Autor: Srita. An

Advertencias: Ooc,

Disclaimer: Todo es de Kishimoto

Nadie me dijo…


2. Nadie me dijo lo mucho que yo disfrutaría de sus juegos.

Los martes eran por declaración de la misma Himawari "Día de papi e hijita". Hinata y Bolt estaban oficialmente vetados del curto de su hija todo ese día; Naruto agradecía aquello, no quería que nadie lo viera en su vergonzosa fase de manicuras, fiestas de Té, expediciones al guardarropa, bailes improvisados, cajas de crayolas, y muñecas.

A Himawari no le costaba absolutamente nada que su padre cediera ante sus peticiones, y para él era una maravilla ver el rostro iluminado de su hija, rebosante de la emoción, cada martes en la mañana.

Ese día era solamente de ellos.

Pero, entonces ¿qué hacia Sasuke teme y su pequeña replica femenina en su sala, un martes al medio día?

Naruto volteo el rostro en busca de la fecha en el almanaque de la cocina, sip era martes.

Hinata al ver la confusión en el rostro de su esposo, se inclino para susurrarle:

—Himawari-chan invito a Sarada-chan a jugar. —Naruto se sintió traicionado por su hija.

—Y el Teme ¿Por qué sigue aquí? —Le susurro a su esposa aun nivel de voz que Sasuke fue capaz de escuchar. Hinata embozo una sutil sonrisa.

—Él también vino a jugar. —La traición de Himawari se incremento diez veces.

—Teme.

—Usuratonkachi

Y antes de que se dieran cuenta ambos estaban sentados en diminutas sillas, rodeando una pequeña mesa de Té rebosante de platitos y tazas. Ambos se fulminaban con la mirada.

—Te ves ridículo—Sasuke agresivo como siempre, fue el primero en atacar. Naruto sorbió su té imaginario y luego respondió:

—Tu pareces un marica, es más no pareces, eres uno. —Escupió. Sasuke se acomodo la corona de su cabeza y luego contraataco en donde más le dolía a Naruto.

—Claro, por eso tu hija me escogió como el rey apuesto de la fiesta. — Dijo y luego fingió morder la galleta de plástico que Sarada le ofrecía y embozo una sonrisa llena de mofa.

Naruto se llevo la mano al pecho intentando controlar un ataque al corazón.

—Ojii-san —Sarada quien se había mantenido la nariz sumergida en un libro, hablo, interrumpiendo las blasfemias que Naruto estaba a punto de soltar. — ¿Usted es un plíncipe?

— ¿Ah?

—Es que es como en el liblo. Tiene el mismo cabello y los ojos. —Naruto sonrió, sonrojado. Vaya niña más agradable, dudaba que fuera hija del Teme.

—Sí, si lo soy 'dattebayo.

—No le creas al idiota, Sarada. —Advirtió Sasuke, pero ya era demasiado tarde; los ojos de la niña brillaban de la emoción.

— ¡Yo quiero ser una princesa! Oji-san… —Ambos la vieron sin comprender, seria acaso que Sarada planeaba decirle a Naruto que fuera su padre. Sarada apretó los puños, contuvo el aire hasta que se puso roja y luego grito— ¡Pol favol sea mi esposo!

Sasuke y Naruto quedaron en completo mutismo.

— ¡¿QUEEE?! —Himawari, quien entraba por el marco de la puerta, rompió el estado de Shock de ambos hombres con un grito agudo y dejo caer la bandeja de juguete al suelo regando los pastelillos que contenía. — ¡No quelo sher tu hija! —

— ¡POL FAVOL!

— ¡USURATONKACHI!

— ¡NO, NO, NO QUELO PAPI!

Luego estallo la quinta guerra ninja.

Cuando el asunto al fin fue calmado, los cuatro prosiguieron con un forzado juego de muñecas.

La tensión se sentía en el aire.

Sasuke movía su muñeca sin gracia alguna, mientras Naruto se desvivía con los movimientos atrayendo la completa atención de las niñas.

El Uchiha frunció el ceño, celoso, y con unos cuantos trucos logro que la muñeca diera una increíble voltereta en el aire, ambas niñas gritaron de la emoción. Naruto entrecerró los ojos e hizo lo que todo ninja haría; le arrojo la muñeca a Sasuke, de tal manera que golpeo su mandíbula con una perfecta patada.

Naruto se carcajeo y Sasuke le lanzo la Barbie princesa de ensueño, como si de un Bumerán se tratara, pegándole directamente en la nariz.

Y una monumental batalla de miradas se desato, y las muñecas empezaron a dar golpes mortales y a lanzar shurikens con la habilidad propia de un Sennin a sus enemigos.

Himawari y Sarada observaban todo desde la comodidad y sobre todo seguridad del armario.

Cuando la hora de juegos al fin termino, Hinata y Sakura que regresaban de sus mandados, esperaban ver a unos muy fastidiados hombres apunto de suicidarse por el aburrimiento; grande fue su sorpresa al encontrar a Himawari completamente dormida y a Sarada cabeceando.

Naruto y Sasuke estaban demasiado entretenidos en una pelea mortal de Barbies ninja.


A favor de la Campaña "Con voz y voto", porque agregar a favoritos y no dejar un comentario es, como han dicho otras autoras:"como manosearme una teta y salir corriendo."

19/01/2015 lunes.