Hola a todos de nuevo, quisiera comenzar con un par de agradecimientos a dos chicas que me han dado consejos y apoyo moral, saben es difícil escribir uno de estos fics si sientes que nadie lo lee, pero ese no es mi caso por fortuna, bien quiero agradecerle a:

St Sasa y diabolos Kara a la primera por darme muchos ánimos y por que le encantan las mismas parejas Yaoi que a mi jajajaj y a la segunda refiriéndome a Kara por hacerme una importante observación que pase por alto, pero que tratare de corregir… cuando encuentre como hacerlo jajajaja es algo complicado todavía para mi (TT) .

Cuando me refiero a Marik me refiero al hikari y cuando hablo de Mariku hablo de el Yami, les pido una disculpa por eso si es que los confundí un poco gome.

Muchas gracias a las dos por sus rivew ! me han puesto muy contenta en serio, y espero mejorar mas en mi redacción para poder escribir tan bien como ambas.

Bueno creo que es todo por el momento, estamos en contacto un beso y un abrazo para St Sasa y Diabolos Kara gracias chicas.

Ahora las advertencias:

Los personajes no son míos, son de un japonés muy rico llamado kazuki takahashi solo cree una historia en donde estos participan.

Este fic es YAOI (Hombre X Hombre) Si no ten gustan este tipo de cosas será mejor que no leas esto.

Puedo perderte si no tengo cuidado

Cáp. 2 Todo acto tiene su consecuencia Ryou.

Marik se levanto pesadamente de la cama mientras se incorporaba lentamente para no despertar a su pequeño inquilino, Ryou lucia tan tierno e inocente ahí recostado sobre la cama con todas esas mantas cubriendo su fino y delgado cuerpo, que era imposible que Marik no dejara de fantasear con el, el moreno se paso la mano por el cabello, para rascarse la coronilla sintiendo bajo su tersa piel lo mojado que se encontraba, era increíble que no lo hubiera notado antes, estaba empapado de pies a cabeza, pero había fijado toda su atención en Ryou que lo olvido por competo.

¿Que era lo que tenia ese albino que lo hacia olvidarse de todo a su alrededor? En fin, en un momento mas se cambiaria, cuando la vendita puerta dejara de sonar, aunque Marik era una persona bastante paciente con los demás, (refiriéndose a soportar a los amigos de Ryou) había pequeñas cosas que lo sacaban completamente de sus cabales, como su teléfono celular, el claxon de los automóviles que se paseaban por toda la ciudad y el sonido de esa maldita puerta que parecía no cesar.

A pesar de todo esto, creía saber quién estaba afuera de su casa empapándose en la entrada, así que camino con toda la tranquilidad que le era posible adoptar logrando controlar sus impulsos por no abrir la puerta de una patada, pero mientras mas se acercaba a su destino noto que el incesante llamado de la puerta parecía haberse detenido.

---- Por fin --- Pensó para si mismo Marik mientras giraba sus ojos claros y abría la puerta, encontrándose con la sorpresa de que no había nadie allí, solamente un gran charco de agua en el tapete de bienvenida.

Marik cerró sus ojos hasta convertirlos en un par de rendijas donde a penas y se distinguía sus dos cuencas lavanda, como se atrevían a sacarlo de su casa cuando tenía un invitado tan especial en ella.

Dio un portazo y se dispuso a regresar a su habitación, inhalo el humo de su cigarrillo aun encendido y al pasar frente a la cocina se detuvo en seco expulsando con fuerza aquel humo que acababa de inhalar.

---- ¿Tu que haces aquí como entraste? ---- Pregunto Marik molesto al ver a su Yami frente a el.

---- No estoy obligado a contestarte como entre, y no se que hago dentro de casa si afuera hay un precioso día esperándome…. Idiota ---- Dijo Mariku de mala gana mientras se quitaba la chaqueta empapada dejando ver su perfecto torso cubierto por la delgada tela de su camisa clara que se le había adherido por completo al cuerpo.

---- Que mal carácter tienes, estaré en mi habitación ---- Dijo Marik mientras evitaba ver a su Yami este le parecía tan sexy con esa ropa bien pegada a sus perfectos abdominales y esas gotas de agua deslizándose libremente por su piel canela, en verdad era muy guapo.

---- Hey un momento¿tu que haces aquí, no tenias clases? ---- Pregunto Mariku para molestar a su hikari, la relación de ambos era bastante buena, algo extraña, algunas veces ambos se golpeaban entre ellos, pero parecían entenderse bastante bien.

---- Claro, pero pensé que seria mejor quedarme dentro de casa mientras veía este precioso día esperándome ---- Dijo imitando la voz de su interlocutor que sonrió mientras negaba con la cabeza.

---- Tu nunca cambias…. ---- Dijo Mariku mientras pasaba al lado de Marik con dirección a su habitación.

---- A donde vas ---- Pregunto el menor de los egipcios con algo de histeria en su voz.

--- Por ropa seca ---- Dijo como si la respuesta fuera obvia para ambos sin detener su paso. ---- y tu tienes toda en tu habitación ---- Comento en voz alta su Yami mientras haciendo a un lado a su hikari.

---- ¡¡NO!! --- Grito Marik para sorpresa de su Yami que se giró en sus propios talones para verlo mejor.

---- ¡No entres!... esta muy desordenado, yo te traeré ropa limpia y seca espérame aquí ---- Pidió Marik en tono suplicante mientras miraba a su Yami que tenia levantadas ambas cejas mostrando un semblante de sorpresa y duda.

--- No, quítate --- Dijo Mariku tomando del brazo a su hikari mientras lo arrojaba contra la pared no lo bastante fuerte para lastimarlo pero si para apartarlo del lugar y darle tiempo de entrar en la habitación.

Era extraño que Marik le negara el paso a su cuarto, por lo general siempre que necesitaba algo o deseaba hablar con el entraba sin mayor problema a su recamara, sin importarle el desorden que había dentro.

Pero al entrar en la habitación comprendió rápidamente el por que su hikari no quería que entrara, ahora todo encajaba, los finos labios de Mariku formaron una amplia y fina sonrisa.

---- Con que no fuiste a la escuela por el precioso día ¿no?…. Creo que fue por un precioso joven… ¿quien es?…. --- Pregunto el espíritu del cetro milenario no lograba ver el rostro del muchacho que se encontraba sumergido entre todas esas cobijas y cojines, pero cuando estuvo de pie frente a la cama sus ojos se abrieron como dos grandes platos blancos y el espíritu miro a su hikari con sorpresa para después gritarle:

---- ES RYOU! COMO TE ATREVES BAKURA VA A MATARTE A GOLPES ERES UN IMBECIL MARIK JAJAJAJAJAJA---- Se burlo Mariku al tiempo que Ryou se removía entre las cobijas, pero aun mantenía sus ojos cerrados.

--- Cállate, no quiero despertarlo ---- Dijo apenado Marik bajando la vista sabia exactamente lo que pasaba por la cabeza de su Yami gracias a su fuerte lazo mental.

--- Claro, claro, debe estar cansado después de tanta actividad no --- Dijo Mariku en tono burlón haciendo énfasis en la palabra "tanta" mientras se sentaba al lado del joven albino, jamás lo había visto tan de cerca, Bakura era demasiado cuidadoso con su hikari y siempre lo mantenía alejado de todo el mundo, el espíritu del centro del milenio estaba convencido de que si Bakura pudiera lo encerraría en una jaula para aislarlo de los demás.

Miro detenidamente a Ryou, parecía sacado de sus mas hermosos sueños, su cabello largo y blanco cubría por completo las almohadas deslizándose como un mar de plata hasta las orillas de la cama, su piel aperlada tenia un aspecto luminoso y terso haciendo mas fácil resaltar sus rojos labios que permanecían ligeramente abiertos, mientras una de sus manos se apoyaba inerte sobre su pecho que bajaba y subía rápidamente debido a su agitada respiración, tal ves el pequeño tenia un mal sueño, Mariku miro fascinado todas esas hermosas facciones que tanto diferenciaban a Ryou de Bakura.

---- No es lo que piensas Mariku, fui a la escuela por la mañana y me encontré a Ryou de camino, hablamos un rato y después se desmayo, lo traje a casa y como estaba tan mojado le cambie de ropa y lo deje en cama para que descansara y estaba a punto de cambiarme cuando tu llegaste, no pienses mal yo jamás le haría nada a Ryou --- Se justifico Marik con sinceridad mientras miraba a su amigo albino descansar en la cama.

---- Disculpa ---- Contesto distraídamente Mariku casi por inercia, no podía despegar sus ojos de el rostro de Ryou, en verdad era un joven encantador, como era que Bakura no lo había notado.

---- Supongo que hiciste bien en traerlo aquí, deberías hacerlo mas seguido ---- Pensó el mayor de los egipcios.

---- Sigue haciéndote el chistosito y ya veras --- Comento con fastidio Marik mientras se acercaba a uno de los cajones de ropa sacando un par de prendas de su interior, tomo una chaqueta negra y se la arrojo al espíritu directamente a la cara.

---- Oye que te pasa ----

--- ¿Querías ropa limpia y seca no? Ahí esta, ven vamos a cambiarnos, dejemos a Ryou descansar ---- Contesto Marik saliendo de la habitación al igual que lo hacia su Yami

--- Alguien te ha dicho que tienes un pésimo carácter, en serio --- Comento burlonamente el espíritu del cetro milenario mientras sonreía, le fascinaba molestar a su hikari, en su opinión no había nada mejor que ver la cara de fastidio que ponía Marik cada ves que su Yami abría la boca.

Del otro lado de la ciudad Domino, Bakura se encontraba sentado sobre el sillón principal de la sala, su sillón favorito, mientras miraba por la ventana las gotas romper contra los cristales, detestaba los días así, no podía salir de casa, y enzima de esto se encontraba solo sin hacer nada.

Miro su reloj de pulsera, hacia un par de horas que su hikari se había marcado al colegio, seguramente tardaría un poco mas mientras finalizaban sus clases, al menos cuando el estuviera en casa podría entretenerse en algo.

Por lo general cuando ambos estaban solos en casa lo único que hacían era discutir, antes Ryou se atrevía a gritarle e inclusive a tratar de atacarlo, pero después de un par de palizas se había dado cuenta de que no estaba en condiciones para seguir llevándole la contra a Bakura, sabia lo mal que podía dejarlo si no controlaba su dulce boca.

El espíritu de la sortija del milenio se puso en pie para acercarse a una de las fotografías que se encontraban sobre la repisa de la sala, la gran mayoría eran del padre de Ryou en diferentes lugares del mundo, ese hombre descuidaba tanto a su hijo, lo veía tan poco, que seguramente ya se habría olvidado de el, y quien no se olvidaría de tan miserable criatura que se la pasaba lloriqueando todo el tiempo.

Tomo un portarretratos de cristal cortado y la acerco a su rostro para poder verla mejor, en esta se encontraban aquel hombre al que Ryou llamaba padre, con su ridículo atuendo de arqueólogo cubierto de polvo y a su lado un pequeñuelo Ryou con el mismo atuendo ridículo, aunque en el se veía adorable, su cabello era mas corto apenas le llegaba a los hombros, y con sus pequeñas manos sujetaba un sombrero que le quedaba bastante grande al tiempo que sonreía calidamente, sus ojos oscuros irradiaban belleza y alegría.

Bakura sonrió mirando la fotografía, jamás había visto sonreír a Ryou cuando estaba con el, siempre estaba triste, preocupado o llorando, le alegraría verlo sonreír con el por lo menos una ves…Pero no iba a esforzarse para que el muchachito sonriera para el, tal ves si lo obligaba seria mas fácil que buscar el como sacarle una sonrisa sincera al menor de los albinos.

Cuando Marik visitaba a Bakura para hablar con el también hablaba un poco con Ryou, y este se mostraba relajado y contento, eso de verdad disgustaba a Bakura, es decir, el no era un ogro que se la pasaba golpeándolo todo el tiempo….Oh tal ves si….¿Por que el y su hikari se llevaban tan mal?, no todo podía ser culpa suya, el solo estableció un par de reglas, y cuando el menor no las acataba al pie de la letra sufría las consecuencias con un par de castigos eso era todo.

Aunque se sentía algo culpable de maltratar tanto a Ryou, sabia en el fondo que no se merecía el mal trato del espíritu milenario, el pequeño albino siempre se mostraba amable aun después de recibir todos esos golpes que su Yami le proporcionaba casi todos los días¿por que siempre se mostraba tan amable¿Acaso Ryou le tenia afecto?

Pero que le estaba pasando, que le importaba lo que su hikari pensara o sintiera, solo lo mantenía cerca y vivo por que dependía de su existencia para continuar en la tierra, si, eso era todo, debía dejar de pensar en Ryou, y en su maldita sonrisa.

Tomo el portarretratos y lo arrojo al suelo con brusquedad, alejándose con paso firme de la sala de estar.

Un par de horas mas tarde Ryou abrió lentamente sus grandes ojos caoba, estaba desubicado no entendía bien lo que había pasado, se tallo ambos ojos con las mangas de la sudadera azul, notando que no le pertenecía, miro detenidamente el lugar donde se encontraba, esa no era su cama y esa no era su habitación, donde podía estar.

El albino se incorporo con rapidez sintiendo un fuerte mareo al hacerlo, pero no le presto atención, miro por la ventana, ya había dejado de llover, y el cielo empezaba a oscurecerse tras la puesta de sol ; Ryou miro rápidamente la hora en el reloj del buró pequeño de que decía 6:22 pm.

El pequeño entro en pánico rápidamente mientras se llevaba las manos a la boca, como era posible que fuera tan tarde, no, no podía ser Bakura iba a matarlo esta ves.

Antes de que Ryou se levantara de la cama la puerta de la habitación se abrió de golpe dejando ver a un muy molesto Marik seguido de Mariku que parecía querer apuñalarlo por la espalda, era obvio no que habían estado peleando.

----Ah Ryou ya estas despierto, que bien, tienes hambre --- Pregunto amablemente el menor de los morenos mientras le sonreía de forma gentil.

---- Dos caras!!! Deberías de ser actor Marik no lo crees ---- Le dijo su Yami mentalmente mientras el otro le daba un codazo en el estomago para silenciarlo.

--- Marik, que hora es, debo irme --- Dijo desesperado Ryou poniéndose de pie colocándose los zapatos.

---- Son las 6:32 por que, espera quédate a cenar ---- Los ojos de Marik y Mariku seguían los movimientos rápidos del albino que se colocaba la mochila al hombro.

---- Debo irme es muy tarde ya, tendré problemas con Bakura, muchas gracias por todo Marik, de verdad muchas gracias --- Dijo apresurado el pequeño despidiéndose de ambos.

---- Nosotros te llevaremos con Bakura y le explicaremos lo que paso ---- Dijo Marik tratando de retener a Ryou.

---- No, de verdad gracias, si sabe que estuve contigo se molestara mas, disculpa las molestias y gracias de nuevo, nos vemos. --- Y sin más Ryou salio de la casa de Marik aun con la puesta de sol a sus espaldas corriendo lo más rápido que sus piernas se lo permitían para llegar a casa donde seguramente lo estaría esperando un enfurecido Bakura.

Tras unos minitos de correr por fin estaba frente a la entrada de su casa, la contemplo por un rato, no quería entrar, sabia lo que le esperaba dentro, tenia miedo y su cuerpo comenzaba a demostrarlo involuntariamente con un leve temblor en sus dos frágiles piernas, el pequeño cerro los ojos, ya podía oír los gritos de su Yami y esos brutales golpes en su abdomen, pero si se quedaba mas tiempo fuera de casa tal ves empeorarían.

Camino despacio hasta pisar el tapete de bienvenida, tomo sus llaves de la mochila y lentamente las introdujo a la dorada perilla de la puerta de madera, entro con mucho sigilo a casa y dejo su mochila en el pequeño pasillo de la entrada, se quito los zapatos y se dirigió a la sala, al parecer no había nadie en casa.

Ryou se llevo una mano al pecho y suspiro aliviado, seguramente Bakura se habría marchado antes de que el llegara, en verdad eso esperaba, pero tenia miedo de revisar el resto de la casa, quería creer por unos segundos que estaba a salvo todavía.

----- Todo acto tiene sus consecuencias mi pequeño Ryou, sabes lo que significa ---- Dijo una fría voz a las espaldas del joven que se encogió por completo abriendo sus ojos de par en par asustado por lo que le esperaba.

----- Y-yo…Y-yo lo lo siento ----- Contesto rápidamente dándose vuelta para ver al espíritu de la sortija que se encontraba de pie frente a las escaleras.

----- Lo sientes, te lo dije no, cuantas veces te lo he dicho, te he dicho que te quiero en casa después de clases y tu siempre llegas tarde, crees que estoy aquí para esperarte como un idiota hasta que a ti te de la gana regresar ---- Dijo el espíritu molesto aproximándose al joven albino que daba un par de pasos en retroceso hasta llegar a la pared de la sala.

---- N-no, es que es que yo…---- Pero no pudo completar su justificación ya que recibió una fuerte bofetada por parte de Bakura.

---- NO QUIERO ESCUCHAR TUS ESTUPIDAS EXCUSAS RYOU, QUE NO TE QUEDA CLARO, SOLO TE PIDO REGRESAR DESPUS DE CLASES, ESO ES LO UNICO, ES TU UNICA MALDITA OBLIGACION, QUE NO PUEDES HACER NADA BIEN , ERES INTELIGENTE EN LA ESCUELA NO, POR QUE TE PORTAS COMO UN IDIOTA CONMIGO…..y ….--- El espíritu para en seco mirando el pecho de Ryou.

----…que traes puesto ----- Pregunto el espíritu olvidando sus regaños para mirar de cerca aquella sudadera que el joven traía puesta, era evidente que no le pertenecía.

---- Q-que …Esto….N-no Bakura n-no es nada n-no es nada p-por favor n-no es lo qu-e estas pensando por favor déjame explicarte ---- Dijo alarmado Ryou mirando también aquella prenda de vestir que no le pertenecía la miraba con tanto terror que parecía que esta fuera una bomba a punto de estallarle, inconscientemente levanto ambas manos que coloco frente a si, simulando un escudo, un escudo que lo defendería de Bakura, pero este sujeto ambas manos apresándolas en una sola de el, estrujándolas al contacto.

---- DONDE ESTUVISTE ---- Grito molesto el espíritu milenario mientras tomaba ambos hombros de Ryou y lo azotaba contra la pared. ---- CON QUIEN ESTUBISTE TODA LA TARDE, CON QUIEN TE ESTUVISTE REVOLCANDO MALDITO ----

Gritaba el espíritu con euforia y enojo.

---- N-no n-no por favor d-déjame explicarte p-por favor ---- Ryou se sentía a desfallecer, sus ojos permanecían bien abiertos y su boca se abría y se cerraba sin emitir sonido, no sabia que decir, ni que esperar, se había olvidado de colocarse su propia ropa para no perder tiempo y había traído puesta la que Marik le había prestado.

---- ¡¡EXPLICARME!! ESO ES LO QUE QUIERES ---- Bakura no pudo soportar mas el enojo que sentía, no sabia exactamente por que tenia tantos deseos de estrangular a Ryou en ese momento, saber que estuvo toda la tarde con quien sabe quien y no traía puesta su propia ropa, eso era el colmo, jamás permitiría que eso volviera a pasar, jamás, su hikari le pertenecía a el y a nadie mas.

Tomo el plateado cabello a Ryou fuertemente lo arrojo al suelo pateando repetidas veces el abdomen, ese maldito albino se las pagaría, no podía creer que Ryou siendo suyo se atreviera a desobedecer su ordenes por irse la tarde entera con alguien.

Bakura estaba fuera de si, Ryou permanecía en el suelo sujetándose el adolorido vientre, sentía que le había roto un par de costillas, jamás lo habían golpeado tan fuerte como hoy, Bakura por el contrario caminaba por la habitación rompiendo a su paso un par de figurillas de porcelana y recuadros de fotografias enmarcadas mientras se pasaba la mano por el desaliñado cabello blanco sin dejar de mirar a Ryou hasta que se puso de cuclillas ante el y lo tomo fuertemente por la quijada.

---- Así que, mi pequeño Ryou ya tiene novio he….Pues vamos a hacer lo mismo que su novio le hace al pequeño Ryou, te parece ---- La voz de Bakura parecía quebrarse a cada palabra que daba, le faltaba la respiración, estaba verdaderamente molesto acerco sus labios a los de Ryou y lo obligo a besarlo, era la primera ves que Bakura hacia algo como eso, que intentaba algo y pensaba algo como aquello con su preciado hikari, tal ves su enojo se debían a los celos que sentía por aquel que había estado toda la tarde con su hikari, cuando supiera quien había sido le arrancaría la piel con un cuchillo y lo bañaría en sal para después descuartizarlo.

Ryou se separo tan rápido como Bakura se había unido a el para besarlo.

---- N-no por favor eso no, no Bakura, no es lo que parece n-no tengo novio t-te lo juro n-no lo hagas p-por favor --- Dijo el albino echándose para atrás gateando por el piso de la sala haciendo a un lado aquel fuerte dolor que sentía en el abdomen.

---- A DONDE CREES QUE VAS MALDITO METIROSO---- Grito Bakura tomando el tobillo de su hikari para arrastrarlo con fuerza a si mismo.

---- T-te juro que no tengo novio, t-te lo juro Bakura p-por favor cree-me e-estuve en l-la c-cas-s-sa de….---- El albino se detuvo al escuchar sus propias palabras, que acababa de decir, estaba aterrorizado su cuerpo temblaba levemente y su respiración ya se había agitado considerablemente, sentía un gran vació que recorría desde su garganta hasta su abdomen, era horrible tener una sensación así, no deseaba que Bakura le hiciera daño, no de esa forma, pero si le decía que había estado toda la tarde con Marik mataría al moreno.

-----EN CASA DE QUIEN ---- Le grito Bakura golpeando con uno de sus puños el rostro del menor, Ryou se llevo ambas manos a la boca y cerro sus ojos negando con la cabeza mientras sus lágrimas comenzaban a salir de sus hermosos ojos castaños.

---- Como dije en un principio toda acción tiene sus consecuencias, y tu mi pequeño Ryou te las has ganado, te lo agradezco en el fondo siempre soñé con esto---- Dijo el espiritu acercando su rostro al de Ryou separados por un par de centímetros para despues ponerse en pie, y tomar con brusquedad el cabello blanco de Ryou y para subir al segundo piso de la casa donde se encontraban las habitaciones.

Que creían que ya jajaja pues aun no, para eso vendrá el próximo capitulo jajajaj, ahí are todo lo que quiera sin pensar que ya es demasiado, aaaaahhh no me maten por esto, créanme que es difícil escribir cosas así, pobre de mi amado Ryou por que tengo que maltratarlo tanto en este fic, si el no lo merece, pobre de mi niño, pero tendrá su recompensa ya lo verán, pero aun así me siento tan culpable como Bakura por golpearlo tanto.

Un saludo a todos los que se tomaron el tiempo de leerlo completo muchas gracias y sus review serán bienvenidos nos vemos hasta la próxima.