmediato a Bill, voltea al cielo. Hasta encontrar la fortaleza pirámide de dónde provino. Aún tenía presente que antes de huir inconscientemente, había dejado a muchas personas ahí. Y también, recordó a la niña que se aferró a su pierna. Preocupado, voltea por todos lados, buscando si ella había aterrizado cerca. Al no encontrarla, se rasca la sien con una de las puntas del garfio…
-Espera, ¿Qué…? – es ahí que se percata que desde el primer momento, no se había soltado del aparato de trepar que tomo de la niña. Le dedico un vistazo, apreciando lo bien cuidado que estaba. Aunque no era de utilizar herramientas como esa, no negó que en el lugar donde estaba le resultaría muy útil. – Se lo devolveré a la niña en cuanto la encuentre. Debo volver, y rescatar a esos humanos. – Se dice serio, y al instante comienza a correr hacia la pirámide.
Here
We
GO!
Las calles estaban repletas de basura de diverso tipo: autos incendiados, desprendimientos de edificios, basureros mordisqueados. Aunque era intrépido, se hizo consiente de que debía tener cuidado con lo que sea que pudiera encontrar. Pensamiento que demuestra su validez, cuando se encuentra a un grupo de buzones con piernas que lo atacan como jauría. Apenas estuvieron en rango, lanzaron azotes de sus lenguas, largas como rana, hacia el erizo recién llegado. La sorpresa de la biología de esas "cosas" sorprendió, al erizo. Pero no lo suficiente para olvidarse de esquivar. Y tras evitar otros de los lengüetazos de las raras criaturas, Sonic lanza una cadena de su poderoso ataque teledirigido. Resultaron ser muy débiles al ser destrozados con el primer y único ataque que cada uno recibió.
-¡cielos! Parece que tendré que acostumbrarme a estas cosas. – Declara el erizo, aun confundido por lo que acababa de enfrentar. Su primer combate a nivel del suelo no fue muy discreto. Y el ruido causado invoco la llegada de más de esas criaturas raras. Esa vez, conjuntos de ropa de colores chillones que marchaban como si personas invisibles los llevaran. Eso casi deja sin habla al erizo. – Si. No me acostumbrare a esto… - Admite, para de inmediato lanzarse hacia los atuendos.
Estos no se acercaron demasiado al erizo. Y con una sacudida de sus mangas, estas se estiran para apresar al azulado. Sonic apenas logra reaccionar y esquivar las mangas alargadas. Y utilizándolas de guía corre por ellas, y reduce la distancia para dar certeras patadas contra las ropas. Solo unos cuantos golpes, y se desploman como las prendas sucias que eran. Y aunque sus batallas no fueron muy complicadas, sabía que solo estaba perdiendo el tiempo. Y solo le retrasarían. Sin embargo, al escuchar de pronto gritos humanos, el erizo se sintió incapaz de ignorarlos. Corriendo a gran velocidad, esquivando desperdicios y ruinas pronto llega con un grupo de personas arrinconadas por los ojos voladores que hace poco lo habían rodeado.
-¡Oigan, Guiños con alas! – Grita en alto Sonic, llamando la atención de los voladores. Estos parecieron pensarlo un poco antes de lanzarse hacia el azul. Este ya había acortado la distancia. Y teniéndolos al alcance, vuelve a atacar con su ataque teledirigido. Fue muy rápido vencer a esas criaturas raras. Y eso dejo boquiabierto a los humanos salvados. – Sera mejor que busquen donde esconderse. Este lugar es muy raro. – Afirma sonriente, volviendo a su misión principal.
A lo poco de volver al camino, detrás de uno de los edificios en llamas se asoma un gran buzón postal con gigante quijada y brazos musculosos. El monstruo solo necesito ver al erizo para correr hacia él, e intentar golpearle con sus puños. Sonic lo esquiva sin problemas. Y sin duda alguna empieza a correr a su alrededor, esquivando los manotazos y golpes que el fenómeno lanzaba.
-¡Vamos, amiguito! ¡¿Muy rápido para ti?! – y como si hubiera entendido su provocación, el monstruo levanta ambos brazos, y los deja caer con gran fuerza.
Sonic vio que iba a dar justo por donde él iba a estar. Así que frena en seco, evitando por centímetros el poderoso ataque. En ese instante el erizo aprovecha para subirse a sus fornidos brazos y a correr por ellos, aproximándose al rostro del monstruo. Pero, este se percata a tiempo de ello, y con fuerza levanta sus extremidades, haciendo que el erizo volara hacia el cielo. El erizo por un momento perdió el enfoque ante tan repentino movimiento. Pero, recordando el garfio volador en su mano apunta y dispara hacia la boca del enemigo, quedando anclado el garfio en uno de sus colmillos. Rápido retrae el aparato, lo que guía al erizo directo al rostro del fenómeno. Y estando muy cerca, prepara su pie para la patada al ojo izquierdo que le arroja.
La criatura gruñe ante tan repentino dolor, cubriéndose el ojo golpeado con las manos. Pero, el erizo no para ahí. Aun estando a suficiente distancia, fija objetivo y volviéndose bola se lanza con un impulso hacia la frente del monstruo. Da en el blanco como cohete teledirigido, golpeándolo con una fuerza mayor. La suficiente como para que la criatura cayera de espaldas. Sonic aterriza sobre el vientre metálico del monstruo. Y para su diversión, vio como la criatura buscaba levantarse, pero su cuerpo no estaba hecho para tal acción.
-Perdona que no pueda quedarme a ayudarte. Pero soy un erizo muy ocupado. – aun queriendo atrapar a tan burlón ser, el monstruo intenta atraparlo con sus manos. Pero cuando sus palmas chocan, el erizo ya se había ido corriendo de ahí.
Sonic sigue recorriendo a paso veloz las calles del pequeño pueblo. Más monstros intentaban interponerse en su camino. Pero o solo requería de sus ataques teledirigidos, golpes con el cuerpo al acelerar a velocidad sónica, o empleando el aparato para trepar como medio alterno de acercarse a un objetivo.
Pero su paseo por ese baldío territorio se frena al toparse con una enorme criatura que cayó del cielo. Ese monstruo verde con ojos de bolas de billar se levantaba frente a él. La criatura lucía un poco más oscura que la primera vez que lo apaleo. Sus ojos de bola 8 brillaban con mayor intensidad, y su ceño fruncido indicaba irritación hacia el erizo sonriente ante él.
-¡Tú! – Exclama con furia el temible Bola 8.
-¡Hola, amigo! ¿Cuánto tiempo sin vernos? – saluda en burla, entendiendo los verdaderos sentimientos del fenómeno. El fenómeno interdimensional no pierde el tiempo en más pláticas. Y alzando su mano a modo de puño la deja caer como martillo hacia el erizo. Pero él fue más veloz, y lo esquiva con una voltereta hacia atrás. - ¡Intenta alcanzarme! – Desafía Sonic, comenzando a correr de ahí.
-¡Vuelve aquí, insecto! – Exclama furioso el monstruo, persiguiendo tan rápido como podía con sus agigantados pasos.
Sonic podía perderlo fácilmente acelerando un poco. Pero, prefería vencerlo para quitárselo de encima por más tiempo. Bola 8 toma uno de los destartalados autos de la callle y lo arroja hacia Sonic. El erizo ni tuvo que voltearse para percibirlo y eludirlo. Aun así su perseguidor repitió la acción, solo consiguiendo los mismos fallidos resultados. Hasta que en un momento, Sonic ve un Ojo volador pasando solo en el cielo. Y pensándolo en un segundo, apunta con el garfio a la criatura aérea, y dispara. El garfio se atora en el ala del Ojo, y lo utiliza como apoyo para comenzar a ascender retrayendo el aparato. Bola 8 mira confundido como el erizo había subido tan alto de golpe. Y como sin problemas doma a la criatura y la dirige hacia él.
-¡Oh, no! ¡No otra vez! – Exclama con miedo, aun recordando como la humana pelirroja había petrificado su cara.
Sonic, no conociendo aquella particularidad, no planeo usar su rayo. En vez de ello, solo lo usa como transporte para acercarse rápido al preocupado fenómeno. Una vez con la distancia suficiente da un gran salto que empuja a su montura voladora hacia un escape de ventilación en el techo de uno de los edificios destruidos, atorándose en él. y con el impulso ganado por la inercia del vuelo, Sonic rodando da un potente ataque teledirigido hacia el monstruo, golpeándolo con gran fuerza.
Sabiendo que no sería suficiente, vuelve a disparar el garfio hacia uno de los pronunciados colmillos inferiores de Bola 8, y aferrándose en él vuelve a dirigirse de vuelta para dar una nueva patada. Repite lo mismo para un tercer ataque. Esto sumado a que por los golpes termina cayendo sobre los restos del centro comercial, el miembro de la banda de Cipher cae inconsciente.
-Te recogeré luego, cuando termines tus compras. Tengo asuntos pendientes por ahí. – Bromea, listo para volver al camino al palacio triangular.
O, ese era el plan. Cuando siente de pronto el suelo temblar. La impresión fuerza al erizo a buscar algún motivo por el que las sacudidas ocurrieran por poco tiempo, y en intervalos repetidos. Y encuentra un posible responsable en el gigantesco ente verde de rostro de calamar que se acercaba a él. El imponente monstruo, el más grande de lo que alcanzaba a ver en ese valle, caminaba sin prestar autentica atención al suelo sobre el que andaba. Y como si fuera un llamado de sus instintos más básicos, voltea exactamente donde estaba el erizo.
-¡Oye, amigo! ¡Perdona, pero no tengo tiempo para jugar! ¿Quedamos después? – Pregunta el erizo, nada intimidado por la monstruosa mirada. El gigante esmeralda suelta uno de sus temibles y estruendosos rugidos, antes de dirigir sus pasos hacia el diminuto erizo. - ¡Muy bien! ¡Pero que sea rápido!
Sonic nuevamente hecha la carrera, en donde ahora era el monstruo conocido por pocos C-3-Lhu lo acechaba. Y a diferencia de bola 8, la gran distancia que recorría con cada paso le hacía mucho más sencillo mantener la distancia del erizo. Detalle que es notado por el mismo, pero que aún no era suficiente para preocuparlo. Notándolo, el monstruo calamar aspira hondo, y dispara una ráfaga de energía mortal. El ataque falla por poco, dando detrás del erizo. Pero lo impulsa arrojándolo en el aire.
En eso, el erizo distingue a lo lejos una parvada de ojos murciélagos. Con gran puntería, dispara el garfio hacia uno de los integrantes, y retrae el aparato para llegar directo hacia la criatura. Se monta cual caballo sobre ella. y tirando de sus alas lo fuerza a estar bajo su dominio. Con esa montura, el erizo vuelve hacia su gigantesco enemigo, siendo perseguido pronto por los otros ojos voladores. No los ignoro. Y los tuvo muy presentes en el vuelo, maniobrando para evitar sus disparos petrificadores. Al mismo tiempo que eludía os manotazos que el monstruo colosal le lanzaba.
Llegando a una determinada altura, y sintiendo a todos esos secuestradores alados detrás, de un impulso Sonic se deja caer al vacío, pasando por cada uno de los que lo estaban cazando, hasta sujetarse al que estaba detrás de todos ellos. Pateando la parte superior del ojo, provoca que dispare su rayo hacia sus propios semejantes. Convirtiendo cada uno de ellos en piedra que continuo volando por mera inercia, hasta impactar como lluvia de pedrada contra C-3-Lhu.
-¡Vaya! ¡Con que eso hace el rayo! – Exclama sorprendido el erizo, viendo aquel poder como fascinante que aterrador. – Bien. Pero terminemos esto rápido. – Tirando violentamente de las alas de su corcel volador, hace que el ojo acelere hacia el rostro del monstruo enemigo.
Este se repone rápido de las estatuas impactadas contra él. y al ver al erizo aproximarse, dispara de nuevo su rayo mortal. Sonic lo ve venir, y salta a tiempo del ojo, el cual fue desintegrado en una fracción de segundos. El gigante no pudo hacer nada cuando el erizo estuvo cara a cara contra el, y volviéndose a hacer una bola, se dispara como misil contra su rostro. No le basto con uno solo. Dio repetidos de esos ataques rastreadores con ferocidad y fuerza. Era como si otro monstruo de igual tamaño lo estuviera golpeando. Y con uno último logra algo impensable para cualquier espectador: lo deja al borde del desmayo.
Perdiendo lentamente el conocimiento, el coloso de otra dimensión empezaba a desplomarse hacia su espalda. Sonic aterriza en su clavícula, y notando su precipitación, comienza a correr por el cuerpo del recientemente vencido monstruo para volver seguro al suelo. Fue cuestión de pocos segundos para que pasara del pecho al los pies. Donde con la velocidad alcanzada por su carrera hacia abajo dio un gran salto que lo lanza por los aires, sobrevolando el pueblo completo.
-¡Increíble! – Exclama extasiado el erizo, con el viento soplando contra su rostro. Mirando por el rabillo del ojo, se percató que aquel último encuentro lo mandaba a la dirección equivocada. No lo vio tan serio, pensando que podría volver al camino sin problemas, apenas volviera a tierra.
RANGO: C
SONIC: ¡No puede ser…!
