Descargo de responsabilidad:Los personajes pertenecen a Kishimoto.

Pareja principal: SasuHina.

Advertencia:Puede contenerOoc, Lenguaje Fuerte, Violación, contenido sexual fuerte.

Género: Romance, maduro, comedia dramática, fantasía, sobrenatural, yuri.

Sinopsis: La versión mítica más difundida es que los súcubos atacan a sus víctimas para absorber la sangre o energía vital del hombre y así alimentarse, con una belleza no terrenal, a menudo con alas demoníacas suelen ser difíciles de olvidar o incluso deshacerse de su imagen. Crecida en una familia que que se alimentaba de sexo creyó no encajar en ningún momento, su mente se mantenía demasiado inocente y pura como para poder atacar a un hombre sexualmente, pero todo cambia cuando algo la induce a querer revelarse contra su propio padre, el rey de todo el reino.

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- Hablan -

~ Piensan ~

" - Fragmentos de recuerdos."

* Flash Backs*

''Sueños''

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Capítulo 2

La chica tras la máscara de conejo

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Frunció el ceño mientras se lavaba ahora en la ducha, ella ya había terminado y esperaba afuera. Buscó un lugar o manera por donde huir pero la única ventana era muy pequeña, era una ventana de baño por eso el tamaño estrecho, miró hacia afuera y jadeó.

Un bosque. Estaba rodeado por un maldito bosque.

Seguramente no podría escapar, hasta que ella se cansara de él.

Bufó, recordando sus acciones y el cuerpo de ella su mano había picado para quitarle aquella mascara y ver como era, pero no pudo ella lo haria detenido y el no quería parar de estocar dentro de ella. Frunció el ceño su pene había despertado al recordar, cambio la temperatura del agua a fría.

El Uchiha salió y se encontró con la habitación vacía, pero cerca de la cama había comida.

Onigiris y té.

Entrecerró los ojos desconfiado, quizás tenía veneno.

Pero estaba hambriento, su estómago rugió para confirmar ese hecho por eso se acercó y tomó uno llevándolo a la boca, cauteloso.

Estaba delicioso. ¡Demonios! Tenía a una secuestradora que cocinaba bien y tenia un cuerpo que era una perdición para cualquier hombre.

Si él no se resistió, ningún hombre en la faz de la Tierra lograría hacerlo.

Apretó los puños, irritado.

Maldita sea las hormonas.

Dio mas una mordida y se soprendió al notar que tenia tomates.

Bueno, cuatro puntos para ella; De enorme belleza, no tenía voz ruidoso o chillona, cocinaba bien y ponía sus comida favorita, pero eso todo contra los 96 puntos en contra.

Para empezar lo había secuestrado.

Recordando eso buscó una forma de escapar mientras ella no volvía.

Había una ventana pero tenia rejas, miró hacia afuera, a lo lejos se veía un lago.

Tenía por jardín un hermoso paisaje que Sasuke habría admirado si no fuera porque lo tenia raptado.

Hablando de secuestro, su secuestradora abrió la puerta y se quedó estática al verlo sin camisa con en pelo mojado y nada mas que una toalla protegiéndolo, de pronto la súcubo se sonrojó completamente.

Sasuke arqueó la ceja, extrañado vio que su cuello y sus orejas estaban rojas, lo había violado y se sonrojaba por verlo así.

¿Qué rayos le pasaba a esa chica?

- A-ano t-te dejo la ropa aquí - puso la ropa en el mueble a su lado para confirmar lo que decía - Y aquí tienes a-algunas cosas - puso una mochila junto a la ropa y salir rápidamente de la habitación cerrando con llave.

La súcubo en el lado de afuera se recostó sobre la puerta con la mano en el pecho que se había acelerado por la agitación, si siguiera ahí en esa habitación un poco mas lo habría atacado, pero con dos dosis de 'sexo' por día ya tenia suficiente, no podía usarlo mas de lo que lo usó.

Suspiró, se sentía mal por obligarlo. Pero en la escuela todos decían como el era genial, lo caliente que era en la cama, se sonrojo, las chicas de la clase tenían razón.

Sasuke aun miraba la puerta confundido, ¿de verdad fue ella que lo secuestro?

¿Qué había acabado de pasar?

Se encogió de hombros. Agarró la ropa que ella le había traído y se vistió rápidamente, abrió la mochila había masa algunas ropa, unos libros y su celular.

Estaba mas confundido, probó en celular.

No, no había nada de señal o internet, pero había un par de auriculares dentro de la mochila.

¿Para que oyera música?

Alzó la ceja.

¿De verdad?

¿Quería tenerlo como si fuera unos días de vacaciones en el campo?

Maldita Súcubo.

[...]

No volvió en toda la noche. Era mejor asi para el. No quería volver a sentirse un muñeco usado.

Trato de encontrar varias formas de salir pero no encontró ninguna, hasta había tratado de romper la puerta, pero no resultaba era demasiado gruesa. Se rindió por esa noche, ya encontraría una forma de escapar.

Se durmió imaginando como estaría su familia, desesperada y buscándolo en estos momentos.

"- Supongo que lo harán... Tienes gente que te quiere."

Esa frase volvió su mente en un parpadeo. Frunció el ceño, su secuestradora parecía tener aproximadamente su edad.

Además que era una Hyuga, solo conocía a tres Hyuga's, un hombre y dos mujeres. No conocía al resto de la familia Hyuga, solo se había encontrado con Neji unas veces en la escuela, y las otras dos no podía ser, una era mas joven que él y la otra, bueno, la otra simplemente no podía ser.

Recordó a la peliazul que siempre andaba con chamaras enormes, era tímida y estaba enamorada de Naruto, su mejor amigo, algo muy raro por cierto, el único que no se daba cuenta era el mismo dobe.

Bufo otra vez, estaba fastidiado y irritado a todo momento, en este caso por que no podía relacionar a su secuestradora con ninguno que conocía.

Se durmió y lo ultimo que vino en su mente fue el cuerpo desnudo de su secuestradora.


Se despertó aturdido, la súcubo estaba junto a él en la habitación, mas bien de espaldas ponía la bandeja de desayuno sobre la alcoba.

Sasuke vio su oportunidad de escape.

La agarró por el brazo y velozmente la tiró bajo él en el colchón, agarrándola distraída, listo para atarla en la cama y huir, no pudo evitar una sonrisa de lado arrogante ante su definitiva victoria.

Ella abrió los ojos desmesuradamente, alarmada.

Al ver las intenciones del pelinegro frunció el ceño, giró sobre él cambiando el juego y poniéndolo contra la cama, abrió sus alas negras a mas no poder

Sasuke no contuvo el jadeo de la impresión jadeo, ensanchó los ojos asombrado, no imaginó que ella tenía tanta fuerza.

La ojiperla lo miró directamente a los ojos.

- No deberías hacer eso, podría haberte matado por reflejo - dijo en modo de reprimenda con el ceño fruncido abajo de la mascara de conejo.

Se había preocupado sinceramente por un segundo podría haberle hecho daño ya que ya tenía su cola preparada para atacar con el aguijón afilado.

Sasuke frunció el ceño.

¿Quien demonios se creía para reprenderlo?

Forzó los brazos que eran sostenido por las manos delicadas.

Se sorprendió al notar que no podía liberarse.

¿Cuanta fuerza ella podía tener? No lo estaba lastimando pero tampoco lo dejaba libre para moverse.

- Suéltame maldición- ella le soltó una mano y lo miro a los ojos. Otra vez lo estaba controlando. La súcubo sacó una garra y corto su camisa, Sasuke jadeó por el susto. La Hyuga llevó la otra mano hacia su miembro, Sasuke trató de detenerla pero ella lo tenía controlando sus acciones.

La peliazul puso lentamente una mano dentro de sus pantalones robando el aliento del moreno y empezó a masturbarlo suavemente. Sasuke contrajo su mandíbula, maldiciendo. Su erección empezaba a crecer dentro de sus pantalones. Ella se detuvo, y el moreno maldijo pero no sabia si era por haberse detenido, o por que sabia que venia después. Ella se fue sacando la ropa pieza por pieza, Sasuke no podía desviar la mirada, y no era solo porque ella lo controlaba, por dentro estaba maravillado, ella se desvestía con una sensualidad que tenia que ser considerado pecado, se quedó solo en ropa interior sobre el, lo beso ligeramente para ir descendiendo lentamente, mordió su cuello, lo estremecía cuando hacia eso, la fuerte erección que ella provocó palpitaba dentro de sus pantalones.

Maldijo a su miembro por siempre parecer tan animado.

- Detente de una vez, maldición - dijo contradiciendo su excitación, que lo ultimo que pedía era que se detuviera, ignorándolo ella fue descendiendo con mordidas por su abdomen hasta llegar frente a sus partes inferiores, le quitó los pantalones junto a la ropa interior mientras él no podía hacer nada mas que dejarse como un muñeco, cuando envolvió con una mano su miembro palpitante y lamió la punta hizo una mueca de placer sin poder contenerse. Sasuke perdía en aliento al sentir la lengua caliente, paseando sobre su pene, la peliazul empezó a chupar apenas la cabeza de su miembro, mirándolo a los ojos fijamente a los ojos.

Y cada vez el Uchiha se ponía aun mas duro al verla así.

¡Maldición! Ella quería volverlo loco.

Lo fue metiendo completamente en su boca.

- Oh~ - él arqueó la espalda, enterrándose un poco mas en la boca que le proporcionaba tamaño placer. Ella envolvió la lengua alrededor del duro miembro, rompió el contacto con los ojos del moreno, enfocándose en extraer mas gemidos de placer de la boca del azabache.

Lo lamió en la punta de forma circular, y lo volvió chupar como si fuera el dulce mas delicioso.

Sasuke llevó una mano la cabeza de su secuestradora, dictando el ritmo perfecto, se sentía en el cielo dentro de esa caliente boca que lo tragaba completamente, apretó mas su pelo alrededor de sus manos.

- D-Dios - gruñó extasiado, la ojiperla había aumentado el ritmo, lo había desarmado otra vez, no lograba luchar contra ese enorme placer - No-no te detengas, ¡Oh! Joder - demasiado placentero como para resistirse, estaba por explotar dentro de su boca, ella llevó una mano a sus testículos acariciando y así lo derrumbó - ¡Oh! ¡Mierda! - se arqueó mientras se venia en su boca.

La súcubo tragaba su semen gustosa pero la mitad había sido derramada sobre su senos y su máscara cuando lo sacó de su boca.

Se levantó y se sacó el sostén.

¡Joder! Eran hermosos, lo admitía, el Uchiha sentía enormes ganas de apretarlos y morderlos, sus manos picaban para hacerlo, además quería quitarle esa mascara también. ¡ Y cómo quería hacerlo!

La peliazul se alejó por unos segundos para poder quitarse la ropa interior restante.

Sasuke frunció el ceño.

Las alas volvieron a desaparecer lentamente pero otra vez su cola quedaba fuera, moviéndose de un lado a otro inquieta como siempre lo hacía cuando estaba excitada.

Dejando la braga en cualquier lado se sentó sobre el moreno sin restricciones.

Sasuke maldijo por lo bajo, lo quería matar seguramente, su pene a esas horas empezaba a despertar de cobrado vida otra vez, genial se sentía un adolescente calenturo con las hormonas a la flor de la piel que no podía controlarse.

17 años manteniéndose lejos de las mujeres para que una secuestradora lo derrumbara con poco roces de piel.

La peliazul se inclinó hacia él entrelazando sus manos en las del Uchiha como para mantenerlo contra la cama, cuando frotó su vagina contra su miembro él presionó los dedos contra la mano de ella como si buscará fuerza y cuando se sentó sobre su hombría permitiendo que él sintiera la estrechez de su interior.

- ¡Ah! - sus gemidos de verdad se oían como melodía, haciendo su pene palpitar dentro de la súcubo, ésta comenzó a moverse apretando las manos del moreno fuertemente, él también la seguía apretando en modo de contenerse. llevo su mirada a los pechos que rebotaban frente a el. El ritmo aumentó provocando cada vez mas calor por los incontables movimientos y el sudor cubrió sus pieles, los dos montes aun rebotaban frente al Uchiha, llamándolo, incitándolo a tomar posesión de ellos.

No soportó mas la tentación.

De golpe se sentó, apretando el redondo y firme trasero y llevó su boca al pezón rosado y llamativo de la ojiperla, ella había bajado la guardia por el placer. Apretó sus caderas empezando dictar un ritmo mas intenso, mientras mordía y lamía los senos de la Hyuga. Sus alas se abrieron involuntariamente, él la tomó de la cintura y la embistió mas duro.

- Mierda - estaba muy caliente y mojado dentro de ella, sin mencionar lo apretada que era y como lo , ella lo beso metiendo su lengua dentro de su boca, sin pensarlo él la estaba correspondiendo intensamente, la movía mas rápido contra él, chocando sus caderas con urgencia, el aire comenzó a faltarles, al separar sus bocas un hilo de saliva pendía conectándolos.

Por fin Sasuke la atrapó con la guardia baja y le arrancó la mascara que tanto deseaba quitarle.

Se detuvieron.

El silencio sepulcral los inundó.

Ambos ensancharon los ojos.

- Hinata Hyuga - mencionó incrédulo, ella abrió los ojos como platos, maldiciendo por dejarse llevar por el placer pero, ¿qué podía hacer? La ojiperla recibía tres tipo de placer distintos.

El del sexo, la satisfacción del alimento, y la energía que recorría sus venas haciendo su poder crecer dentro de ella.

Sasuke ensanchó, no podía ser ella, estudiaban en la misma clase, la había visto mirando a Naruto y animándolo de lejos en sus entrenamientos, se sentó a su lado dos veces y ella siquiera lo reconoció en la escuela, hizo como si él no existiera, era la única que lo ignoraba.

¿Qué demonios pasó?

Ademas, ¿Ese cuerpo hecho pecado era el que guardaba bajo esas enormes chamarras?

Su mente era todo un revoltijo, tantas preguntas por hacer.

- ¿No estabas enamorada de N...- cuando trató de hacer la primera pregunta Hinata alzó la mano y lo miró a los ojos con el ceño fruncido, obligó que él se acostara y su boca se cerrara sus manos fueron a para sobre su cabeza. Sus alas se abrieron mas.

- No te atrevas a decirlo - cortó la Hyuga. Sasuke frunció el ceño irritado por haber sido controlado otra ve, ella se volvió a mover sobre el - No es asunto tuyo - gruñó irritada al recordar algo que no deseaba, arremetió sobre el Uchiha apoyando sus manos sobre el torso marcado con sus recientes mordidas.

¡Dios! Eso fue demasiado para el Uchiha, ella era hermosa y irritada era demasiado sexy.

¡Por los Cielos! Lo estaba haciendo perder la cordura. Paró de pensar cuando empezó a aumentar el ritmo.

- ¡OH! - un alto gemido salió de su boca cuando pudo abrirla. Tenia la visión del paraíso frente a el , ella literalmente como un ángel, su rostro tenia un rubor tierno adornando sus mejillas, sus labios entreabiertos dejando escapar gemidos y suspiros, la verdad era que su rostro denotaban inocencia contradictoria a su especie.

Hinata lo besó ferozmente, contradiciendo ahora la inocencia de su rostro, Sasuke no tardó en corresponder, le apretó la espalda bajo las alas abiertas. Estaba embriagado en placer.

Gemían entre los besos.

- ¡Joder Hinata! - su nombre fue algo delicioso de pronunciar - Hazlo otra vez - rogó delirado, la mencionada acató su pedido y volvió a moverse en círculos, haciendo que del azabache delirará y apretará sus anchas caderas con fuerza, para ella su nombre se oía demasiado bien saliendo de sus labios, algo que Hinata y Sasuke concordaban mentalmente sin saber. Ya no pensaban otra vez, sumergidos en ese abismo de sensaciones. Otra vez se movió en círculos y retorno a cabalgarlo - ¡Ah! - de nueva cuenta volvió a gemir sin retenerse. ¡Dios! Ella se movía tremendamente bien, y con esa estrechez no había como no perder la cabeza, le apretó mas fuerte la cintura.

Necesitaba enterrarse mas dentro de ella.

De un solo movimiento y sin despegar sus cuerpo la giró para ponerla bajo él, sin parar de besarla, sus labios sabían demasiado bien para dejarlo, llevó las piernas de ella hasta sus caderas, las alas y su pelo contrastaban con las blancas sabanas del colchón, le clavó las uñas al sentirlo mas hondo.

Llevó los dedos hasta el hinchado clítoris la estimuló mientras seguía embistiendo con hambre, no podía explicar lo que estaba sintiendo un poco mas y explotaría en sensaciones, Sasuke solo se concentraba en extraerle mas gemidos como esos, ni siquiera recordaba que lo había secuestrado para usarlo como alimento.

- ¡Dios Sasuke! - ella gritó e placer entre los choque de cuerpos y el intercambio de calor.

Mordió el inicio de sus senos mientras movía su pulgar en círculos y la embestía mas y mas duro.

Sus cuerpo sudaban y sus flequillos se pegaban en sus frentes, jadeaban y gemían en sincronía, las paredes internas se apretaban cada vez mas a al alrededor del endurecido pene, Sasuke no aguantaría mucho tiempo.

- Ven - gruñó contra su cuello, apoyando la cabeza en su hombro. Movía mas el pulgar en su clítoris hinchado estimulando su creciente orgasmo. Hinata estaba cerca, lo rodeó con la piernas para sentirlo mas profundo.

Sasuke se apoyó en sus propios brazos sobre el colchón encarando toda la visión del cuerpo desnudo bajo él, dando una ultima y certera estocada.

- ¡Sasuke!- ella se corrió gritado su nombre en medio al placer,arqueando su espalda y convulsionando en el orgasmo, era una verdadera visión de los dioses verla correrse.

Terriblemente hermosa.

El rubor en sus mejillas, su boca entreabierta el sudor en su frente pegándose a su pelo. Las alas negras ,contrastando con su piel de porcelana, se habían abiertos en las puntas.

Con eso se corrió junto a Hinata.

- ¡Oh Cielos!- gruñó junto a ella y la lleno a mas no poder, gritando de placer.

Sus cuerpos convulsionaron en espasmos mientras el azabache se retenía duramente dentro de la Hyuga.

Después de minutos salió de dentro de Hinata y se derrumbó sobre ella, jadeando en sincronía, agotados y acalorados.

Cerró los ojos, jadeando tratando de recomponerse y involuntariamente se durmió con la cabeza en los hombros de la ojiperla, descansando su cuerpo sobre el de Hinata, cayendo en un profundo sueño.

[...]

Hinata se recuperaba jadeando levemente, escuchó un suave ronquido, miró en dirección al azabache, sonrió suavemente, él se había dormido.

Lo puso aun lado con delicadeza y salió de la cama lentamente para no despertarlo, tomando una sabana lo cubrió para que no resfriara.

Se levantó poniéndose la ropa. No sabía que haría ahora, sólo dos días y ya había descubierto quien era, suspiro, no podría volver a la escuela una ve que lo dejara ir, iban a la misma escuela. Suspiró, tampoco lo entendía, una hora pedía que se detuviera y después era él quien hacía el trabajo, no tenia mucha experiencia con los hombres, la verdad, no tenia ninguna experiencia.

El único alimento que tuvo, desde los 13 años, fue Ino.

Hinata imaginaba que el actuar de Sasuke quizás fuera un efecto colateral que causaba un súcubo en un humano, parecía devorarla con tanta hambre como ella tenía.

¿Serían todos los hombres como Sasuke?

No lo sabía, y no tenias ganas de averiguar, tenia cosas que resolver, y tenia que mentalizarse para las futuras preguntas que el ex-compañero de clases le haría cuando despertará.