Los personajes no me pertenecen exclusivamente a sus creadores. Contenido adulto y mente abierta... fic clasificado... queda advertido... si se sienten ofedendidas con este tipo de lectura... favor de abstenerse de leer...

DOLOR Y DECEPCIÓN

Candy White, analizaba el correo de W. A. A, la mayoría de los clientes que requerían de sus servicios especiales iban directo al grano, pero este era diferente, fue educado y amable al comunicar por escrito sus gustos sexuales, la mayoría inmediatamente le hacían saber lo que deseaban.

- ¿¡ Qué importa cuál sea su intención!? Siempre terminan pagando altas cantidades por mis favores ¡Quieren más de mí! Así son todos, sólo quieren follar- expresó con una risa de medio lado cargada de satisfacción- ... si te vi no me acuerdo. ¡Todos son iguales, infieles o lujuriosos. Candy, meditaba; aunque no quiso recordó sus desafortunados encuentros.

Flash back

Candy siempre fue una niña muy alegre... a pesar de que sus padres murieron cuando era muy pequeña... quedó bajo la tutela de sus tíos George y Rosmery.

George era hermano de su papá todo estaba medianamente bien la convivencia con ellos aunque no tan estrecha, era buena, George y Rose, nunca pudieron tener hijos. Intentaron verla como una hija, pero no fue así, al paso de los años Candy se transformó en una hermosa mujer de estatura casi 1.70. A sus quince años había logrado una gran belleza incomparable, su cuerpo estilizado bien proporcionado, siempre tuvo porte distinguido sumando que posee unos hermosos ojos verdes y una linda sonrisa que ilumina el día de cualquiera que estuviera con ella. Su primer trauma sucedió cuando unos amigos de su tío llegaron a pasar unos días en su casa, no sabía que viviría una terrible pesadilla.

- Así, ¿qué tú, eres Candy? Esa hermosa niñita que quedó huérfana. Manifestó Leonard un hombre cuarentón con mirada lasciva. A Candy le causó miedo y repulsión, Candy no hizo caso, lo dejo ahí plantado pero cobraría caro ese desplante, el muy desgraciado no paraba de acosarla en los días que estuvieron ahí, no pudiendo evitar.

- ¿¡Qué... le pasa que hace aquí en mi habitación !? Largo o gritare. Dijo Candy con miedo ya que Leonard entró sigilosamente cuando todos estaban dormidos.

-Callate... es mejor que no hagas un escándalo por que te irá peor. Decía al mismo tiempo que la tomaba y le tapaba la boca para que no gritara. Aunque Candy pataleó y forcejeó no pudo hacer nada ante él.

- No sabes lo caliente que me has tenido desde que te vi putita, tú quieres esto. Todo fue tan rápido. No pudo hacer nada la sometió y grotescamente la tomó.

Final flash back

- ¿Qué piensas tanto? Preguntó Annie.

- En nada tontita... contestó feliz agradecía al cielo tener a alguien en su vida su hermana, es para gran amiga del alma. Su única amiga. Han pasado por tantas cosas, Annie siempre presente en su vida, cómplices en sus tragedias y socias en este negocio sumamente rentable. Annie conoce todas sus penas y amarguras. Fue testigo del desamor que sufrió Candy cuando se enamoró por primera vez. Joven e ilusionada, se entregó en cuerpo y alma, pero nada fue lo que esperaba, solo dolor y decepción.

Flash back

Candy amo con locura, se embarazo, del que creía ser el amor de su vida. Mikael Sanders, un chico rico, hijo de papi. La enamoró y cuando tomó de ella lo que quiso, la abandonó sin contemplaciones.

Candy conoció a Mikael en un bar, tenía 19 años. Fue con unas amigas a bailar un rato, ya estando en plena charla en la barra llegó un mesero.

- Señorita, le manda esto el caballero de allá. Candy volteó, quedó maravillada ante el guapísimo chico que tenía al frente. Él levantó la mano para saludarla, Candy se sonrojó y rechazó la bebida. Mikael se levantó y fue hasta ella.

- ¡Hola preciosa! ¿me concedería el honor de bailar con usted esta pieza, mi encantadora dama? Candy se ruborizó al ver lo galante que se mostraba. Él la tomó de la mano. Se la llevó al centro de la pista. Candy se transportó a otro mundo con tan sólo verle, después del trauma que vivió en su adolescencia, conocer a Mikael le resultó maravilloso. Pensó que la vida la recompensaba lo vivido en aquella noche; que perdió su inocencia de una manera tan horrible. A partir de ese día se hicieron inseparables. Candy lo amó e idolatró, vivía por él y para él, era su todo.

Candy tenía la ilusión de hacer su vida junto a él. Pensó que vendría la proposición y le pediría que fuera su esposa. Fantaseó con una hermosa boda, el cliché que con lleva la ilusión, pero todas sus sueños se vinieron abajo cuando un buen día Mikael dio por terminada la relación.

- Candy... la hemos pasado muy bien, pero no puedo continuar con esto. Candy sintió desfallecer, pues creyó que Mikael, le pediría matrimonio y más ahora que esperaba un hijo de él, era una pesadilla.

- No hablas en serio, ¿verdad?- Al ver su rostro sin ápice de compasión, comprendió lo sincera de su resolución.

- ¡Oh, Dios! Pensé que lo nuestro era para siempre. Candy sólo podía balbucear.

- ¿Pensaste que podría casarme? Candy, eres una mujer sumamente atractiva, pero.

- ¿Pero?

-Pero, en mis planes no está el casarme, no en este momento, somos jóvenes. Además, nunca te prometí algo o ¿Si? Solo la pasamos bien y sin compromisos. Concluyó Mikael tan frío.

A Candy se le vino el mundo abajo. Nunca pensó que alguien y menos él la humillaría de la manera.

- Yo te amo. dijo en un hilo de voz.

- Pensé que me amabas, por favor no me hagas esto, menos ahora que... Candy se abstuvo de mencionar su estado. No utilizaría a su bebé para que Mikael se quedara a su lado.

- Adiós, Candy. Mikael se marchó sin remordimiento alguno. Candy se quedó con el corazón roto, destruida. Sin saber que hará ahora. Pero dentro de lo malo, brillaba una esperanza, amaba a su pequeño, lucharía y cuidará de él. - Tú no tienes la culpa de nada cariño, saldremos adelante. Pensó Candy decidida.

Candy trató de ocultar su embarazo , pero sus tíos notaron su palidez y bajo de peso.

-¡Candy te ves fatal! ¿Te sientes bien? - preguntó Rosemary. A Candy se le hizo un nudo en la garganta, no sabia mentir, sin poder evitarlo, sus ojos se nublaron por las lágrimas a salir, y contó lo sucedido. Sus tíos se molestaron de inmediato la juzgaron, la corrieron de su casa, castigando su irresponsabilidad. Alegando que si fue mayorcita para abrir las piernas, debería ser mayor para asumir las concecuencias de su desliz.

Así que Candy se marchó, a enfrentar su situación, se empleó en un trabajo que apenas le permitía subsistir. Solo encontró apoyo en su única amiga. Annie Briter, al igual que ella, no contaba con el apoyo de nadie, le dio asilo en un cuartucho en un vecindario pobre, pero al menos no rodaria por las calles. La mala suerte la persiguió, se vio afectada por los achaques del embarazo, no tenía la energía para mantenerse en un trabajo. Sobrevivían con el sueldo miserable que percibía Annie. En la desesperación, decidió buscar a Mikael. Se dirigió a los lugares que frecuentaba, lo vio a lo lejos, quedando muerta la esperanza de lograr algo de él. Mikael habia seguido con su vida, lo vio con otra mujer. Lo vio feliz, se dio cuenta que no fue nada para él. Mikael percibió su presencia, pero tan patán, la ignoró cobardemente. Candy se retiró comprendiendo, que no valía la pena enterarlo de que sería padre. - No, lo mereces saber. Pensó Candy convencida.

Se armó de valor, se prometió salir adelante, por ella y por el pequeño que lleva en su ser. Cuando se sintió mejor, logró encontrar un mejor trabajo en una tienda de ropa, la paga no era buena, pero mejor que el anterior sí, además tenía seguro médico, eso la tranquilizaba. Con el sueldo de Annie y el de ella, no la estaban pasando tan mal, Candy imaginó que su suerte cambiaría. Pero no fue así, desafortunadamente Annie tuvo problemas en su trabajo, la esposa de su jefe le tomó coraje y celos, alegando que Annie era la amante de su esposo, aunque no era si, su jefe le insinuó cosas que ella rechazó. Pero al darse cuenta la esposa que su marido se comía con los ojos a Annie. Como era de esperarse la que salió de golfa y buscona fue la pobre Annie. Lo peor de la situación es que quedó mal parada y sin carta de recomendación, salió. Y ese era el motivo por lo cual no podía emplearse. Candy asumiendo todos los gastos, no veia la salida.

Candy, no podía ser frente a tanto gasto, renta, servicios y alimentos, y apoco tiempo para dar a luz. No lo pensó más, fue en busca nuevamente de Mikael, tenía que hacer un lado la humillación y la vergüenza, suplicaria su ayuda, no por ella si no por su pequeño.

Sabía su dirección, sin pensarlo, decidió buscarlo en casa de sus padres. Candy llegó, su cuerpo paralizado por los nervios y la vergüenza. Tocó la puerta. Abrió la servidumbre preguntó por él. Quedó esperando en bajo el techo de una terraza. El salió y al verla enardecio de ira.

- ¿Qué demonios haces aquí? Preguntó furico, Candy al escucharlo se sobresalto, dio la vuelta quedando frente a él, dejando ver su avanzado embarazo. Mikael guardo silencio mirando de arriba y abajo a Candy, dándose cuenta lo maltratada y pálida que se veía ya no era la mujer bella de tiempo atrás.

- ¿Qué es lo que quieres? Creo que quedanos claros la última vez que te vi.

- Estoy embarazada... es tuyo. Candy por fin salió de su estupor.

-¿Qué? No me vengas con inventos, a caso ¿crees que soy un idiota? Cuando estuvimos juntos, no eras virgen, asi que si me quieres embaucar con esto, no me lo creo. Vete con ese cuento a otro, asi que te me vas inmediatamente, mis padres están por llegar y no quiero que me averguences.

- Mikael, por favor escucha, no estoy mintiendo, necesito tu ayuda...

- Jajajajajajaja es eso quieres dinero, esta bien, toma esto y lárgate zorra, no me busques más. Dijo Mikael despectivamente arrojandole unos billetes al piso. Candy comenzó a sentirse muy mal. Pero se armó de valor.

- Es tu hijo, tanto si quieres creer o no, pero es la única y última vez que me humillas. Candy se retiró mareada y sin levantar el dinero arrojado.

Días después entró en labor de parto, al estar débil, desnutrida... Se complicó todo, ambos en riesgo de muerte, los doctores hicieron todo lo posible para salvar a los dos, pero su bebito no lo logró murió a las dos horas, Candy por la debilidad perdió el sentido por dos días, al recibir la noticia de la muerte de su pequeño, fue el tiro de gracia, en ese momento murió Candice White la débil, la idiota que todos podían pisotear. - No permitiré que nadie me vuelva a usar y pisotear...¡Lo juro!

Final Flash back

Cafetería Amadeus...

Faltaba poco para las nueve, Albert llegó antes de la hora establecida, quería ver de primera a esta mujer y formarse su propia opinión, se sentía nervioso y avergonzado pensando que tal vez fue una mala idea.

- Pero... ¿¡Qué es lo que estoy haciendo!? Albert hablo al mesero para pedir la cuenta e irse, pero...

- ¡Buenas noches! ¿¡Usted debe ser W.A.A.!? Preguntó Candy.

Continuará...

Chicas gracias por seguir la historia... les recuerdo que el fic está clasificado si se sienten ofendidas por la temática abstenerse de leer... Saludos a todas...