Dos amaneceres

Katrina no recordaba cuando había tenido una cruda de tal magnitud, tanto física como mentalmente , su cabeza le daba vueltas y las náuseas eran insoportables; apenas recordaba como había llegado a casa, entre todo el alcohol que había en ingerido, abrió lentamente sus ojos y al hacerlo noto con horror que no se encontraba en donde creía, se repuso de un brinco, miro con detenimiento a su alrededor, lo primero que noto es que se encontraba sin ropa,mierda, exclamo para si , tomo su cabeza tratando de hacer memoria pero no lograba hacerlo, la sábana que tenía encima apenas la alcanzaba a cubrir por lo trato de jalar un poco mas de esta pero al hacerlo noto que esta era acaparada por su acompañante el cual aún se encontraba en brazos de morfeo, Katrina puso sus manos sobre la cara, no recordaba mucho por no decir que nada, miro un momento a su compañero, su espalda estaba llena de cicatrices y también de algunos rasguños, negó con la cabeza y se sonrojo ante el hecho.

Sí que eres idiota Scamander como demonios llegue a dormir con un... ¿no mago?...o habrá sido..no, no, no... maldecía una y otra vez mientras se levantaba de la cama capturando lo que parecía ser la camisa del hombre, ocupandola a manera abrigo... de a poco comenzó a buscar su ropa, la cual parecía, un camino al estilo Hensel y Gretel a lo largo de la casa, volvió a suspirar hondamente mientras se reprendía por aquella situación.

Severus se removió sobre la cama el dolor de cabeza le taladraba la sien, no recordaba como había llegado a casa, los fragmentos de los pocos recuerdos que tenía parecían mas una fantasía, negó con la cabeza, y miro a su alrededor, al percatarse de que se encontraba a solo, supuso que en efecto todo lo que recordaba era una fantasía, como si no fuera la primera vez que se levantara con imágenes tan sugestivas en la cabeza, parecía mas creíble pensar que nuevamente su mente le había traicionado incómodamente con sueños húmedos, a creer que una mujer se hubiera ido a la cama con el.

Katarina, continuaba recorriendo la casa en busca de su ropa, por suerte o desgracia de ella su camisa era lo único que no encontraba resoplo, al menos espero tenga cafe, dijo dirigiéndose a la cocina de la pequeña casa, la cual se dividía en la planta superior un baño y dos habitaciones, y la parte de abajo con una pequeña sala chimenea y una cocina que incluía el comedor.

Severus se levanto de la cama un extraño olor comenzó a percibir mientras terminaba de abrochar su pantalón el cual peculiarmente había hallado a fueras del dormitorio, miro a su al rededor no conciliaba encontrar su camisa, frunció el ceño mientras, bajaba las escaleras, pero al escuchar un ruido proviniendo de la cocina no dudo sacar su varita.

Odio el té resoplo Katrina dandole un sorbo a su tasa de pronto el crujir del piso llamo su atención y estrujo la mirada con una pequeña sonrisa.

Severus maldijo para sus adentros cuando el piso delato su entrada en la cocina, antes de que pudiera siquiera moverse un centímetro, sintió como una varita le apuntaba al cuello.

-parece que es algo psicótico-Dijo tras una risa Katrina sin dejar de apuntar Severus.


En la casa de los Black, un Harry Potter y un Sirius Black compartían el desayuno , sin embargo el silencio aturdía el comedor.

-En algún punto Quejicus tendrá que volver a la vida real Harry y podrás preguntarle todo lo que quieras, no te angusties- mencionaba Sirius rompiendo el silencio mientras bajaba el periódico mirando a su ahijado.

-No es eso, es solo que es complejo Siirus, siempre pensé que el había sido culpable...no se .. siento que le debo algo y no me gusta sentirme así- dijo Harry mirando a su padrino, pero antes de que este pudiera contestarle, alguien entraba por puerta principal.

-Maldición Ronald...quieres dejar de comportarte como un imbécil...- Gritaba una exasperada Hermione tras colgar su celular.

-¿Hermione?-dijo Harry al visualizarla.

-lo siento, Harry... Sirius.. es solo que ustedes mencionaron que si yo necesitaba algún día un hogar...que estoy diciendo... fue un error venir...- se apresuraba a decir Hermione mientras de apoco su voz se apagaba.

-¿Acaso es la bruja mas brillante que conozco?, claro que las puertas de esta casa están abiertas para ti Hermione, no seas ridícula...Harry por favor..-menciono Sirius.

Harry ayudo a Hermione a subir sus cosas a una habitación, mientras Siirus se retiraba de la casa, aun había algunas cosas que tenia que solucionar en el ministerio, ya que aunque la guerra había acabado, el durante esta y después había violado mas de un estatuto y por ende tenia que solucionar aquello si no quería volver a Azkaban.

-Hermione, se que eso no me debería de incumbir, pero ¿que sucedió?-dijo Harry una vez estuvieron a solas.

- No es nada soy una tonta, le borre la memoria a mis padres...y ahora no tengo a donde ir... pensé que todo mejoraría al mudarme con Ronald, todo ha empeorado, no lo culpo, yo creo que es mejor que nos demos un tiempo- Hermione rió mientras se limpiaba algunas lagrimas- es tonto le regale un teléfono, y solo lo usamos para discutir- dijo mientras se sonaba la nariz.

Harry miro a la castaña, aquello no le sorprendía, después de que la fiebre del héroe todo comenzó a cambiar, Ron tenia momentos de grandeza que de pronto comenzaron a ser mas extensos, un día simplemente no lo reconoció y con ello también vinieron las peleas, el prefirió tomar su distancia, pero Hermione no...

Harry no sabia que decir, las palabras no serian suficientes para reconfortarla, porque conocía perfectamente a Hermione Granger y sin importar que le dijera, aquella insufrible genio se las ingeniaría para contradecirlo, así que se limito a hacer lo que ella hacia cuando lo veía triste, la abrazo, Hermione se limito a aparentar fortaleza ante el gesto, pero tras unos minutos, solo sollozaba en brazos de su mejor amigo.

Harry podía comprender como se sentía Hermione, aquella soledad de saber que no tenia a nadie para que la reconfortara, lejos de su familia, recordaba todas esas veces que los Drusley le habían hecho pasar un mal rato y no tenia con quien platicar de lo que sentía, sentir ese vació de la soledad entre las entrañas tras una cara de ironía y fuerza que en su caso se ocultaban tras toda esa inteligencia, jamas se había se puesto a pensar lo paralelo que había sido su vida con la Hermione, recordó aquella vez que Ron la hizo llorar en primer año y eso no era nada al menos en ese tiempo contaba con su familia, ahora las cosas eran diferentes, ella se encontraba sola.., Harry miro una vez mas a Hermione, y se prometió a si mismo cuidar de ella, tanto como ella lo hizo durante todo este tiempo y ahora ella era quien lo necesitaba.