Sunao na niji.
Lo que se suponía que era un buen recuerdo se convirtio en algo que los dejo marcado a ambos. Maki solo deseaba cumplir lo que ella le pidio "no verla más" pero tal parece que el destino tiene otro plan y ninguno podra escapar cuando cosas que se ocultaron esa noche salgan a la luz.
Love Live ni sus personajes, ni la letra de la canción me pertenecen.
Pareja Principal: NicoMaki.
Genberger: Maki, Eri, Umi, Rin, Honoka.
Género: Angustia, Romance, Familia y un poco de Humor.
...
Capítulo 2.
- Tampoco a sido tanto tiempo Nozomi. Sólo han sido dos años desde la última vez que nos reunimos.- Murmuró Maki evitando ver a la persona frente de él, ó más espécifico un lugar. Una vez que se había recuperado de su sorpresa había decidido llevar a la peli-morada a una cafetería cercana del hospital; la misma que solia frecuentar cuando Nozomi o Eri lo visitaban, para que así ambos pudieran hablar con más tranquilidad y sin interrupciones.
- Siempre tan frio Maki-kun~.- Nozomi fingió sollosar, Maki resistió el impulsó de rodar los ojos ante el dramatismo de su amiga. Sin importar la edad que tuviera seguía siendo la misma de siempre.
- ¿Entonces para que me querias Nozomi?.- Preguntó sin más, no le gustaba darle tantas vueltas al asunto, por lo menos ahora, y antes de que la pelimorada respondiera la mesera llego con sus ordenes colocando un café frente a él y un té y una tarta de fresa frente a su acompañante.
Sin poder evitarlo miró detenidamente la tarta de fresa haciendolo recordar algo.
"A Nico-chan le gustaban las fresas." Pensó distraidamente, de inmediato cerró los ojos y le dio un sorbó a su amargo café. "¿Por qué todo me recuerda a Nico-chan? No meresco pensar en ella... no después de lo que le hice". Se dijo regresando la taza a su lugar. Sin darse cuenta que Nozomi lo estudiaba cuidadosamente, podía ver ojeras y lo ligeramente hinchados que estaba esos rasgados ojos violetas que tenían un atisbo de tristeza y pesar en ellos. Era una mirada que para alguien tan joven como Maki no debería pertenecer.
Bebió un poco de su té sin apartar su mirada esmeralda del pelirrojo delante de ella notando por primera vez la venda que cubria su mano izquierda"¿Qué es lo que te pasó Maki-kun?" queria preguntar, no refiriendose a como se había hecho aquella herida, si no lo que últimamente pasaba en la vida de aquel muchacho, que sin quererlo de joven parecía completamente elegante por lo que hiciera, por más pequeño que fuera. Sin embargo ahora parecía descuidado, como si ya no le importara nada en la vida. Pero sabía que el pelirrojo solo le contestaría con un cortante "nada". Así había sido siempre que trataba saber que ocurria.
Suspiro, y pudo sentir la mirada penetrante del pelirrojo en su vientre, no pudo evitar sonreir, recordando la cara de sorpresa que Maki había puesto al ver lo abultado que era cuando entro a su despacho.
Miro al joven doctor y este aparto la mirada al haber sido cachado mirando. Algunas cosas realmente no cambiaban.
- ¿Como fue... - Se aclaró la garganta avergonzado por lo que pensaba decir y jugó con un pequeño mechón de su cabello, estar con Nozomi siempre lo hacían retomar algunas de sus acciones de más joven y en ocaciones lo hacían sentir con la suficiente confianza de poder decirle lo que había pasado aquella noche pero siempre era más la cobardía y aquella promesa lo que lo retenían de hacerlo "De seguro me miraría con el mismo desagrado con el que lo hago yo" decidió no pensar en ello o Nozomi notaría su estado de animo. La pelimorada siempre era muy intuitiva.- ...¿cuantos meses tienes?.-
Nozomi solo sonrió con una de sus características sonrisas que no hacían más que traerle un mal presentimiento a Maki.
- Ara~ Maki-kun es que quieres todos los detalles de como Erichi y yo...-
- ¡No! sólo... sólo olvidalo ¿quieres?.- Dijo cansado haciendo que Nozomi solo riera.
- Estoy por entrar al octavo mes.-
El pelirrojo abrio los ojos sorprendido, para él parecía muy pequeño su estomago, aunque bueno a pesar de que trabajaba en hospital era la primera vez que estaba tan cerca de una mujer embarazada.
Él evitaba a toda costa la área de maternidad por que le hacía recordar la triste y - según él - merecida desición de no casarse y tener hijos.
- ¿Has... has estado cuidandote bien Nozomi y cómo es que vinistes sola?. Es peligroso que vengas así.-
Nozomi reprimio un búfido lo mismo le había dicho su esposo, es que los hombres no entendían que por que una mujer estuviera embarazada no significaba que estuvieran invalidas y podían hacer las cosas por ellas mismas.
- Maki-kun soy perfectamente capaz de cuidarme sola y si alguien se me acerca se la vera con mi Washi washi max.- Movió sus manos de forma peligrosa y el pelirrojo no pudo evitar estremecerse al pensar que aquello tambien era una advertencia por si volvia a decir un comentario como el anterior.- Además estoy con Maki-kun y yo confío en que Maki-kun cuidara de mi.-
"No soy tan confiable" Queria gritar pero se mantuvo callado.
- Nozomi estas evitando mi pregunta ¿para que me buscabas? se que no es una visita casual.- Luego la miro fijamente.- Quieres que te haga algunos estudios ó... estás teniendo problemas con Eri.-
- No, no nada de eso solo quiero que seas el padrino de mi pequeño o pequeña.- Soltó esperando una reacción del pelirrojo.
- Ahhh.- Suspiro aliviado él que pensaba que era algo grave.- Con que solo era eso... quieres que sea tú padriNO! ¡¿qué?!.- Dijo exaltado parandose y viendo la enorme sonrisa en el rostro de Nozomi y al sentir como algunos lo miraba volvio a tomar asiento.- ¿Dime que estas bromeando?.- Preguntó esperanzado.
- No, no lo estoy quiero que Maki-kun sea el padrino del pequeño o pequeña que llevo en mi vientre.- Dijo con una pequeña sonrisa mirando la cara de increudibilidad del pelirrojo que claramente parecía no creer lo que su amiga le había dicho. Como si no pudiera creer que lo eligiera exaptamente a él de todas las personas.
En realidad era así, Maki pensaba que él no era el indicado. Primero; no era bueno con los niños pequeños y segundo; no era confiable. La miro a los ojos tratando de trasmitirle lo que sentía, que entendiera su desesperación, que él no podía, él no debía ser, Nozomi merecía a alguien mejor y no a él. Quiso decirle una vez más lo que hizo para que la pelimorada se retractara.
- ¿Por qué yo?.- Fue lo único que pudo decir.
- Por que Maki-kun es la persona más confiable que conosco.-
"No dirias eso si supiera lo que le hice a tú mejor amiga... ¿seguirias tratandome de la misma forma Nozomi... o permitirias que tú futura hija o hijo se acercara a mi?"
- Yo.. yo no...-
- Maki-kun cruel, le negaras esto a una mujer embarazada.- Maki se estremeció por dentro pero no por remordimiento, algo en como lo dijo y lo miro le recordo, nuevamente a Nico y por eso no pudo evitar suspirar y terminar aceptando. Aceptando eso y aceptar que dentro de quince se reuniria con ella y los demás ex-miembros de Muse ya que al fin había logrado localizar a todos o casi a todos al parecer a la única que parecia que se la había tragado la tierra era a Nico. Solo por eso había aceptado reunirse con los demás.
Durante un tiempo más siguieron charlando y actualizandose de lo que había sido de su vida durante esos dos años en los que no se vieron personalmente.
Una vez que Maki había llevado sana y salva a Nozomi a su hogar el pelirrojo no pudo evitar mirar hacia aquella estrellada noche.
Algo lo inquietaba y lo hacían no querer regresar a la casa de Nozomi, tenía el ligero presentimiento de que algo pasaría. Y no le agradaría.
Y esa sensación lo persiguio durante toda la semana.
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No fue capaz de no asistir.
Apesar de eso iba en su auto un poco tarde a la casa Ayase - Toujo, no había sido falta el preguntarle a Nozomi donde viva había visitado ese lugar en el pasado varias veces desde que sus amigos se casarón que lo recordaba perfectamente.
Al llegar bajo de su auto y antes de tocar el timbre su mano se detuvo a tan solo un centimetro, suspiro y se dijo debía dejar de ser tan paranoico Nozomi no le había mentido todas las demás veces en las que le decía que la morena no iba a asistir y esta no sería la exepción.
Tocó y espero menos de un minuto para que la puerta fuera abierta luego de escuchar adentro algunos pasos acercarse y voces.
Apenas la puerta había sido abierta dos personas se lanzarón sobre él apretandolo en un fuerte y calido abrazo.
- ¡Maki-kun!.- Al pelirrojo no le costo nada reconocer aquellas dos personas que aunque sus voces habían cambiado su personalidad parecía la misma.
- Chicos... no puedo respirar.- Se quejó y una vez libre respiro viendo a los dos pelijengibres que le sonreian completamente animados.
Antes de que pudiera decir algo un Rubio salió.
- Rin, Honoka que fue lo que les dije.-
- Pero Eriiii.-
- Dejalos Eri no me molesta tal parece que no han cambiado nada.- Dijo con media sonrisa.
- ¡Maki-kun cruel!.- Gritaron ambos al únisono divirtiendolo un poco y viendo al rubio que parecia que...¿evitaba su mirada?.
- Jejeje esta bien pero entremos Umi-kun y las chicas no estan esperando dentro.-
- ¿Las chicas?.-
- Si, Kotori-chan, Nozomi-chan y Hanayo-chan.-
- La única que falta es Nico-chan ¿do-donde estará ahora?.-
- Honoka, Rin.- Los llamó entre dientes el Ruso que aún evitando la mirada del pelirrojo. Maki solo parpadeó confundido pero decidió no decir nada.- Mejor entremos.-
- Bien.- Dijo y suspiro de alguna manera sentía más aliviado al ver que seguían siendo las mismas personas que había conocido tiempo atrás y eso le daba una posibilidad de que los demás siguieran igual.
"La única que faltaria para estar todos sería Nico-chan..."
"No... es mejor así, lo más seguro es que solo la incomode con mi presencia y no tengo el suficiente valor para verla a la cara de nuevo, no sin desmoronarse frente a ella."
Aún pensando aquello, deseaba verla.
Camino detrás de Eri por algunos pasillos para llegar a la sala en donde estaban los demás mientras platicaba con Rin de lo que habían hecho, de pronto vio como este volteaba a ver a Honoka y lo miraba de una forma de... ¿complicidad?... que le hizo recordar aquellas veces cuando Muse aún seguía activo y tramaban alguna travesura.
- ¿Rin, Honoka que pasa?.- Volteó a a mirar al ex-lider de muse y de la nada sintio un fuerte empujón, por haber estado tan absorto observando a Honoka no noto que Eri se habían colocado a lado de Rin y lo habían empujando, lo último que logro ver fue la sonrisa de diculpa del Ruso cuando fue aventado adentro del estudio de Ayase. Apenas logro equilibrarse para no irse directo contra el suelo, se puso de pie dispuesto a reclamarles por su acción, cuando escucho un pequeño jadeo a sus espaldas, volteó dandose cuenta de que no era la única persona en aquella habitación.
Vio a la persona frente a él y si no hubiera estado tan conmocionado tal vez hubiera notado cuando cerrarón la puerta detrás de él.
Sintio como si el tiempo se hubiera detenido. Sus ojos y boca se abrierón ligeramente, sus mejillas comenzarón arder y su corazón latió con la misma intensidad que cuando era un simple adolecente.
¿Era ella?
Había cambiado por los años pero... era la misma persona.
La misma hermosa persona que ahora vestía un traje más formal, unos lentes y en su mano traía un celular del cual se escuchaban pequeños ruidos provenientes de el.
Sus facciones habían madurado pero seguían con aquel toque infantil que recordaba.
Era un poco más alta pero, estaba seguro de que igual que antes, seguía siendo la más baja de todos en Muse.
Aquel cabello azabache que a pesar de ya no estar atado en dos coletas como en sus años de juventud ahora solo era sujetado en una coleta alta.
Y ahí estaban aquellos orbes rubí brillantes que lo miraban con sorpresa.
- ¿Ma-Maki-kun...?-
La misma voz.
No tenía duda.
Era ella.
- Nico-chan...-
.
.
.
N/A:
La~la~la~la~
La hora del reencuentro llego ¿muy pronto? ¡por supuesto que no! dije que erán pocos capítulo así que espero y lo disfrutaran...
A que ninguno se imagino que Nozomi estaba embarazada XD
Nos leemos en la próxima actualización~
Matta ne~ XD (21/06/16)
