Mundus.

#002. Ivysaur.

Tumbada al sol, duerme con tranquilidad una joven hembra de ivysaur. Sus pétalos del color rosado de la alejandrita son mecidos lentamente con las corrientes de la brisa matinal y es así como la flor en su espalda comienza a despedir un dulce aroma que se extenderá por toda la pradera.

El botón en su espalda día con día absorbe los rayos del sol y es así como va creciendo hasta que su recién despertada sexualidad se desarrolle por completo cuando la flor abra en su totalidad.

Mientras eso sucede disfruta despidiendo lo poco que le queda de su niñez tumbándose al sol y jugueteando con sus hermanos más pequeños porque algunas semanas después el olor de sus pétalos atraerá a machos jóvenes en busca de conservar su especie.

129 palabras.

17 de abril de 2010.