Click Mágico
Cap 2
Scorpius
Hermione lucia cansada y fastidiada esa expresión que hacía con su nariz cuando algo no le parecía ir bien, volvió a tomar aire y se trató de ordenar un poco el cabello buscando tranquilidad y armonía en algún lugar de su cabeza, es que ella lo aceptaba sin ningún pudor, no tenía paciencia, pero no podía darse el lujo de mandar todo al carajo, no en esta oportunidad al menos.
- lo siento mamá, yo no soy tan bueno en hechizos, pero por favor volvamos a intentarlo, por favor – sus ojos gris oscuro la miraron con el brillo de la súplica, su hijo sabia como controlarla sin piedad alguna usaba esos hermosos ojos heredados de su padre para convencerla, y lo peor es que aun sabiendo que era solo una de sus armas ella seguía cayendo una y otra vez.
-esta bien cariño, pero esta vez solo mírame a mí, sé que esto es importante para ti, aunque sigo sin creer que agregaran esto como un examen para terminar el año escolar –gruño molesta porque su hijo hubiera tomado adivinación entre tantas otras asignaturas mucho más importantes- tienes que hacerlo más suave
Lo volvió a corregir muchas veces y el nivel de su paciencia iba cada vez en descenso, el rubio lo noto y empezó a pedirle que ella hiciera el hechizo para poder verlo en ejecución a lo que ella de mala gana acepto, moviendo su mano sin ninguna dificultad pronuncio el hechizo y una luz verde salió de la punta de su varita y bajo las escaleras a toda prisa, Hermione se tomó la cabeza con una mano al ver que su hijo estaba mirando a otra dirección, y le hubiera gritado de no ser porque una castaña de largo cabello se asomó por la puerta para interrumpirlos.
-¿Qué le hiciste a mamá Scorpius? Mírala esta que saca humo por las orejas – le saco la lengua a su hermano mayor justo antes de que por debajo del umbral se asomaran dos cabelleras rubias con unos hermosos risos de muñeca, las gemelas tenían 6 años y ambas además de ser exactamente iguales iban vestidas a juego.
-¿Qué paso mamá? – ambas lo dijeron al unísono, la unión de esas gemelas era increíble era imposible para Hermione aun saber cuál era cual, agradecía que Draco fuera quien se lo recordara.
- ¿paso algo cariño?- Draco había corrido desde su oficina hasta la habitación de la planta alta y suspiro al ver que estaban todos allí- dijimos que usarías ese hechizo solo para emergencias – Hermione alzo las manos y apunto a su hijo Scorpius de arriba abajo varias veces mientas abría los ojos con desesperación.
- necesito que me releves o voy a explotar- vio a las dos gemelas correr a ella riendo mientras imitaban una explosión- las chicas y yo iremos a cocinar, puedes tu encargarte de este pequeño problema yo necesito distraerme – Draco dejo escapar una risa que se desvaneció en cuanto vio el semblante sombrío de su esposa, la beso tiernamente en los labios y se sentó en el lugar antes ocupado por la castaña.
- no puede ser tan difícil Scorpius, bueno si lo es por algo es un examen final y por algo ninguna de las chicas que leía esa estúpida revista pudo hacerlo pero no te sientas derrotado, debes dejar de pensar en que puedes o no hacerlo y piensa con quien te gustaría que se uniera tu luz – le sonrió pícaro mientras el rubio bajaba la mirada de golpe susurrando algo que Draco no logro escuchar.
- ¿y si no me une a ella papa? Odio esta ceremonia el baile de los enamorados no debería existir, soy muy joven para saber con quién estaré el resto de mi vida- se cruzó de brazos molesto por no poder lograrlo.
- bueno así era en mis tiempos, uno estaba con quien la vida te ponía en el camino, pero créeme en ocasiones saber quién es la persona indicada ayuda bastante, probamente sin ese hechizo tu madre y yo jamás nos habríamos casado y tú no estarías aquí – su hijo menor se dejó caer en la cama en un gesto dramático diciendo que eso hubiera sido lo mejor- no seas dramático Scorpius, levántate y haz ese hechizo de una vez.
- voy a hacer el ridículo mañana papá, ni siquiera deseo ir, mi pareja de baile fue asignada por una tómbola, y ella además es de Gryffindor – se volvió a sentar y miro a su padre- no quiero casarme con una leona, son tan imprudentes papa, es como si no pensaran en lo que tienen que hacer, solo lo hacen – miro a otro lado al recordar que una de ellas lo había besado sin previo aviso hace dos años atrás.
- tu madre es una leona, y creeme ella siempre piensa las cosas antes de hacerlas – escucho que en la cocina muchas ollas resonaban al caer contra el suelo y tomo aire, las gemelas de seguro estaban haciendo sus jugarretas y Hermione no se sentía con amigo para soportarlo- hazlo para ir a ayudar a tu madre debe estar un poco cansada después de estar toda la tarde intentando que aprendieras el hechizo.
- sé que no lo lograre papá – miro a su padre y luego se irguió recordándose que era un Malfoy y que en el mundo mágico él y su madre eran muy respetados, siempre hablaban de su participación en la guerra y él debía estar orgulloso de eso- si podre
Volvió a intentarlo y esta vez la varita empezó a sacar una pequeña luz que cambio de colores hasta quedar de color azul fuerte lo que representaba que la persona a la que él estaba enlazado era de la casa de Ravenclaw pero como no se encontraba cerca la luz salió dio una vueltas como buscándola y luego desapareció, Draco sonrió y le dio unas palmadas a su hijo pero la expresión de horror y la perdida de color en la cara de Scorpius le dio un mal indicio.
-¿Qué pasa? ¿No te sientes bien? Quizás el hechizo gasto muchas de tus energías – el negó enseguida mientras volvía a sentarse tomándose la cabeza con una mano- no es tan malo que la chica sea de Ravenclaw, hubiera preferido Slytherin pero tampoco es para poner esa cara Scop.
- pero es que papa… yo tengo novia – su padre le miro asombrado de tal revelación, Scorpius siempre había sido un chico tranquilo y callado así que saber que había escondido un secreto no debería pillarlo tan de sorpresa- y ella no es de Ravenclaw… mañana cuando mi luz se vaya a otro extremo de la sala estaré marcando mi sentencia de muerte.
- pero si ella no es tu clic entonces su luz también se ira a juntar con la de alguien más supongo que el problema será mutuo ¿no? Además muchos siguen sus relaciones sin importar lo que diga el hechizo, aunque tarde o temprano terminan buscando a la persona que les corresponde.
Al notar la cara triste de su hijo le dio unas palmadas y lo invito a bajar al sentir el olor de las galletas recién horneadas, las pequeñas gemelas corrían de un lado a otro lanzándose harina cuando el entro, así que puso su cara más seria y alzo una ceja, las pequeñas enseguida dejaron de hacerlo y empezaron a flotar por la habitación mientras Draco con su magia las limpiaba, ellas divertidas empezaron a reír y se dejaron llevar a los asientos, la mayor estaba ayudando a Hermione a terminar de poner la mesa, todo lo habían hecho al estilo muggle, la magia cada día se reducía menos en la casa, Hermione quería que los niños aprendieran a ser auto balantes antes de comenzar a abusar de la magia, luego de estar todos sentados y hablar de las novedades escolares Draco miro a su hijo menor esperando que el contara que lo había logrado pero noto que el parecía absorto en sus pensamientos porque no probo ni una sola de las galletas.
- Scop… ¿me puedo comer tus galletas?- él le acerco el plato a Acasia una de las gemelas que según Draco era más fácil de identificar porque era un poco más tranquila que Anais quien solía comenzar los problemas.
- vayan a preparar sus cosas para mañana todos acompañaremos a Scorpius a su ceremonia – el primero en levantarse como si tuviera un resorte en el trasero fue Scop que subió las escaleras de dos en dos y dio un sonoro portazo- ¿Qué le hiciste? Yo aguante de ser mala con él a pesar de que ya no tenía paciencia ¿Qué hiciste para que se pusiera así?
- Hey, yo no le he hecho nada, y recuerda que de los dos quien tiene más paciencia soy yo, el logro hacer el hechizo pero parece que eso no es lo que quería – suspiro mientras levantaba los trastes con magia ante la mirada molesta de Hermione quien lo hacía a mano.
- ¿su hechizo resulto? ¿Y de qué color es? – solo entonces notaron que su hija mayor seguía allí sentada muy interesada en la conversación - ¿no deberías ir a ordenar tus cosas para mañana Scandall
- sí, solo quería saber si mañana su cabeza rodara por el suelo – rio divertida pero su padre la miro severa- su varita no dio el color verde y eso significa que su novia terminara con él, y con lo dramática que es todo el colegio se enterara.
- ¿nuestro Scop tiene novia? ¿Desde hace cuánto? ¿Por qué yo no estaba enterada de esto? – Su enojo estaba acumulándose en Draco- ¿tú lo sabias?
- no, acabo de enterarme y no me mires así, no desquites tu falta de paciencia en mi – se cruzó de brazos y ella tomo aire- su pareja es de Ravenclaw y eso no le gusto para nada creo que Scandall sabe más.
- llevan al menos 2 años – escucho a Hermione gritar y ponerse histérica por no saber- es la chica que quería invitar para navidad pero tu dijiste que la navidad era solo para la familia, creo que estabas enojada porque papa quería traer a uno de sus amigos – alzo los hombros sin darle importancia- a mí no me simpatiza es demasiado eufórica para él.
- ve a tu cuarto a ordenar tus cosas necesito hablar con tu madre y con Scop pero gracias por decirnos tan tarde – ahora el enojo de los dos padres estaba listo para enfocarse en ella así que no tardo en entenderlo y subió a su cuarto- no puedo creer que no me lo dijera antes, o me preguntara como enfrentar a las chicas.
- creo que no necesita tu ayuda si ya lleva dos años con ella, nunca vi ninguna señal porque tiene que ser tan reservado, creo que debemos prepararnos para mañana – suspiro y se acercó para esconder su cara en el pecho del rubio quien la abrazo enseguida.
- tranquila, todo estará bien, no es tu culpa yo tampoco me di cuenta, no empieces con que eres una pésima madre, eres la mejor de todas, mira a nuestros hijos, son maravillosos gracias a ti – beso su frente y le sonrió.
- gracias cariño siempre sabes que decir – se puso en la punta de sus pies ante su sonrisa y lo beso – vamos a dormir el necesita espacio ahora y es lo que le daremos.
Draco asintió y subió hasta su habitación con ella de la mano, era lo mejor que podían hacer estar el día que su hijo más los necesitaría, Draco se tomó su tiempo en calmar a su esposa, aún estaba alterada por la pérdida de paciencia de ese día, y solo el sabia como calmarla.
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Al día siguiente todos estaban levantados muy temprano, tenían algo en común todos eran madrugadores y puntuales, así que el desayuno no fue un problema todas estaban listas para ir al colegio la fiesta era por la noche así que debían asistir a clases como todos los días, Hermione fue a dejar a sus hijos a la chimenea para que llegaran a Hogwarts para los preparativos los miro marchar con sus uniformes de Slytherin el mayor y de Gryffindor Scandall, los miro con orgullo antes de escuchar el revuelo que tenían las gemelas peleando por un lápiz rosa mientras Draco las separaba con dificultad.
- ¡es mío! ¡Tú tiraste el tuyo en la cabeza de Mariel! – la pequeña Acasia estaba a punto de llorar mientras su hermana le jalaba el cabello.
- ¡basta las dos! – Hermione las dejo paralizada con su voz, Draco solo las alejaba con ternura pero ella las manipulaba sin dificultad- sepárense, tenemos que ir a la escuela o llegaran tarde
- quiero ese lápiz – se cruzó de brazos soltando el cabello de su hermana mientras alzaba una ceja, solo en esos arranques de personalidad Hermione reconocía a Anais fácilmente.
- yo lo soluciono cariño – Draco duplico el lápiz y se lo paso a Anais quien lo abrazo sonriendo y se alejó para meterlo a su mochila- no me mires así, sé que hago todo lo que ella quiere pero estamos atrasados y sabes que en las escuelas muggle no aceptaran ninguna excusa.
- solo vamos, pero debes dejar de hacerlo, realmente no está bien que ella siempre tenga todo lo que quiere – le puso las mochilas a las gemelas y subió al auto mirando a Draco en el conductor- sabes, te ves tan sexy manejando un auto.
- no empieces cosas que no puedes terminar cariño – se acercó para besarla mientras se ponía en marcha para ir a dejar a las niñas- chicas tendrán que quedarse con la abuela la ceremonia es para mayores y no podemos estar detrás de ustedes evitando los líos que arman.
- esa es Anais, yo quiero ir – hizo un notorio puchero, mirando con odio a su gemela malvada.
- lo siento Acasia ya entraras a Hogwarts y posiblemente queden en casa diferentes – Hermione le sonrió y la ayudo a abajar cuando llegaron a la escuela las beso y abrazo con cariño- nada de usar magia y nada de lanzar cosas Anais
Las vieron entrar juntas a pesar de haber discutido siempre entraban de la mano, eran muy unidas y la pareja lo agradecía porque si fueran otras terminarían siempre enojadas y distantes, Hermione volvió a coquetearle cuando subieron al automóvil y aprovecharon el tiempo antes de la hora de almuerzo para tener tiempo de calidad como pareja, en ocasiones entre toda la vida agitada de los niños olvidaban que ellos también requerían atención.
Draco estaba vistiéndose luego de la ducha reponedora y ella aún estaba en la cama jugueteando con las sabanas cuando se acercó a besarla ella volvió a empujarlo a la cama.
- no puedo amor, ya pedí llegar más tarde al trabajo no puedo abusar de mis privilegios – sonrió al sentir como ella le mordía el cuello- odio que seas tan persuasiva pero de verdad no puedo quedarme, ve a comprar ropa para la fiesta, un vestido para ti y uno para Scandall, y recuerda comprar algo lindo para la noche, de seguro solo estaré esperando a la hora de quitarte el vestido – sonrió coqueto y se terminó de vestir antes de dejarla sola, ella se tomó un tiempo de descanso y luego corrió a hacer las compras porque sus hijas saldrían del colegio en unas horas.
El tiempo paso volando en el colegio, todos estaban demasiado ocupados corriendo de un lado a otro, muchos ya sabían quién era su pareja porque habían ensayado en el colegio y eso había dado como resultado enterarse antes, lo que formo un ambiente muy romántico al haber tantas parejas. Scorpius había estado evitando a Rósale pero no podía seguir haciéndolo siempre comían juntos y si no lo hacía sería demasiado extraño, al verla en la mesa toda emocionada suspiro, ¿Cómo podría decirle algo así sin herir sus sentimientos?
- que emocionada estoy - lo acerco por la camisa y lo beso suave- te compre una corbata que hace juego con mi corbata, sé que tienes que ir con esa fea pero luego de hacer la entrada podemos buscarnos y estar juntos, después de todo es obvio que nuestras varitas se conectaran en cuanto hagamos el hechizo.
- si sobre eso, quería que habláramos antes de la fiesta – tomo aire con fuerza intentando mostrarse calmado pero ella enseguida predijo que algo no iba bien- mi luz es de color azul, quería decírtelo antes de que lo vieras esta noche y fuera un golpe duro para ti.
- azul… - miro enseguida a esa mesa del gran comedor con odio- yo…. Ambos sabíamos que esto podía pasar ¿no? – Ella parecía más tranquila de lo que había sido jamás en toda la relación- ¿quieres que terminemos entonces?
- ¿Qué? … digo… papa dijo que no era necesario que nuestra relación se terminara ahora, yo estoy enamorado de ti – su novia estaba guardando la corbata que había llevado para él.
- y qué sentido tiene Scop… yo también estoy enamorada de ti pero qué sentido tendría seguir juntos si sabemos que no somos compatibles amorosamente – ella le miro triste y acaricio su mejilla suavemente- será mejor que terminemos… y que lo hagamos de forma tranquila
Scorpius no se lo podía creer ella no había hecho nada por luchar, por estar juntos, solo se había rendido sin importar los dos años que llevaban juntos, no había gritado no lo había insultado solo se había levantado y se había alejado de él, terminando con su relación sin darle tiempo ni siquiera a asimilarlo. Y la verdad no lo había logrado ni siquiera aquella noche cuando ya estaban todos listos para el baile, él se miraba al espejo decaído y triste, porque no quería imaginar su vida sin ella.
- estúpido hechizo- miro su varita con odio queriendo romperla solo para no tener que hacer el hechizo
Bajo de los últimos, vio a su madre en un hermoso vestido color burdeo junto a su hermana que miraba a todos de mala gana, a pesar de estar solo un año bajo de él, solía odiar a todos sus compañeros decía que eran demasiado inmaduros, vio a su padre sonriéndole y entro en el gran comedor con Sofía de la mano, era una chica tímida de Huffelpuff castaña, baja y algo menuda, solo agradeció que ni siquiera le hablara porque no tenía ganas de hacerlo.
La ceremonia comenzó por la casa de Gryffindor ese colegio tenía un favoritismo excesivo por esa casa, Scorpius tuvo su mirada fija en el plato en todo momento, sabía que ninguna de esas luces llegaría a él, pero quedó paralizado al sentir hacia donde iba una luz de uno de esos chicos porque fue directo hacia Rósale quien intento mantel su varita dentro de su bolsillo con ímpetu pero de su varita salió la luz roja y jugo en una danza con la de su compañero, Scop jamás podría explicar el dolor que sintió al ver eso, hubiera salido corriendo de la habitación si no fuera porque sabía que todos lo estaban mirando incluyendo a su madre quien había sido advertida de que esa era la novia de su hijo por Scandall.
-no… no… - vio al chico de cabello negro y largo atado en una cola se acercaba a su chica y apretó el tenedor con fuerza logrando que este se torciera, la miro levantarse apenada y seguirlo a la pista de baile conteniendo las ganas de llorar.
El tiempo se detuvo para él, solo podía pensar en los recuerdos que tenía con ella y en lo mucho que su pecho le dolía, cuando le toco levantarse lo hizo inestablemente y saco su varita hizo el hechizo sin ganas y no salió nada de su varita así que la profesora le sonrió y lo animo a volver a intentarlo, entonces lo hizo y la luz azul voló por sobre las cabezas de todos los de ultimo año pasando por las mesas de cursos inferiores una a una descendiendo año por año, algunas de quinto levantaron sus varitas esperando ser las afortunadas pero la luz seguía alejándose llegando al final del gran comedor, donde una tímida chica de cabello negro y largo con unos enormes lentes miro como su varita se volvía loca y sacaba una luz verde para danzar con esa, el silencio inundo el lugar jamás había pasado que un clic fuera entre dos alumnos con tantos años de diferencia.
- ¿yo? Tiene que haber un error – ella ni siquiera llevaba vestido tenía su uniforme y se levantó porque sus compañeras la empujaron camino tímidamente entre toda la gente apretando las manos en su chaleco al llegar levanto la mirada a él pero Scorpius solo podía mirar a Rósale que no dejaba de mirarlo a el- su…supongo que tenemos que bailar.
- si… así es – le tomo la mano y se acercó a la pista de baile mientras el resto de los alumnos terminaban con la ceremonia, todos bailaban muy alegres y Scorpius no era capaz de mirar a la chica mucho más baja que él, plana como una tabla, con esos enormes anteojos y la mirada tímida, como una chica como ella estaba destinada para él, miro a Rósale a lo lejos, tenía una hermosa figura era alta casi tanto como el, con hermosos cabellos rubios, todos habían dicho siempre que eran una pareja perfecta pero allí estaba con un resultado inesperado y con el corazón roto
- lamento ser yo y no ella – susurro notando la mirada del fijo en la chica y lo soltó suavemente- pero es solo un hechizo… no puede decidir tu vida, no eres un débil, puedo notarlo, no dejes que los demás decidan por ti
Scorpius se sorprendió de sentirse completamente conectado a la chica ella había sabido enseguida que era lo que le pasaba y que tenía que hacer, lo había empujado a hacer lo que él quería hacer pero a lo que no se atrevía le susurro un gracias luego de abrazarla notando la cara celosa de Rósale, pero luego se alejó de ella cruzo el salón y le tendió la mano a su chica.
- no me interesa lo que diga el hechizo, yo te amo a ti – muchos dejaron de bailar para ver lo que estaba pasando era algo insólito, Hermione se cubrió la boca con las manos mientras tomaba la mano de su esposo- te amo a ti sin importa lo que diga la magia, nunca creí en adivinación.
- pero Scop…. – lo miro y soltó la mano de su acompañante quien intento no soltarla pero ella lo empujo de un manotazo- yo también te amo – se lanzó a sus brazos y lo beso allí frente a todos algo que Scorpius jamás había puesto que era muy reservado pero no le importaba no en ese momento no entre esos labios, nada le importaba más que mantenerla a su lado por el resto de los días.
- lo irracional lo saco de ti, tú fuiste el que salió corriendo tras de mi – sonrió Hermione mirando a Draco- no importa lo que él decida mientras sea lo que siente su corazón.
- yo estoy orgulloso de él, debió ser un Gryffindor para mostrar tanto coraje
Ambos sonrieron orgullosos mientras Scandall rodaba los ojos ante tanto amor en la atmosfera.
- porque no me dejaron con mi abuela a mí también
