Capítulo 1
Los días pasaban lentamente como en cámara lenta, Korra dormía la mayor parte del tiempo y las que despertaba comía algo que Mako enviaba, mientras él trabajaba...para luego llegar a casa cansado pero con ganas de hablar con su bebe, pasaba horas acurrucado en las rodillas de la oji azul hablándole así cuando naciera según el sería un niño súper dotado como su padre, Korra sonreía ante el orgullo de su esposo.
Estaban algo realmente ansiosos en unos días debían partir a la nación del fuego, y su estómago se empezaba a notar como un pequeño bultito en su cintura, habían hecho algunas compras al estilo de su esposo adornos rojos y dorados con tonos muy de la nación del fuego –Todo debía ser del mismo tono amor?- Preguntaba ella confundida de no saber porque su esposo daba por hecho que él bebe seria especialmente un maestro fuego, el alzaba los hombros en señal de no querer pelear, lo cual la dejaba al borde de los nervios y con necesidad de hablar con Asami ella si poseía ''sentido femenino'' y neutral en estos casos, ella ya tenía una hermosa niña con Bolin.. Pero contarle seria divulgar el secreto cosa que no hacía gracia.
Por los espíritus que estaban de los nervios de punta, muchos se empezaban a preocupar porque la avatar no se le veía en las calles como normalmente hacía, a solo tres días del viaje los maestros aire de Tenzin estaban en su puerta haciendo 1000 preguntas dejándola en cerrada en alzar su camisón azul y dejar ver el motivo de su ausencia… -Nadie debe saberlo aun Ikki, Ginora...- dijo en tono preocupado –Korra pero es lo más hermoso del mundo- dijo Ginora –Quiero un bebe- Agrego Melo- ante la mirada desconcertada de todas las presentes –Apenas y logras ir al baño luego de tus nauseabundos y olorosos gases- el chico iba a corregirla y justo el escandaloso sonido de un gas hizo aparición –Entiendo tu punto- dijo el chico haciendo de cuenta que nada pasaba mientras todos explotaban en risa –Solo queremos disfrutarlo cómodos, todos lo sabrán en unos días de todos modos- agro Korra sonriente acariciando su estómago –El banquete de la nación del fuego- chillo Ikki, Korra asintió –Todos hemos sido invitados Korra, podrías venir en nuestro bisonte si deseas- con su gran sonrisa característica, la avatar vacilo un momento sería divertido volar de nuevo pero antes de que ella aceptara Mako llegaba y había escuchado la invitación pero por su estado definitivamente para él era inaceptable –No Ikki la nación del fuego enviara barcos por nosotros, Korra ira más cómoda ..- las chicos al unánime renegaron –Korra duerme demasiado- susurro el en tono agraciado desagraviando lo que había dicho así nadie se sentiría mal –Mako escuche eso- dijo la chica haciendo un puchero –Embarázate tú y veras lo que es bueno- se cruzó de brazos – Me encantaría amor pero Agni decidió que serias tú la portadora de vida...- todos sonrieron –Yo solo... la dono ya sabes- agrego en tono de picardía recibiendo un empujón de Korra –Hay niños cariño- de todos modos por sus caras solo Ginora había captado la indirecta y rio por lo bajo –Lo entenderán después- dijo mirando a sus hermanos que exigían explicación –Buuuuuuuu adultos- gritaron al unánime Ikki y Melo, Ginora les saco la lengua riéndose, gracias a los espíritus ya no eran niños pequeños pero por suerte aun conservaban algo de inocencia al menos en esos aspectos.
Esa noche habían cenado en casa de la avatar y prometido no dirían las novedades salvo a sus padres, pero antes de lo esperado ciudad república y la prensa se habían enterado gracias a la fuente desconocida de Ikki... -Ella no podía guardar un secreto- dijeron Mako y Korra ante los flashes que no dejaban de sonar en su puerta, solo querían marcharse a la nación del fuego tal vez allá habría más ''paz''
Pasaron dos días lentos demasiado calurosos para Korra que sentía los síntomas clásicos de un embarazo primerizo y saber qué hace más calor en la nación del fuego.
Mako había hecho maletas con Korra pero llevaban tan pocas cosas que esperaban ir de compras llegando a la capital, sus ropas no serían acordes a la ocasión, aun llevaba su ropa de siempre solo que menos ajustada... si ya no colaboraba su estómago con su figura de antes
Los soldados que los llevarían hasta la nación del fuego habían llegado por ellos para llevar sus cosas, los ojos de sorpresa entre los presentes era de risa provocando sonrojos en la joven pareja que luchaban por primera vez en público con la ''novedad'' -Jamás habrán visto una mujer embarazada en sus vidas- Bufaba Korra empezando a perder el buen humor y la paciencia que tampoco era su virtud –cariño solo sonríe...- murmuraba Mako acariciando su espalda sonriendo fingidamente tratando de llevar las cosas por el buen lado. Todos tomaban fotos hacían preguntas estúpidas hasta que la chica perdió la calma haciendo aire control entro al barco antes de lo previsto sorprendiendo a los demás pasajeros de viaje –Embarazada, hormonas fuera de control...- Grito para que le abrieran espacio mientras movía sus manos por espacio que le hicieron de inmediato con una reverencia, -lo siento, lo siento..- apareció Mako disculpándose con todos mientras le señalaban a donde se había dirigido la chica, todos entendían el mal carácter de la avatar y en su estado todos compadecían al pobre esposo pero contrario a sus pronósticos él lograba calmarla aunque le costara un poco, la amaba tanto que tenía la paciencia del santo por ambos.
El barco zarpo sin contratiempos, la única afectada fue Korra que sintió nauseas todo el viaje gracias al movimiento de las aguas, todo fue tranquilidad cuando por fin tocaron tierras rojas y naranjas... la nación del fuego aguardaba por los ocupantes del navío, para su sorpresa el mismo Zuko en persona se había ofrecido en lugar de su hija para recibir a la avatar y a su esposo en persona en el puerto, sintiéndose algo emocionado y con un tinte de voz quebrada nada natural en su personalidad al ver a Korra en avanzado estado de embarazo, le traía recuerdos de días mejores días en los que el sol y la luna bailaban por el mismo ritmo, y era lo que la pareja representaba para el -Bienvenidos a la nación del fuego avatar Korra y Mako- dijo el saliendo de sus pensamientos perdidos en sus memorias –Espero su viaje haya sido placentero- la pareja asintió sin comentar nada de lo que habían pasado el viaje habría sido mejor de no ser por su estado y eso no era culpa del ex señor del fuego que ahora hacia una seña para que llevasen sus cosas y un carruaje para la avatar.
