I s h i d a S e n s e i

I s h i d a S e n s e i

§ Alexeigirl §

Disclaimer:

Digimon, así como sus personajes no me pertenece, son propiedad exclusiva del Dúo. Akiyoshi – Hongo, Bandai y Toei Animation.

Este Fan-fic fue hecho sin finalidades de lucro, y su único objetivo es la de entretenimiento del lector.


Capitulo 2.

Jyou Kido sabia que a pesar de ser amigos desde la mas tierna infancia, la diferencia de personalidades era notoria y el que fuesen amigos por tantos años era ya todo un milagro, mas aun si se tenia en cuenta que los puntos en común eran prácticamente nulos; pero a pesar de ello admitía que lo admiraba por su temperamento practico, maduro y racional que siempre sabia diferenciar lo ideal de lo real en cualquier situación.

Siempre había sido capaz de actuar con madurez y mesura ante todas y cada una de las adversidades que se habían presentado a lo largo de su vida, Así había sido su carácter desde que eran niños.

Pero hoy, su comportamiento distaba mucho del hombre calculador y sensato que usualmente era. A su juicio hoy, Yamato Ishida se estaba comportando tal cual adolescente caprichoso, irracional y egoísta rebelándose ante la autoridad de su padre, al negarse a escuchar cualquier razonamiento sensato que lo contradijera…

En parte lo entendía…pero su deber como amigo era hacerlo entrar en razón, y hacerle ver que las razones de su Padre para actuar como lo debía ser con el objetivo de darle lo mejor.

.- Espera Yamato…Piensa bien las cosas, no puedes simplemente irte y dejar todo botado así…no es propio de ti, sabes que no es la forma correcta de hacer las cosas. – También sabia lo obstinado que llegaba ser cuando no estaba de acuerdo con algo o como ahora, cuando había llegado a su limite, pero aun deseaba apelar a su habitual buen juicio.

.- ¿Qué no puedo Jyou?, amigo creo que esas gafas tuyas necesitan mas aumento por que eso es justamente lo que estoy haciendo, mandando esta mierda de vida al caño…

.- Pero…¡¡Espera!!, piensa en las consecuencias de tus actos…no solo eres tu, si te vas hay personas que resultaran lastimadas. – esta ultima parte, apenas audible para si mismo.

.- ¡¡Con un Carajo Kido!! Solo quiero tomar las riendas de mi vida, ¿Eso es tan malo?, Estoy en mi derecho, ya he pasado mucho tiempo complaciendo a los demás, tratando inútilmente de llenar sus expectativas… ¡Dejando que el me pisotee!, pero el que se atreva a elegir a la persona con lo que pasare el resto de mi vida, para tener a su perfecta descendencia...¡Eso no se lo permitiré, después de…! – lleno de rabia, prefirió acallar sus palabras, era inútil seguirse quejando por algo que aunque no lo admitiera, sabia que en alguna medida, también era culpable de lo que había sucedido en el pasado, pero ahora lo que debía hacer era salir de una buena vez de esa casa y dejar todo atrás…aun aquello lo que había sido importante e inútilmente trato de defender:

Sus propias convicciones.

Por su parte…

Sabia que tenia razón, siempre resulto evidente que la vida que llevaba no le producía ninguna satisfacción y no era mas que el guión de la perfecta vida que debía protagonizar. Y en consecuencia mas de una vez lo había visto sacrificar sus sueños en Pro de los ideales y expectativas de su padre, mas de una vez lo había visto ver tragarse su orgullo, y sin contar las veces que, cuando se creía solo, había visto brillar esos ojos cerúleos anhelantes por aquella vida que deseo alguna vez para el…fantaseando con los sueños rotos que pensó formarían su futuro…

Hacer cosas que no deseaba hacer…

Ser alguien que no quería ser…

Esa había sido su Vida…

Pero…¿Dejar todo?...¿Así nada mas?...¿Realmente podía hacer eso sin remordimiento alguno?, ¿Sin consecuencia alguna?

Eso no podía ser, a toda acción, siempre hay una reacción…era una ley, mas que de la Física, era de la vida.

Era inútil que insistiera, el ya había tomado una decisión y la prueba estaba en el par de maletas que llevaba entre manos y el auto que los esperaba ya abajo.

Y era en esos momentos cuando le tenia cierta envidia, a diferencia suya, Yamato siempre había tenido un carácter fuerte… rebelde…por eso tenia ahora la valía y el coraje suficiente para romper esas cadenas que habían oprimido su espíritu independiente.

.- ¡ Y A M A T O ¡

Se escucho estallar de repente una poderosa voz en toda la majestuosidad de aquella Mansión.

.- Piensa bien en lo que estas a punto de hacer…Si das un solo paso mas fuera de esta casa, te arrepentirás por el resto de tu vida – Clamo una voz por lo alto de las escaleras con la potencia e inclemencia de un trueno.

Al contrario del aludido, Jyou quedo petrificado por la autoridad que había en aquella voz perteneciente a, según Yamato, el hombre que se había encargado de hacer su vida miserable, Masato Ishida .

.- Al contrario Padre, si me quedo un solo día mas… bajo tu sombra, en verdad me arrepentiré por el resto de mi vida. – respondió mientras continuaba bajando las escaleras lánguidamente.

.- ¡ ¿ Te atreves a revelarte a mi voluntad? !. ¡Actúas como un Maldito Crío!

Fue entonces cuando el joven detuvo su caminar y la mirada desafiante y sin una pizca de duda o temor de su hijo, fue la repuesta que aquel imponente hombre de poco mas de cinco décadas recibió. Jyou no entendía como era capaz de enfrentársele de aquella forma, las consecuencias de hacerlo siempre habían sido devastadoras, y eso su amigo ya debería saberlo mejor que nadie.

.-¡Te lo advierto Yamato!

Ya mas de una vez había sido testigo del indómito carácter que su amigo, pero nunca antes lo había visto de aquella manera; con todo su cuerpo y alma oponiéndose a aquel hombre mientras parecía clamar con cada fibra de su ser un: "No mas" que rompían en definitiva las ataduras que habían tratado de oprimirlo cual caballo salvaje.

.- ¿Me lo adviertes?,¿Con que me amenazaras esta vez?...No Padre, Ya no hay nada con lo que puedas chantajearme ni manipularme, ya no permitiré que sigas controlando mi vida a tu antojo…¡Ya no seré tu Marioneta!.

.- No me desilusiones, estoy seguro que no he criado a ningún mediocre que lloriquea por minucias…eres un Ishida, Mi Hijo primogénito, El heredero de todo un imperio financiero, ¡Compórtate como tal!.

.-Eso hago padre…¿Acaso no me enseñaste a pasar siempre por encima de los demás sin importar nada?, ¿Qué mi voluntad es absoluta?, pues bien eso es lo que hago, paso por encima de ti y tus deseos, y antepongo mi voluntad a la tuya…¡Me largo de esta maldita casa!

.- No seas ridículo, ¿Quieres echar por la borda todo lo que he construido para ti?...¿De que te quejas?, Solo te he dado lo mejor, te he convertido en alguien digno de portar el apellido Ishida, Hasta he conseguido para ti a una mujer merecedora de pararse a tu lado, no hagas que me arrepienta de haberte elegido por encima de tu Hermano.

Su hermano…ese era uno de los puntos "débiles" de Yamato, un tema de doble filo con el que nadie, a excepción de Masato Ishida se atrevía a tocar.

La mirada que vio en los ojos de su Progenitor, fue la misma que le vio dirigirle tantas veces que ya hace tiempo había perdido la cuenta…siempre inmutable, escrupulosa, fría, evaluando cada uno de sus movimientos, exigiéndole la excelencia en sus acciones…siempre viéndolo como un objeto, jamás como un ser Humano, ni que decir como a un Hijo.

.- Es una lastima que lo único que te importe es el prestigio de la toda honorable Familia Ishida, pero ¿sabes que?, ¡Estoy Harto!, y todo eso de lo que estas tan orgulloso y todo tu honor me lo paso por el Cul…

.- ¡Yamato, No Blasfemes!...Esta bien…¡¡Lárgate!!...Vive de tus ridículos sueños…si es que puedes….¿Qué tan lejos podrás llegar sin mi apoyándote, regresaras Humillado, y derrotado como ya lo haz hecho…pero te advierto…quizás ya no volverás a contar con mi protección ni mi perdón…

¿Su perdón?... ¿Que trataba de decir con eso?...

.- Lo haré Padre…a pesar de que te encargaste de destruir todos y cada uno de ellos, créeme…Sobreviviré…

Orgulloso y altivo como había sido criado, dio la vuelta dejando a su amigo tras sus pasos…

.- N-No se preocupe Ishida-Sama , Yamato es muy orgulloso y lo del compromiso le ha tomado por sorpresa…pero le aseguro que en cuanto se tranquilice le ofrecerá una disculpa…por eso le ruego perdone su insolencia…

Tal y como si no lo hubiese escuchado, Masato Ishida dio la vuelta ignorando mas que las palabras; la presencia del Joven Doctor.

Sintiéndose menospreciado, lanzo un profundo suspiro impregnado de frustración, antes de seguir los pasos de su amigo.

Para cuando salio de la imponente mansión Ishida, el rubio comenzaba a acelerar el motor de su Mercedes-Benz SLR MC. Laren Platinado.

.- ¡ ¿Tienes idea del serio problema en el que te haz metido Yamato ? !...Sabes que no dejara que las cosas se queden simplemente así. – Grito exasperado en un ultimo intento por hacerlo entrar en razón, mientras trataba inútilmente de darle alcance

.- ¡Deja de Joderme Kido, y ve a lamerle el trasero a alguien mas!

Fue la respuesta que recibió por parte de Yamato Ishida, quien salio a toda velocidad de aquella casa que para el había sido el infierno mismo, bajo la atenta mirada de su amigo que sabia que ahora su amigo no se encontraba en sus cabales y que nada bueno podría pasar si era incapaz de usar su habitual mente clara y fría.

Esa noche podría resultar herido…o quizás…podría herir a otra persona.


Condujo por Horas sin tener un destino fijo.

Tenia tantas cosas en que pensar, que algo tan trivial como el tiempo/espacio parecían ser absorbidos por la oscura profundidad de sus pensamientos.

¡ AL FIN ERA LIBRE!

…Pero…

¿Por qué se sentía mareado y que el aire le hacia falta?...

Quizás era por la asfixiante independencia a la que no estaba acostumbrado a respirar, o tal vez eran todos los recuerdos de aquellas cosas que tuvo que hacer o dejar de hacer para ser digno portador del apellido Ishida, ese maldito apellido que en lugar de ser motivo de orgullo, no había sido mas que una constante carga y representaba la oscuridad de su existencia.

¿Cómo había permitido que controlara su vida así?, no lo entendía, ni siquiera entre el rompecabezas de sus recuerdos podía encontrar la respuesta que desesperadamente estaba buscando.

Si hasta ahora, toda su vida había sido controlado.

¿Quién era realmente Yamato Ishida?.

.- ¡Maldita sea! –

Las luces delanteras de un auto en sentido contrario, seguramente con un conductor ebrio a bordo; fueron suficientes para volverlo a la realidad en un segundo. Una rápida maniobra fue suficiente para evitar el serpenteante trayecto del vehiculo; de ninguna manera se permitiría tener un final tan patético y darle gusto al "viejo" de reírse por ello en su tumba.

Al mirar entonces a su alrededor descubrió que no tenia idea de su propio paradero, al menos hasta que no muy lejos de ahí, pudo identificar lo que parecía ser el puente RainBow iluminado por las luces nocturnas; lo que si no se equivocaba, significaba que se encontraba a las afueras de Odaiba, y hace mucho que no estaba en ese lugar, pero eso no importaba.

Ahora tenia un Destino…


.- Oi Chico, ¡Dame la mejor habitación que tengas!

Un hombre vocifero escandalosamente a su lado mientras terminaba de Pagar por la Suite en la que se hospedaría esa noche.

.- Lo siento Señor, Nuestra Suite Principal ya ha sido ocupada…

.- ¡ ¿ Que ? ! ¿Sabe quien soy yo?...Un importante funcionario publico, ¿Cómo es posible que no tenga una suite cuando la estoy pidiendo? ¡Que insolencia!...Tsk, entonces dame la mejor habitación que tengas disponible, esta noche me la voy a pasar en grande y su ineptitud no hará que se arruine.

Mientras el recepcionista checaba las habitaciones disponibles en su ordenador, aquel extraño miraba ansioso a su alrededor, como si quisiera comprobar la presencia de alguien, y al hacerlo una sonrisa de absoluto triunfo dibujo su rostro mirando entonces por casualidad a Yamato con una expresión de superioridad, que no paso inadvertida para el rubio, sobre todo la burlona sonrisa que parecía decir:

"Chiquillo, tu nunca podrás disfrutar de los lujos y placeres como haré yo esta Noche"…

La altanería y poca clase que destilaba aquel sujeto termino por irritar a Yamato, era obvio por sus palabras que pasaría la noche con una mujer, lo mas probable, una mujerzuela, solo había que mirar al pobre para saberlo, pero ¿A quien le importaba? Personas tan insignificantes como aquella no merecían su atención.

Se retiro del lobby en busca de los ascensores que lo llevarían a su habitación. En el camino, tras una frenética carrera por los pasillos, un niño choco con el, cayendo por el impacto estrepitosamente al suelo comenzando a llorar a todo pulmón. Al estar justamente frente a el y ser causante de su caída se veía obligado a hacer algo pero, él

Ignoraba por completo que debía hacerse en este tipo de acontecimientos.

Antes de que decidiera algo, una jovencita corrió en auxilio del chiquillo para ayudarlo a ponerse de pie, empujándolo sin intención en el trayecto. No tenia idea de lo que le decía, pero sus palabras y la forma en la que dulcemente acariciaba su cabeza parecían tranquilizar al infante de forma casi mágica ya que poco a poco las lagrimas fueron sustituidas por una tímida sonrisa de agradecimiento. Tras esto, la desconocida adolescente le dirigió a Yamato una mirada llena de reproche por haberse quedado sin hacer nada, y esto era algo insólito para el…

¿Cómo se atrevía aquella chiquilla a mirarlo con tanto desden?, cuando todos los demás lo hacían con respeto y hasta temor.

Casi al instante, la madre de la criatura hizo su aparición, y en lugar de preguntar por el bienestar del niño, se limito a tomarlo de la mano mientras lo reprendía por su hiperactividad y lo llevaba a rastras con ella, sin agradecer a la joven por su atención y amabilidad.

.- ¡Gracias One – San! - Al contrario que su progenitora, el pequeño se despidió agradecido agitando su mano libre al aire.

Fue una acontecimiento que duro solo unos instantes, apenas el trayecto del lobby al ascensor. No supo por que, pero la acción de aquella chica le pareció un tanto extraña…y hasta molesta, mas halla de la forma despectiva y sin razón en la que lo habían mirado, era esa aura de protección que aquella chica parecía emanar. En el mundo de donde el provenía, nadie era amable si no era por que deseaba obtener ciertos "favores" a cambio. Con el mucha gente fue "amable", fingió cariño y preocupación con el objetivo de ganarse la protección de la todopoderosa Familia Ishida.

¿ Cual seria el objetivo de aquella pelirroja al ayudar a un simple Chiquillo, si era obvio que no Obtendría beneficio alguno por su "Noble" acción?.

Seguramente solo quería quedar bien ante los demás, fingiendo una falsa amabilidad.

.- Hmp!,La gente suele ser así de Hipócrita…- Pensó mientras presionaba el botón que llamaría a su ascensor, y que tardaría unos momentos al estar en servicio. –

Miro a su alrededor una vez mas con fastidio, y Justo en el ascensor continuo, se encontraba el desagradable hombre que había exigido la Suite, acariciando lascivamente a la jovencita de hace unos instantes mientras la recargaba dominantemente sobre la pared metálica que aun se encontraba herméticamente cerrada sin importarle el descarado espectáculo que ofrecía a las miradas curiosas de los huéspedes de aquel Hotel. espectáculo que evidentemente para su acompañante era desagradable y vergonzoso el protagonizar, y mas aun le eran desagradables las confianzas que el tipo se estaba tomando, y sin embargo, no hacia nada por apartarse de el.

Parecía que era una penitencia que debía obligarse a soportar.

Su relación le resulto evidente nada mas mirarlos…

.- Vaya, vaya…¿Quién lo creería? ¿Con ese Rostro Inocente? - y esa "Alma caritativa" había resultado ser una joven Prostituta, seguramente como muchas de esas jóvenes de hoy en día que no les importa vender su cuerpo con tal de obtener dinero para vestir a la moda…o en una infantil rebeldía a sus padres, la sociedad y el mundo; y quizás era mas el morbo, pero esa pareja llamo su atención.

El, era un hombre de no mas de cinco décadas encima y a toda vista tenia el aspecto de un perdedor, por muy funcionario Publico que se hubiese autonombrado y la falsa arrogancia que mostraba .La alopecia parcial formaba una curiosa coronilla alrededor de su cabeza, y su desgarbada figura era acentuada por la palidez de su piel y lo demacrado de sus facciones. Además, el tipo siquiera se preocupaba en disimular lo excitado que se encontraba, y que en cuanto cruzara la puerta de su habitación, se abalanzaría sobre ella, como si no hubiese tenido sexo en todo el año… y podía apostar que así era…

Por otro lado, ella era…

Exactamente el tipo de chica que cualquier hombre con algo de malicia en su alma estaría deseoso de corromper y enseñarle las formas mas retorcidas del ser humano…

¿Por qué?

Sencillamente por que era un Ángel que emanaba calidez y fuego por todo su ser. Esa era la conclusión a la que sus pupilas llegaban tras mirarla meticulosamente, la lozanía de su piel y la dulce expresión de la que era poseedora irónicamente contrastaban con el fuego de sus cabellos rojizos, en perfecta armonía con unos intensos ojos carmesí que parecían ser atizados por el mas ardiente de los fuegos.

Era una lastima que esas juveniles maneras fueran mancilladas por manos tan burdas como las de aquel perdedor que seguramente no era capaz de satisfacer a una mujer…como sin duda alguna el lo haría si la tuviera entre sus manos y la invitara a conocer sus caricias.

.- Vaya vaya…pero que cosas me están viniendo a la mente? – pensó sonriendo con malicia recorriendo una vez mas la figura femenina que entonces era abrazada por otro.

Al hacerlo, sus ojos tropezaron una vez mas con aquella mirada irradiante en fuego, y que parecía despreciarlo y reprocharle su morbosa curiosidad. Lo que era curioso o mas bien era bastante extraño, era el hecho de que le fascinaba como aquellos ojos rubí parecían destilar fuego mientras lo miraban; cuando normalmente era adoración lo que veía en los ojos femeninos…seria interesante saber si después de una noche con el, aquella chiquilla seguiría viéndolo igual.

¿Sexo de una Noche?

Ahora que lo pensaba, No era una mala idea, después de todo, que mejor forma de sacar toda la frustración que traía dentro que una noche entera de buen Sexo…además eso sin contar el intenso placer que le daría el joderle la noche a aquel imbecil.

El tintinear de la llegada de ambos elevadores fue el disparador para que reprodujera fielmente la escena que había diseñado en un instante dentro de su mente.

Cuando las puertas del ascensor se abrieron y el escuálido hombre se disponía a conducir a su acompañante al interior, entonces con la velocidad digna de un lobo, Yamato sujeto el brazo de la pelirroja empujando al tipo que sin tener idea de lo que estaba pasando cayo estrepitosamente dentro del artefacto.

No lograba incorporarse aun cuando vio a un joven rubio sujetando a "su chica" mientras lo miraba satíricamente.

.- Qu-e…pero Que…¡ ¿ Como se atreve ? ! ¡Mocoso impertinente! ¿Sabe quien soy?

La expresión de cólera e incredulidad lleno de satisfacción a Yamato, que para aumentar la consternación del hombre atrajo a si, a la confundida adolescente tomándola por el talle como si fuera un objeto de su uso exclusivo.

.- Disculpe Señor Funcionario Publico, pero este impertinente Mocoso será el que pase la noche con esta pequeña rubí –

Al decir esto, el joven hombre presiono rápidamente algunos botones al azar que llevarían a su pasajero a dar un involuntario paseo y aumentaría aun mas su frustración, y por ultimo antes de que este pudiese ponerse en pie y las puertas se cerraran, le dijo:

.- Y por cierto, la suite también es mía…

.- Tu, ¡¡Pedazo de Idiot…!!

Las maldiciones y demás palabras altisonantes fueron ahogadas al cerrarse herméticamente el transporte para poder comenzar su servicio. Blasfemias, que de todas maneras no fueron escuchadas por Yamato y su ex – acompañante, pues para entonces la pareja ya se encontraba en el interior del ascensor contiguo.

Confundida por lo que acababa de pasar, Sora Takenouchi trataba sin mucho éxito de liberarse del agarre de su "secuestrador", no sabia por que había sucedido eso, pero si estaba conciente de lo que había perdido por ello; la oportunidad de obtener el dinero que necesitaba con extrema urgencia.

.- Pe…pero ¡¿Qué le pasa?! ¡Suélteme! –

Haciendo uso de todas sus fuerzas logro zafarse de las fuertes manos de su captor, refugiándose rápidamente en una de las esquinas del ascensor, y aunque estaba encerrada en el teleférico en pleno funcionamiento con un hombre del cual desconocía sus intenciones, al menos trataría de poner la distancia suficiente para sentirse remotamente a salvo…

.- Ey, ¿Quieres tranquilizarte preciosa?, deberías de agradecerme por haberte salvado de alguien tan vulgar como ese famélico arremedo de hombre - contesto sintiéndose inauditamente fascinado por la extraña mezcla de miedo y valentía que se reflejaba en aquella frágil criatura.

.-¿Salvarme?...¡No tenia ningún derecho a meterse, no era su asunto! …¡USTED NO TIENE IDEA! – grito furiosa, ¿Cómo demonios haría ahora para obtener el dinero que aquel nauseabundo hombre le iba a dar a cambio de su virginidad?, el tiempo se le terminaba y por culpa de ese desconocido, todo se había echado a perder.

Una sagaz sonrisa se dibujo sobre el rostro del hombre, y aunque solo bastaba darle una simple mirada para darse cuenta que en suma resultaba ser muy atractivo y con una personalidad que difícilmente lograría pasar desapercibida, eso no dejaba de lado que su presencia le causara cierto escalofrío.

Se acerco sutil y amenazadoramente, ¿Hacia donde podía escapar dentro de ese limitado espacio de cuatro paredes?, no había salida alguna, el lo sabia y de sobra ella también, entonces comprendió ese sádico gozo que sienten los depredadores al acechar a una presa que desde un principio estaba condenada…solo que era obvio que esta presa parecía ignorar su trágico final.

Normalmente si bien no era un "Ángel" y tampoco se consideraba un "Caballero", en otras circunstancias no haría algo así. Pero sentía que su humor se encontraba algo retorcido por los últimos acontecimientos que habían marcado mas que su día, su vida…hoy, no era el "Yo" de todos los días ni la persona que creía ser, por ahora lo único que sabia era que el Yamato que estaba descubriendo tenia ganas de hacer cosas malas.

.- Oh, claro que la tengo…¿Eres una Uri, verdad?.- pregunto mientras la miraba suspicazmente y sus dedos se aventuraba a jugar entre uno de los mechones de su rojizo cabello.

.- …N-no se de que habla, déjeme ir por favor.

Era obvio que estaba asustada y La forma en la que trataba de guardar la compostura le pareció la mar de divertida…y hasta tierna; seria divertido jugar con ella si continuaba haciendo esa carita inocente y lo seguía mirando con esos ojos llenos de furia, indignación e incredulidad…

.- Es inútil que trate de hacerse la inocente señorita; vi como ese idiota la miraba con ojos llenos de lujuria, como la tocaba de forma poco propia y como usted, soportaba todo eso a pesar de la repugnancia que le causaba…dígame…¿Por qué razón tendría que hacerlo si obviamente le desagradaba su sola presencia?...Que mas razón si no es por dinero.-

Para ese entonces el joven de ojos azules, decidió reducir el espacio entre el y su compañera de ascensor, y sus dedos, que hasta hace unos momentos retozaban entre sus cabellos, ahora se deslizaban lentamente por su piel bajando por el cuello hasta llegar al hombro de forma casi tortuosa por la forma en la que apenas rozaban la lozana textura de aquella piel ligeramente bronceada por el Sol.

La falsa cortesía, la sonrisa guasona que se dibujaba en su rostro; y mas que nada, la forma en la que ese tenue roce había sido capaz de hacerla vibrar hasta erizarle la piel, terminaron por irritarla, y entonces decidió que bajo ninguna circunstancia se dejaría amedrentar por aquel tipo.

.- "Eso" a usted no le importa ¡SUELTEME! – ordeno retirando molesta a aquella mano que se deslizaba por su hombro con toda confianza y sin permiso alguno; reprochándole por esta atrevida acción con toda la fuerza que podía proyectar al mirarle a los ojos.

Aquello era extraño, nunca antes una mujer había rechazado algún avance suyo, y el hecho de que esta niña que no pasaría de los diecisiete años lo hubiese hecho. Lo sorprendió en buena medida, pero ocultar sus emociones había sido un arte que su Padre le había enseñado con gran eficiencia.

.-Ey, tranquilízate ¿Quieres?, Tienes razón, en realidad me importa un carajo lo que hagas, pero ¿Sabes que?, he decidido comprarte por toda esta noche, entonces ¿Qué dices, hacemos un trato?.

Decir que el rostro de la chica palideció, seria poco para describir el desconcierto que sintió al escuchar a ese extraño hablar de "eso" con tanta naturalidad, aquello tenia que ser una broma muy pesada que el destino le estaba jugando.

.-Qu-eee…¿Esta Loco?

.- Posiblemente, pero no te parece que por mucho para ti seria mejor pasar la noche conmigo que con ese mediocre ¿No Crees?- dijo con cierta arrogancia, jactándose de su innegable atractivo físico.

Y la petulancia era algo que de por si Sora detestaba, en aquel sujeto aumentaba esa aversión. Pero lo cierto era que detestaba a los hombres en general, pues aquellos que alguna vez habían ocupado un lugar importante en su vida, se habían encargado de mermar con sus acciones todo el cariño y respeto que sentía por ellos hasta destruirlo, y ellos eran :

Su Padre, que era el culpable directo de la locura de su Madre.

Su Ex Novio, quien la había traicionado en el momento en el que mas lo necesitaba.

Y aquel abuelo que se había negado a ayudar a su única hija, negándole el perdón por su estupido orgullo y ridículos prejuicios.

Si, aquellas tres personas se habían encargado en demostrarle que el genero masculino era una raza en la que poco se podía confiar: Pretenciosos, egocéntricos y volubles. Y la gran Ironía, era que precisamente gracias a ellos y sus debilidades, ella había logrado obtener hasta ahora el dinero que necesitaba para subsistir. Solo su anciano vecino, quien desinteresadamente le ayudaba a cuidar de su madre, y aquel joven prostituto, un rubio hiperactivo quien la había orientado y cuidado durante su introducción al Hostil y competitivo mundo Enkou, eran los únicos varones en los que confiaba.

.- Para ser Sincera, me da igual, para mi, ese hombre o usted son exactamente lo mismo.

Decir que ese comentario no había herido su gran orgullo, seria mentir, pero la indiferencia y hasta desprecio que aquella chiquilla inexplicablemente se aferraba en mostrarle, no hacia mas que aumentar su interés.

.- De acuerdo, entonces puedes regresar con aquel sapo asqueroso, si te das prisa, puede que aun lo encuentres y siga interesado en tus servicios…seguro que te divertirás de lo lindo con el ahora que esta furioso- expuso aparentando burla en su tono.

En ese momento, el ascensor detuvo su movimiento y tras un leve tintineo las puertas metálicas se abrieron; tiempo que tras dirigirle una penetrante mirada, Yamato aprovecho para salir a paso lento, era su forma de decirle a la pelirroja: "O lo tomas, o lo dejas".

¿Qué debía hacer?...Le molestaba en demasía ese hombre, pero ¿dejar así aun lado su orgullo, sus principios?...

¿Orgullo, Principios…Dignidad?...eso es algo que perdiste en el momento que por primera vez recibiste dinero de un Hombre Sora…solo, recuerda que esta Sora no es la Sora que eres, así que no tengas miedo y deja aun lado tus propios prejuicios, ellos no te darán el dinero que necesitas ¿verdad?.

Pareció decirle una voz en su interior, y antes de darse cuenta también se encontraba fuera del ascensor, sujetando con manos temblorosas las finas telas que formaban el Traje de aquel joven hombre y que, sin saberlo, Sonrío sutilmente al ver que su pequeña estrategia había funcionado a la perfección..

.- ¿H-habla en Serio?...usted…¿Me… compraría por esta noche?

Su voz temblaba…todo su cuerpo temblaba, y sin embargo, su mirada se encontraba firme al igual que sus convicciones.

.- Yo nunca bromeo niña…necesitas dinero ¿no?...y yo necesito algo de compañía…no te parece que ambos ganamos con esto?

Era verdad, aquello no era mas que un trueque…dinero a cambio de un cuerpo, pero a pesar de que ya había tomado una decisión, no dejaba de asustarle.

.-…y-yo…Ja – jamás he estado con un hombre …

Esta intima confesión termino por captar por completo la atención de Yamato, quien incrédulo volteo a mirarla seriamente, dándose cuenta de la forma en la que ella trataba de dominar el estremecimiento que recorría su frágil cuerpo, y la forma en la que sus mejillas habían sido cubiertas por un tenue carmesí…conocía demasiado bien a las mujeres para saber cuando le mentían o decían la verdad.

.- ¿Hablas en serio? –

.- S…si…por eso…

.- De acuerdo, entonces te pagare lo doble que ese sujeto te iba a dar, ¿estas de acuerdo?

Un ligero asentimiento fue la respuesta que la joven pelirroja dio, y en esta ocasión, fue ella la que redujo el espacio que había entre los dos, acercadote a el hasta quedar a su lado, a su vez, Yamato la tomo sutil por la cintura conduciéndola lentamente hacia la Suite donde la haría suya…ella temblaba, podía sentirlo…y el…no sabia a ciencia cierta cuales eran las emociones que dominaban sus acciones…quizás mañana o algún día se arrepentiría de lo que estaba a punto de hacer, pero en ese momento sabia que no había marcha atrás…

.- No te preocupes…Seré Gentil…- Susurro suavemente en su oído antes de que la puerta se cerrara tras ellos.


Se que varias personas querían que actualizara cualquier otro de mis fics, así que lo siento si los desilusiono con esta actualización, pero es el que mas rápido me avanzo.

También siento el no haber puesto el Lemon que ya había anunciado, pero el desarrollo de este capitulo me gano por que sentí que iba a ser demasiado pesado mostrar algo de la vida de Yamato, su encuentro con Sora y que en el mismo capitulo tuvieran Sexo, conforme iba escribiendo, me pareció que si incluya esta parte sucedería demasiado rápido y las acciones serian poco congruentes (mas aun), así que decido posponer el Lemos para el próximo capitulo y enfocarlo por completo a esto, asi siento que la acción será mas digerible, agradable y podré pensar mas las cosas para escribir algo que no parezca seudo porno barato donde solo hay mete que saca U.

Mmmm, de ante mano, se y estoy conciente que en comparación a Sora, la personalidad de Yamato, al menos en este capitulo, se aleja un poco de lo que el es, pero es necesario para el desarrollo de esta historia, pues si se fijan o al menos eso trate de mostrar, fue que en realidad el no tienen idea de cómo es su verdadera personalidad al haber estado toda su vida bajo el yugo de su padre. Conforme avance la historia ira cambiando gracias a la influencia de sora y ciertos acontecimientos…de hecho, el tendrá una evolución mas notoria que la de Takenouchi.

Bueno, espero que este capitulo haya sido de su agrado, y sin mas le doy las Gracias a:

Orion no Saga, Aya R, SkuAg, Isfryd Beloved, TSuKiRed, Sorato rck, Yukino-de -Kurama, UtenaRose, QuietShade, schones bons (aunque no entendí si su review era flame o que, pero de igual manera, Gracias) y LaDyOrihime, por haberse tomado un tiempo y dejar sus comentarios.

¡¡Gracias!!

Atte. § Alexeigirl §