Los años han pasado y el trágico lamento de la señora Ayase por fin parecía haber terminado pero no contaba con que su celador tuviera ojos y oídos en el país nipón. El tiempo que transcurre por momentos le hace olvidar el tormento que vivió estando casi encarcelada en su propia casa con el diablo de carcelero, si quería sobrevivir tenía que ser fuerte por el bien de su hija, una vez arribaron en el nuevo país donde nadie conocía su triste pasado la señora Aleksandra pudo al fin conocer a un buen hombre con el que contrajo nupcias y la pequeña eri pudo tener un padre que la amara. No en vano pasaron algunos años más donde a la ahora feliz familia se le uniría su nuevo integrante una pequeña niña llamada Arisa; la felicidad era tanta que al fin pudieron olvidar lo sucedido en el país del frío; no obstante cierto día un paquete les había llegado quien fue a recibirlo fue la señora de la casa Ayase.., Su sorpresa su tanta cuando lo abrió que tuvo que guardar un grito de desesperación en cuanto lee la nota adjunta al misterioso paquete, dentro del mismo se halla una rosa negra con una inscripción que decía más o menos lo siguiente:
-Ochen' skoro my uvidim drug druga gryaznuyu suku, i kogda ya naydu tebya, u menya budet to, chto moye po pravu…
(Muy pronto nos veremos sucia perra y cuando te encuentre tendré lo que es mío por derecho)
La sorpresa de que su antiguo carcelero supiera donde estaba y con quien vivía le hizo recordar los tiempos en que debía soportar no solamente los abusos físicos también los tormentos que le hacía pasar solo para quedar satisfecho ante sus impulsos machistas. El señor Sou hombre dueño de una pequeña imprenta que pronto les empezó a dar lo necesario para la manutención de una familia en crecimiento cuando vio que su esposa estaba parada en medio de la puerta sosteniendo un papel entre sus manos y temblar como una hoja le dio una idea; una que por mucho esperaba que fuera una pesadilla; pero con tan solo ver a su esposa en ese estado el pobre hombre tuvo que contener sus ganas de gritar, querer golpear hasta dejar irreconocible al maldito, dejando de lado su instinto protector se encaminó hasta donde la mujer madre de sus hijas y la abraza por la espalda transmitiendo un poco de calor. Los esposos mantuvieron un poco más de la cuenta su contacto físico hasta que la voz de la de eri...
-Mama, papa kak dela (qué pasa) —Preguntó la niña de ojos azules a sus padres—
-nichego ne proiskhodit moya devushka (no ocurre nada mi niña) —responde Aleksandra antes de sonreírle a su hija quien ya estaba usando el uniforme de su nueva escuela—
-Ven vamos eri, te llevaré a la escuela no querrás llegar tarde en tu primer dia, ¿cierto? —Pregunta el hombre de cabellos castaños a su pequeña dándole una tierna sonrisa que es correspondida por la menor—
Después de lo sucedido han pasado casi ocho años donde eri por fin comenzaba una nueva vida en Japón. Aquella niña no conocía nada sobre su pasado era mucho mejor de esa forma; el padre que conoció cuando apenas y tenía unos tres años de edad; fue el que les dio una nueva vida llena de sonrisas y calor ahora mismo ese hombre lleva a su hija hasta dejarla a unas cuadras de la escuela de Otonokizaka donde eri comienza el primer año..Allí detrás de ella se encuentra una persona que cambiará su modo de ver las cosas y al mundo que le rodea esta chica de ojos esmeraldas sonríe ante la escena que se desarrolla frente a ella para luego comenzar a caminar nuevamente pero esta persona no estaba del todo sola ya que junto a ella iba una niña que parecía ser una chiquilla de primaria aunque en realidad ella misma se autodenominaba como una 'super estrella' . Ninguna de ellas se imaginaba que su destino ya estaba escrito o eso decía la chica de coletas con sonrisa burlona mientras enseñaba una carta del tarot a su amiga…
