DISCLAIMER: Saint Seiya pertenece a Masami Kurumada.
ADVERTENCIA: Posible OoC. Primera persona.
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Stalker
Capítulo 1
Shaina
Salgo del ascensor aún recordando esa sonrisa. ¡Por Dios! ¡Jamás había estado tan agradecida de vivir en ese apartamento! No es que no me guste, solo que nunca tuve los vecinos correctos.
Hasta hoy.
Una vez en la acera fuera del edificio, diviso el auto de mi amiga y me dirijo allí sin dudarlo.
-¡Al fin! - me reprocha y con razón. Va a tener que excederse un poco de velocidad para que lleguemos a horario en el trabajo.
-Lo siento mucho, Marin. Yo...
-Espero que me des una buena excusa – enciende el vehículo y arranca -. Si llegamos tarde y pierdo el presentismo, te mato.
-Valió la pena - sonrío.
-A ver habla – se detiene en un semáforo.
-Tengo vecino nuevo.
-¿En el apartamento que estaba desocupado? - pone en marcha nuevamente el auto.
-Si.
-¿Es lindo?
-¿Lindo? Está bueno – recuerdo su sonrisa -. Muy bueno.
-Ver para creer, amiga.
-Tú tienes novio – le recuerdo y ella ríe.
-Yo dije ver, no degustar – Un nuevo semáforo en rojo nos interrumpe -. Son dos cosas distintas.
Amo a esta chica. Marin tiene mi edad con una diferencia de algunos meses. Su atractivo principal es su exótica belleza asiática, además de su ondulado cabello pelirrojo. Físicamente somos parecidas, con la diferencia que es un poco más delgada que yo. Nos conocimos el día que empezamos a trabajar en la empresa Polifemes hace mas de un año y desde ese momento somos amigas.
De repente, el sonido de mi celular me distrae. Es un mensaje de mi otra amiga.
-Es June – le anuncio a Marin -. Pregunta si en el almuerzo vamos a comer en el restaurant de en frente para hacer reserva. ¿Qué dices?
-¿Rechazar un almuerzo? ¿Acaso crees que estoy loca? - frunce el ceño - Dile que sí, estoy dentro.
Unos minutos después ya llegamos al enorme edificio en el que trabajamos. Amo estar aquí. Luego de obtener mi título en marketing, esta o otras dos empresas más fueron mi objetivo por el simple hecho del prestigio con el que cargan. Hace poco mas de un año y medio me presenté para mi primer entrevista. Sorprendentemente rápido, recibí un llamado en el que me anunciaban que debía presentarme el lunes siguiente a trabajar. Y aquí estoy, un año y medio después.
Descendí del vehículo de mi amiga para que ella pudiera llevarlo al estacionamiento que se ubica debajo de la enorme estructura y me encaminé a la recepción.
-Casi llegas tarde, viborita ponzoñosa - es lo primero que oigo cuando entro. No le presto atención y sigo para poder marcar mi llegada -. A veces me pregunto qué fue lo que hiciste para que te contrataran. El que hayas estado arrodillada es una de las posibilidades -. Listo, se sobrepasó.
-¿Sabes cuál es tu problema Geist? - me giro lentamente y la miro -. Que el que tú creas que necesito arrodillarme para llegar a donde quiero, no significa que sea así. Ahora que tú tengas que hacerlo ya es otra cosa – le sonrío -. Hazte un favor y deja de demostrar tu bajeza – comienzo a caminar hacia el elevador con paso altanero.
-Perra - gruñó. Gané la batalla.
Hace años, en la universidad, Geist y yo éramos muy buenas amigas. Al punto de decir que llegamos a vivir juntas. Un día, su novio de años, que también estudiaba con nosotras, la dejó y ella se puso muy mal. Pero sucedió algo que la puso peor. Después de mucho coqueteo e insistencia, cedí a tener una cita con él. Se que estuvo horrible de mi parte, pero el chico era –y sigue siendo- muy lindo. No al nivel de mi nuevo vecino, pero lo es. Una cosa llevó a la otra y terminé en su cama. Claro que ninguno esperaba a que ella apareciera esperando a hablar con él y reconquistarlo. Me vio, nuestra amistad se arruinó, se mudó de la casa y yo me seguí acostando con su ex novio.
Bueno, seré sincera. Sigo acostándome con él. No tenemos una relación, nunca la tuvimos. Luego de esa cita lo intentamos, pero no me gustaba como novio. Cortábamos mientras teníamos otras relaciones, pero luego volvíamos. Es buen sexo, no me juzguen.
Y si les gustaría saber, traté de hablar con Geist y aclararle que no me metí en su relación ni fui amante de su ex mientras estaba con ella, pero no me cree ni me quiere escuchar. La entiendo, créanme.
Luego de un largo día de trabajo sólo interrumpido por el agradable almuerzo con mis amigas y un no tan agradable encuentro con Geist, estoy saliendo del elevador que da a mi piso.
Rogué por la presencia del nuevo, pero no estaba. Por Dios, ese chico es un deleite para la vista de toda mujer heterosexual. Cabello largo, ondulado y de un tono azul oscuro que provocan ganas de enredar mis dedos en él. Ojos zafiros que te atraen. Su sonrisa protagonizada por sus sensuales labios. Y, por como se ajustaba su ropa a él, con un cuerpo impresionante. Lo recuerdo y me decepciona mas el hecho de que no esté fuera.
Entro a mi apartamento y me desvisto, quedando solo en mi ropa interior de encaje blanco. Siempre disfruto de este momento que me doy hasta encontrar algún conjunto deportivo y empezar a trabajar en la cinta de correr, cosa que doy por iniciada.
Corro a gran velocidad por unos diez minutos, hasta que el sonido de un mensaje entrando en mi celular. Paro la máquina y leo el texto. "Estoy entrando hacia tu apartamento".
Bien, lo necesitaba. Seco un poco mi sudor de mi cuerpo y me preparo como puedo a lo que va a llegar en pocos minutos. Minutos que pasan demasiado rápidos. Un golpe en mi puerta interrumpe mis pensamientos.
-¿No pudiste llegar un poco más tarde? - lo provoco cuando abro la puerta -. Estaba ejercitando.
-Si quieres me voy y regreso en unas horas – amagó girarse y yo lo sujeté del brazo.
-No Argol, ahora te quedas aquí conmigo – lo arrastro hacia adentro mientras ríe.
-Por cierto, ese conjunto te queda sexy – pasó su pulgar por mi ya erecto pezón izquierdo, robándome un suspiro -. Ven aquí – me alzó en sus brazos y me llevó al sofá mientras me besaba apasionadamente. Dios, necesitaba esto.
Me siento a horcajadas suya y dirijo mis manos a su largo cabello rubio al mismo tiempo que él se ocupa de atender con sus manos todo mi cuerpo. Su excitación es cada vez más evidente y yo friego mi núcleo en ella, sacándole un notorio gemido.
-Te quiero desnuda – exhala en mis labios y pasa sus pulgares por el borde del elástico de mi top. Empieza a levantarlo poco a poco hasta que el sonido de golpes en la puerta nos detiene -. ¿Esperas a alguien? – la molestia no solo se nota en su voz, sino también en su rostro.
-No, espera – inhalo y exhalo para poder calmarme un poco y me dirijo a abrir la puerta. La sorpresa me invade cuando lo hago -. Milo – sonrío. He aquí el por qué necesitaba de Argol hoy -. ¿Cómo estás?
-Todo bien – responde elevando la comisura de sus labios. Creo que estoy más excitada -, aún acomodando mis cosas.
-Oh, ¿necesitas ayuda en algo? -cuestioné casi rogando a que me diga que sí.
-Algo así - se rascó la barbilla -. Vine de hacer unas compras y me di cuenta que olvidé de traer sal. Y como estoy por empezar a preparar la cena...
-No digas más - lo corté. Estuve a punto de invitarlo a entrar, pero con Argol aquí no creo que sea buena idea -, aguarda un minuto.
Fui hasta la cocina ignorando la mirada de mi invitado y busqué el ingrediente para poder regresar a la entrada, todo en un tiempo récord.
-Ten – se la doy y me sonríe mostrando un conjunto de perfectos dientes blancos.
-Gracias. Cuando la termine de usar te la regreso.
-Claro, no hay problema. Y cualquier cosa que necesites no dudes en llamarme.
-Creo tener la mejor vecina del mundo - ríe bajo -. Nos vemos en un rato.
Lo vi girarse y entrar a su apartamento. Por Dios, debería ser ilegal que un hombre luzca unos pantalones de jean como él lo hace, haciendo que se ajusten en el lugar indicado.
-¿Shaina? - cierto, Argol.
Se que está mal esto, coquetear con un hombre cuando tengo a otro esperando por mí en mi sofá. Pero, como ya dije, con Argol no tenemos nada y Milo está muy bueno.
-¿Si?
-¿Quién era ese? -. Ay no, ese tono.
-El nuevo vecino.
-Ah, y coqueteas con él estando yo aquí - ay no -. Genial – su tono era claramente molesto.
-Escucha una cosa – lo miro seria -, ya hablamos de esto. Nosotros solo tenemos sexo, nada más. No entiendo por qué te pones así siendo que tú accediste, además de que se que te acuestas con otras. No me jodas con tu maldita hipocresía - eso último lo dije elevando la voz.
-¿Hipocresía? Al menos no hago algún movimiento frente tuyo - habló también con tono alto.
-Ah si, porque no me doy cuenta de las marcas que te dejan a veces o cuando tienes impregnado el aroma de perfume de mujer – lo fulmino con la mirada -. Además no hice algún movimiento, estaba siendo amable imbécil.
-Claro - rió sarcásticamente -, amable.
-¿Sabes qué? Vete – le señalé la puerta.
-Con gusto, preciosa – en menos de un minuto volví a estar sola.
Suspiré frustrada. Lamentablemente, tendría que cortar esto antes de que se ponga peor. Odio esto. Argol y yo estábamos bien así y no quería cambiarlo, pero él si.
¿Y lo peor? Mis ganas nunca desaparecieron.
Continuará...
Comentarios de la Autora: POR FAVOR NO ME ODIEN. Se que dejé esta historia colgada por 4 meses, pero pasaron muchas cosas. Aun así aquí estoy. Agradezco el apoyo hacia la historia y la paciencia que tuvieron al esperarla. No me sorprendería si nadie la lee jajajjajaja. Prometo actualizar pronto (esta y todas mis historias)
En fin. Hoy fue un cap dedicado a Shaina. Y claramente ya conocemos quienes van a ser una piedra en el camino y quienes serán los amigas (las), aunque todavía faltan por aparecer :O
En fin, no tengo mucho que decir. Espero les guste el cap.
Saludos y nos leemos pronto!
