Primero que nada adelanto esta no es una historia de mi autoría, esta es una historia perteneciente a mi compañero Thassarian (para quienes le conozcan o sepan lo que le paso la respuesta es no, sigue igual de mal y no quiere escribir nada, pero ha aceptado que le publique algunas historias que tenía)
También agradezco a mi siempre confiable amigo Kaiser, y como añadido especial a mi compañera saku quien también me ayuda. !Gracias a ambos!
Espero este proyecto sea de su agrado.
Capítulo 2: Sin descanso.
Ash ketchum se tambaleaba de un lado a otro en el aeropuerto, la verdad era que no quería regresar a su casa, no quería tener que enfrentar la cara siempre sonriente de su madre tras la última derrota que había sufrido en una liga Pokemon. La tan ansiada victoria se le había escapado entre sus dedos. El mal humor de Ash era tal que incluso había enviado a su inseparable compañero Pikachu al laboratorio de Oak con anterioridad para sorpresa de la ratita kuky.
-Quiero quedarme aquí y dormir. Tal vez, solo un día, si, si solo es un día no creo sea gran problema, solo necesito un día para recuperar un poco los ánimos.
Ash se acostó en el sofá del área de espera, mientras barajaba su idea de retrasar su regreso a su pueblo natal. Debido a que fue el profesor Oak fue quien pagó su pasaje de avión a él aún le quedaba un poco de dinero, no mucho, pero debería ser el suficiente para pagar la multa por cambiar su vuelo de forma tan repentina de ser necesario.
La idea fue ganando fuerza en la mente se Ash, hasta que finalmente decidió lanzar una moneda, total solo serían unas 24 horas, no era mucho tiempo, pero el sería capaz de enfrentar a su amorosa madre mejor tras un merecido descanso en algún sitio en el cual pudiese dispersar su mente.
-Sí, es lo mejor, además ¿Por qué tengo que regresar tan rápido? Apenas anteayer termino la liga. ¡No he dormido siquiera! Solo necesito un día para descansa, de seguro mañana estaré mejor.
Ash se convenció a sí mismo y se dispuso a salir del aeropuerto justo cuando un grupo de personas con pancartas entraban en manada.
-Lo siento no vi por donde caminaba.
Se disculpó Ash tras que el pobre se tropezase con uno de los sujetos con pancartas.
-Ten más cuidado mocoso, ¡Aprende a ver por donde caminas!
Le grito el hombre, pero un segundo sujeto le sujetó el hombro y lo jalo hacia el grupo que ya había avanzado.
-Deja de perder el tiempo, ¿Acaso no recuerdas porque estamos aquí?
Ash pudo ver cómo los hombres asintieron al unísono antes de regresar corriendo a su grupo.
-Vaya grupito- Se quejó mientras salía.
Después de eso Ash no hizo mucho más, en la calle se topó con algunas personas con pancartas de los finalistas de la pasada liga Pokemon, pero decidió ignorarlos, lo último que necesitaba era tratar con algún fan suyo que le recordase lo cerca que estuvo de ganar la liga.
Tras caminar en la ciudad sin rumbo por algunas horas llego a una pequeña posada, lo suficientemente pequeña y alejada de todo como para que él se alejase de todo el jaleo que se escuchaba a lo lejos.
-Parece que, algunos fans han decidido festejar el final de la liga por más tiempo del habitual. Es algo raro, pero no diré nada, fue la mejor liga que he visto en mucho tiempo…..sabes te pareces un poco a uno de los finalistas.
Fue la respuesta de la recepcionista, cuando Ash le pregunto el porqué del jaleo. Claro que cuando el recepcionista trato de relacionarlo con la final, Ash termino la charla, lo ignoro y se dirigió a la habitación lo más rápido que pudo. Necesitaba una noche de un merecido sueño si quería sobrevivir a su regreso a pueblo Paleta, lamentablemente esto no le llego a Ash, en su lugar pasó la noche reviviendo todas sus pasadas derrotas, todos esos momentos donde él fue incapaz de continuar y tuvo que admitir que no podía seguir. No fue agradable.
-Tal vez deba considerar que no estoy hecho para ser un maestro Pokemon… no estoy dándole la suficiente seriedad a ello.
Tales palabras llenaron su mente cuando el sol salía por el este. Ash estaba más cansado que cuando se acostó, aun así se las arregló para levantarse, debía volar a su pueblo natal ese día, no aguantaría una segunda noche en la región que auspicio su más reciente derrota, al menos no si era como la que acababa de vivir.
-Creo que pasaran algunos años antes de que pueda volver aquí.
Ese día Ash salió temprano del hotel en que se había quedado, y aunque varias de las calles estaban cerradas, Ash no le tomo importancia.
-Seguramente es por las fiestas.
Fue su respuesta mental mientras se las arreglaba para encontrar algún camino entre las calles bloqueadas por los policías que pudiese llevarlo al aeropuerto.
Curiosamente cuando pudo llegar a su destino; Fue recibido por uno de los ayudantes de Oak, quien lloro a moco teñido al verlo.
Mentalmente Ash no le dio vueltas al asunto, posiblemente Oak se había preocupado cuando él no reporto su cambio de planes. Esa fue toda la respuesta que el necesitaba para sí mismo, después de todo Ash ya sospechaba que aun cuando Oak y Delia eran personas casadas, ambos habían estado solos por ya más de diez años, además según lo que él sabía ambos no contaban con más contactos además de sí mismos. Claro que para sus adentros se preguntaba ¿Si alguien podría culparles si deciden compartir su soledad? El ciertamente no lo haría. Aun cuando su madre no le había dicho nada, él ya había asumido que no volvería a ver a su padre. Pero eso no significaba que su madre tendría que pasar el resto de su vida sola.
Los pensamientos de Ash se desconectaron por completo de su cuerpo en ese momento ¿Cómo sería si Oak se casase con su madre? Oak siempre lo cuidaba como si fuese un hijo así que no sería tan rara esa situación si se pusiera a pensarlo, aunque habría cosas que sin duda cambiarían. ¿Cómo sería su relación con Gary? ¿Debería llamarlo sobrino? Sin duda la falta de sueño le estaba jugando una mala pasada.
Ash solo rio un poco ante la idea de que de darse el casamiento su eterno rival Gary tendría que llamarlo tío, sin duda sería una situación de lo más interesante, aunque al recordar a su antiguo rival una nueva duda inquietud retomo en su mente…
-Gary dejo las batallas para volverse investigador… ¿Si yo dejase las batallas que sería de mi vida?
Y sin que se diese cuenta esa interrogante le dejo con un vacío tal que para cuando se repuso a la incógnita, él ya se encontraba volando sobre el océano.
Sin embargo no pudo forzar su mente a prestar atención a lo que pasaba a su alrededor. Él seguía divagando en las experiencias vividas, las batallas libradas, los Pokemons capturados, los errores cometidos, los aciertos realizados a lo largo de su travesía. Le estaba dando vuelta una y otra vez a todo lo que había pasado desde que inició su viaje, recapacitando sus errores y aciertos, mientras los analizaba crípticamente llegó a una conclusión bastante obvia.
-No me arrepiento de nada de lo que viví aquí, aunque sin duda alguna tal vez pude dar un poco más de mí mismo.
Fueron las únicas palabras que escaparon de Ash, y eran verdad.
-Creo que la falta de seriedad a las cosas fueron las causas de muchas de mis derrotas… y de perder de vista lo que sucedía a mi alrededor, como fue lo de…Serena- Eso último fue más un suspiro que una palabra, pero fue todo lo que necesitaba para que su lengua repasase el contorno de sus labios una vez más.
El sabor de los labios de Serena aún quemaba sus sentidos, destruyendo su lógica y confundiendo su mente, nada de lo que le hubiese pasado hasta la fecha podía compararse a lo que pudo sentir en ese momento.
-Nunca me di cuenta que ella sintiese eso por mi… Pero ¿Fue la única?
Mentalmente decidió que al igual que como había repasado en últimas horas sus experiencias en batallas Pokemons debía hacer lo mismo con su relación con sus antiguas compañeras de viaje…
-Misty.
Primero pensó en Misty, su primera amiga, su gran compañera, y el mejor apoyo que pudo pedir para su primer viaje, deseaba verla de nuevo, lo necesitaba. Ella era la única chica a la que podría contarle lo que paso con Serena, ella era la única persona a la que le confiaría lo que ocurría en este momento dentro de su cabeza, pero ahora que lo pensaba acerca de su cercanía y afinidad, el sentía como si en algún momento Misty se habían comportado de forma muy similar a Serena.
-¿Acaso en algún momento le interese a ella?
Ash movió su cabeza casi como si hubiese recibido un golpe físico, Misty le acompaño por más tiempo que nadie. Momentos tristes, felices, hubo un sinfín de aventuras compartidas, sin su apoyo en su viaje él se hubiese rendido tras su primera derrota contra Brook. Fue por ella que continúo, no quería rendirse y que ella se burlase de él, pero ahora que lo analizaba lentamente ¿Misty había querido algo más de él? En su momento no lo pensó mucho, pero ahora la duda lo mataba.
-Si le hubiese pedido que siga conmigo ¿Qué hubiese pasado?
Su mente divago en esa duda hasta que el recuerdo de May llego. Ash trato de apartar su mente de los crecientes pechos de la chica, pero era en lo que más se enfocaban sus pensamientos, no podía evitarlo, de alguna forma ella había sido la primera chica que había atraído su atención en tal ámbito, al punto que siempre que podía desviaba su mirada para ver el rebote de esos pechos. Claro que como caballero que era trato de disimular, no quería actuar como Brook. Mucho menos que lo llamasen pervertido.
Lentamente sus pensamientos pasaron a Dawn, al igual de May ella había atraído la miradas del chico, pero sobre todo a su parte posterior… no era inusual que la corta falda de Dawn le mostrase unas ajustadas panties al chico, esas blancas pantis que resaltaban el contorno de su gran trasero e incluso partes que habían llenado de curiosidad a Ash, en más de una ocasión había deseado conocer de cerca lo que se ocultaban tras ese pequeño pedazo de tela. Afortunadamente siempre que su mano perdía el control una pequeña descarga de su fiel compañero amarillo lo controlaba.
-Me estoy escuchando como un pervertido-Se reprendió Ash, pero su mente seguía y seguía.
Iris había sido como tener una hermana a su parecer, alguien con quien podía; confiar, discutir, y alegrándose mutuamente con sus vivencias, era difícil decir quién era el mayor entre ambos. Aunque en la película del caballero Pokemon sin duda alguna por algún momento la vio como la chica que era… se preguntó el ¿Cómo habían cambiado en todo el tiempo que no se habían visto?
Ash movió su cabeza en un esfuerzo por alejar los pensamientos extraños que ocupaban su cabeza.
-Creo que me estoy pareciendo a Brook…. ¿Sera que me estoy convirtiendo en un pervertido igual a él?
Ash rio de buena gana ante esa idea, ahora que lo pensaba tampoco sabía que pasó al final con Brook.
-¿Seguirá buscando novia? … Me pregunto qué me diría si me escuchara ahora mismo.
El seguir pensando en todas sus antiguas compañeras le dieron tal jaqueca que por fin el sueño le entro.
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
Para cuando Ash logro despertarse su vuelo había llegado a su fin, aún se sentía bastante cansado, pero al menos ya no estaba tan deprimido. Al bajar del avión vio al ayudante del profesor Oak gritándole a varias personas que él no conocía, por lo que decidió salir por su cuenta, no quería causarle más problemas.
-Hay-Ash mueve sus brazos y cada una de sus vértebras le sonó.-No he dormido así de mal en años.
Ash salió del aeropuerto sin prisa, en silencio. Aun le molestaba de sobre manera tener que ver a su madre, más que nada porque sabía que ella lo esperaba con una sonrisa prácticamente a prueba de balas. Su madre, Delia, ella no lo culparía por la derrota que vivió en su pasada liga, y eso era lo que le molestaba.
-Al menos llegue a semifinales ¿Verdad?
Ash trato de levantarse el ánimo con esa declaración, pero lo único que logro fue que le diesen deseos de llorar.
Sin embargo no tuvo tiempo para deprimirse de nuevo, en cuanto su miraba estaba por bajar vio aparecer ante él una extraña silueta translúcida, Latias apareció. Ese extraño Pokemon rojo que conoció en alguna de sus aventuras por el archipiélago naranja lo levanto apenas puso un pie en campo abierto. Claro que no estaba sola, al lado del legendario Pokemon que conoció en Unova volaba a su par, Melleotta estaba cantando una canción que le quitaba casi todas sus fuerzas, más abajo estaba el legendario Pokemon guardián del mar, Lugia, quien lo observaba detenidamente.
-Hola humano, ha pasado tiempo
-¡¿Eh?!
-Déjanos acompañarte en este inicio de tu nueva aventura.
Ash no supo que hacer, le alegraba volver a ver a una cara conocida, claro que estaría mucho más feliz si esos antiguos conocidos, no estuviesen volando a velocidades impresionantes, eso sin contar que él estaba a más de 500 metros únicamente sujeto por unos delicados brazos rojos.
-Latías, me alegra verte-Hablo Ash tratando de forzar su cerebro a reaccionar. Pero el sueño que le producía la dulce melodía de Melleotta le ganaba.
El Pokemon dio un gruñido alegre cuando Ash lo nombro, para después comenzar a acelerar de forma casi dolorosa. Ash apenas podía mantener la conciencia.
Mientras volaba, nuevos pensamientos asaltaron la mente de Ash, no eran recuerdos de sus vivencias pasadas, eran más que nada fantasías extrañas, pensamientos bastante subidos de tono y extraños a su manera. Lo más perturbador fue cuando se vio a si mismo besándose apasionadamente con Melleotta mientras que sus manos recorrían la parte inferior de su cuerpo… mientras que Latías se movía de tal manera que estimulaba su entrepierna de gran manera.
-Sabes nosotras queremos ser mucho más cercanas a ti-Dijo Latías mentalmente a Ash.- Mucho, mucho, mucho más de lo que te imaginas.
-En efecto… queremos entregarnos no solo en combate a tu favor, sino mucho más humano…-Agrego Meloetta de igual manera.
Ash trato de responder, pero le era difícil respirar debido a lo rápido que volaban, por lo que hablar era imposible.
-Después de todo estamos más que listas para poner huevos, a tu lado.
-Sí, tú eres el único que merece tocarnos de tal manera… eres quien debe reafirmar la unión de los humano con Pokemon.
Dijo Meloetta mientras que con su poder psíquico despojaban a Ash de sus ropas, luego Latias lo sorprendió al girarse de forma que el quedaba arriba y ella seguía volando, ahora de cabeza.
-¿Estás mas cómodo así?
Melloeta solo sonrió mientras usaba sus pequeñas manos para estimularle con tal destreza que el pobre ya casi no podía sentir sus piernas… la faena siguió por largo tiempo hasta que…
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
Ash despertó de golpe, se encontraba completamente solo a las afueras del pueblo Paleta, y no había ningún rastro de los Pokemons que supuestamente lo habían traído volando a dicha área.
-¿Acaso fue un sueño?
Ash se frotó la cabeza con algo de miedo, no era la primera vez te tenía el sentimiento de haber olvidado algo importante, pero en esta ocasión ¡sí! le dio importancia, rápidamente examinó sus ropas y sus pertenencias, pero nada.
-Creo me estoy volviendo loco-Ash rió tontamente.- ¿Yo y un pokemon? jajajajajajaja
Ash se rio por unos segundos mientras trataba de encontrarle lógica a lo que pasaba, pero nada, finalmente la idea de tener que enfrentarse a su madre en tan solo unos minutos hizo que cualquier otra cosa se le olvidase, sea sueño o no.
-Mejor me preparo.
Ash respiro pausadamente varias veces antes de levantarse, y comenzar a recorrer el tramo que lo separaba de su casa, fue allí cuando vio un carro de policía salir todo apurado del pueblo, casi lo atropella de hecho, varias camionetas negras lo perseguían, casi parecía una película.
-¿Sera que el Team Roket volvió a robar el laboratorio del profesor Oak?
Ash sintió el deseo de ir a comprobar, pero logro calmarse, no era el momento, debía concentrarse en encarar a su madre. Ya después enviaría a volar al Team Roket a Plutón.
Al llegar a su casa la encontró vacía, hecho que Ash agradeció en el alma, si su madre hubiese salido a recibirlo con esa radiante sonrisa suya, no hubiese aguantado su vergüenza.
-Mejor me preparo algo de comer.
Ash fue a la cocina y en el horno encontró su comida preferida. Sin duda su madre se había preparado para recibirlo a lo grande.
-Madre, ¿Qué haría sin ti?
Ash comió lentamente, mientras repasada lo que le diría a su madre. Ya habiendo perdido 6 ligas Pokemon por lo que le era imposible inscribirse en una nueva.
-¿Y si le pido al profesor Oak trabajar en su laboratorio?
Ash comenzó a plantearse posibilidades, el mundo no se terminaba por perder una liga, no era el primero que no podía ganar una liga, y no sería el último. La vida continuaba y él debía hacerlo también.
-O podría ir con Traysi y fotografiar Pokemon-Una gota de sudor bajó por su cabeza.- Tengo una suerte para toparme con Pokemons en momentos raros medio única.
Lentamente las manecillas del reloj avanzan, mientras un más animado Ash continuaba planteándose qué hacer con su vida.
-Convertirme en un líder de Gimnasio, según se no se necesita ser un campeón de ninguna liga, solo un permiso y una autorización del comité Pokemon….. ¡Podría cobrarme esos favores que me deben por el enfrentarme constantemente a organizaciones raras!
Las opciones fueron y vinieron hasta que fue casi medianoche, y su madre llamó.
-Halo, ¿Mama?
Para el momento en que Ash contestó su teléfono ya estaba más dormido que despierto así que falló completamente en notar el peculiar tono en la voz de su madre. Unos 30 minutos después esta llegó acompañada de una persona que él no conocía, pero el sueño era tan grande que no le importo realmente, saludo con su madre, su invitada y luego se fue a dormir cuál tronco. Su cama se sintió particularmente agradable esa noche. Claro que los sueños subidos de tono no lo abandonaron.
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
Ash nunca fue alguien madrugador, aun así dormir hasta más de medio día nunca fue posible, en especial cuando su madre Delia se empeñaba en moverlo de un lado para otro.
-Ash querido despierta, tenemos que irnos.
Fueron las palabras con las que Delia trato de levantar a su hijo, pero cuando estas fallaron, opto por algo más tradicional, levanto el colchón y Ash rodo por el piso.
-¡Mama!- Se quejó Ash mientras abrazaba su almohada.- Solo cinco minutos más.
Sin embargo las quejas de Ash no fueron escuchadas. En vez de eso Delia hizo que su hijo rodase por el piso hasta el baño donde…
-¿Te bañas tu solo o quieres que yo te ayude como cuando eras bebe?
La pregunta de su madre fue todo lo que necesitaba Ash para que cada neurona en su cerebro se despertase de forma casi dolorosa, ¡ya estaba completamente alerta! él estaba muy grande como para pasar el bochorno de que su madre lo viese desnudo. Además de que no quería explicar la incómoda hinchazón en sus bóxeres.
-Por favor madre, ¿Por qué la prisa?
Sin embargo la única respuesta de Delia fue entregarle a su hijo un cambio de ropa.
Apenas Delia salió del baño el grito quejándose del agua helada, pero su madre le apresuró, aparentemente no había tiempo para poner el calefón en marcha.
-Báñate rápido, no hay tiempo para que el agua se caliente.
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
Por primera vez desde que pudiese recordar Delia agradeció la vagancia de su hijo, quien por fortuna no había desempacado sus cosas, así que la mitad de los preparativos ya estaban listos, ahora solo necesitaba prepararse ella.
Y sin más se fue a preparar las maletas que seguramente necesitaría. Pasaportes, dinero, y una pequeña agenda con contactos de emergencia fueron lo primero que recogió Delia de su cuarto, luego preparó una pequeña maleta con cambios de ropa, según Oak todo lo necesario les seria dado por los científicos, pero aun así empaco al menos una mudada para cada tipo de clima.
Ash salió tras unos minutos, el pobre tiritaba de frío, además tenía una mirada de odio hacia la existencia misma que de seguro lo acompañaría el día entero.
-Vamos querido, es tarde-Dijo Delia mientras le pasaba su maleta a su hijo.
-Mama, aún no he lavado mi ropa usada, ni que decir de.
Ash fue incapaz de continuar ya que ella lo empujo escaleras abajo donde Oak lo esperaba junto a una oficial Jenny.
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
-¡Ash escuche que tú y tu madre os van de vacaciones al complejo Alola!
Ash solo levantó una ceja. Y al regresar a ver a su madre esta asintió.
/Vale, sé que dije que no me importaría que se casasen, pero ¿Me mandan de la casa así de rápido? Mínimo mandenme de la casa con una excusa medianamente planeada/ pensó Ash mientras trataba de comprender él porque todos parecían tan interesados en sacarlo de su casa.
Ash volvió a deprimirse, mientras Oak le sonreía con una sonrisa muy falsa, cosa muy rara en él.
-Sí, eso parece ¿Creo?
Ash trato de sonreír, claro que la idea de que ese supuesto viaje solo fuese para librarse de él no le ánimo para nada.
-No pongas esa cara hijo, seguro que nos divertiremos, serán unas vacaciones familiares-Remarco Delia con la misma sonrisa forzada del profesor Oak.
Ash se sintió tentado a responder que si lo querían lejos simplemente lo dijesen de frente, pero no lo hizo. Lo último que quería para completar su semana era una pelea con su madre, así que decidió morderse la lengua y asentir tontamente a lo que viniese.
-Lo siento madre, pero personalmente solo quiero descansar-Trato de defenderse, o como mínimo retrasar su viaje.- ¿No podemos retrasar este viaje un poco?, solo unos días, en serio quiero un tiempo muerto para mis aventuras.
-Ya descansaras cuando mueras Ash.
Ash sintió un golpe en su espalda, y por alguna razón le transmitió una sensación casi dolorosa. Algo estaba pasando.
– Ahora estas en la primavera de tu juventud, corre, ríe, llora, pero no te detengas nunca.
Ash sintió un nuevo golpe, mientras Oak ponía los boletos en su cara. ¿Porque habían solo dos?
-No aceptarán un no por respuesta ¿Verdad?
-¡No! – Oak sonríe aún más – Sabes ya sé cuál es la cura perfecta para tu mal carácter…
-¿Cuál?
-¿Alguna vez has volado en un helicóptero?
-¿Ah?
Fue aquí donde el cerebro de Ash se desconectó, ¿Lo estaban mandando por helicóptero? Hay límites para todo, incluso si es para desacerté de un chiquillo molesto mientras coqueteas con su madre.
Ash estuvo a nada de quejarse del trato que estaba recibiendo pero una helada sensación le recorrió la espalda, un sentimiento casi primitivo le pedía salir de su casa (del pueblo) tan rápido como le fuese posible.
-¿Ash querido ocurre algo?
Preguntó Delia cuando noto que todos los músculos de su hijo se tensaron, casi como si estuviese a punto de lanzarse sobre alguien.
Ash no respondió enseguida, trataba de ubicar el origen de ese negativo sentimiento que le daba mala espina. Allí a más de 10 kilómetros había algo, algo oscuro, algo que su cuerpo le pedía evitar, algo que definitivamente se estaba acercando.
-No, no pasa nada madre, vámonos.
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
Oak no se tragó la repentina aceptación de Ash de iniciar un nuevo viaje. Él había estudiado suficiente a los Pokemons y sus entrenadores como para comprender que algunos dotados desarrollaban una especie de sexto sentido, no era algo que la ciencia pudiese explicar, pero era algo que él ya había tenido la oportunidad de ver en acción, Gary había desarrollado una especie de radar que le indicaba donde había y donde no pokemons, incluso el desarrollo algo parecido en su momento, por lo que no le quedaba la menor duda de que también tenía uno, después de todos su habilidad para siempre ir a donde los pokemons están en problemas no puede ser solo casualidad.
En su investigación había encontrado que algunos entrenadores sabían dónde se encontraba cierto tipo de pokemon únicamente viendo un mapa, a ratos ni siquiera eso, otros podían detectar el peligro, pero lo que sin duda le intereso más fue que algunos afortunados desarrollaban una conexión psíquica con sus pokemons. Una conexión que él podía jurar Ash tenía con su pikachu, incluso si el propio Ash no era consciente.
-¿Entonces nos vamos?-Presiono Oak y todos salieron de la casa.
Algo estaba haciendo que Ash aceptase calladamente el irse tan rápido, y él no quería quedarse a averiguarlo. Algo iba a pasar pronto, y tenía que sacar a Delia, Ash, y toda su investigación antes de que eso pasase. Subieron a la camioneta con la que la oficia Jenny transporto a Delia la pasada noche y partieron rumbo a su laboratorio.
En todo el trayecto Ash no dejo de ver a un punto en el horizonte, sea lo que fuese que el sentía, venia por el camino principal. Mentalmente Oak rogó a Arceus que el helicóptero estuviese listo.
/Arceus sé que no estoy en tu gracia, en mi búsqueda del conocimiento he hecho mucho de lo que me arrepiento, pero Delia es inocente, ella jamás aprobó mis experimentos, por favor no la involucres es esto, si alguien ha de ser castigado que sea yo, yo soy el único culpable…..y Ash es solo un niño, el ama a los Pokemons más que a sí mismo, incluso tú tienes que admitir que eso es cierto, por eso te pido esto; por favor, por favor, déjalos irse…te lo ruego/
-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-
Delia llego a sentir que algo andaba mal justo cuando ingresaron al laboratorio de Oak, en especial porque antes de que se cerrase la puerta detrás de ella, pudo ver un humo negro alzarse desde la dirección de su casa.
Sin embargo no dijo nada, la advertencia de Oak sobre lo que podría pasar si Ash se enterase de lo que estaba ocurriendo seguía muy clara, de hecho puede que ahora incluso más.
Al llegar al patio trasero el helicóptero lo esperaba.
-Wow, no era broma lo de volar en helicóptero.
-Ash, mi niño solo se vive una vez, hay que hacerlo a lo grande.
Delia observa como Oak se acerca a sus asistentes, mientras ella abrazaba a su hijo.
-¿Estas bien hijo? Te noto tenso.
Delia sintió como su hijo relajaba todos sus músculos.
-No lo sé mama, solo, solo siento que algo está mal.
-Está bien hijo-Delia trato de poner su más radiante sonrisa.- Solo vamos de vacaciones, solos tu y yo por unas cuantas semanas, seguro que nos divertiremos un montón.
Ash le sonrió a su madre genuinamente, mientras se montaba en el helicóptero. La oficial Jenny hacia los preparativos finales antes de despejar mientras los ayudantes del laboratorio le entregaba un detallado informe del estado del helicóptero, como se piloteaba, velocidades máximas, etc.
Delia subió su maleta antes de ir en búsqueda de su amigo Oak.
-Lo que sea que estés buscando déjalo ¡Nos vamos!
Oak solo sonrió tristemente mientras le entregaba un pequeño maletín.
-Yo no voy con ustedes.
Delia estuvo a punto de gritarle a su amigo cada inproverbio que sabía, pero la mano de Oak se lo impidió.
-Yo tengo trabajo en otro laboratorio ¿Recuerdas?-Oak le acaricia la mejilla.-Debo esperar el helicóptero que el laboratorio 2 envió por mí, iré a las islas espuma apenas pueda asegurar que mi investigación este a salvo, aquí hay muchas cosas que pueden usarse de formas horribles si las encuentra una persona sin moral. Además en el laboratorio de las isla espuma se encuentra mi niego Gary y casi toda nuestra investigación sobre el virus y sus peculiaridades.
Delia sintió una inmensa tristeza, pero no dijo nada, en su lugar cogió el maletín casi como si contuviese el secreto de la vida misma. Oak le sonrió antes de dirigirse al helicóptero para poder hablar con Ash
-Ash ¿Estas emocionado por tu viaje?
Preguntó Oak mientras veía a Ash examinar el interior del helicóptero con mucho interés.
-Sí, creo será una experiencia nueva.
Oak sonrió mientras le entregaba una versión actualizada de la Pokedex.
-Espero que no te importe, pero ya envié todos tus Pokemons al laboratorio del archipiélago Alola- Oak levanto una mano antes de que Ash se quejase. –Sé que puede parecer grosero de mi parte, pero entiéndelo, Alola es un lugar paradisiaco, todo entrenador que entre a ese lugar tiene que hacer exámenes minuciosos a sus Pokemons o no será admitido, solo quise ahorrarte el papeleo.
Ash parpadeo, no era tan malo, aunque extrañaba a su siempre confiable compañero amarillo.
-¿Cuándo este allí podre recuperar a Pikachu?
-Sin duda-Sin embargo antes de irse una idea asalto la mente de Oak.-¿Ash no has considerado que tu Pikachu ya está en edad de tener una camada?
Delia rápidamente saco a Oak del helicóptero, ella si había entendido la indirecta.
-¡No le des a mi hijo ideas raras!
-Vamos Delia solo es una pregunta.
Oak sonríe mientras regresa a ver a Ash con un pulgar arriba.
-Pikachu se merece una hembra que lo quiera, tal vez dos, ¡o más! ¡Piénsalo! –Grito Oak mientras Delia lo pateaba para alejarlo del helicóptero.
-¿Qué estas tratando de enseñarle a mi hijo?
Ash solo se rio al ver como su madre golpeaba al profesor con el maletín que tenía en su poder, aun así la idea no era mala ¿Qué edad tenía su Pikachu? Como que ya era hora de que se cruzase con alguna hembra.
Delia se despidió de Oak mientras el helicóptero despegaba, por alguna razón el sentimiento de que no volvería a ver a su compañero no se alejaba. Finalmente cuando estuvieron lo suficientemente lejos pudo notar que efectivamente lo que producía ese humo negro eran los restos quemados de su casa.
Agradeció mentalmente que su hijo estuviese sentado al otro lado antes de cerrar la ventana, todo lo que tenía en pueblo paleta ya no existía.
Ahora le tocaba hacerse un lugar en el lugar al que Oak la había mandado.
Delia apretó el agarre del maletín con miedo, lo que estaba en sus manos era muy posiblemente el último legado de su querido amigo.
Si les gusto esta historia no se olviden pasarse por mis otros trabajos o busquen las historias de una lucha por ser (Uzumaki, Dranel, Kurosaki, Kepchu, o Britania) de kaiserofdarness donde yo le ayudo un poco.
Bye !Comenten!
