Bueno, pues por ahora lo voy a seguir, que tengo mucho tiempo libre, así que ahí os va un nuevo capitulo. Espero que os guste.
Los personajes no me pertenecen
Primeras impresiones...y primeras sorpresas
Lo primero que sorprendió a Hermione al bajar del avión en Melbourne, era el intenso calor que hacia. Ya se había informado sobre el clima en la Madriguera, y sabía que iba a hacer mucho calor, pero no estaba preparada para eso. Debía haber una temperatura cercana a los 40 grados centígrados, sin contar con lo que la humedad le haría a su ya de por sí enmarañado cabello. "Genial – pensó abatida-. Seguro que cuando me presente delante de mis padres con estos pelos, salen corriendo"
Aun tenia en la mente el regusto amargo de su despedida con Ron, aunque habían pasado ya varias horas. Los dos se aparecieron por separado en los baños del aeropuerto y se encontraron en una cafetería cercana. Ron no sabía como actuar y Hermione no hacia mas estar pendiente del aviso para embarcar.
- Volverás, verdad? Quiero decir que no te vas a quedar allí para siempre, no?
Hermione, que en ese momento estaba observando a unos turistas japoneses cargados de maletas, se sobresaltó ante la pregunta.
- Claro que volveré Ronald. Si todo va bien estaré aquí en unos días. Pero si necesito mas tiempo para ir entrando poco a poco en su vida, quizás se alargue un poco mas, ya lo sabes.
Efectivamente, Ron lo sabía. Poco antes, aun en la Madriguera y delante del desayuno, le había explicado su plan. Sabía que lo hechizos desmemorizantes perdían fuerza con el tiempo, como los imperius. Había pasado ya un año desde que ella lo había lanzado a sus padres (su mente no cesaba de repetir "contra sus padres", pero ella intentaba alejar esa idea de su cabeza), y había leído que los que habían sido victimas de ese hechizo, a veces solo necesitaban un pequeño estimulo para recuperar la memoria, por lo que ella confiaba en que al verla la reconociesen al poco tiempo. El problema era que ella les había lanzado un hechizo muy potente, que no solo afectaba a la memoria, si no que modificaba sus deseos: si no la reconocían de inmediato, ella tenía que introducirse poco a poco en sus vidas, hacerse una persona familiar para ellos y lanzar el contrahechizo en el momento justo, cuando ya sus padres pudiesen asumir la realidad.
- Ya lo sé Hermione –continuo Ron -. Ya me se la teoría, pero no puedo evitar sentirme así, compréndeme.
Hermione fue a contestar cuando una voz metálica proveniente de unos altavoces la volvió a sobresaltar. "A ver si acaba esto ya –pensó-. Tengo los nervios de punta"
Pasajeros del vuelo XDF52368WD con destino a Ámsterdam, Kuwait y Melbourne, por favor, embarquen por la puerta 15-C
El momento había llegado.
Ron la abrazo fuertemente y Hermione, siempre reticente a las demostraciones de cariño en público, se lo había devuelto primero de una forma un tanto formal. Pero después vinieron a ella todos los recuerdos, todos los sentimientos que anidaban en su corazón hacia Ron y había terminado de devolvérselo con todas su fuerzas. Después le besó y se separó mientras le decía:
- Es mejor que nos separemos aquí Ron. Si me acompañas a la puerta de embarque no me veré con fuerzas de ir. Por favor, lo entiendes verdad?
Ron la miraba detenidamente a los ojos, pero asintió con una fuerte sacudida de cabeza.
- Claro cariño. Y no te olvides de escribir.
- No Ron. Y no te olvides tu tampoco.
Ron esbozo una cansada sonrisa, ya que siempre era él el que se olvidaba de escribir. Pero esta vez iba a ser así. Con los ojos secos pero un fuerte nudo en el estomago vio como Hermione entregaba su tarjeta de embarque a la azafata y tras dirigirle una mirada, desaparecía tras las puertas. Comenzaba la espera.
Una vez dentro de la Terminal empezó a buscar la cinta en la que, supuestamente, tenía que estar su equipaje dando vueltas, esperándola. Cuando la localizó se dirigió hacia allí con paso resuelto, intentado que no se notase que era la primera vez que viajaba en avión y que estaba un poco perdida, vio su maleta, la cogió, y con el corazón en un puño se encaminó hacia la salida a buscar un taxi. Paró el primero que vio y le dio la dirección de un motel: con las prisas no le había dado tiempo a buscar un alojamiento decente, así que había alquilado una habitación cerca de la consulta de sus padres.
Mientras hacía el trayecto pensó distraídamente en que debía comprarse ropa más ligera para aguantar el calor de Australia. Al mirar por la ventanilla y ver los primeros edificios de Melbourne sintió miedo. Pero no el miedo que había sentido junto a Harry y Ron en el último año, si no un miedo distinto. Nunca había estado sola, ni mucho menos en un continente desconocido. Siempre había podido contar con sus padres o con sus amigos, pero ahora era la primera vez que estaba completamente sola. Tenia que encontrar a sus padres y devolverles la memoria, y aunque así dicho parecía una tarea muy fácil, sabía que iba a ser de lo mas complicado. Y para rematar, quería estar en Hogwarts el uno de septiembre para retomar las clases, por supuesto.
Consiguieron llegar al motel sin grandes contratiempos. El motel era una edificación de cuatro plantas en ladrillo color rojo, con balcones en todas las habitaciones, ascensor y servicio de habitaciones. Perfecto para pasar desapercibida. Entro con su maleta y se dirigió a la recepción, que estaba siendo atendida por un chico unos años mayor que ella, de pelo rubio oscuro, largo y rizado que llevaba recogido en la nuca con una goma elástica. El primer surfero, pensó entre divertida y fastidiada.
- Hola, bueno días, soy Hermione Granger y tengo una reserva –lo dijo de forma muy lenta, pronunciando muy bien todas las letras, ya que no estaba segura de que comprendiese su inglés.
- Si, la estaba esperando srta. Granger –Hermione se sorprendió un poco, pero decidió que todos los días a primera hora revisaban las reservas. Por fin le devolvió su documentación junto una llave -. Aquí tiene, habitación 117, junto a la maquina de hielo. No tiene perdida. Si necesita cualquier cosa no tiene mas que decírmelo. Jason a su servicio.
Y punto y seguido Jason le guiñó un ojo y le sonrió. Hermione se quedó petrificada. No llevaba mas de tres horas en Melbourne y ya había un surfero presumido tratando de ligar con ella. Por Merlín!!! Pero que pensaban en ese país? No se podía abordar así a una chica, y mucho menos cuando uno trabajaba en la recepción de un hotel!! Hermione enarcó una ceja y dijo lo mas fríamente posible:
- Le agradezco mucho su proposición, pero vengo aquí por negocios. Muchas gracias.
Jason, en vez de encontrarse abochornado, parecía cada vez mas divertido con la situación. así que sonrió y dijo:
- Ya. Negocios, claro. Y cuanto tiempo le van a llevar esos...negocios, srta. Granger? Lo digo únicamente por que su reserva es para tres días, y si quiere prorrogar vamos a necesitar...
- Ya se lo que se necesita, muchas gracias.
- Me parece que no lo sabe. Para estancias superiores a tres días necesitamos una copia de su pasaporte en regla. Y su pasaporte lleva caducado cinco años.
Mierda. Cómo no se le podía haber pasado ese detalle por alto?? Ya sabía que tenia el pasaporte caducado, pero no lo había visto hasta el día del viaje. Francamente, hacia mucho que no lo utilizada, desde que hizo un viaje a Francia en verano con sus padres y le había costado mucho encontrarlo. Pensó en lanzarle un hechizo a algún miembro del departamento muggle de pasaportes, pero luego decidió que sería mas fácil hacerle un confundus a quien se lo pidiese en el aeropuerto. Y ahora se le había olvidado hacérselo a ese odioso Jason, que no paraba de sonreírle con suficiencia desde detrás de su mostrador.. por una vez se quedo sin palabras.
De repente Jason rompió a reír como si eso fuese lo mas divertido que le había pasado en años. Hermione no sabia que hacer. No podía alegar que fuese un despiste, por que el pasaporte se lo habían pedido tres o cuatro veces antes de llegar a Melbourne, y no encontraba una explicación plausible para esto. No es que no se le ocurriese, es que no había ninguna. Abrió la boca para protestar mientras con su mano buscaba a tientas en el bolso la varita, pero Jason la corto en secó.
- No Hermione, no voy a permitir que me lances un hechizo, así que saca la mano del bolso.
Blanca como la pared Hermione sacó la mano del bolso y se fijo en la chapa de identificación de Jason, pero solo ponía su nombre. Miró a Jason sin comprender mientras este se secaba las lagrimas con el dorso de la mano. Cuando ya se había repuesto y Hermione estaba comenzando a enfadarse, Jason dijo:
- Perdona Hermione, pero es que ha sido mucha casualidad que eligieses este hotel de toda la ciudad de Melbourne, y cuando esta mañana he visto tu reserva no me lo podía creer, por que justo la semana pasada comencé mis practicas de Estudios Muggles en Australia gracias a una beca del ministerio. Tenía que haber llegado hace meses, pero con todo el jaleo de lord Voldemort se ha retrasado bastante.
Hermione seguía sin comprender. Ya había aceptado que Jason era un mago, pero no le entraba en la cabeza que supiese quien era ella, y que la tratase como si la conociese de toda la vida. Definitivamente enfadada volvió a abrir la boca para protestar, cuando Jason salió del mostrador y le alargó la mano:
- Vale, ya paro. Lo primero, las presentaciones formales por que parece que no te acuerdas de mi, aunque solo coincidimos en el colegio un año y otra vez en King Cross. Tu eres Hermione Granger, eso ya ha quedado claro. Y te conozco por Pansy, que me ha hablado bastante de ti. Nada bien, por cierto, pero ya sabes como es ella, supongo.
- Pansy? Que tiene que ver Pansy en todo esto?
Jason la miró sin dejar de sonreír mientras decía:
- Mucho, ya que fue mi hermana la que me habló de ti. Mi nombre es Jason Parkinson.
Tatatatachán!!! Sorpresa!!! Como había que meter un mago joven y apuesto para darle un poco de vidilla a la historia, me he sacado de la manga a un hermano mayor de Pansy. Queria meter a alguien que conociese de algo Hermione, pero tenía que ser cercano para que hubiese oido hablar de ella, y lo suficientemente lejano para que Hermione no supiese nada de el(y me ha costado lo suyo encontrar a alguien asi)
Como en ningún sitio he leído que no lo tuviese, pues lo he metido por ahí. No se si ve muy forzada su inclusión en la historia, pero de alguna forma había que introducirlo, y el típico chico-conoce-chica-y-resulta-que-los-dos-son-magos me parecía igual de forzado y mucho mas trillado, así que este es el resultado.
Ya me diréis que tal.
Chau!!
