Siguiente capítulo...
Yu-Gi-Oh! No me pertenece, pertenece a Kazuki Takahashi.
Parte 2.
El paseo por el rio Nilo.
Ese día gracias a Mahad, el faraón término sus deberes reales rápido, Atem iba caminando muy agotado cuando volteo la mirada vio a alguien en la fuente.
—¿pero quien...? ¿Mana?, ¿cómo es que..?¿A está hora? Se decía para él mismo en su mente, se acercó a ella y cuando la vio se veía triste.
—¿Mana?— Le dijo acercándose a ella.
— Faraón... Hola.
—¿Estas bien?
— Claro—. le dijo ella con una sonrisa.
—¿Qué haces aquí? Creí que ya estarías dormida.
— ammm... Bueno... Cuando no puedo dormir acostumbro a venir aquí—. Dijo ella.
— ¿así? Es que nunca te había visto aquí a está hora.
—bueno es que nunca me había costado tanto dormir, ammm... ¿Faraón mañana estarás muy ocupado?
— mmm... No lo creo...¿Porque?
— Quería saber si querías ir conmigo a dar una vuelta mañana por el pueblo...
—mmm... Bueno está bien, iremos tú y yo solos—. Le contestó él a ella.
Atem nunca le negaría nada a Mana, pues ella era muy importante para él, al igual que su felicidad, no importando cuantos deberes reales tuviera.
— Gracias faraón—. Dijo ella sonriéndole y al mismo tiempo abrazándolo, pues ha pasado tiempo desde la última vez que salieron ellos dos solos.
— Esta bien Mana, pero ya te he dicho que, por favor, me llames por mi nombre—. Le dijo el sonriéndole.
— Esta bien Fara... Digo Atem—dijo ella riéndose.
— Bien, será mejor que te vallas a descansar Mana, nos vemos mañana.
— Esta bien Atem, igual tu descansa. Dijo ella levantándose
— Claro, nos vemos, duerme bien, adiós.
— Si, igual tú, adiós.
Ambos se fueron a descansar.
Al día siguiente...
Mana se levantó emocionada, pues recordó que hoy saldría con Atem, luego de arreglarse salio de su habitación y se dirigió al comedor donde encontró al faraón Atem hablando con Seth, sobre algunos asuntos reales.
— Buenos días—. Dijo Mana entrando al comedor.
— Buenos días Mana—. Dijo Atem quitándole toda la atención a Seth para hablar con Mana.
— Buenos días—. saludo Seth con un gran signo de interrogación, pues el faraón prefirió hablar con Mana que arreglar sus asuntos reales.
— ammm... ¿majestad? Entonces... ¿Qué es lo que debo hacer?— Pregunto Seth hacia el faraón.
— Lo siento Seth, bien debemos hacer esto...
Mana no prestaba atención a lo que ellos dos hablaban entonces prefirió no escucharlos y pensar mejor en como Atem y ella la pasarían hoy.
— Bien prepara todo—. Termino diciendo Atem a Seth mientras este se retiraba.
Mana al ver que Atem había terminado de hablar con Seth, continuo hablando con Atem.
— Bien, ¿Mana en que estábamos?—. Dijo Atem.
—¡ah, sí! Me decías a que hora saldríamos hoy.
— Bueno que te parece al medio día.
—¡Sí! Esta bien, Atem.
— Bien será mejor que desayunemos.
— si, tienes razón.
Ambos terminaron de desayunar, Atem se dirigió al salón principal y Mana al jardín para practicar sola su magia y esperar el medio día, el tiempo se hizo largo parecía que pasaba una eternidad, se aburría y se sentaba en la fuente solo veía guardias caminar por el pasillo, incluso se veían sirvientes caminar como locos por todos lados llevando y trayendo cosas, Mana despidió ir a su habitación y descansar un poco, al paso del tiempo Mana despertó.
—¿Ya será hora?
Salió de su habitación y si ya era medio día. Se dirigió a buscar al faraón buscó por los jardines, pasillos por todo lado se empezaba a desesperar hasta que recordó que había buscado por todos lados menos por el salón principal, se dirigió hacia el salón y allí estaba Atem hablando con el Alto Consejo, Mana entró silenciosamente nadie noto su presencia, todos menos Atem, cuando él la vio dijo:
—me disculpan un momento por favor.
—claro, majestad—. Dijeron todos
—Mana, hola—. Dijo Atem.
— ammm... Hola, Atem— saludó Mana.
—¿Qué haces aquí?
—¿Bueno sabes que hora es?
— ammm... ¿La hora del almuerzo?
— Atem... ¡qué! ¡acaso ya lo olvidaste! ¡me lo prometiste!
— Escucha Mana, se que te lo prometí, pero te pido que me esperes un momento por favor estoy un poco atareado pero te prometo que saldremos sólo espérame un poco yo te buscaré—. Decia Atem con suplica
Mana lo pensó un poco y dijo:
— Bien, está bien faraón luego nos vemos—. Dijo algo triste.
— Esta bien, luego nos vemos.
Mana salió de allí, pero todos habían oído la conversación y la veían con enfado no sólo por interrumpir la reunión si no también el Faraón seguía complaciendo sus caprichos.
— Con todo respeto Faraón, pero debemos hablar sobre Mana y usted. — Dijo Aknadin
— Si Faraón, creo que debe dejar de complacerle sus caprichos—. Dijo Seth.
— Yo creo que ella lo distrae mucho. Agrego Shimon.
— Bueno, la verdad... Es que... Bueno... Ella es mi mejor amiga y no soportaría verla triste porque le negué algo—. Dijo Atem.
— Lo sabemos majestad, pero usted debe encargarse de sus deberes reales, ella podrá esperar, en algún momento que tenga libre podrán salir juntos—. Dijo Aknadin.
— Si, pero ya se lo prometí y no voy a faltar a mi palabra—. Termino Atem y salió de allí.
Todos los de la corte real se quedaron sorprendidos, será que el joven rey tiene un secreto oculto.
—¿Será que el Faraón no nos ha dicho algo, que deberíamos saber?—. Dijo Shada.
—mmm... No lo se pero siempre le complace todo a Mana—. Continuó Seth.
— No lo se, pues desde niños, el Faraón siempre fue así con Mana no me sorprende—. Agrego Isis.
— Si, pero no podemos dejar dejar que siga así, tendremos que distanciarlos un poco, el Faraón deja sus deberes reales por ella, no puede seguir así—. Término Aknadin.
Era de tarde y Mana estaba desesperada, pero más que eso decepcionada, pensó que pasaría el día y Atem no cumpliría con su promesa, en ese momento Mana escuchó a alguien llegar, entonces volteó a ver quien era.
- ¿Aliento?
— Hola, Mana.
— Hola—. dijo Mana, algo triste.
— ¿por qué estás triste?
—ammm... No es nada... Ammm... Faraón comprendo que estes muy atareado y no podamos salir y...—. Mana no término de hablar ya que Atem la tomó de la mano y le dijo:
— Espera ¿quién dijo que no saldríamos? —. Dijo Atem, viéndola fijamente a los ojos, Mana al sentir esa mirada que tanto le encantaba y al ver que Atem le había tomado la mano, se quedó sin palabras y no pudo evitar sonrojarse.
— ammm...¿ Mana estas bien?—. Dijo Atem
—¿ah?¿Que?.. Ah, si estoy bien—. Dijo Mana muy nerviosa.
— Esta bien, entonces que te parece si nos vamos.
—¡ah! Si, claro.
Ambos decidieron llevar solo un caballo y salieron del palacio, cabalgaron por todo el pueblo, estaba anocheciendo y llegaron al río Nilo, sus lugar favorito, desde la infancia.
Mientras tanto en el palacio...
—¿Dónde se habrá metido el Faraón? —. Se preguntaba Mahad, mientras los demás también lo buscaban.
—No lo se, pero no lo hemos visto desde hace mucho tiempo. ¡Oh no! ¿Y si le sucedio algo? Lo buscaré con mi collar—. Decia Isis asustada.
— No será necesario, creo saber exactamente donde está e incluso puedo saber con quien está—. Dijo Aknadin maliciosamente.
Mientras en el río Nilo...
Habían pasado allí toda la tarde, ambos estaban juntos sentados a la orilla del río Nilo.
— Mi parte favorita de estar en el río Nilo es el atardecer—. Dijo Mana con un suspiro.
—¿así? Pues mi parte favorita de estar en el río Nilo es la de estar aquí con tigo—. Dijo Atem también con un suspiro.
Mana al oír lo que Atem acababa de decir no pudo evitar sonrojarse.
— En... Enserio—. Dijo Mana nerviosa
— Si—. Dijo Atem, mientras se acercaba al rostro de Mana, Mana también se acercaba a Atem, estaban apunto de acortar totalmente la distancia entre sus labios, hasta que...
— ammm...¿Disculpe Faraón?—. mahad llegando junto a Aknadin. Eso hizo que Mana y Atem se alejaran de nuevo.
Continuara...
Y este es el capítulo dos ya vendrá el tres. Comenten por favor n.n no sean tímidos n.n
