Steve se sentía confundido, el contacto del ente lo confundía, la forma tan íntima en la que se estaban relacionando nunca la creyó posible, se la había imaginado, si, pero del sueño a la realidad había una diferencia abismal.
Tony lo miraba interesado, observando detalladamente el rostro del otro, tratando de ver entre sus pensamientos algo más que el miedo y el deseo que estaba sintiendo provenir de él.
Ese hombre, de los tantos con los que ha estado, era el único que absorbió su interés de tal forma que le hizo capaz de perseguirle por años, hasta que estuviese "listo", pues desde que lo vio en aquella cuna del hospital, sintió el potencial que tenía, lo cual le causó intriga y le produjo ingerir en su futuro utilizando los poderes que Beelzebub le había otorgado.
Lo que vio o el cómo lo vio lo dejó simplemente maravillado.
Su habilidad le mostró a un apuesto hombre en el futuro poseía ojos místicamente azulinos acompañado de un atractivo perfil que hacia juego con unos carnosos labios que exclamaban por ser mordidos, por ser devorados, su piel blancuzca y suave a la vista incitaba a ser herida, rasguñada y presionada al punto de dejar deliciosas marcas siendo recorridas por casi inexistentes gotas de sangre, su cabello casi dorado clamaba por ser manipulado y desordenado para darle un aire salvaje a su persona, musculatura aceptable, aunque con un poco de ayuda de parte suya podría volverla más voluptuosa, justo como le gustaban, aparte de su aspecto físico pudo visualizar que sería un ejemplo a seguir para los niños y un buen ciudadano, se mostraba también con una familia estable, una linda esposa y dos hijos que lo adoraban, la típica familia perfecta, quién mejor que este demonio para destruir ese esquema y convertirlo en un círculo vicioso en el que el rubio solo tuviese una prioridad en la cual basar su vida.
Él.
Como era natural en los de su clase, había hecho caso omiso a la orden asignada, y decidió mejor formar un hombre que seria físicamente perfecto para él en un futuro, lo dejaría crecer con ideales y buenos modales infundados por su religiosa familia, para después someter su mente a una adicción y deseo por el cuerpo de otro hombre, tema tabú para el ambiente en el que el pobre chico vivía.
Creyó que las cosas no podrían ir mejor en su plan hasta que un día en su revisión matutina, se topó con el rubio dentro de una capilla, hablando con el padre sobre su aparente homosexualidad y a este aconsejándole que para redimir sus culpas debía de encomendar su vida al ''santísimo''.
No le podría haber venido de mejor manera.
Corrompería a esa alma pura y de paso se mofaría del enemigo natural que ellos tenían, aquel que les impedía traer a su lado a más almas terrestres y así hacer crecer su imperio.
Para su suerte, aquella capilla no estaba consagrada ni bendecida de la forma correcta, pues a él, al ser un demonio poderoso y de alto rango, no le producía ninguna dificultad entrar cuando se le plazca y hacer lo que sea dentro de ese estúpido lugar. Ya sea mancillarlo con el acto sexual que estaba a punto de cometer con el hombre sentado en el suelo.
Disfruta de la vista mandó de recado a quien ustedes ya saben.
En ese momento se encontraba dando vueltas alrededor del cuerpo del rubio, acariciando con sus finas garras los hombros y cuello del que se encontraba con la mirada gacha y con su mente trabajando a mil tratando de escapar de esa realidad tan engañosa y seductora que se le estaba presentando.
Steve no era ningún tonto, él sabía con claridad lo que haría el ente con él y le aterraba, pero más que todo, lo que realmente lo carcomía es que a pesar de tener la idea de lo que le sucedería, él no deseara estar en ninguna otra parte más que allí mismo.
Era tan complicado.
De pronto sintió su cuerpo alzarse sin ningún consentimiento suyo, dejándolo de pie nuevamente y quedando frente a frente con Tony.
-Eres tan exquisito, hice un gran trabajo-el ser maligno lo veía con lujuria de pies a cabeza, detallando por más de 2 segundos cada parte de su cuerpo, deteniéndose en su rostro y conectando sus ojos-quiero gozar con usted ''Padre''
Steve cerró fuertemente los ojos después de esas palabras, su cabeza pareció reaccionar ante esto mostrándole una variedad de imágenes relacionadas con el sexo entre hombres, lo curioso es que él jamás había sido testigo de alguna de esas escenas ni en la vida real ni virtualmente, pues la pornografía era algo que no lo atraía en ninguna forma.
-Soy yo quien te muestra todo eso Steve, quiero que te des cuenta del placer presente en sus rostros, la satisfacción que se ve en ellos, ahora imagínanos a nosotros dos haciendo eso, yo sobre ti insertando mi pene entre tus nalgas ¿Lo imaginas?-en todo el tiempo en el que habló, dio la vuelta al cuerpo del rubio y se posó a sus espaldas para sorprenderlo sujetando su carnosa retaguardia entre sus manos y masajeándola con ímpetu-dímelo Steve ¿Te lo imaginas?
-Sí-ya está, cayó rendido, no daría más lucha por resistirse porque en su mente apareció la imagen de él siendo penetrado por esa entidad, y eso lo dejó totalmente fuera de combate.
Tony quedó complacido con la expresión que mostraba Steve, esperando y sumiso a lo que sea que él estuviese dispuesto y eso era algo que le encantaba de sus víctimas, aun más cuando había estado tras una por tanto tiempo y que ahora que ya era todo lo que esperó, estaba a su merced.
Con lentitud llevó sus manos hasta los abultados pectorales del otro y como si se tratasen de pinzas aprisionó entre sus dedos el pequeño botón rosa que estaba ya endurecido y comenzó a estimularlo sin contemplaciones, arrancando más de un gemido al cuerpo entre sus brazos-Steve...¿Qué tan grande lo quieres?
El cura abrió enormemente los ojos impresionado, ''aquello'' no había cruzado por su mente en ningún momento, atolondrado como estuvo todo el tiempo que el ente lo tuvo sumido en la indecisión y miedo, no se había percatado ampliamente del cuerpo del contrario, pero si hacia un poco de memoria aquello entre las piernas del ser alado, era suficiente para que lograra lo que quisiera.
-a-así está bien-se escuchó hablar a sí mismo y se turbó en demasía ¿Qué tan lejos había llegado?
El miembro de Tony se hinchó aun más ante tal afirmación (su miembro llevaba despertándose desde que vio a Steve encadenado e inmóvil en el suelo, su lívido al estar dentro de esa iglesia había aumentado mucho más que en cualquier otra situación) no es algo que le haya mencionado a Steve, pero la forma en la que se encontraba era su forma natural, aquella con la que tenía conciencia haber ''despertado'' incluso antes de saberse transformar, y para que mentir, la figura humana-demonio que le había sido asignada le encantaba, era perfecta, no tenía recuerdos de su vida pasada, según tenía entendido cuando Lucifer decide que le eres útil, cambia tu condena por estar a su servicio, cualquier orden que te de la debes cumplir, pero él, sin temor alguno osaba hacer lo que se le plazca, la verdad aun no entendía del todo por qué se había arriesgado a tanto por Steve, simplemente le cautivó la idea de corromperlo, pero a más de eso había un ''algo'' magnético que le producía desear y añorar al rubio y por más idiota que sonase a estas alturas de su...condena, creía fervientemente que de alguna forma su pasado, o lo que fue en la tierra, estuvo relacionado con el alma que reencarnó en Steve.
Jajajaja al parecer el lugar religioso si lo afectaba un poco.
Ya cambiando el rumbo de sus pensamientos, se concentró más en ocupar su boca en el cuello de Steve, tocando lugares exactos como si los supiese de memoria-debe ser por haberlo estado acosando prácticamente desde que nació, era obvio que supiese esa clase de cosas-se dijo.
Su mano que aun seguía en la retaguardia del rubio se movió en búsqueda de la entrada de la entrada rosa que estaba seguro necesitaba ser llenada, introdujo un dedo despacio, torturando a Steve con la espera, el miembro del ojiazul no había sido tocado y empezaba a dolerle-ag-se quejó al sentir como otro dígito se abría paso y comenzaba a moverse, expandiéndolo, tanto física como mentalmente.
De la nada, enfrente suyo apareció un espejo rodeado de fuego, la habitación estaba totalmente a oscuras y no pudo hacer más que fijar su vista en su reflejo, algunas gotas de sangre se deslizaban por sus brazos, producto del anterior esfuerzo que hizo al querer liberarse de las cadenas, su cabello enmarañado por los movimientos bruscos que había realizado, su miembro viéndose brillante con el reflejo del fuego en el líquido pre seminal que desbordaba...hasta ahora notaba que era grande, o quizá los músculos de sus piernas lo hacían lucir así, sus piernas, eran bastante carnosas, apetecibles de algun modo, también estaba su pecho, sus pectorales estaban bien definidos al igual que su abdomen, tenía el típico six-pack por el que babeaban las mujeres, y volvió a sus pectorales, donde una de sus tetillas estaba siendo consentida por las manos delgadas de aquel ente tras suyo siendo envidiada por la otra, su imagen representaba algo que él mismo desearía, él...desearía alguna vez estar de esa forma con él mismo.
Tony sonreía encantado ante los pensamientos del rubio, el narcisismo que se estaba demostrando de manera casi enferma lo enloquecía, en primera por la verdad de su visión y en segunda, porque era un indicio de pecado, del pecado al que sus acciones lo estaban llevando, y eso merecía una recompensa.
De a poco, sacó sus dedos del anillo rosa y en el colocó su miembro, el original, el que Steve había dicho que estaba bien. Empezó introduciendo el glande, por el corría un chorro de líquido pre semen lo cual le facilitaba un poco las cosas, se deslizó despacio, disfrutando las corrientes que el estar conectándose le producía, y por su maquiavélica mente pasó una ''pequeña burla''
-DIOS! Steve estas tan estrecho, ¿puedes sentirme como yo te siento a ti? esto es verdaderamente celestial
Tony sin duda se la estaba pasando de maravilla.
Una vez que ya toda su extensión estuvo dentro, se juntó más a él retirando sus manos de donde estaban y posicionándolas en el hombro y la estrecha cadera de su pareja, dobló sus rodillas provocando que las rodillas de Steve le imitasen y despacio comenzó a doblarlo hasta que terminaron ambos en el suelo, el cura ya sin las cadenas posicionado en cuatro y él arrodillado tras suyo.
-Agh am mmm a-Steve se retorcía, extendía las manos hacia al frente como queriendo huir del placer recibido, contraía su entrada en cada movimiento y movía sus piernas como si estuviese gateando.
Al demonio se le expandieron las alas y llevó su cabeza hacia atrás poniendo en blanco sus ojos, embriagado totalmente, la sensación era abrumadora, lo llevaba de viaje a una utopía que nunca antes había conocido ¿Es así el tan mencionado nirvana? estaba sintiendo como si renaciese nuevamente, no le importaba si como ángel, demonio, humano o animal, no le importaba nada ya, lo único que tenía presente es que debía intensificar más las sensación para extasiarse lo suficiente con ella, antes de que todo terminase.
Con la máxima excitación a flote, comenzó las estocadas contra el cuerpo de Steve, quien pegó un gritó de éxtasis y comenzó a jadear cosas inteligibles, se presionaba contra el gran cuerpo bajo suyo sin contenerse, con brusquedad y pasión, ardiendo en las propias llamas de su fuego, mirando con devoción como Steve doblaba sus codos y daba una mejor vista de su retaguardia. Sus cuerpos estaban perlados por el sudor y gracias a ese contraste, Tony podía ver con mayor delirio, las nalgas de su amante rebotar contra su pelvis temblando al choque entre sus cuerpos y haciéndolo gruñir de forma salvaje ante ese panorama.
De la nada, Steve se vio siendo levantado por las caderas con una mano en su trabajada espalda para evitar que su tórax se irguiera por completo, entendiendo lo que quería el ente, se sujetó de los bordes del espejo delante suyo, sin importarle el fuego y observando con más detalle lo que sucedía detrás suyo.
El demonio, con sus ojos chispeantes de un rojo escarlata, lo veía a través del cristal sometiéndolo con la mirada a la vez que lo hacía con su cuerpo, dándole estocadas en un solo punto que hacía que sus piernas flaqueasen y amenazaran con irse de nuevo contra el suelo si no fuese porque estaba siendo fuertemente sujetado de las caderas.
El rubio miraba con fervor la epifanía que estaba viviendo plasmada como un lienzo pintado por el más capacitado artista de pintura erótica, ya no lo resistió y llevó una de sus manos a su falo y comenzó a masajearlo de arriba hacia abajo, pasando su dedo gordo por la hendidura de su prepucio y sintiendo como un efecto desconocido surgía en su vientre bajo.
-Vamos Steve, liberemos nuestro deleite al mismo tiempo.
Steve no hizo más que seguir las instrucciones y correrse a borbotones al mismo tiempo que Tony, quien irguió su cola y expandió nuevamente sus alas, provocando un leve viento que removió los cabellos dorados del otro.
Quedaron en esa posición por unos cuantos minutos, dejándose llevar por el post orgasmo que los invadía.
De pronto, Steve se separó sacando el miembro viril que seguía dentro de él en el proceso, y se apoyó en el espejo mientras sus hombros comenzaban a tensarse, el demonio, extrañado giró la cabeza hacia un lado, tratando de entrar a la mente de Steve para visualizar que le sucedía pero se vio repentinamente bloqueado de alguna forma.
Acaso...
Tony vio totalmente descolocado las traslucidas alas que habían aparecido de la nada en el cuerpo del rubio, estas estaban comenzando a cambiar de tonalidad por una más oscura y brillante, una tonalidad roja al igual que las suyas.
- malāk*-exclamó comprendiendo lo que tanto se había preguntado, los malāk eran ángeles capaces de trasladar su esencia a otros cuerpos una vez que estén ''gastados'' lo hacen para recuperar fuerza, apoderándose de aquel que sea indicado para desarrollarse de forma pura, y una vez terminado ese periodo, podrían desprenderse del cuerpo en el que vivieron manteniéndose castos e inmutables y volver al mundo de los cielos por otros 100 años más.
Por eso había sentido tal conexión, era la viva necesidad de controlar a su enemigo la que lo consumió desde un principio, impulsando sus acciones y su forma de conllevar las cosas, al final resultó que el ''alma'' que le había sido encomendada destruir había sido más que eso, había sido un malāk y el había impedido que completara su proceso de sanación.
Él lo había podrido desde el principio, convirtiéndolo en uno de ellos, en un demonio del inframundo, más que traerlo a su bando, lo hizo parte de él de manera más profunda.
¿Qué demonio en la historia había logrado lo que él (inconscientemente) hizo? Ninguno por supuesto.
Mientras se enorgullecía de él mismo, observó como el cuerpo de Steve volvía a la normalidad, despareciendo las alas oscurecidas y la cola puntiaguda, claro, el espíritu demoniaco se liberaría de ese cuerpo una vez que este falleciera, pero ya no sería más es ser puro que fue en un inició.
Delante del espejo Steve se sentía confundido, había experimentado algo sumamente extraño, fue como si de alguna forma su alma se hubiese desprendido de su cuerpo, o al menos así le pareció ¿Era esa una de las consecuencias que le traería el haberse relacionado sexualmente con un ángel del infierno? ¿Era el inicio de un castigo acaso?
Súbitamente sintió una ira incontrolable desbordar de él, todo había sido culpa de ese ente que creía poder llegar y controlar su vida como se le placiera, que lo cambió y le hizo pecar de forma en la que ningún mortal volvería a ser capaz.
Y le haría pagar por eso.
Giró rápidamente y se encaminó hacia Tony tomándolo del cuello y alzándolo unos centímetros del suelo, este lo veía impresionado al no esperar tal movimiento y más aun con la fuerza que ahora albergaba, no es que se fuese a ahogar, el no necesitaba de aire después de todo, pero podía sentir, no de manera nerviosa, pero sí de manera física y eso, le guste o no, le producía algo parecido al dolor, al pertenecer al inframundo eso era algo que siempre lo acompañaría, el sufrimiento era algo que caracterizaba a los de su ralea.
Y sinceramente era una sensación que le desagradaba en demasía, y para terminar de sentirla, él también aplicó fuerza y enredó su cola en las pantorrillas de Steve provocando que cayeran y quedaran como en un inicio, él sentado en el regazo del rubio con las piernas a cada lado de su cuerpo y rozando su aun desnudas y ya dormidas entrepiernas.
Y eso lo excitó por supuesto.
Además merecía una recompensa por la transformación que provocó...
-Grrr-gruño Steve como si se tratase de una bestia salvaje a punto de atacar.
...o quizá merecía un castigo.
Sin darle importancia a ese hecho, pasó su larga y fina lengua por el lóbulo del oído del ''Padre'' susurrándole toda clase de posibilidades que tendría en ese momento, dándole a conocer posiciones sexuales a través de susurros pecaminosos. Porque contra todo pronóstico y con ironía en el asunto él quería ser ''justo'' y dejarle a Steve disfrutar de su cuerpo, tal como él lo hizo con el suyo.
-Ah-Steve jadeó al sentir los redondos y carnosos glúteos del ser, moverse sobre su pelvis de forma incitante, hasta el punto de hacer reaccionar de a poco su todavía flácido miembro.
-mmm Steve puedo sentirte tan perfectamente, eres tan grande-seguía murmurando ahora con su lengua bajando por un costado de su cabeza hasta su clavícula, y lo que dijo era verdad, aunque su contacto solo se basara en roses por el momento, por lo que había visto se daba una idea de lo que sería tener ese trozo de carne dentro suyo.
En lo más profundo de su ser.
Los demonios no veían género ni mucho menos puesto al momento de recibir o dar placer, las orgías era cosa de todos los días en el subsuelo del que venía, por eso no estaba más que entusiasmado por la iniciativa que fuera a tomar el ex malāk.
O era así hasta que sintió un duro mordico en su clavícula y unas duras manos apretando sus bíceps, como había dicho, él era capaz de sentir dolor por eso no pudo evitar soltar una queja casi imperceptible-ah-pero que fue claramente percibida por el hombre bajo él.
Con más ahínco Steve presionó varías partes de su cuerpo, desde sus pectorales hasta sus mulos y parte interior de sus piernas, incluso su trasero fue una de las víctimas de manoseo efusivo que estaba recibiendo.
Y que le estaba encantando.
El rubio se apartó de su cuello chupado y mordido, para dirigirse a su boca, juntando sus labios como no habían hecho desde un principio.
No existían palabras mortales para describir lo que ambos sintieron en el instante en el que su saliva se transportó de una boca a la otra.
Fue como una reacción química, la unión de dos elementos inflamables que al juntarse estallan y se expanden.
Nada de lo que Tony había experimentado desde que se despertó se comparaba a la magnitud del beso que estaba recibiendo. Sus lenguas bailaban en una danza magistral, chocando sus dientes y regando saliva por las comisuras de sus labios.
La excitación había vuelto a flote, y ahora la habitación estaba siendo rodeada por llamas rojas y azules clara señal de que el deseo y la lujuria volvían a hacerse presentes en sus cuerpos, asfixiándolos en necesidad de un contacto más profundo.
Y Steve sabía perfectamente cómo solucionarlo.
Sin preparación o dilatador alguno más que su miembro húmedo por la corrida anterior entró en el castaño provocando que se retorciera de dolor y placer, separándose para entre gritos exclamar.
-amm Stev Steve Steve
Su nombre en los labios del que arruinó su vida siendo pronunciados a modo de súplica, era cómo un coro celestial para sus oídos. Con una de sus manos volvió a atraer el rostro ajeno hacia sí y lo obligó a abrir la boca apretando su mandíbula, y cuando la lengua contraria salió a su encuentro la mordió hasta el punto de que escurriera un líquido negro de ella, con sabor al más delicioso trago que jamás haya existido.
Fue entonces que Steve probó el dulce sabor de la venganza.
Casi con desesperación comenzó a moverse en el interior del demonio, sintiendo como la carne se abría a su paso, contrayéndose sobre su pene y apretándolo hasta hacerlo sentir dolor, se movía en n vaivén vulgar en donde levantaba al moreno de las caderas hasta casi salir de él y lo volvía a introducir con la máxima fuerza que podía emplear, dando justo en el punto clave y provocandole espasmos al ente.
-AHH MÁS MÁS MÁS
El cuerpo sobre él se veía tan seductor, tan sexy que le producían ganas de hacer más aun cuando eso era imposible, el rostro de Tony tenía una expresión depravada, una sonrisa con colmillos que mordían su labio inferior siendo rodeados por aquella barba perfecta que hacía lucir su rostro más fino y apuesto, tenía entreabiertos sus ojos y por ellos se podían vislumbrar
sus luminosos iris color sangre que lo veían con un deje de burla.
-Eso es todo lo que puede hacer ''Padre'' ¿no está dispuesto a...bautizarme?
El miembro extenso y duro del castaño rebotaba contra su trabajado abdomen y fue tomado inesperadamente para ser masturbado con brusquedad y rapidez, una rapidez que se estaba saliendo de los límites humanos
-WOA-gimió el castaño.
A Steve se le tornaron los ojos de un tono parecido al del demonio que estaba penetrando justo en el instante en el que sintió ser dominado por una fuerza impetuosa que buscaba obtener más de esas expresiones y gemidos del moreno, que buscaba que aquel ser solo tuviese ojos para él, que solo lo viese a él.
Él quería ser su Dios.
Lo acostó en el suelo quedando el de rodillas mientras lo penetraba una y otra vez con fuerza y firmeza innata, admirando la vista del cuerpo musculado que lograba verse pequeño por la magnitud de sus alas, la cola puntiaguda de este comenzaba a rasgarle la espalda al igual que sus garras, causándole un dolor agudo que quiso evitar tomando sus extremidades superiores y posicionándolas por sobre su cabeza, dándose a su vez más impulso para las envestidas.
-AA AHH AAH SSS ¡FUCK!
Tony estaba al borde del desfallecimiento, sintiendo por completo el gran miembro de su pareja entrar y salir de él, dando contra su próstata como si de un martillo y un clavo se tratasen, todo el acto sexual lo estaba extenuando, llevándolo cerca de la locura que ya creía tener, haciéndole ver el mismo infierno con los ojos abiertos y cuerpo lacerado, juntando tantas sensaciones y provocando que se liberase sin poder dar aviso de ello.
Steve sintió la eyaculación del demonio esparcirse por sus pectorales, escurriendo por encima de su pezón y la otra parte llegando hasta su rostro, sonrió con presunción al haber sido quien logró eso en el ente y lamiéndose un poco del semen que llegó a sus labios se permitió bajar la velocidad de sus estocadas pero no por ello la fuerza e intensidad, para así regalarle varias sensaciones lisonjeras como efecto del segundo post-orgasmo que experimentaría ese día.
Cuatro roses más con la piel que envolvía su sexo y no fue capaz de seguir resistiendo, expulsó su semen dentro del cuerpo magistral y desvaneció sobre él casi al instante en el que sus ojos perdieron la tonalidad escarlata.
Tony sintió el peso sobre él y rememoró cada caricia y sensación de la que había sido partícipe ese día, surgiendo de él un repentino deseo de no apartarse, de no irse como debía ya una vez cumplida su misión.
Y como otra de las tantas cosas extrañas que habían sucedido aquel día, en sí ya no estuvo presente el gusto, adoración y narcisismo que lo caracterizaban, sino más bien el odio y aborrecimiento que se tuvo por lo que tenía que hacer.
-Nos vemos en el infierno Steve
Y desapareció.
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5000 palabras...ámenme
Okno xD
He aquí el final de este two-shot dije que publicaré ayer pero me quedé dormida xP
¿Qué les pareció?¿bueno malo, lanzenle una piedra a esa tipa que no sabe como escribir un lemon versátil? Estoy abierta a toda clase de críticas y sugerencias :D
No sé si compliqué un tanto el fic con lo que agregué en la historia aparte del lemon, pero la idea vino a mí y no me quiso soltar u.u
*malāk son los ángeles de la religión islámica, solo tomé el nombre el concepto que escribí fue inventado por mua.
La commedia è finita!
Bye (^_^)y
