Tuyo, siempre
…
Si alguna vez no me vuelven a ver
Porque a mi como a todos, se me olvida.
Algo va a quedar adentro tuyo siempre,
Algo que yo te dejé alguna vez….
…
No importa si no venís conmigo,
Este viaje es mejor hacerlo solo.
Yo te voy a recordar todos los días,
Porque un amor así nunca se olvida.
…
Te seguiría por todas partes y volvería a la ciudad,
Si me das, otra oportunidad…
…
De volver a empezar, mejor que antes
Quiero darte cada uno de mis instantes.
Nunca más voy a mentir de nuevo,
Porque no voy a olvidarte nunca más.
…
Si alguna vez no me vuelven a ver
Porque a mi como a todos, se me olvida.
Algo va a quedar adentro tuyo siempre,
Algo que yo te dejé alguna vez.
…
No importa si no venís conmigo,
Este viaje es mejor hacerlo solo.
Yo te voy a recordar todos los días,
Porque un amor así nunca se olvida.
…
Y volvería por todas partes para encontrarte y preguntarte,
Si me das otra oportunidad…
…
Va a ser mejor que te empiece a olvidar,
Porque queda mucho tiempo por delante.
Algo va a quedar adentro tuyo siempre,
Algo que yo te dejé alguna vez.
…
Porque no voy a olvidarte nunca más,
¡Porque yo no te voy a olvidar!
…
Aspiraciones personales
-Ya compré el esmoquin, tengo los zapatos… Estoy listo para este sábado…- Mencionó Stinky, mientras se agachaba a tomar un poco de agua del bebedero… El último año de la preparatoria 120 de Hillwood, los más grandes.
-Yo guardé el traje del año anterior…- Mencionó Sid y la mayoría asintió. El año anterior habían ido a la fiesta de último año del grupo que siempre había estado un año antes que ellos…
-Pero no le había quedado una mancha de ponche, después de que Wolfgang nos arrojó a la fuente?...- Preguntó Stinky y Sid sonrió de lado, frotándose el cuello con algo de nervios…
-Bueno… Tengo una chaqueta nueva, no se notará…- Comentó el muchacho de estatura mediana, y río junto con Stinky chocando las manos…
-Odio usar estúpidos trajes, me siento como un pingüino, lo alquilaré y lo devolveré después de la fiestecita…- Dijo Harold notando la mirada irónica de la mayoría…
-Y… Rhonda estará de acuerdo?...- Indagó Sid riendo por lo bajo junto a Stinky… Harold hizo una mueca y se acercó a los chicos, quienes tragaron pausadamente… Volteó hacia su casillero y aseguró:
-Tendrán que usar dentadura postiza si vuelven a mencionarlo…!... Saquen fotos, porque no volverán a verme de traje!...- Contestó el corpulento e inmenso muchacho… Todos rieron…
-No es problema para ti, eh?...- Preguntó Arnold notando la mirada de Gerald que parecía no estar en la charla…
-Bromeas viejo?... Soy el estilo en persona… Estaré elegante y casual en esa fiesta…- Respondió el muchacho de piel oscura con una sonrisa presumida… Arnold asintió dándole la razón con normalidad…
-Alguno pensó con quién irá?... El traje, los zapatos, el auto… Y la cita?...- Indagó un sonriente Jake, un chico de cabello rubio prácticamente rapado y ojos claros… Sid y Stinky se miraron…
-Tengo pensado invitar a la señorita Lila…- Mencionó Stinky codeando a Sid y la mirada de Jake no fue la mejor…
-Terminaron, no es así?...- Preguntó Sid, y el muchacho ladeó la cabeza en señal de negación…
-Solo estamos pasando tiempo cada cual por su lado…- Respondió Jake bajo la mirada de viveza de Gerald…
-Ah, ah, ah… Eso suena solo a una cosa… Estás en problemas amigo! Yo que tú hablaría con ella!...- Propuso Gerald bajo el asentimiento de la mayoría… Si hubiesen sabido que en realidad, a la colorada la merodeaba quien ellos menos hubiesen apostado…
La llamada a clase se escuchó y todos ingresaron…
En el aula…
-Hablaste con Phoebe?...- Preguntó Arnold notando la mirada intranquila en Gerald, al ingresar al aula y verla de reojo, mientras pasaba de largo…
-Sí, sabe que voy a ir a New York, si aceptan mi solicitud… Ella estará en California. No hay mucho que decir…- Mencionó el pelinegro con una cara de preocupación que era evidente… Arnold se intranquilizó. Por qué ahora que la escuela terminaba, se sentía como si todo hubiera pasado demasiado rápido?...
-Pero…- Mencionó el rubio al notar la sonrisa circunstancial de su amigo…
-Vamos a aprovechar estos días que nos quedan al máximo, sin importarnos lo que suceda después… Eso fue lo que me pidió y estuve de acuerdo.- Completó sentándose en su lugar, y Arnold a su lado…
-No tiene por qué ser así, Gerald… Si ambos quieren pueden seguir adelante: pueden escribirse, y llamarse, por celular o…
-Viejo, vamos! Tú y yo sabemos que es prácticamente imposible mantener una relación a distancia por mucho tiempo… Y tú más que nadie… Helga nunca te respondió una carta!- Lo interrumpió su amigo, provocando que el rubio sintiera una leve punzada en el pecho… Sin embargo estaba despreocupado, porque sabía que no importaba cómo, ellos estarían unidos… Habían acordado estudiar en Hillwood o si iban a otro lugar, solo lo harían si aceptaban a ambos; cosa que con Helga no era problema… Ella era muy inteligente.
-Tuvo sus razones…- Contestó Arnold bajo la risa irónica de su amigo… Arnold dibujó una mueca…- Habíamos terminado. Yo me había mudado a Los Ángeles con mis padres y quizás no volvería permanentemente… No podía ilusionarla con que eso pasaría. Lo mantuvimos todo lo que pudimos, además… Nos estamos yendo del tema! Es sobre tú y Phoebe…- Razonó Arnold y Gerald se encogió de hombros…
-Phoebe está muy ilusionada con todo esto, es diferente. Pataki te seguiría a cualquier lugar… No tiene planes de estudiar en otro estado. En cambio Phoebe… Ella se esmeró mucho e ingresó con media beca… Si no cediera en buscar un lugar neutral, al que yo pudiera ingresar también, la comprendería…- Explicó el pelinegro, y Arnold lo miró con impotencia por no poder ayudarlo, esta vez… Sus amigos habían estado casi toda la vida enamorados uno del otro, y siempre habían sido una pareja estable que nunca tuvo muchos problemas una vez que formalizaron… Entendía lo difícil que era para Gerald y para ella.
Tenían clase de bilogía… Pero esa última semana, era más de lo que había sido el último mes: exámenes finales, cierre de calificaciones, etc. En esa semana, se redondeaba sobre más de lo mismo, con una última oportunidad para los que no habían logrado pasar… Unos cuantos. Las fiestas, las salidas, los noviazgos, las decisiones… Algunos profesores solían ser más comprensivos en esta etapa, en cambio otros se ponían más exigentes. Preuniversitarios, gente que estaría a un nivel de exigencia mucho mayor en los meses siguientes… No se podía pedir lo elemental. Y sobre todo, para los que ingresaban a alguna carrera que requería de mucho sentido racional.
-Enviaron el precio de los departamentos compartidos en el campus… Papá no dejó de repetir que necesitará que le repongan un ojo de la cara…- Mencionó Gerald y Arnold lo observó levantando una ceja, con una sonrisa… El pelinegro desvió un poco la mirada y preguntó:
-Qué hay de ti Arnie?... Irás con tus padres a ese viaje, ¿está decidido?... No se lo ha dicho a Bob Pataki todavía, no?- Indagó un avivado Gerald, escuchando el resoplido que hacía el rubio acomodándose un poco su largo cabello hacia atrás, y clavando su vista en la muchacha que tenía en frente, quien reía y hablaba con su mejor amiga…
-No, no lo ha hecho… Pero no será problema porque estaré a su lado cuando lo haga, y le dejaré en claro al señor Pataki, que será solo por las vacaciones y que cuidaré de ella todo el tiempo…- Explicó Arnold, bajo el gesto de diversión de Gerald, quien se tomaba la frente y sonreía de lado…
-Y… Dices que lograrás convencerlo si sabe que estarán ustedes dos solos?...- El rubio ladeó la cabeza con un gesto de pesadez, y Gerald sonrió…
-Mis padres irán también, será solo por un mes. Ellie tiene que asistir a clase, y no quieren tener que cambiarla una y otra vez… Sabe muy bien español, y no sería problema, pero aún así…
-Johanssen…? Qué está esperando?...- El profesor caminando de un lado al otro y controlando a los que estaban dando el examen, llamó al pelinegro, cruzándose de brazos autoritariamente, y Gerald asintió moviendo su silla…
-Ja, Ja, Ja! Y tú crees que me interesa?... Solo me preocupo por nosotros, y por la imagen que das a nuestra fiesta, yendo al baile con alguien menor!…- Se escuchaba la voz de Rhonda, desde el otro lado de la clase… Los últimos meses habían sido lo mismo entre ella y Harold, desde que el muchacho después de tantos rechazos por parte de la pelinegra, había comenzado a frecuentar a cierta chica, un año menor que él…
-Claro primor!... Admítelo Rhonda! Tú y yo solíamos ir juntos a ese túnel del amor y bes…
-Shhh… Ni se te ocurra siquiera insinuarlo!...- Lo retó Rhonda, logrando callarlo justo a tiempo, bajo las carcajadas de la mayoría… El profesor se dispuso a retarlos, y fue el momento en que algunos aprovecharon y se pasaron respuestas (de ahí a que estuvieran bien!).
Cerca de la ventana, una rubia de ojos azules, gorra del mismo color y dos coletas bajas de un cabello largo, charlaba con una jovencita de rasgos orientales muy delicados, cabello negro y corto…
-Bob sigue insistiendo con lo mismo… Pero ya le dejé en claro que no iré a esa estúpida universidad francesa… Te imaginas Phoeps?... Yo, en una universidad así?. Ja!... Tendrían que cambiar sus costumbres y hacer un exorcismo después de que pase por ahí, eh?...
Phoebe sonrió con alegría…-Pero eso no será problema ahora!... Sabía que lo lograrías!... Felicidades!...
-Tranquila chica lista… Alguien puede verte!...- Helga rodó un poco los ojos al ser abrazada por la pelinegra como a veces solía hacerlo cuando algo con respecto a ella la alegraba…
-Lo mereces!... Tendrías que haber enviado la otra solicitud también, quizás todavía estés a tiempo!... Los folletos hablan muy bien de la carrera… Observa, la biblioteca es inmensa!…- Añadió Phoebe señalando el enorme campus de la universidad en la foto, que había aceptado a Helga. Sí, todo había comenzado casi dos semanas atrás, cuando Phoebe estaba en el receso completando solicitudes, e insistió para que la rubia llenara al menos una… Helga se mostró un poco reacia al principio, pero la verdad era, que tenía curiosidad por saber la respuesta.
Cuando Phoebe habló sobre la biblioteca, la rubia rodó los ojos…- Estoy empezando a considerar que deberías salir más Phoebe- Mencionó con una sonrisa de lado…- No lo haré porque no pienso irme de Hillwood!... Si, reconozco que se siente bien saber que fui aceptada en Princeton, pero eso es todo!... Estudiaré aquí, la universidad de esta ciudad es muy buena también…- Explicó bajo la mirada atenta de la pelinegra, quien la siguió mientras ella se recostaba un poco en su silla…
-Estás segura de que no te arrepentirás?...
-Ni un solo instante!... Pero dame ese sobre, será mejor que lo queme o lo esconda!... No quiero que papá sepa algo al respecto y mucho menos…
-Arnold no haría problema si se enterara… Te apoyaría en la decisión que tomaras… Quien sabe, hasta podrían estudiar juntos!...- Phoebe la interrumpió queriendo hacerle entender que no todo era tan dramático como ella pensaba… Helga se cruzó de brazos y negó con una mano…
-No. Voy a acompañarlo a San Lorenzo y no puedo pedirle que me espere un mes, ya lo hizo lo suficiente con aceptar una semana…La carrera empieza este mismo semestre…- Phoebe hizo un gesto de naturalidad y Helga agregó:
-Bob y Miriam van a tener que entender de una vez por todas que yo no soy Olga!... No iré a ningún lugar ni tampoco lo dejaré todo por fama y demás…- Phoebe abrió el folleto ampliamente sobre la mesa, y Helga prefirió cambiar de tema…
-Qué hay de ti y el burro que reprobará el año?... Jajajaja! De acuerdo… Geraldo…- Corrigió al ver la mirada de desaprobación de Phoebe… La que algunas veces, solía darle Arnold también.
-No es necesario que ninguno de los dos renuncie a nada… Si queremos estar juntos, nada nos lo impedirá….
-Esas son fábulas Phoebe! Vuelve a la vida real!… Crees que ninguno de los dos se aburrirá de estar en polos opuestos?...
-Estoy en la vida real Helga, exageras! Yo no renunciaría a nada en el nombre del amor… Puedes estar en pareja, pero tu vida la haces tú misma…- Si había algo en lo que las dos amigas se diferenciaba claramente, era precisamente su poder de ambición: Helga tenía metas personales al igual que Phoebe, aunque ella no pensara tanto a futuro y la pelinegra lo viera todo como una oportunidad.
-Tú lucharías por amor dentro de tus propios límites Phoebe… Yo no conozco de eso… Yo imagino solo una vida, y esa es precisamente con Arnold.- Y esta era otra diferencia… La pasión. Helga era muy romántica y soñadora con ganas de luchar por su gran amor. Phoebe sabía llevar bien una relación sin caer en el tedio, sin embargo no tenía ese espíritu de hacer cualquier locura como la rubia, y arriesgarlo todo. Helga era realista a pesar de tener sueños, sabía lo que era de verdad y lo que valía… Y para ella nada había sido más sincero y especial, que su relación con Arnold. Phoebe amaba a Gerald, pero notaba que ambos eran jóvenes aún, y que tenían mucho que vivir como para verlo todo tan drástico.
Helga romántica, idealista, una soñadora que sabía cuando volver a la realidad… Phoebe cariñosa y muy amiga, con ansias de conocer y crecer como persona…
Ambas desviaron su atención hacia cierta colorada que ingresaba al aula… Rhonda, Nadinne, Sheena y el resto de las chicas se acercaron a ellas…
-Estás bien?... Qué fue lo que pasó?...- Preguntó Sheena, notando la mirada perdida de Lila, quien se sentó y las muchachas presentes la miraron como esperando un veredicto…
-No puedo creerlo…- Susurró Nadinne y Rhonda colocó una mano en el hombro de Lila, en son de contención… Helga se indignó:
-Lila… Va a haber otras oportunidades y lo sabes!... No puedo entender cómo te dijeron que no, ahora mismo voy a ir hablar con ese grupito de buenos para nada y a meterles por la bocota todas sus palabrerías!…
-Helga!...- La llamó Phoebe, pero la rubia continuó caminando de un lado hacia otro entre ambas filas…
-Esa tipa prometió que ingresarías! Dijo que tenías todas las posibilidades! Esperaste para que presenciaran el casting, trabajaste duro… Qué fue lo que te dijeron para ponerte de esa manera?...- La rubia ya no media su tono de voz y Lila la miró con una sonrisa…Phoebe se tomó la frente cuando vio al profesor mirarlas…
-Señoritas… Por favor! No quiero tener que volver a repetirlo…- Mencionó el hombre, y Phoebe llamó a Helga de un tirón…
-Lo siento… Estabas histérica…- Le explicó y la rubia asintió, con un poco de dolor en la mano….
-Me aceptaron!...- Exclamó Lila en un salto de alegría… La noticia había sido muy fuerte, y apenas podía creerlo…
-Qué? Es decir, felicidades! Tonta y alarmista chica del campo! Diablos! No nos asustes así!...- Exclamó la rubia, llegando junto a Lila y alzando sus manos… Lo que no notó, fue al hombre detrás de ella… Como todas se quedaron en silencio, Helga se dio vuelta y notó la mirada profunda del profesor Slater…
-Helga Pataki!... Si no se calla se quedará limpiando todos los borradores de las aulas…- Helga asintió con desgano cruzándose de brazos y sentándose… Las chicas emitieron una risita en general, y felicitaron a Lila por haber ingresado a una de las mejores escuelas de danza clásica.
El anuncio de que la hora había concluido llegó y la mayoría se levantó de sus asientos, con dirección a la cafetería… Arnold tomó sus libros y se dispuso a levantarse… Iba a alcanzar a cierta rubia, que le arrojó una bolita de papel y salió corriendo con una mirada juguetona, pero algo en el suelo lo detuvo…
Ciudad de Hillwood, Washington.
Helga Geraldine Pataki.
Cuando Helga cerró su cuaderno con fuerza y arrancó una hoja, algo se le deslizó…
Arnold sonrió de lado, dispuesto a dejar sus libros en su casillero y entregarle la carta…
-Hey Arnold!... Estaremos en la pileta del gimnasio, la abrirán un rato después de la clase!...- Lo llamó Sid y el rubio sonrió de lado… Hacía mucho calor, y un rato nadando no estaría nada mal…
-No tengo traje de baño Sid!...- Respondió acercándose y Harold rió…
-Yo tampoco… Y eso qué?...- Contestó con ironía, pero Arnold rodó los ojos…
-Te prestaré uno de mis shorts Arnold, pero te quedará grande…- Mencionó Jake, y todos rieron caminado hacia el gimnasio.
En el vestuario masculino…
-Vieron a Eugene…?... Tiene que regresarme mi desodorante…- Dijo un apurado Thadeous, y la mayoría se encogió de hombros…
-Se habrá ahogado con mi súper clavado!...- Exclamó Harold, y un delgado Sid a su lado, hizo una mueca de dolor…
-No hay nada peor que caer derecho, amigos… Pica como las estacas del diablo!...- Mencionó Stinky con su tono pausado y característico y todos asintieron…
Arnold iba a tomar una toalla que siempre traía para después de deportes, cuando encontró un sobre que había quedado encima de todo… Lo iba a guardar en otro bolsillo para que no se mojara, cuando vio un sello que despertó su curiosidad:
Universidad de Princeton, New Jersey.
-De quién es ese sobre Arnold?... No me digas que te aceptaron…- Murmuró un alto y de cabello muy oscuro, Lorenzo mientras quitaba algunas cosas de su casillero…
Gerald estaba secándose el cabello, cuando escuchó la charla y se acercó…
-No es mío… Es de… Mmmm… Un amigo, se le cayó y voy a devolvérselo…- Explicó bajo la mirada de curiosidad de la mayoría…
-Si es una solicitud universitaria y está aceptada, yo soy ese amigo, niño con faldita! Con tal de que me dejaran ingresar, iría a cualquier lado!...- Bromeó Harold y Gerald se acercó…
-Te aceptaron en algún lugar…?...- Indagó curioso, y Arnold negó en voz baja:
-Es de Helga…- Explicó y el pelinegro enarcó una ceja, en son de extrañeza…
-Creía que no había enviado ninguna solicitud…- Mencionó y Arnold se detuvo en el sobre…
-Yo también, pero al parecer si lo hizo… Tengo que devolvérselo…- Aseguró tomando sus cosas y dispuesto a marcharse… Gerald lo tomó del brazo con una sonrisa de lado…
-Y… Por qué no abrirlo?... Cualquiera sea la respuesta ella te la dirá luego, no?...- El rubio negó, firmemente con la cabeza…
-Esto es algo personal Gerald… Es únicamente de ella, y de nadie más… No puedo hacer algo como eso, sería invadir su privacidad!...- Gerald rodó un poco los ojos, sabiendo que esa sería la respuesta…
-Bien, como quieras… Pero, si hubiese sido una respuesta negativa, jamás hubiese venido con el sello oficial… Lo digo porque cuando Jamie O insistió con Princeton, no fue el telegrama que recibió…- Explicó el muchacho de piel oscura y se fue con el resto de los chicos, dejando a un Arnold solo y pensativo, mirando el sobre…
En la salida de la escuela…
Una rubia de ojos azules, conversaba con la mayoría de las chicas… Existía un solo tema: la escuela a la que ingresaría Lila. Todas estaban muy entusiasmadas opinando, y planeando cómo sería actuar en los principales teatros, la gente memorable que conocería, etc.…
Helga se burló de Rhonda haciendo un gesto de locura con la mano… Todas no salía de la excitación por el asunto, y ella solo hablaba de la ropa…
Arnold se acercó a las chicas, y con una sonrisa, entrelazó su mano, con la mano de la rubia, quien bajo la risita de Phoebe, intentó ocultar su sonrisa derretida, por una casual…
-Felicidades Lila!... Cómo estás?- La saludó el rubio y la colorada sonrió…
-Gracias Arnold… Es muy amable de tu parte!... Todavía no concibo la idea de que fui aceptada!…- Contó con una sonrisa eufórica, y las chicas sonrieron…
-Mmmm… Mejor nosotras vamos yendo Helga. Nos vemos mañana…- Dijo Phoebe, al ver al rubio medio abrazarla, y a ella sonrojarse un poco…
-Claro…- Se despidió Helga con un gesto de adiós y Rhonda rodó los ojos, burlándose…
-Vamos…?. Bob me quiere en casa antes de las nueve…- Después de que todas se habían ido, Helga correspondió el abrazo…
-De acuerdo… Pero, le avisaste que estarías conmigo, no?...- Arnold la observó de lado, y la rubia medio sonrió…
-Claro… De acuerdo, si se lo dije, y creo que en el inconsciente lo sabe…
-Helga, no hagas las cosas difíciles…
-Nada conmigo es fácil Arnoldo… Deberías saberlo más que nadie.- Pero la mirada del rubio era insistente, y ella solo protestó cruzándose de brazos…
-Está bien! Te odio!... Le pediré permiso!… Ahora te pondrás de su lado también?... Tengo dieciocho años, soy más grande que tú Tarzán!...
-Por unos meses… Solo quiero que salgamos sin preocupaciones.
-No sé cómo me convences de "hacer lo correcto siempre"…- Se burló imitándolo, y Arnold se rió…- No estaba bromeando! Bien, le avisaré!...
-Vamos juntos…
En casa de los Pataki…
-Espérame aquí…- Anunció una apurada Helga, y Arnold se sentó en las escaleras del pórtico… La rubia abrió la puerta sin ingresar del todo y gritando desde afuera…
-Miriam saldré con Arnold al cine!...
-Helga…? Pasa linda, estoy con Clarisse viendo cómo salió el programa!….- Su madre hablaba sobre el programa que conducía para la BBC, sobre la vida de los famosos y sus escándalos… Helga rodó los ojos…
-Imagino que de maravilla… Me voy!...
-Qué?...- Arnold se paró detrás de ella, para que pasara y hablara bien con su madre… Helga lo miró con una sonrisa audaz y respondió…
-Mamá, permiso!...
-Ya está cabeza de balón!… Tú dijiste que debía pedir permiso y lo hice! Jejeje…- Arnold suspiró un poco y la siguió, mientras caminaban al cine…
-Ahora, hablando de esa película…
En la salida del cine…
-Ah Helga… Eso me recuerda… Toma… Se te cayó esta mañana cuando te escapaste….- No había otro tema que rondara la cabeza de Arnold desde que habían llegado al cine…. Y en medio de la charla sobre la película, finalmente se decidió a hablar sobre lo que le preocupaba…
-Ahhh… G-Gracias. Estás cosas suelen volarse con facilidad…- Helga se puso nerviosa y tomó el sobre con un tono débil de voz…"Diablos! Qué cuidadosa eres Helga!"…- Se retó a si misma, bajo la mirada de expectante de Arnold…
-No pude evitar notar de dónde provenía… Leí el remitente…
-Es carta de Olga, ya sabes!... Está filmando una tonta novelita en New Jersey, y quería hablar de ello… -Se apuró Helga en explicar, pero el rubio ladeó la cabeza antes de que siguiera mintiendo…
-Como decía, leí de donde provenía y no pude evitar abrirla cuando vi que se trataba de una solicitud universitaria…- La cara de Helga no fue la mejor…
-Qué? Estás bromeando camarón con pelos? Odio, aborrezco que toquen mis cosas personales, lo sabes!... Casi te mato, cuando leíste aquel poema!- Exclamó con enfado y Arnold hizo un gesto con las manos, disculpándose…
-Si… Sé que estuvo mal, pero… Por qué no me dijiste nada al respecto?... Por qué no me contaste que te aceptaron en Princeton?… Es algo muy bueno! Es genial!... Estoy muy orgulloso…
-Gracias… Un momento! Estamos desviando la charla… Estábamos en mi momento de caridad, y tú por primera vez, pidiéndome perdón por algo que hiciste mal en nuestra relación!...- El rubio rodó los ojos y tomó aire…
-Lo siento… Ahora volviendo al tema, Helga ir conmigo a ese viaje no tiene que ser una obligación para ti…- Helga lo interrumpió con aceleración, temiendo la sola idea de que él pudiera pensar que ella se sentía obligada…
-Y no lo es Arnold!... Estoy loca por ti!... Iría a cualquier lugar si tu vas conmigo!...
-Y yo también, pero… No quiero que pienses que lo nuestro se terminará o se desgastará porque cada uno estudie en un lugar diferente…
-Ah! Qué bien! Cómo nos fue la última vez, no?... Lo recuerdas?... Tú y esa tal Mary…- Se cruzó de brazos y sonrió con ironía… Arnold le hizo un gesto para que lo mirara…
-No quiero discutir, no fue por eso que lo mencione. Esta vez será diferente porque estamos mejor que nunca, y ambos crecimos… No dejaría que nada te apartara, ni que nadie te llevara lejos, porque para mi eres irremplazable… No hay otra como tú!...
-De verdad?...- Helga tomó aire sintiendo el corazón acelerado… En verdad?... El nunca lo había dicho antes!
-Claro… Acaso todavía lo dudas?... Te amo, y eso no cambiará porque estemos un tiempo distanciados…
-Esto no se trata de un tiempo Arnold! Estamos hablando de toda una carrera!... Quién sabe el tiempo que estaré lejos de ti!... No! Ni pensarlo…- Siguió caminando a paso acelerado y evitando la charla…
-Y qué hay de lo que tu quieres?... De lo que te gustaría hacer?... Seguirme a San Lorenzo con un tema que es absolutamente de mi familia y al que iré para ayudarlos…- La rubia se detuvo, con algo de decepción por lo que había escuchado…
-Creí que me considerabas parte de tu familia…
-Y lo eres! No me malinterpretes!... Lo que quiero decir, es que no quiero que te sacrifiques así por mí… Quiero que estudies lo que quieras y si es en un lugar de ese nivel, mejor aún!...- Helga bajó un poco la cabeza con angustia… Arnold la tomó del mentón…
-Mírame… No sé cómo, pero acortaremos las distancias… Estaremos juntos, ya veremos cómo!... Haremos tiempo, iré a verte todas las veces que pueda, y tú vendrás a la ciudad también…
-Pero en contadas ocasiones!... Esto no es justo!... No quiero… No quiero tener que terminar la escuela, no quiero cambiar todo a lo que estoy acostumbrada! Todo está bien así como está!...- Se soltó levantando las manos con histeria y caminando con ansiedad… El rubio la observó…
-En algún momento hay que hacerlo. Qué hay de nosotros…?... De las cosas que tenemos planeadas juntos…?... Eso tampoco quieres que pase…?...- Preguntó esperando que de ese modo le prestara atención…
-Si… Aunque por otro lado…Es aburrido y apesta ser grande!...- Bufó haciendo una mueca y apoyándose contra una pared… Arnold rió ocultando sus propios miedos…
-Jajaja… Creía que te gustaba ser más grande que yo!...
-Me ofendes alcornoque!... Y metete en la cabezota, que no voy a dejarte!...- Negó inflexible, pero Arnold bajó un poco la cabeza… La miró y se acercó a ella extendiendo una mano…
-De acuerdo… Por ahora, olvidémonos de eso, si?...- Pidió y ambos continuaron caminando como la pareja de adolescentes enamorados que eran…
En casa de la familia Shortman…
Arnold ingresó a la pensión de huéspedes… En la sala y riendo a las carcajadas, su hermana estaba sentada con los hijos de Oscar y Susie, con una caja llena de objetos de su último viaje con sus padres y su hermano, a Brasil…
El rubio se acercó y la saludó… Ella lo vio con una sonrisa y se le prendió del cuello…
-Arnold! Arnold!... Podrías contarle a Tiffany y a Charles sobre la leyenda del templo, de la ciudad perdida de la comunidad?…- El rubio sonrió… No llevaba la cuenta de las veces que relató la historia, que inclusive a él mismo le fascinaba… Su hermana era tan parecida a su abuela por la que le pusieron ese peculiar nombre: Eleonor…- Vamos! Hazlo!...- Exigió saltando por todos lados con un cinto que le queda grande…
Arnold sonrió… Quizás hablar de otra cosa, lo ayudara a despejarse…
Tres horas después…
En su cuarto, y una vez que había terminado la cena… El rubio estaba recostado en su cama mirando el cielo de esa noche… Despejado y con las estrellas brillando como nunca, el calor hacía que las noches de verano fueran mucho más bonitas así…
Escuchó un golpe en la puerta y asintió para que pasara…
-Hola hijo… Cómo estás?...- Lo interrogó su madre sentándose a su lado…
-Bien, má… Algo cansado es todo…- Negó sin quitar la mirada fija en las estrellas… La mujer ladeó la cabeza….
-Arnold… Te conozco tanto mi amor!… Sé cuando algo te preocupa, porque gracias a ti, hoy puedo disfrutar de cada gesto que haces, y de tu sonrisa… Te he dicho ya que te amo y que estoy orgullosa de ti, todos los días, no es así?...- El rubio la miró y se sentó en su cama prestando atención…
-Dime la verdad… Estás así por el viaje, es eso?... Cielo, ya te expliqué que no es necesario que vengas con nosotros… Será solo por unas semanas… Nada malo nos pasará… No volvería a perderte, no otra vez…- Le explicó la dulce mujer revolviéndole un poco los cabellos… Arnold hizo una mueca y finalmente dijo:
-El problema no es el viaje… En realidad…
La mujer adivinó el asunto que tuvo a su hijo toda la noche distraído y en otro lado…-Helga?... Pelearon otra vez?... Son muy chicos aún, lo harán cientos de veces! Y por su carácter y el tuyo, vivirán la vida de ese modo!...
-No… Todo esta mejor que nunca, ahora. Eso mismo es el problema… Qué sucederá cuando cada uno quiera seguir con su vida?... Fui muy egoísta últimamente. Le conté sobre el viaje y ella insistió en querer acompañarme… Pero no pensé que eso, no era tal vez lo que en verdad deseaba…
Stella sonrió bajando un poco la cabeza…-Todo es muy reciente ahora… Son unos niños aún!... Si, unos niños que están creciendo. No pueden asegurar en este momento lo que quieren para el resto de su vida… Pueden amarse y estar juntos, pero también pueden volar y alcanzar sus propios fines personales…
-Y qué pasa si… La pierdo?...- Ese era exactamente el mayor temor… Qué sucedería si Helga no volviera nunca…?
-Un tiempo lejos inclusive puede afianzar su relación… Crecerán más como personas, conocerán otras cosas, tendrán otras experiencias… Y si lo quieren, estarán juntos. No sé qué decisión tomarás Arnold… Pero sea cual sea, quiero que elijas lo que te haga más feliz, y que seas todo lo que quieres ser… De acuerdo?...- El rubio asintió y la mujer le besó la frente alejándose…
-Y te repito, no tengas la idea de que no puedes dejarnos ir a tu padre y a mí… No puedes depender de nadie, y algún día, tú mismo tendrás que marcharte y hacer tu camino, porque así es la vida… Buenas noches. Descansa…
La mujer de cabello castaño y bonitos ojos verdes se marchó dejando a un Arnold que continuó mirando las estrellas… Había algo de todo eso que no resurgía a la luz: tomó un sobre de su propia mesa en el que se leía:
Ciudad de Hillwood, Washington.
Arnold Philip Shortman.
Universidad de Harvard, Massachusetts.
"Felicidades Arnold Philip Shortman, la Universidad de Harvard se alegra en darle la noticia de su aceptación a nuestra institución, que con años de experiencia y…"
Arnold cerró el sobre sin terminar de leer la solicitud…
Continuará…
Hola… Hayyyy… Estos capítulos en realidad son para que vean cómo sucedió todo y el porqué de la pronta separación… Espero que les haya gustado!... Imagínenselos a todos de adolescentes, porque después estarán los adultos! Chau! Nos vemos! La canción es de Andrés Calamaro! Suerte!
