El pastel "Muerte por chocolate" existe realmente. Un mal chiste considerando que son detectives, pero si uno lo piensa tiene lógica. Es una cosa que tendré que comer en mi cumpleaños, capas y capas de chocolate en todas sus formas.Y soy adicta al azúcar...
El tip de cocina de usar queso crema en lugar de mayonesa deja un sabor excelente. Obvio tiene que ser un pan no tan delgado, no como el de los sandwiches por que cuesta trabajo untar el queso crema.
"1 de taza de cocoa en polvo"
Greg estaba sorprendido de que el "Inspector de Sanidad" se hubiera convertido en un regular en su tienda. Después de su plum pudding había encargado uno más grande para año nuevo. Se había llevado galletas, tartas, y más cosas. En una semana había pasado de ir solo por las tardes a comprar galletas a ir también en las mañanas y llevar sus famosos scones* con jamón de pavo y lechuga. Además de que tenia su secreto culinario de que usaba un poco de queso crema en lugar de mayonesa untado entre las dos partes. Se sentía orgulloso e intimidado en cantidades iguales. Algo estaba haciendo bien o algo iba a terminar terriblemente mal.
En una ocasión en las que la crema pastelera le había quedado espectacular, decidió regalarle por ser "cliente frecuente" al hombre elegante un profiterol*. Claro, no era del estilo de cosas que llevaba, pero juró que cuando se lo dio casi se relamía en gusto, hasta que un buen día, después del año nuevo, entró su cliente a hacer un pedido común para los demás, inusual en alguien tan formal. Un pastel.
―Buenas tardes, disculpe ¿Tiene pastel de chocolate? ―Lestrade abrió los ojos impresionado. Tenía la idea de que el chocolate no iba con ese hombre. Tal vez si preguntaba por un clásico pastel de chocolate lo quisiera regalar a un familiar o amigo, y eso lo hizo sentir desconcertado. Al principio, por la cantidad de pan que llevaba pensó que ese hombre vivía con alguien, pero después de seguir indicios se dio cuenta de que vivía solo. Entonces, si vivía solo ¿Para quién era el pastel? Por alguna razón se moría de angustia por pensar que podría tener pareja, estar casado o tener hijos. En esos días ya le estaba agarrando un afecto rutinario a esa compañía silenciosa y sarcástica.
―Si por supuesto. ¿Desea alguno en espacial? ― Si pedía algo con dibujos es que tenía niños pequeños, si pedía algo con chocolate amargo era que se trataba de un amante. No podía creerlo, unos cuantos años compartiendo escenario con el amateur y ya hasta casi pensaba como él.
―Si, el más grande, pegajoso y dulce que tenga ¿Puede ponerle algo al pastel? ―¡Vaya! Se notaba que ese hombre amaba a la persona a quien se lo iba a llevar por que se preocupaba mucho.
―Claro, ¿Qué desea que diga su pastel? ―Esa era la hora de la verdad. Greg estaba cruzando los dedos para que el pelirrojo no dijera "Feliz aniversario" o algo así.
―"Feliz cumpleaños Sherlock". No espere, "Feliz cumpleaños Sherly". Lo que se acomode mejor. En letras grandes. Muy grandes― Y Lestrade abrió los ojos de la impresión. Esa era una mueca malvada en toda la extensión de la palabra. Pero algo en su cabeza hizo click.
―Disculpe, ¿Dijo Sherlock?¿Sherlock Holmes?―Ya le estaba dando miedo que el nombre se convirtiera en algo popular. El amateur siendo un icono de trabajo científico no era muy bueno. Que ese extraño hombre que no era detective se convirtiera en un modelo a seguir para las personas dejaba al mundo en un lugar no muy bueno.
―Si, así es, es mi hermano.¿Eres un fan suyo? ―El hombre ahora lo miraba receloso. ¡Claro! Por eso se le hacía familiar, era hermano de Sherlock. Pero no se parecían en nada entre ellos. Eran como dos gotas de una extraña mezcla. ¿Alguno sería adoptado? O bueno, tal vez se debiera a que Sherlock era el más pequeño, hasta donde su memoria podía recordar.
―¿Qué? ¡No!― Solo atino a decir en defensa. Había una separación muy grande entre admiración y fanatismo. Además Sherlock todavía trabajaba con algunos tintes de amateur siguiendo sus propias reglas. Por su puesto que él siempre resolvía las cosas, pero el método exacto con lo que lo hacía, solo él y su palacio mental lo sabían. Era un misterio para los demás.
―¿Detractor tal vez?― Se rió el pelirrojo. Aunque Greg no lo supiera él ya había tenido algunos encuentros con los detractores de su hermano anteriormente. Y no habían sido nunca buenas experiencias. Aunque las fanáticas no se quedaban atrás. Hasta la fecha tenía una colección de cosas perturbadoras que no sabía a que grupo pertenecían.
―No, trabajamos juntos. Yo era su conexión en Scotland Yard― Explicó con simpleza Lestrade. Aun no creía, después de todo lo que sabía de Sherlock que su hermano fuera tan... peculiar. Pero era peculiar en un sentido muy diferente al de Sherlock. ¿Verdad? Ciertamente tenía que analizar quien de los dos parecía más peligroso.
―¿Y ahora hace pasteles Inspector Lestrade?― Se mofó abiertamente Holmes. Vaya, ahora Mycroft entendía las quejas constantes de su hermano sobre la policía. Y eso que, hasta donde recordaba, Sherlock decía que el famoso "Lestrade" era de lo mejor. Con razón los casos acababan como acababan.
―¿Cómo sabe mi nombre? ―Greg sintió un escalofrió cuando el hermano Holmes lo pronuncio. Era como si jamás pudiera escapar de nada. Anoto mentalmente que ese hermano Holmes era el más peligroso.
―¿Tengo cara de ser de esas personas que dejan a un sociópata suelto por la ciudad? ―Contestó con una sonrisa el empleado del gobierno. No era secreto que todos pensaban eso de Sherlock. Hasta el mismo lo decía a manera de defensa. Le hacía un bien a la seguridad de la nación velando por la seguridad del 221B de esa misma calle.
―No pues no...― Greg quería decir más cosas. Como que estaba sorprendido que el hermano de Sherlock fuera tan... correcto. A comparación del amateur no parecía saltarse ninguna regla. Era más tradicionalista y lucia mucho más práctico.
―Así es Gavin, estas en lo cierto― Y estaba sonriendo ante la simpleza de su respuesta. De seguro estaba riéndose de que un inspector fuera panadero. A Greg le ardieron un poco las mejillas cuando entendió con quien hablaba. Y aparte se había equivocado con su nombre.
―Es Greg de hecho. Greg por favor. No Gavin...― Se sentía algo avergonzado. No se le había ocurrido que la familiaridad que despertaba el "Inspector de Sanidad" fuera por que conocía a su hermano desde hacía algunos años. Era algo ridículo. ―Así que, ¿Viene seguido por que visita a su hermano... señor Holmes?― No tenía ni idea como llamarle. Casi se vio tentado a decirle "su alteza". Bueno, el aire si lo tenía, además no sabía su nombre, solo su apellido. ¿Por qué nunca había preguntado su nombre? Tal vez si lo intimidaba un poco.
―Puedes decirme Mycroft. Sería un poco confuso llamarme solo por el apellido. Pues más que una visita voluntaria, vengo cuando John se queja de mi hermano. Lo cual es muy seguido. No se para que empezaron una relación si ya parecían un viejo matrimonio. Ahora soy su chivo expiatorio. ―Bufó el hombre exasperado. ―Lo único que hacen es quejarse el uno del otro conmigo "John quiere que intimemos" "Sherlock me dijo que soy enano" "Pero eres mi enano favorito""Si lo fuera considerarías mis propuestas" En fin... su relación es casi la misma, a excepción de la desesperación de uno y el otro por arrancarse la ropa mutuamente. O la que me causan con sus peleas― Mycroft no se veía feliz. Y Greg entendía la situación. Poco antes de retirarse le toco el "anuncio oficial" de la ya muy cantada relación entre el médico y el detective. Y si el mundo era un desastre con Sherlock Holmes investigando, era un caos con Sherlock Holmes enamorado. Aun recordaba cuando le contó que John estaba molesto con él porque no había hecho nada para su aniversario. "Es tonto festejar eso, ya vivimos juntos, ¿Cuál es el punto?" Había sido la respuesta de Sherlock. Se notaba que estaba más perdido que un niño en el parque en eso de las cosas sentimentales. Además Watson era tan sentimental. Tal vez si eran buen complemento después de todo.
―Disculpa, ¿No te causa problemas que tu hermano...?― Quiso preguntar con la mayor cantidad de tacto posible la opinión de la relación del detective y su compañero de departamento. No se le daban muy bien esas cosas, por eso intento ser lo más sutil, afortunadamente antes de que dijera otra cosa, Mycroft contestó con a su pregunta:
―¿Le guste "otro tipo de té con sus galletas"? El doctor Watson es la única persona que evita que mi hermano cometa insanidades. No digo locuras, por que esas las comete de todos modos. Así que aunque fuera un duendecillo o un hobbit no me importaría. Bien dicen que a veces solo debemos de preocuparnos por la felicidad de las personas ―Greg estaba sorprendido de la respuesta del pelirrojo. Mycroft. (Tendría que hacer una nota mental para recordar los extraños nombres de los Holmes). Nunca hubiera creído que una persona tan profesional tuviera un cariz de ser sensible. Y además por alguna extraña razón se sintió feliz de que fuera una persona tolerante con otras preferencias.
―¿Así qué no esta enojado con su hermano? ―Esa era la cuestión que asaltaba la cabeza de Greg. Porque, por increíble que sonara, ese hombre quería a su hermano.
―¿Yo? No, nunca me he enojado con Sherlock. Es como enojarse con un niño berrinchudo. En algún punto tiene que entender que lo que hace esta mal. Eso es lo que me digo todas las veces que me saca de mis casillas. Casi siempre funciona...― La sonrisa de Mycroft era una extraña visión. Si, parecía un inspector de sanidad, pero ese trato era agradable. Sabía que el hermano de Sherlock se preocupaba por él, pero nunca había creído que fuera una persona tan... agradable.
―No sabía que hoy era el cumpleaños de Sherlock...―Dijo en voz alta el ex-Inspector de policía mientras escribía en letras grandes el letrero al pastel.
―Oh, nadie lo sabe. Se lo dije al doctor Watson hace unas horas por que no entendía la razón del hermético comportamiento de mi hermano. Y ahora le va a organizar una fiesta sorpresa...¿No le gustaría acompañarme? Estoy seguro de que el doctor Watson va a necesitar de su apoyo―La sonrisa en Mycroft decía "evento obligado", pero Greg sentía que había algo más en esa mirada peligrosa.
―No, no sé... hace un par de meses que no me aparezco por el 221B y no sé...― En ese momento sonó el celular del inspector y fue a leer un mensaje alojado en su buzón, después de excusarse brevemente con el mayor de los Holmes.
Mensaje de "Sherlock Holmes" [5:45pm 6/1/20XX]
Lestrade. Se que ya no estas trabajando para Scotland Yard, pero tu reemplazo no me ha conseguido un caso nuevo. ¿Podrías hacer algo? SH
Estaba a punto de contestar algo cuando sonó nuevamente el teléfono y se encontró con un nuevo mensaje en su bandeja de entrada.
Mensaje de "John Watson" [5:46pm 6/1/20XX]
No hagas caso de lo que diga Sherlock. Hoy es su cumpleaños y se rehúsa a celebrar. ¿Gustas unirte a la fiesta? :)
Y con una buena idea en mente y un prospecto de causarle un poco de problemas al hombre más excéntrico que había conocido jamás. Contesto primero al de John y luego al de Sherlock.
Mensaje Enviado.[5:47pm 6/1/20XX]
¡Fantástico! En unos minutos me doy una vuelta por ahí.
Mensaje Enviado [5:47pm 6/1/20XX]
Lo siento Sherlock. Ya no es mi división. L
―Listo. Aquí esta es el "Muerte por chocolate", con "Feliz cumpleaños Sherlock" en betún azul. ―Dijo cuando termino todo. ―¿Por que John parece desesperado por festejar y a Sherlock no le gusta la idea? Digo, nadie sabía que hoy es su cumpleaños.― A Greg le intrigaba eso. Nunca se había preguntado algo tan simple como la fecha de cumpleaños del consultor. Quizás por que pensaba en su interior que Sherlock no era un humano normal. Hasta esa tarde, en la que conocía a su hermano, entendía muchas cosas.
―Creame Inspector, le puedo asegurar que la señorita Hooper si que conocía la fecha de su cumpleaños. Pero Sherlock siempre se las ingeniaba para encerrarse y que el doctor no se enterara. Hace años que sospechaba que hoy era el día del cumpleaños de mi hermano, pero nunca había tenido la confirmación. Sobretodo por que mi hermano desaparecía en la fecha y hacía como si nada hubiera pasado.― Después de ese comentario Mycroft rodó los ojos en señal se exasperación. Greg creía entender el hecho de que para ese hombre Sherlock, el famosos detective, siempre sería su "hermanito problemático" Después de esa información era lo más lógico del mundo.
―Pero, ¿Por qué no le gusta su cumpleaños? No creo que es por que se sienta viejo... Nunca ha tenido reparos en decir su edad exacta. Que extraño, no me había fijado en ese detalle, que por estas fechas siempre mencionaba que tenía un año más...― Ahora que lo reflexionaba, todas las piezas encajaban.
―Bueno, fue por un desastre con una de sus fiestas cuando era un niño― Ante ese comentario Greg movió las manos para insistir que debería contar la historia completa. ―Le regale un perro, y él se puso a jugar más con el perro con sus compañeros. Para no hacer la historia larga, todos terminaron llenos de gelatina y desde ese día la única compañía de Sherlock fue "Barbaroja". Desgraciadamente el perro murió justamente el día de uno de sus cumpleaños más adelante. Créeme, no culpo a mi hermano por preferir al perro. Pero negarse a festejar su cumpleaños cuando es un evento que nuevamente ocurrirá en algún punto de su existencia es tonto. Cumplir años es algo inevitable, así que... ―Mycroft se encogió de hombros ante esa simple mención.
―¿Y entonces por que le lleva pastel? ―Greg no entendía. No estaba seguro si Mycrfot era buen hermano o le gustaba que Sherlock sufriera.
―Aunque lo niegue le encantan los dulces ―Fue la simple contestación del pelirrojo.
―Pensé que no comía nada ―¡Vaya! Cada día se aprendía algo nuevo. Iba a hacer más preguntas de ahora en adelante. Le hacía falta salir a tomar unos tragos con John ahora que tenía tiempo. Y tal vez compartir historias de sus relaciones pasadas. O que le explicara exactamente como es que aguantaba a Sherlock.
―Nada más que dulces. ¿No te dije que es un niño? ―Mycroft le hablaba a Greg como si estuviera diciendo que dos más dos eran cuatro. Pero era un rasgo de familia y ya estaba acostumbrado a que lo trataran así.
Y con eso, cerraron el local y se dirigieron a la fiesta. No fue un desastre, estuvo bastante divertida. John había logrado juntar a las escasa amistades de Sherlock y no solo eso, había organizado una temática pirata. Los tres hombres tuvieron que arrastrar a Sherlock de su habitación, pero había sido tenido un buen resultado.
Claro, había obligado a todos a llamarlo "Capitán Holmes", pero no distaba mucho de su comportamiento normal.
A la hora de soplarle a las velitas del pastel, Sherlock se veía entusiasmado. Todos se sorprendieron cuando se comió a rebanadas gigantes la mitad del pastel él solo. En la quinta rebanada, y con las comisuras del la boca indignamente manchadas de café solo atino a decir:
―No se quien hizo esto, pero puedo sentir la feniletilamina* en todo su esplendor... Puedo sentir cada molécula de cacao derritiéndose en mi paladar. Fascinante ― Y siguió masticando con una energía que hasta daba vergüenza. Y Greg entendió por que nadie le daba dulces a Sherlock. Pero se puso feliz cuando todos asintieron de felicidad y la gran mayoría quiso repetir rebanada. Hasta la señora Hudson menciono que estaba delicioso.
Greg sentía la azúcar, la crema y sabía perfectamente todo lo que llevaba, pero le dio pena admitir que había sido el culpable de una de las escenas más extrañas que en su vida vería. Porque, una vez que se acabaron todos su pastel, John le limpio la boca a Sherlock con la esquina de una servilleta mientras todos simple y sencillamente pensaban "es adorable". Greg sintió un poco de envidia porque, Sherlock no se merecía a alguien como John, algo debería tener para que su amigo, que era una buena persona lo soportara. Le estaba dando vueltas a la pregunta de ¿Cómo es que alguien se enamoraría de un excéntrico? Cuando observo como Sherlock le daba las gracias a John con una sonrisa que, bajo otra circunstancia, hasta a él le hubiera hecho perder el aliento.
Se la paso fantástico en la primera, única, última e improvisada fiesta de cumpleaños de Sherlock Holmes; pero se sintió mejor cuando descubrió algo que nadie en esa sala sabía: Mycroft amaba más a Sherlock de lo que todos pensaban. Y él tenía fotos de Sherlock lleno de betún de chocolate. Había sido una tarde perfecta.
*Scone. Pan típico inglés. Es parecido a un bisquet y se suele servir abierto por la mitad a temperatura ambiente.
*Profiteroles. Bolas de masa de choux que se rellenan de diversas cosas. Normalmente es queso, crema(pastelera) o chocolate.
*Feniletilamina. Un alcaloide endógeno algunas veces descrito como un químico del amor . Se cree que tiene efectos psicoactivos. Y esta presente en el chocolate.
