Pues aquí traigo una adaptación modera de uno de mis libros favoritos. La historia pertenece a Meg Cabot y los personajes a Stephanie Meyer. Espero les agrade y cualquier comentario es bienvenido.

Capítulo 2: Visita desagradable

... y los Newton han sido de lo más atentos conmigo, en serio, se ocupan de todo y me llenan de lujos. Creo que me consideran como una hija más...

Bella no estaba tan segura de esa última línea en la carta que le escribía a su abuela. Cuando los padres de Bella murieron, su abuela intentó hacerse cargo de ella, pero no le concedieron la custodia. Aún así, había intentado estar cerca de su nieta, y ahora que Bella terminaba el internado, le hizo prometer que le escribiría.

Había pasado ya casi un mes desde que Bella se había ido a vivir con los Newton, y había sido más agradable. Los señores Newton sólo habían podido tener a Mike, y años después adoptaron a la pequeña Ángela Webber, y Bella estaba segura de que ella también era considerada como parte de la familia.

Durante el pasado mes Bella había recibido innumerables cosas que ella nunca creería necesarias; salía casi todos los días con Alice o con Ángela de compras y regresaba con bolsas y bolsas de ropa y accesorios. Incluso había recibido un carro que los Newton creían conveniente para el traslado de Bella. Ella había estado acostumbrara a hacer su propia ropa, o enmendar la que ya tenía; no acostumbraba usar accesorios puesto que no consideraba que fuera de vida o muerte utilizarlos, ¡y ahora tenía por montones! Emmett tenía razón, los Newton eran de lo más adinerados, y estaban dispuestos a compartir una pequeña parte de su fortuna con ella.

Y no sólo eso, Bella creía estar más cerca de Mike. Había estado de lo más atento con ella; si necesitaba algo, era comprado inmediatamente; siempre que podía las acompañaba de compras para cargar con todo; incluso en las fiestas estaba atento de asustar a cualquiera que se le quisiera acercar a Bella y bailaba con ella toda la noche. Estaba seguro que tenían un futuro juntos.

Desde que había salido del internado, tanto Alice como Ángela eran invitadas a numerosas fiestas, tanto casuales como de alta sociedad, y como era de esperar, llevaban a Bella a cada una de ellas.

Bella se debatía entre poner esto en la carta o no. Seguramente se escandalizaría diciendo que no era correcto tal clase de libertinaje, por lo que Bella optó por decir que Alice la "había arrastrado" a un par de eventos de beneficencia, cosa que no era mentira, sí habían ido a un par. En ese Bella recordó cuando habían asistido a una en causa de los niños del tercer mundo que no tenían qué comer, y Edward de le acercó diciendo que si ella era una muestra para los ricachones soltaran el dinero. Se había sentido de lo más ofendida pero no hizo ningún comentario. En cambio Edward se ganó una buena reprimenda por parte de su madre.

Bella deshizo cualquier pensamiento que tuviera que ver con el desagradable de Edward Cullen. Volvió su mente nuevamente a Mike y lo atento que había sido y empezó a imaginar un futuro juntos.

En ese momento alguien irrumpió en la habitación, y la sorpresa de Bella fue grande al ver que se trataba precisamente del dios en persona.

-¡Oh Bella! No sabía que estarías tan temprano en la biblioteca. Creí que estarías con mi hermana hojeando un par de revistas.- dijo con una de sus encantadoras sonrisas.

-Estoy escribiendo un par de cartas.- respondió tímidamente Bella. A pesar de l mes que habían pasado juntos aún no se acostumbraba a su presencia y el corazón le martilleaba cada que lo veía mientras se ruborizaba cada vez que le hacía un cumplido.

-¿Algo interesante qué hacer hoy?- preguntó como si la respuesta fuero de lo más vital.

-Pues Alice y Ángela dijeron que había esta fiesta donde los Stanley...- respondió no muy segura, pues cada que Alice empezaba a balbucear acerca de un nuevo evento la mente de Bella empezaba a volar dejando que ella se encargara de todo detalle.

-¡Ah los Stanley! Gente de lo más desagradable. Alardean lo que carecen. ¿Y no hay manera de que nos saltemos este evento?- Bella conocía a Jessica desde el instituto y no le parecía que fuera muy ostentosa. Un poco pesada tal vez. A lo mejor el trato que tenía Mike con el hermano mayor de Jess fuera diferente.

-Estoy segura que Ángel no querría perderse este en particular.-

-Pues no hay nada que podamos hacer entonces. El único pensamiento que me hará sobrevivir la noche es el saber que bailaré contigo.- ¿No era el hombre más cautivador, agradable y cordial que existe en el mundo? Bella estaba a punto de desmayar por tal comentario. Lo único que la salvó fue el sonido de su teléfono celular. Mataría a cualquier persona que se atrevió a interrumpir tan glorioso momento.

-¿Bueno?- contestó Bella sin quitar la mirada del dios que se marchaba.

-¿Bella? ¿Ya tienes todo listo? ¡Prometiste estar en mi casa a las 5! Si no llegas pronto...- Alice estaba de lo más desesperada mientras Bella no dejaba de ver donde había estado Mike. -¿Me estás escuchando? ¡Bella!-

-Sí, sí, las 5. Ahí estaré.- Y colgó. Sabía que Alice luego le daría un sermón acerca de lo desconsiderada que era por no tomar en cuenta sus sentimientos y bla bla bla. En lo único que Bella podía pensar era en su dios.

Bella estaba apunto de dirigirse a la mansión Cullen cuando uno de los empleados de los Newton le avisó que tenía visitas. Bella trataría de hacerlo lo más rápido posible, pero cuando entró a la sala de estar se dio cuenta de que no sería posible. Ahí plantado estaba Billy Black junto con su hijo Jacob.

Los Black eran una familia amiga de los Swan que no vivían muy lejos de donde ellos solían hacerlo, así que cuando los padres de Bella murieron, Billy se hizo cargo de ella. "Se hizo cargo de ella", puesto que su comunicación se limitaba a un cheque mensual y esporádicas visitas en días festivos. Jacob era otra historia. Era dos años más chico que ella y fue su único amigo una buena temporada de su infancia, hasta que conoció a los Cullen, después de eso se dejaron de ver. Aún así, Bella guardaba buenos recuerdos con Jake.

Billy se veía más enfermo que nunca, con su silla de ruedas y su cara demacrada. Jake al contrario no podía verse mejor.

-¡Bells! ¡Cuánto tiempo sin verte! Has cambiado mucho.- Seguramente Jake se refería a la nueva ropa de marca que estaba utilizando. Los Black no tenían mucho dinero, aún así, Billy se las había arreglado para mantener a sus tres hijos y a Bella; claro que con lo estrictamente necesario y ningún tipo de lujo. Debido a esto Jake había trabajado en un taller desde chico, ahora era dueño de uno y le iba bastante bien, aunque nunca había querido presumir de nada. Todo lo contrario a Edward, pensó Bella.

Bella soló le dedicó una sonrisa a Jake y se volvió al que había sido su tutor los últimos años.

-Tengo un poco de prisa, así que hagamos esto breve. Cómo ya le había informado, no es necesario que me siga mandando el cheque, le aseguro que los Newton...-

-No es por eso que estoy aquí.- Interrumpió abruptamente Billy. A continuación hizo una mueca que intentaba parecer una sonrisa. En todos los años que lo había conocido, Bella nunca lo había visto sonreír, lo que hacía que en vez de parecer agradable, Billy se veía tétrico.

-¿Ah no?- Bella parecía de lo más sorprendida. No podía dejar de mirar el rostro demacrado de Billy mientras intentaba imaginarse qué clase de suceso haría que Billy Black se esforzara por hacer una sonrisa.

-Sé que tienes mucho que hacer, así que diré esto rápido. He recibido una oferta muy generosa por la casa de tus padres.-

Bella intentó procesar lo que acabada de escuchar. La casa de sus padres era el único recuerdo que tenía de ellos, y Billy quería arrebatárselo.