Disclaimer: Creo que es obvio que no soy Naoko, por lo tanto, ya saben que Sailor Moon y sus personajes no me pertenece. Todo esto es sin fines de lucro solo de entretenimiento
Notas: Muy bien esta fue por petición, espero que les guste, yo me divertí mucho escribiéndola. Si alguien leyó viñetas es posible que el escenario les parezca algo familiar, eso si la versión es muy diferente.
Advertencias: Hay sexo grafico, y aun cuando intente adornarlo lo mas posible no quiero herir sensibilidades, puede que un poco de lenguaje fuerte aun que ese no es mi especialidad, así que si luego de leer las advertencias aun quieres leerlo, es bajo tu responsabilidad, no quiero después comentarios del tipo "¿Cómo puedes escribir algo así?" o "¿Estas enferma?", sobre advertencia.
Pareja: Taiki/Serena
Resumen: El alcohol es uno de los peores consejeros, hace que te olvides de las consecuencias y que te sientas intrépido. Te hace hacer y decir cosas que no dirías ni harías en circunstancias normales. Serena estaba necesitada de consuelo y Taiki estaba mas que dispuesto a otorgárselo.
Palabras: 5,868
Pay de Limón
II.- Llegar en el momento correcto.
Serena se encontraba en la habitación, con la mirada fija en el piso y el teléfono en su mano derecha. Intentaba por todos los medios no pensar, abstraerse de sí misma y dejar su mente en blanco; pero aun que era muy buena para dejar de escuchar de pasar lo que sucedía a su alrededor no lo era tanto para callar su propia voz interior. Esa que siempre le susurraba cosas al oído y que en mas de una ocasión la había sacado de apuros y también la había metido en líos.
Sabía que estaba exagerando, ¡Pero no podía evitarlo! Había pensando en pasar una velada romántica con Darien y este acababa de cancelarla por teléfono, sabia que luego de lo de galaxia algo en ella estaba mal, se angustiaba horrores por su novio y necesitaba saber donde se encontraba de una manera que rayaba en la obsesión.
Pero no podían culparla, solo habían pasado unos meses desde la pelea y ella aun tenia pesadillas; La simple idea de perder a Darien y todo lo que este significaba para ella la aterraba, la aterraba aun más el no haber caído en cuenta de que la falta de noticias era sinónimo de tragedia. Sentía angustia casi todo el día y lo único que deseaba con todas sus fuerzas era estar en los brazos de Darien, sentir su corazón latir contra su oído, su respiración en su cuello.
Sabía que Darien la amaba, pero necesitaba un poco más que solo llamadas y salidas que comenzaban a ser algo rutinario, él estaba ocupado alcanzando su sueño y ella estaba intentando huir de sus pesadillas. Pero era difícil huir de ti misma, mucho mas cuando la ultima pesadilla se repetía tras sus párpados cada vez que cerraba los ojos. No les había dicho nada a sus amigas. No quería preocuparlas; ellas también lo habían pasado mal los pasados meses. Ya no quería ser una carga para ellas.
Ese día sus padres no estarían, visitarían a su hermano y ella había preparado todo para pasar una velada con Darien, sentía que le necesitaba más que nunca, se sonrojo ampliamente al notar la manera en que estaba vestida. Un negligé de seda roja, con encajes negros con lazos rojos que contrastaba con su piel, el cabello suelto sobre su espalda, donde formaba pequeños bucles casi en las puntas, las zapatillas rojas de tacón de aguja, zapatillas que por cierto debido a la altura deberían de venir con paracaídas, por que solo de estar en ellas ella ya sentía vértigo. Vestida con aquel atuendo tan revelador y ajustado se veía como si se tratara de otra mujer. Se sentía casi como una Femme Fatale de esas películas americanas que tanto gustaban en el mundo.
Observo también su habitación, había puesto velas alrededor de su cama, todas aromáticas, había adornado el lecho con pétalos de rosas, pétalos rojos no solo por lo que significaban por sí solos. Si no por el significado que tenían para ella y para Darien. Había salsa de chocolate, frutas, una botella de vino que descansaba rodeada de hielo. Lista para ser descorchada en cuanto su novio llegara.
Todo lo había preparado con ayuda de Mina, desde el atuendo adquirido en una sex shop online, hasta las frutas y la botella de vino que había sido una recomendación de Andrew. Sintió que los ojos se le llenaban de lágrimas al observarlo todo. ¡Tanto trabajo para nada!
Se mordió el labio inferior con fuerza, en un intento de calmarse a sí misma, pero fue imposible, se encontró de pronto llorando amargamente sobre su cama, en el extraño estado anímico en el que se encontraba el que su novio no estuviera ahí con ella, no era mas que una de las tantas señales que últimamente estaba viendo por todas partes. Señales que le recordaban con dolorosa claridad que ella no merecía a Darién. Y que este no tardaría en darse cuenta, dar media vuelta y salir de su vida sin despedirse si quiera.
¿Quién necesitaba a una niña que se asustaba con las pesadillas y además estaba obsesionada con lo que hacia su novio, minuto a minuto?
Amy se estaba preparando a conciencia para el seminario pre-universitario, por lo mismo todas las chicas la tenían un poco abandonada, Amy podía ser realmente amenazadora cuando se le interrumpía así que ella era ajena al plan que tenia Serena para esa noche, plan que las otras tres muchachas si conocían. Y por supuesto aprobaban, no estaban muy seguras de lo que Amy podría decir si se enteraba y como estaba ocupada con el seminario, ninguna quiso comprobar lo que la peliazul podía decir. Sobre todo por que era capaz de presentarse en la residencia Tsukino, sentarse entre Serena y Darien y no irse hasta que Darien se despidiera. Las chicas no podían creer que Amy, olvidara lo mucho que Serena y Darien se querían, mucho menos que obviara la necesidad física que Serena tenia.
Y como Amy estaba tan ocupada había pedido como favor especial a Taiki que fuera a casa de la rubia, Taiki quien había regresado solo, tres días antes y que lo primero que había hecho, había sido ir a buscar a Amy Mizuno como si su vida dependiera de eso. ¿Por qué? Era algo que no lo tenía del todo claro, pero había pedido el permiso de su princesa, a pesar de la cantidad de trabajo que se necesitaba para reconstruir su planeta. Y estaba ahí en a la puerta de la residencia Tsukino, con la mano derecha en alto y hecha un puño para tocar. Por supuesto no sabia por que quería utilizar su puño cuando ahí a unos centímetros estaba el timbre blanco listo para hacerse escuchar.
Suponía que se debía a que no estaba listo para ver a la rubia y mucho menos se sentía capaz de poder contestar las preguntas curiosas que seguramente la rubia le haría o simplemente que prefería estar con Amy que ahí en casa de Serena Tsukino. Pero un favor era un favor, y él pensaba cumplir con el pedido de Amy.
Serena estaba tirada sobre la cama, su maquillaje hecho un verdadero desastre debido a las lagrimas y bebiendo directamente de la botella sin detenerse a pensar en nada mas, por que si lo hacia, estaba segura de que entonces necesitaría mas de una botella de ese vino especialmente caro. Tardo un momento en escuchar el sonido del timbre, pero para cuando lo hizo se levanto de un salto de la cama, apenas tomando su bata rosada y corriendo escaleras abajo, volcando en el proceso sobre la alfombra de su habitación la botella de vino.
No se detuvo ni siquiera a considerar la posibilidad de que no fuera Darien, o para intentar mostrar un rostro donde no hubiera rastros del llanto, o para abotonar la bata y no dejar que su cuerpo semidesnudo quedara al descubierto para quien tocara, abrió la puerta de un solo jalón con la sonrisa pintada en el rostro.
Completamente segura de que tras aquella puerta estaban las pupilas medianoche de su novio
-Pensé que... –
Las palabras murieron en su garganta en cuanto sus ojos registraron la figura de la persona que estaba fuera de su casa, la euforia por ver de nuevo a aquel amigo, quedo reducida y enterrada bajo la decepción, de que no se tratara de su novio. Y las lágrimas se hicieron presentes entonces, ganándole la batalla nuevamente en lo que iba de la noche. ¿Por qué Darien no entendía lo mal que la estaba pasando? ¿Realmente no se daba cuenta que lo necesitaba? ¿Qué no eran tan fuerte como todos querían hacerle creer? ¿Es que no se daba cuenta que estaba aterrada?
Taiki tenia serios problemas para acertar en lo que tenia que hacer, en cuanto sus pupilas habían registrado la visión de la rubia, había sentido una corriente dispararse en todo su cuerpo, y detenerse dolorosamente en su entrepierna, se sorprendió por la súbita reacción física, acostumbrado a ser una guerrera y no ha sentir como si se tratara de una humano mas, un humano adolescente mas. Por otro lado no podía quedarse ahí, siendo indiferente a las lágrimas de la rubia, aun que siendo completamente honesto las lágrimas le importaban poco, lo que deseaba realmente era seguir contemplando la piel blanca de las piernas, de los hombros, los pechos. La piel cubierta a medias por la tela trasparente haciéndolo plenamente consiente de la sensualidad natural de la rubia.
Con más fuerza de voluntad de la que hubiera imaginado, despegó la vista del cuerpo de la rubia, para obligarse a dar un paso hacia ella y ofrecerle un poco de consuelo, algo realmente difícil teniendo en cuenta la erección en su pantalón. Y todas esas emociones que estaban haciendo mella en él y a las que no estaba acostumbrado en lo mas mínimo, era una pelea mente vs. Cuerpo y Taiki no estaba muy seguro de quien seria el vencedor.
-Serena- dijo Taiki con la voz grave, cargada con el deseo que se había despertado en su cuerpo al ver a la rubia así vestida y al alcance de su mano
Tuvo que apretar los puños en su costado para no dejarlas caer sobre sus hombros enfundados en la ligera tela de su bata y se limito simplemente a acercarse a ella, sin saber que decir. Temblando cuando las pupilas azules se clavaron en sus ojos.
Serena, escucho las palabras de Taiki y no pudo evitar refugiarse en el pecho de su amigo, llorando de nuevo desconsoladamente sin ser consiente de los centímetros de piel que dejaba al descubierto, ni de las reacciones físicas de Taiki, simplemente siendo consiente de que Darién no estaba ahí con ella, que la había dejado plantada.
Taiki lucho contra sus emociones, la racionalidad de su cerebro imponiéndose a los impulsos adolecentes, perdiendo la batalla miserablemente cuando en un intento de reconfortar a la rubia, la atrajo a un mas hacia él siendo plenamente consiente del calor de la rubia, del cuerpo que apenas y estaba cubierto por la tela rosa. Se sintió un completo miserable por estar teniendo pensamientos impuros en esos momentos cuando la rubia parecía necesitarlo tanto. Por que en esos momentos se preguntaba ¿A qué sabría la rubia?
Cerro la puerta antes de conducir a la rubia a la sala y sentarla, no sin esfuerzo, por que realmente no quería separarse de ella y de un momento a otro tenía ganas de frotarse contra ella y aliviar la excitación que no se iba. Besarla una y otra vez hasta perder el aliento, completamente confundido sin entender de donde venían esos pensamientos, pero sin poder hacer nada para evitarlos
Serena hipo una vez más y sorbió por la nariz en un intento de calmarse, sin lograrlo. Se veía tan desprotegida que algo en el pecho de Taiki se agito, al tiempo que el depredador que el chico llevaba dentro sonreía contento
-Darién no me ama- declaro con una voz tan lastimera que Taiki no pudo evitar mirarla con pena y sentirse aun más miserable por pensar en recorrer sus piernas con lentitud
-¿Cómo puedes decir eso?- pregunto sentándose junto a ella – Por favor Serena ¿Cómo podría alguien no amarte?- pregunto, si él fuera Darien Chiba no tendría reparo alguno en amar a la rubia, una y otra vez hasta el fin de los días
Serena miro a Taiki con las pupilas brillantes por sus palabras y por el llanto, lo observo largamente, antes de que una idea pasara por su mente ligeramente atrofiada debido a la decepción y el vino que tomara momentos antes. Confundida sacudió la cabeza y se mordió el labio inferior, pensando en Darien.
-Pues Darién no me ama, estoy segura de eso, ya no me soporta y solo él podría contestarte esa pregunta- dijo dejando que las lagrimas volvieran de nuevo a humedecer sus mejillas, que la desesperación se apoderara de su cuerpo y de sus pensamientos
-Serena escúchame- pidió Taiki tomando sus manos, un terrible error por que al roce con la suave y delicada piel sintió un escalofrió que lo dejo mirando estrellas técnicamente y con las ideas revueltas mientras Serena clavaba en él los ojos enrojecidos por el llanto – eres una mujer hermosa- logro decir con la voz temblorosa debido a sus emociones – y estoy seguro que Darién esta completamente enamorado de ti-
Serena se mordió el labio inferior sin fuerza, controlando el llanto sin poder hacer mucho por los sollozos, notando la manera en que los ojos de Taiki parecían brillar y la manera en que la veía, solo en ese momento fue consiente de que estaba mostrándole cosas que solo Darién podía ver. Se removió incomoda en su lugar, pero extrañamente halagada por la manera en que Taiki la miraba y por sus palabras
La idea que había tenido hacia algunos minutos volvió a ella golpeándola con fuerza haciéndola embozar una sonrisa nerviosa, definitivamente estaba algo borracha, se paso las manos por el cabello con nerviosismos al tiempo que cerraba con disimulo su bata, sin entender del todo por que su mente le jugaba malas pasadas.
-Taiki- llamo aun que no era necesario por que el chico no había despegado las pupilas de su figura -¿Tu crees que soy atractiva?- pregunto, necesitaba saber si otros hombres la encontraban atractiva, necesitaba creer en las palabras que Taiki le había dicho antes
Taiki trago saliva ruidosamente ante la pregunta de Serena ¿Es que no se daba cuenta la rubia el estado en el que se encontraba? Por todos los dioses estaba completamente duro en sus pantalones y ella le preguntaba si la consideraba atractiva. La encontraba aun más que atractiva, por supuesto no le pareció que seria de caballeros decirle lo que estaba pasando por su mente por lo que se limito a responder
-Por supuesto, eres una mujer muy bonita- había intentando parecer indiferente pero su voz lo había traicionado
Serena embozo una sonrisa, una pequeña sonrisa que no llego hasta sus ojos y no pudo evitar preguntar
-No te pregunte si me considerabas bonita, te pregunte si me considerabas atractiva- después de todo si había diferencia y si Taiki no la consideraba atractiva ¿Era posible que Darién tampoco lo hiciera?
Taiki sabia que se arrepentiría de lo que pensaba hacer, pero sabía que su voz le traicionaría y que posiblemente ella no le creería si no le mostraba cuan atractiva la consideraba, se puso en pie, agradecido por que sus pantalones disimularan su excitación y la tomo a ella de la mano para ponerla en pie.
Serena lo obedeció mirándolo interrogante, no entendía la razón por la que la ponía en pie, y lanzo un liguero suspiro de decepción, era tal y como pensaba Taiki no la consideraba atractiva, se sorprendió cuando el chico paso sus manos por su cintura y se pego a ella, haciéndola a ella por primera vez en la noche consiente de su presencia, del calor que desprendía el cuerpo masculino y del aroma que lo rodeaba, definitivamente masculino.
-Mucho- le susurro al oído
Serena abrió al máximo los ojos cuando fue consiente de la dureza de Taiki, mucho más cuando este completamente osado, desato su bata y la libro de ella, depositando un beso en su hombro izquierdo
Serena abrió la boca para decir algo, pero la volvió a cerrar al darse cuenta que estaba completamente paralizada y que no era capaz de articular palabra, mientras Taiki recorría con sus manos su cuello y sus hombros, sabia que tenia que sentirse furiosa, que tenia que correrlo, pero no era capaz de hacerlo. Sentía un cosquilleo agradable en el lugar donde Taiki la tocaba. ¿Qué significaba eso?
Envalentonado por la falta de reacción de la chica, Taiki se atrevió a girarla levemente a mirarla a los ojos, a separarse de ella un paso exacto para admirarla vestida de aquella manera, comiéndosela técnicamente con los ojos, recorriendo con su mirada el cuerpo femenino como deseaba hacerlo con sus manos.
Serena trago saliva ante la mirada intensa de Taiki, temblando de pies a cabeza consiente entonces del poder del atuendo que llevaba, creyendo entonces en las palabras de Mina acerca de que con un conjunto de esos los hombres se olvidaban de todo. Jamás imagino que Taiki la miraría de esa manera. Mucho menos imagino que ella reaccionaria como estaba reaccionando, temblando de pies a cabeza, confundida con las sensaciones que se disparaban por su cuerpo ¿Cómo permitía que otro hombre que no era Darien la mirara como Taiki lo estaba haciendo?
-Te ves increíble- le susurro
Y Serena le creyó, se sintió bonita y deseada, se sintió intrépida. Y empezó a sentirse contra su propia voluntad excitada, notaba que empezaba a mojarse ante la mirada de Taiki, ante la manera en que él acariciaba su cuerpo sin tocarla, simplemente con su presencia con sus ojos. Se sintió completamente confundida, sintiendo como las lagrimas volvían a sus ojos, por que no entendía que le estaba pasando. ¿Cómo podía gustarle que la mirara así?
-Taiki, yo... - comenzó ella, pero el la silencio poniendo un dedo en sus labios, Serena sintió un estremecimiento recorrerla entera, cuando el dedo de Taiki hizo contacto con sus labios
-Déjame admirarte Serena- le pidió inclinándose hacia ella
¿Cómo podía dejar que otro que no fuera su Darién la admirara de esa manera? Y sin embargo ¿Cómo ser capaz de negarles algo a esas pupilas?
-Yo… no… Darién- murmuro sin ser consiente de sus propias palabras, con las lagrimas corriendo por sus mejillas
-Hay muchas maneras de admirarte Serena, dime ¿Qué considerarías tú una infidelidad?- pregunto Taiki, sintiéndose más intrépido de lo que se había sentido nunca
Serena abrió al máximo los ojos, y miro a Taiki
-Un beso… una relación sexual- murmura ella sin estar del todo segura de lo que estaba diciendo
Taiki asintió con la cabeza
-No haremos nada de eso- dijo entonces el chico, con la voz profunda cargada de deseo
Serena lo miro interrogante, pero antes de darse cuenta Taiki la había envuelto entre sus brazos y la acariciaba con lentitud, Serena no entendía nada se sentía completamente aturdida y perdida y sentía que era por el alcohol por lo que no había corrido ya a Taiki de ahí, la respiración de Serena se agito levemente
-¿Confías en mi Serena?- Le pregunto Taiki en su oído, para después mordisquear el lóbulo en espera de una respuesta
Serena cerro los ojos debido a las sensaciones, una parte dentro de ella gritando que eso estaba mal, la otra disfrutando de las atenciones del castaño, tragando saliva para contestar la pregunta
-Si- contesta ella con más seguridad de la que sentía
-Entonces obedéceme- le dijo de nuevo Taiki y ella asintió con lentitud, respirando agitada al sentir nuevamente la dureza de Taiki, al sentir las manos de Taiki recorriendo su cuerpo, deshaciéndose de los listones.
¿Qué demonios estaban haciendo? ¿Por qué dejaba que Taiki la tocara de aquella manera? Cerró los ojos y mordió su labio inferior cuando Taiki masajeo sus pechos a placer. ¿No le había dicho que no harían nada?, No pudo evitar el jadeo que salió de sus labios, ni el estremecimiento que recorrió su columna, mucho menos la humedad que comenzaba a sentir entre las piernas.
Se llevo las manos al frente cuando sus pechos quedaron al descubierto, Taiki había tardado nada en despojarla de sus ropas cuando ella había tardado bastante en enfundarse en aquel modelo, sintió que los colores subieron a su rostro cuando se encontró vestida simplemente con los zapatos de tacón y a Taiki mirándola fieramente.
-Déjame verte- le dijo Taiki y había tanta seguridad en sus palabras que ella no pudo hacer más que obedecerle bajando los brazos completamente avergonzada, clavando la vista en el suelo, sin atreverse a mirar al chico y sin entender porqué estaba haciendo aquello
Taiki la miro de arriba a bajo, observo cada curva, cada valle. Tenia ganas de dejarse caer a sus pies y reverenciarla, que ella supiera lo maravillosa que era. Lo atractiva, deseaba besar su cuerpo hasta que ella comprendiera que lo tenia completamente a sus pies
-Serena, mírame- ordeno
Serena levanto la mirada del suelo y clavo sus pupilas en las de Taiki, ahogo un gemido cuando noto el hambre en las pupilas del hombre y deseo completamente confundida ser devorada por él
Taiki se acerco con lentitud ha ella, con el deseo a flor de piel, con las ganas de besarla una y otra vez hasta hacerla perder el aliento, debiendo de ella, llenándose de su aroma, de su belleza, pero se detuvo. Le había hecho una promesa a la rubia que pensaba cumplir. Cosa que el sabia seria difícil de hacer
Serena deseaba que la tocara, que la tocara de la misma manera en que la miraba, y casi grita de frustración cuando el chico se alejo de ella, sin tocarla siquiera. Lo maldijo interiormente, dejando de pensar en lo correcto, lo único que quería era sentir la piel de Taiki de nuevo
-Vamos a tu habitación- demando él
Y a Serena no le molesto para nada subir las escaleras delante de él, mostrando su desnudez en todo su esplendor, mostrando su cuerpo sin pudor alguno, Taiki estaba llegando al limite de su autocontrol, necesitaba tener un poco de alivio y necesitaba tenerlo ya.
El hombre apenas y registro la manera en que estaba decorada la habitación, tenía una sola cosa en mente y nada tenia que ver con pétalos de rosa, o velas aromáticas, tenia que ver con la belleza rubia que caminaba delante de él, moviendo el trasero sinuosamente
-Túmbate- ordeno de nuevo
Serena le obedeció sin discutir, frustrada por no tener lo que estaba deseando. Taiki la observo fijamente, hermosa en medio de la cama, con los ojos brillantes, la piel sonrosada, casi podía jurar que era capaz de oler su excitación hasta donde se encontraba él. Dios Serena Tsukino era una diosa y no podía creer que él tuviera la oportunidad de mirarla así. ¿En que mierda pensaba Darien Chiba cuando rechazaba a una mujer como Serena?
-Serena- llamo y ella clava sus pupilas en él, presa del nerviosismo y de las ganas –Tócate para mí, mi amor- demando
Serena enrojeció hasta la raíz del cabello. ¿Realmente Taiki le estaba pidiendo eso? Pero ella… ella jamás lo había hecho… no sabia como. Taiki sentía como un hombre, aun que realmente de relaciones sexuales todo lo que sabia era teórico, al observar a Serena enrojecer de aquella manera supo que ella tampoco sabia lo que él quería que hiciera.
-Yo te diré como hacerlo- le dijo
Serena enrojeció de nuevo sin poderse creer eso, y mordiéndose el labio inferior para no hacer una petición absurda, simplemente cerro los ojos en espera de las instrucciones de Taiki. Taiki había leído algo sobre eso, en alguna de esas revistas que Yaten o Seiya solían llevar a casa por "curiosidad" como ellos decían, lo cierto era que lo que esas revistas decían poco tenían que ver con lo que él estaba sintiendo en esos momentos.
-Acaricia tus pechos y dime como se siente-
Si pudiera Serena enrojecería aun más de lo que ya estaba, pero no perdió tiempo en hacer lo que Taiki le pedía, llevo su mano a su cuello y con el dedo medio comenzó un camino descendente, que la hizo tener escalofríos. Se detuvo justo en medio de su pecho, antes de acariciar su pecho derecho con lentitud, apretando ligeramente cerrando los ojos con más fuerza y mordiéndose el labio inferior, repitió la acción con el pecho izquierdo.
Taiki se mojo los labios y abrió y cerró los puños ante las ganas que tenia de ser él quien tocara de aquella manera a la rubia y le diera placer. Ante la maravillosa idea de poder besarla y saborear lo que la rubia escondía tras sus labios.
-¿Cómo se siente Serena?- pregunto en un jadeo
-Bien, se siente bien... – dijo la rubia aun con los ojos cerrados –pero... se... se... sentiría mejor... si... si fueras tú quien me tocara- La rubia ya no era consiente de sus propias palabras
La petición había sido hecha a media voz, Taiki se mojo los labios con la lengua, y decidió mandar al demonio todo lo que lo detenía para tocar a la rubia, por supuesto que pensaba mantener su palabra, por mucho que deseara llevar todo mas haya. Y hacerla suya
Serena se sintió desfallecer cuando las manos de Taiki se unieron a las suyas, pellizcando los pezones que ya estaban erectos, estrujando los pechos y juntando uno contra otro creando fricción, la piel de Serena empezaba a cubrirse por una capa de transpiración, su respiración se había agitado y vuelto errática y los latidos de su corazón se habían desbocado, lo único que podía hacer era retorcerse bajo las manos que la acariciaban sin pudor alguno, estrujando aquí, pellizcando halla, llevándose con sus caricias el poco autocontrol que aun le quedaba en el cuerpo, haciéndola gemir, y arquearse contra la piel ajena. Demandando mas de lo que Taiki le daba
En un momento de lucidez, o puede que fuera de locura, Serena registro que Taiki se encontraba completamente vestido, que incluso conservaba sus zapatos, mientras que ella se encontraba tal cual había llegado al mundo, frunció el cejo molesta ante su descubrimiento, se incorporo como pudo con las manos curiosas de Taiki sobre su cuerpo y llevo sus dedos temblorosos a los botones de la camisa del hombre.
-Yo también... quiero tocar- pidió
Taiki trago con fuerza, las palabras de Serena haciendo eco en su entrepierna, se unió con entusiasmo a la rubia en la tarea de desnudarse, técnicamente abriendo su camisa de un solo tirón brusco haciendo que los botones saltaran por todas partes de la habitación, mientras Serena se reía a carcajadas de su urgencia. Taiki la miro embelesado.
Serena lanza una risa nerviosa, por encontrarse con el torso desnudo del chico, por estar a punto de ver a un hombre desnudo que no era su Darien sintiéndose levemente escandalizada porque eso realmente no le importara. Taiki mando su ropa interior a la patagonia de una patada y se mostró desnudo en todo su esplendor frente a la mujer quien enrojeció visiblemente al observarlo completamente listo para la acción.
Serena levanto la mirada de la entrepierna de Taiki para clavarla en sus ojos, donde solo encontró fuego, sabia que tenia que huir, que gritar como una cría para que todo aquello terminara, pero ella no quería que terminara por lo que se acerco a él gateando sobre la cama, poniéndose de rodillas sobre el colchón posando sus manos en las caderas del chico, depositando un beso en su pecho.
Taiki sabia bien bajo su lengua, y ella sigue recorriendo el pecho a conciencia, dispuesta a no dejar ningún rincón del hombre sin saborear, Taiki enredo sus manos en las hebras doradas y tiro de ellos, para separar aquella boca voraz de su piel. Observo a Serena con los labios rojos, las pupilas oscuras y expresión de chiquilla, que no pudo por mas que lo intento, no caer presa del hechizo de sus labios.
La beso con hambre, delineando los labios con su lengua, mordisqueando a placer, acariciando la lengua ajena con entusiasmo, mientras Serena se dejaba hacer, y caía sobre el colchón debido al peso de Taiki, recorriendo los músculos de la espalda, haciendo un mapa mental de aquel cuerpo fibroso que estaba sobre el suyo.
Gimió dentro del beso sin poderlo evitar cuando Serena movió sus caderas, pegándolos mas, haciendo que su virilidad friccionara contra la parte mas intima y húmeda de la rubia.
-Serena- articulo asombrado
La rubia de separo de él y le dedico una mirada traviesa y sensual, mostrándose como la mujer que era y no como la chiquilla que todos pensaban tratar.
-¿Necesito decirte que deseo que me hagas tuya?-
Taiki la miro fijamente sin saber que hacer, se había prometido a sí mismo que no la besaría que no la haría suya, pero ahora la rubia estaba ahí, bajo él , gimiente, excitante, completamente lista para que la tomara cuando quisiera. Era mucho mas de lo que un hombre como él habría soñado jamás
Serena se mordió el labio inferior, presa de la inseguridad y del miedo ¿A pesar de todo Taiki no pensaba tomarla? ¿Había algo malo en ella? Cerro los ojos y sacudió la cabeza descartando aquellos pensamientos al sentir en su cadera la muestra de que Taiki la consideraba atractiva y deseable, lo miro a los ojos y creyó entender él porque el chico no se movía. Se aferró a aquel descubrimiento con todas sus fuerzas.
Serena tomo una decisión en ese momento, Seria ella la que decidiría como y que era lo que quería, no esperaría como siempre hacia con Darien. Deseaba a Taiki en ese momento y Taiki la deseaba a ella, se enfocaría en eso y se olvidaría de todo lo otro.
Tomo desprevenido a Taiki tumbándolo bajo su peso, sonriéndole ampliamente besando su cuello sentada sobre su estomago, Taiki simplemente se dejaba hacer, cerrando los ojos concentrando en las sensaciones que aquella boca traviesa provocaba en él. Ligeramente aliviado porque ella no continuara con eso de hacerla suya, porque él; no soportaría si ella se lo volvía a pedir
Serena lo beso con fogosidad, demandando todo del cantante con el beso, beso que Taiki correspondía con la misma pasión, sintiendo como Serena tomaba sus brazos para colorarlos sobre su cabeza, se dejo hacer, disfrutando de la caricia de la lengua ajena en su boca, cuando intento abrazarla y hacerlos girar se dio cuenta de que algo se lo impedía.
Rompió el beso y levanto la vista, para encontrarse con sus manos atadas de las muñecas a la cabecera de la cama con un listón rosa que la rubia había sacado de quien sabe donde, miro a Serena interrogante, con el pánico y el deseo corriendo a partes iguales por su cuerpo. Serena sonrió ampliamente acostándose sobre él, haciendo figuras sobre la piel sensible de su pecho.
-Serena- articula él
La rubia simplemente se incorporo sonriendo
-Shh, te gustara- prometió antes de besarlo de nuevo con pasión
Taiki se dejo llevar en el beso, relajando su cuerpo y bebiendo de Serena con gusto, para después mirarla molesto cuando rompió el beso y se inclino hacia la derecha, hacia algo que había en la mesa, la observo llevarse a la boca un hielo, dejo que sus ojos siguieran el movimiento, el recorrido sinuoso que ella llevo a cabo, tomando el hielo y pasándolo por su barbilla, por el cuello, entre los pechos.
Taiki observo la humedad que era dejada, las gotas que recorrían con libertad el cuerpo, y tiro de sus ataduras, deseaba pasar la lengua por aquel camino, deseaba tocarla, ponerle la carne de gallina como lo hacia el hielo. Demostrarle lo que ella provocaba en él.
Serena lo observo y sonrió ampliamente, una sonrisa peligrosa, traviesa, desconocida para él , y que la hacia verse aun más atractiva de lo que era, Taiki peleo contra las ataduras con todas sus fuerzas, con las ganas que tenia de tocarla.
Serena sonrió ampliamente inclinándose sobre el cantante, sentándose de nuevo sobre su estomago, acariciando la nariz del hombre con la suya
-Calma- susurra
Y empezó a deslizar el hielo por la piel de Taiki, desde el inicio del cuello hasta él estomago, Taiki no puedo evitar el estremecimiento que recorre su cuerpo, que lo hace arquearse ligeramente contra serena y maldecir por lo bajo debido a lo inesperado del contacto. Serena pasa la lengua por sus labios, antes de trazar con su boca el mismo sendero que recorriera con el hielo momentos antes.
Taiki no puedo reprimir la maldición que sale de sus labios, porque en esos momentos la lengua de Serena, se siente como una pequeña llama sobre su piel y la rubia disfruta torturándolo, haciendo que su piel sea conciente del cambio de temperatura. Hielo y lengua, frió y calor. Taiki no puede mas con eso, esta en su limite; eran demasiadas emociones para él.
Serena es consciente del estado de su amante, por lo que deja lo que esta haciendo, clavando la mirada en un agitado Taiki que la mira suplicante, Serena entiende lo que él quiere, puede leerlo en los ojos violetas, Serena cierra los ojos un segundo. Esta lista y lo sabe, pero necesita que el se lo pida.
-Serena, por favor- escuchar articular al hombre, no es una petición es un ruego y ella siente que el calor en su vientre corre por dentro inundando todo los rincones de su cuerpo
Traga saliva, se incorpora un momento y lo mira a los ojos
-Mírame- le pide y Taiki obedece
Serena levanta las caderas un poco, sin romper el contacto visual, y cuando baja las caderas no puede evitar el gemido que sale de su boca y Taiki no puede evitar el grito, al sentirse dentro de la rubia, no puede creerlo, y toda capacidad de raciocinio se diluye de su cuerpo cuando Serena comienza a tomar ritmo, moviéndose como una amazona sobre él, cabalgándolo a placer.
Taiki no puede mas que acompasar el movimiento de sus caderas con las de Serena, gemir su nombre y besar sus labios cuando la rubia se lo permitía, lo único que tenia sentido para Taiki en esos momentos para Taiki eran las sensaciones que lo envolvían, el calor que lo recorría entero, y pronto algo se instalo en su bajo vientre, un resorte que lo jalaba hacia lugares desconocidos, mientras Serena seguía moviéndose sobre él, cada ves mas rápido, cada vez mas profundo.
Serena mueve una ultima vez las caderas de manera circular, al tiempo que siente que todo su mundo colapsa en un torbellino de color y luz, cierra los ojos sobrecogida por las sensaciones, abre los labios pero ningún sonido sale de ellos, es conciente a medias del liquido cálido derramándose en sus entrañas y del grito de Taiki.
Se derrumba completamente cansada sobre el pecho del hombre, no hay nada en su mente en esos momentos, salvo paz. Solo paz y felicidad. Taiki aun se siente alucinado con la respiración agitada y la cabeza revuelta.
Serena lo mira, parpadea un momento como si se preguntara que hace aquel hombre amarrado a su cama, para después dejar salir una sonora carcajada, ante el movimiento Taiki es conciente de que aun esta dentro de ella, y no puede evitar jadear levemente, sintiendo la excitación de nuevo correr por su cuerpo.
Serena lo mira sorprendida, antes de besarlo y soltar el listón que aprisiona sus muñecas, Taiki las frota levemente, antes de tomar a Serena por la cintura y quedar sobre ella
-¿Quién hubiera pensado que la señorita Tsukino daba otra utilidad a los listones aparte de adornar su cabello? – le pregunto sonriendo
Serena se sonrojo e hizo un mohín que logro que Taiki no pudiera resistir el impulso de besarla, logrando que Serena sonriera dentro del beso.
-¿Puede el señor Kou pensar en un mejor uso para la salsa de chocolate?- pregunto Serena con una sonrisa picara
Taiki sonrió ampliamente, se le ocurría un muy buen uso para la salsa de chocolate.
Notas de la autora:
No estoy del todo segura como ha quedado esto, pero me he divertido escribiéndolo a pesar del autentico OoC que ha quedado, he pensando en hacer un Serena/Seiya, Taiki/Amy, Nicholas/Rei, Serena/Darien, Serena/Yaten, Darien/Rei y Lita/Andrew ¿Alguna pareja que a ustedes les gustaría leer? Yo como siempre estoy abierta a sugerencias. Ya saben espero sus criticas, sugerencias y comentarios.
Por cierto que he caído en el vicio del Twitter, si alguien quiere seguirme por esos lares, mi cuenta es Anderson_jenny. Nos estamos leyendo pronto. Por cierto muchas gracias por sus comentarios en este nuevo proyecto de verdad que los agradezco.
