Summary: Un gran y hermoso baile, todos con mascara y disfraz; parejas moviéndose al son de la música. Y para dos jóvenes es el lugar y momento perfecto para conocerse e iniciar un bello romance. (No contiene nada trágico) RyoXSak

Declaimer: Los personajes del Príncipe del Tennis son propiedad absoluta de Konomi Takashi, y uso los nombres de estos sin ningún fin de lucro.

N.A: Hola de nuevo, sorry por la tardanza; pero he aquí el segundo capitulo de esta historia. Es un capitulo corto, pero la trama se esta dando lenta, pero segura. AH! y contestando una pregunta de los reviews: el romance se dará solamente en una noche. Como sucedio con Romeo y Juliet; nada más al puro estilo de esta parejita adorada. JAJA.

Bueno la nota se hace un poco larga, pero eso es todo. Gracias por los reviews, y espero también para este cap. Y ahora sí, continuen, y nos vemos abajo.

#

Al estilo de Romeo y Julieta

® Zshieszka ®

#

Capitulo II

Sakuno se movía con la guía de Tezuka, la música era tranquila y todos se desplazaban suavemente alrededor de la pista. La chica estaba un poco sonrojada por la intensidad de la mirada del castaño; además de que la mano en su cintura era firme, como si no quisiera dejarla. Su corazón estaba latiendo de una manera muy acelerada, pero sabía que ello se debía a la cercanía del chico.

A pesar de que se encontraba muy feliz, por estar nuevamente con sus antiguos compañeros. Estaba la cuestión de que todas las personas de ese tiempo, no estaban. Aunque Oishi le había confirmado de que los otros habían dado una vuelta por el salón y por ello no los había visto. Pero aun faltaba alguien, y era el más importante para ella. El príncipe, Ryoma-kun.

Los movimientos de Tezuka la habían llevado al centro de la pista. El castaño era un excelente bailarín, pero sobre todo, lo que más resaltaba de él; era que estaba sumamente atractivo, cualquier chica se daría cuanta de ello. Aunque era un poco reservado, el había brindado apoyo, a su manera, a todos sus amigos. Además de que todo lo que hacía, lo realizaba de manera perfecta. Creía que por ello lo respetaban tanto, cuando este era capitán del equipo de tenis.

Los ojos de Kunimitsu, no se despegaban del rostro sonrojado de la chica. Se veía muy linda con ese tinte rosa en sus mejillas. Ryusaki había crecido bastante en ese tiempo, y sin duda se había convertido en una mujer muy bella. Cuando la había conocido, se había dado cuenta de que era una niña muy linda y con sus dos trenzas la consideraba como una pequeña a la que debían de cuidar.

Pero también tuvo un cierto interés en la chica, conforme pasó el tiempo y la fue conociendo. Se podría decir que le gustaba, pero Sakuno tenía sus ojos y corazón puestos en cierto chico orgulloso de ojos dorados. Por ello nunca intento decir ni acercarse a la joven.

Sin embargo, ahí estaba con ella, bailando. Sujetando con firmeza su estrecha cintura, el disfraz que Sakuno había escogido para esta ocasión le quedaba a la medida, además de que iba en tono con su personalidad. Lucía muy bien; pero había algo que no cuadraba en ella; y ahora que la tenía tan cerca, se dio cuenta. El cabello rubio, a pesar de que se le veía bien, el prefería sus largas hebras caobas con diferentes tonos rojos.

Escucho como las tonadas de la música, iban disminuyendo y que los demás iban pausando sus pasos poco a poco. La canción había llegado a su fin. Lo cual significaba que Tezuka tenía que separarse de Sakuno, y continuar con el baile. Se inclinó a como lo haría un duque después de terminar la pieza; haciendo que la chica torpemente hiciera una reverencia sujetando la falda del vestido.

Ofreció su mano para así salir de la pista; la cual fue aceptada gustosamente. Pero Tezuka percibió un detalle que antes de bailar no tenían; ella le estaba sonriendo de una dulce manera, como en señal de agradecimiento. Pero no era nada más su sonrisa, todo su rostro se encontraba iluminado; era una autentica expresión de alegría, y era solo para él.

Caminaron para llegar a una de las orillas, pero por los movimientos de las personas a su alrededor, empujaron a la chica; más el fuerte brazo de su compañero, la había sujetado con más firmeza hacía su cuerpo. Provocando un fuerte sonrojo en la ojiroja.

- Muchas gracias.

- Hay que tener cuidado.- la solidez con que la detenía de la cintura, pareciese que era de una forma posesiva. Pero una vez llegado a la orilla de la pista, soltó suavemente a la muchacha y se paro frente a ella. Sakuno realizó una pequeña inclinación en forma de agradecimiento.

- Gracias, Kunimitsu-kun…- iba a continuar pero la voz del castaño interrumpió su frase.

- Tezuka. Puedes llamarme, Tezuka.

- Bien, Tezuka-kun.- ambos sonrieron (Tezuka a penas y se notaba) por la pronunciación del nombre del chico, pero Sakuno continuó con la oración anterior.- Gracias, fue algo maravilloso, nunca había bailado de esa manera con alguien, además de que soy muy torpe para eso. Pero tú me ayudaste mucho, y por eso fue una experiencia muy linda. Gracias.

- No fue nada.- a pesar de que le había gustado la forma de agradecimiento de Sakuno, este mantuvo la serenidad de su rostro.- ¿Regresamos?

- Si, pero antes tengo que ir un momento al tocador. Yo enseguida regreso.- Tezuka asintió y Sakuno dio la vuelta, comenzando a caminar por entre las personas para llegar al sanitario.

Kunimitsu veía como la joven se iba internando entre la gente. A él también le había gustado bailar con ella, sonrió levemente y camino hacía donde se encontraban los demás esperándolos. Todavía podía sentir su dulce fragancia cerca de su ropa; si, definitivamente, el pequeño ángel lo había cautivado.

- Sakuno Ryuzaki.

- Tiene un lindo nombre, ¿verdad? – la voz frente a el lo había sobresaltado, pero no mostro señales de que realmente lo había hecho. Además ya estaba acostumbrado a los repentinos aparecimientos de Syusuke; así que continuo su camino pasando a un lado del ojiazul.

Pero el castaño igualmente caminó, y quedó a un lado de él. Aun tenía que aclararle unas cosas a Tezuka, antes de que fuera demasiado tarde; y lo más importante, que arruinará su brillante plan. Sabía desde hace tiempo que al ex capitán, le atraía la nieta de la vieja entrenadora, pero nunca dijo nada; y en especial cuando todos se dieron cuenta de lo que Sakuno sentía por Ryoma.

Sin embargo, la situación en esos momentos era totalmente diferente. Tezuka no sabía que Echizen estaba en Japón, y por lo tanto, en cuanto él y Sakuno se encontrasen los sentimientos de ella hacía él revivirían; y si su plan funcionaba, Ryoma le correspondería. Pero no tenía previsto que Tezuka, se sintiera realmente atraido por la chica. Tenía que detenerlo, aunque no le gustaría hacer sufrir a su amigo con ello, pero tenía que saber la verdad.

- Tezuka, ahí algo que tienes que saber con respecto a Sakuno-chan.- la mirada del castaño, se poso en él. Provocando que ambos detuvieran su caminar.- Ya me di cuenta de que te gusta, sería normal en cualquiera con solo verla, pero…- no le gustaba ser tan directo en cosas como esas; más la ojiroja en cualquier momento podría salir y todo se arruinaría. Tenía que ser rápido-… Sakuno todavía siente algo por Echizen.

- Eso ya lo sé.- la respuesta tan directa del antiguo capitán, sorprendió por un instante a Fuji, haciendo que abriera sus ojos. Pero sonrió manteniendo a la vista sus lindos ojos azules.

- Entonces déjame que te sea más especifico, con respecto a ella.- aunque fuera de una manera muy franca, Tezuka tenía que enterarse de…- Echizen está aquí en Japón; más específicamente en el baile.- la expresión de autentica sorpresa en el rostro de Kunimitsu hizo que Syusuke se arrepintiera un poco por lo dicho, pero era mejor que su amigo rompiera las ilusiones hacía la chica; tanto por el bien de ella y Ryoma, como el de él. Así que tenía que hacer que dejará de pensar en la pequeña Ryusaki.- Y la esta buscando.

Esperó algún tipo de reacción de parte de Tezuka, algo que le indicará el estado que se encontraba por saber que Ryoma estaba ahí, aunque no fuera del todo cierto de que Echizen la estaba buscando; y ya no tenía ninguna oportunidad con Sakuno. Y menos sabiendo perfectamente lo que sucedería encontrarse con Ryoma. Pero Tezuka no hizo nada, la expresión de sorpresa de hace unos momentos había desaparecido, como si nunca hubiera cruzado en su rostro.

Solo se quedó ahí por unos momentos, sin moverse. El ex capitán quitó su mirada de la de Fuji, y volvió a mirar hacía el frente; aun con su cara marcada por la seriedad. Aunque no lo expresará se sentía decepcionado de él mismo, por no haber actuado de manera más rápida, para conquistar el corazón de la dulce jovencita. Pero comprendía que en el corazón no se podía mandar; y que en el de Sakuno, el nombre de 'Ryoma Echizen' ya estaba marcado.

Lo entendía perfectamente, y sabía que el chico de ojos ámbar la haría muy feliz. Así que a pesar de que aquello no era un partido de tenis, sabía perfectamente admitir su derrota. La cual Echizen había ganado limpiamente; y que se había ganado el amor de una dulce niña, y la más hermosa de todas.

- Entiendo.- ya había dictaminado con esa simple oración, la retirada. Así que comenzó a caminar nuevamente, dejando al castaño atrás.

- Se que no es fácil Tezuka, pero me da gusto que lo hayas entendido.- La oración apenas y fue captada por Kunimitsu, que no volvió a mirarlo, para seguir de largo.- Ahora solo queda ver como es que resultan las cosas, entre esos dos.

Volteó su vista había Echizen, que estaba al otro lado de la pista, observando. La música había sido cambiada de nuevo, dando un romántico ambiente. Notó como del sanitario salía la joven; estaba a punto de comenzar todo, y como había dicho antes solo era cuestión de que esperara un poco más y podría ver en primera fila, como es que esos dos se juntaban. Solo tenía que esperar unos cuantos instantes más.

#

Sakuno al entrar al baño, se paro rápidamente frente al espejo; todavía podía sentir el ardor de sus mejillas ante el contacto que tuvo con Tezuka-sempai. El era muy atractivo, aparte de que era muy bueno en todo aquello que hacía. Levanto su mirada para ver su reflejo, y vio su rostro por unos instantes; y abrió sus ojos ante la sorpresa, estaba roja, pensaba que el ardor era por un leve sonrojo, pero estaba cubierta por un claro carmesí. Además podía sentir como su corazón latía a una gran velocidad de solo recordar el hermoso baile de hace unos momentos. El color en su cara aumento todavía más (n.A: Wow, debe parecer un tomate!!) al pensar en el suave agarre de sus manos en su cintura.

Tezuka-kun, como le había pedido que le llamara, era un hombre sencillamente excepcional. Él era perfecto, en todos los sentidos; cualquier chica podía darse cuenta de ello. Tal vez si hubiera tenido un poco más de suerte y también precaución, podría haber conocido mejor a Tezuka-kun cuando ingreso a Seigaku y con el tiempo se hubiera enamorado de él. Y como el ex capitán no era tan distraído, se habría percatado de ella y el igualmente correspondería a sus sentimientos. Si, habría sido sensacional estar enamorada de Tezuka-kun.

Pero desgraciadamente el destino no había trabajado de esa manera, a pesar de que era una bella fantasía, era algo que jamás sucedió o podría suceder. Y menos cuando aún tenía presente sus sentimientos por el príncipe. Ya habían pasado tres años desde su partida, y su abuela le había dicho que este no se había comunicado con nadie del equipo, (n.A: Saku no sabe lo del correo con Momo-chan ) por ello no albergaba ningún tipo de esperanza. Si no podía mantenerse en contacto con los que él consideraba sus amigos, era imposible que conversara en algún email o alguna carta, menos en mensajes por el celular con ella. Mucho menos que llegará a sentir algo.

Sin embargo, aún sabiendo todo eso, Sakuno seguía expresando amor hacía el tenista. Incluso hasta llegaba a creer que ese sentimiento había incrementado con el paso del tiempo. Aunque dentro de ella sabía que su amor era mejor que fuese olvidado y buscará a alguien que si le correspondiera. Más era una tarea que hasta el momento le había sido imposible de cumplir.

Se miró por una última vez en el espejo, su sonrojo ya había desaparecido. Todavía se sentía nerviosa por lo pasado con Tezuka-kun, pero ya estaba mejor, tampoco quería estar roja toda la noche y que creyeran que estaba enferma o algo. Ahora lo único que tenía que hacer era salir y continuar como si no le hubiese afectado aquel contacto con el ex titular y seguir con el baile. Era lo más apropiado y quien sabe, tal vez estar en contacto con Tezuka, la ayudaría a olvidarse, o por lo menos esa noche, de Ryoma. Y tal vez, solo tal vez, el ex capitán podía ayudarle a olvidar. Soltó un profundo suspiro y se encamino a la salida.

Una vez fuera del tocador, las personas sonreían y reían por la fortuna de encontrarse con viejos conocidos, o la simple felicidad de estarla pasando bien con los amigos y compañeros. Ahora que admiraba un poco mejor el salón, todos sus acompañantes tenían cara de gusto al estar ahí. Pero hubo algo que le llamo la atención a Sakuno, y era que las caras que más destacaban por entre toda la gente, eran la de las parejas. La sola manera con la que sus ojos miraban, con ese brillo de emoción ante estar con esa persona especial.

Aunque de cierta manera, el ver las expresiones de otros, hizo que Sakuno sintiera un poco de melancolía. Era una pena, que ella no pudiese compartir esa emoción, que hasta por momentos sentía que se le salía del pecho, con el dueño de su corazón. No negaba que le había encantado estar ahí con Ryoma, y estaba segura de que si lo tuviese enfrente, no dudaría ni un segundo en profesarle todo lo que sentía por él. (n.A: Y en ese momento apareció Ryoma frente a ella y le dijo que era la mujer más bella que había visto en su vida, y estaba enamorado de ella a pesar de no saber su nombre, pero el se había enamorado a primera vista. Entonces Saku se quito la peluca y le dijo que era ella y que también lo amaba desde que eran unos niños, entonces el la abraza y la besa apasionadamente, entonces la toma de la mano y se la lleva lejos del baile donde son una muy feliz pareja. Y FIN. ¡Pero NOOOO! Aun queda mucho por leer, además queremos que se enamoren bien ¿no? Ok, después de esta larga interrupción continuemos con el fic). Pero aunque fuese algo que deseará con todo su ser, eso nunca sucedería; y mucho menos a ella.

La canción que hacía unos instantes se oía, había finalizado, más como ya había anunciado el DJ, las baladas o canciones románticas se seguirían tocando a lo largo de la noche. (n.A: IMPORTANTE!! En está parte me gustaría que escucharan, bueno los que pueden, la canción de Edvin Marton – Love Story Álbum: Virtuoso o sino una canción romántica de balada, es como para darle un buen efecto de fondo a la historia. Y repítanla cuantas veces sea necesario para ustedes) El barullo del baile hizo que Sakuno volteara hacía la pista al ver a las diferentes parejas animarse a bailar. Apartó la mirada de ellos y decidió que lo mejor era regresar donde los otros o sino se preocuparían. Pero cuando quiso regresar ha donde estaban los demás, no pudo ubicarse. Una gota escurrió al lado de su cabeza, era increíble, pero nuevamente se había perdido. Aunque lo único que tenía que hacer era verificar su posición y de ahí todo saldría bien.

La tonada de la nueva canción, era de una suave y hermosa melodía; además de que era acompañada por el piano y el violín. Era una canción muy relajante, y aunque nunca lo dijera abiertamente, ella pensaba que las melodías expresaban sentimientos; y está era como una bella historia de amor.

Una vez ubicada, supo hacía donde dirigirse. Así que camino con rapidez entre la gente, no quería perderse nuevamente entre tantas personas y que después terminara en algún lugar lejos de los chicos, solamente tenía que caminar un poco y pronto estaría con ellos.

#

Al otro lado de la pista, más preciso, en una esquina del salón. Un par de ojos gatunos de un profundo color dorado, desde hacía un buen rato habían estado siguiendo detenidamente los movimientos del hermoso ángel, aunque ya también había tratado de evitar mirarla, sus ojos no se apartaban de su fina figura y la seguían atentamente.

En el pequeño lapso de tiempo, ya se había dado cuenta que se había separado de Kunimitsu, aunque aun tenía la duda de que solo haya sido por unos instantes y ahora estuviera regresando a donde él. Solo tendría que ver lo que sucedía a continuación, todavía podía ser que la misteriosa chica solo había tenido un baile y en realidad iba a reunirse con sus amigas. Pero viéndola detenidamente, hizo algo que no se esperaba, se había quedado de pie muy cerca de la pista, viendo detenidamente a las parejas bailar; tal vez alguien conocido estaba ahí, sin embargo, al verla caminar supo que no era así. Avanzaba despacio, viendo atentamente lo que hacían los otros.

Estuvo andando por unos metros, cuando la pequeña rubia se detuvo y volteo a varios lados del salón, confundida, pareciese como si estuviera perdida. En un pequeño instante la actitud de ella le hacía recordar a otra persona, una niña que tenía el afán en perderse, además de que era torpe para el tenis. Más era imposible que fuera esa muchacha, ya que una cosa que recordaba era un cabello extremadamente largo atado en dos trenzas. Además de que ese largo cabello era de un extraño color castaño rojizo, razón que hacía imposible que fueran la misma persona.

Siguió observando los ojos de la chica, y está todavía estaba con cara de confusión, aún caminaba lentamente viendo hacía la pista. Ryoma no supo exactamente porque, pero comenzó a caminar, y gracias a su altura no la perdería de vista. La canción que en ese momento inició, hizo que varias parejas, incluso llego a pensar que eran más las que iban a bailar; al parecer la gente se estaba animando y estaban saliendo con sus parejas o algunas recientemente formadas.

Se estaba alejando de donde se había reunido con los sempais, ya ni siquiera veía a Momoshiro y Eiji, pero eso era lo que menos le importaba, él quería seguir viendo al pequeño ángel que estaba al otro lado de la pista. Estaba consiente de que no sabía quien era, pero si sabía una cosa, y era que sentía una gran atracción por ella, además de que quería acercársele. Fuji ya le había mencionado que ella no tenía ninguna relación con Tezuka-sempai, aunque al principio no le había creído, estaba comprobado que no tenía algo que ver con el ex capitán. Además de que en esos momentos se encontraba sola.

Ella aun conservaba ese semblante de confusión, más viendo con más detenimiento la delicada figura, afirmaba con más ahincó lo linda que era. Pero volteando un momento se dio cuenta de algo que le hizo fruncir el ceño, ahora lo que menos le gustaba, era que varios hombres la comenzaban a ver de una manera lasciva, hasta llegar a ser vulgar. Lo bueno es que ella estaba tan distraída que no los veía sino lo más seguro es que se asustará y se fuera, evitando que continuara mirándola. O peor que alguno de esos tipos se pasará de listo y decidiera acercarse a donde ella estaba para aprovecharse de su inocencia (n.A: no hago referencia al sexo). El príncipe apretó fuertemente los puños al notar los ademanes de los extraños, sentía que la sangre le hervía, el no estaba dispuesto a que alguno de esos idiotas la tocará, iba a protegerla.

Y fue cuando tomó una decisión. Caminó con firmeza hacía donde estaba, aunque sea a esos tipos les daría la impresión de que no venía sola y así dejarían de verla, a pesar de que ella nunca se halla enterado de la situación, pero si iba irse después de encontrar a sus amigas o con quien viniera, por lo menos tenía que saber su nombre o algo que le hiciera recordar, que ese ángel, era real.

Pero a causa del baile que se estaba haciendo, el movimiento de la gente le impedían que se acercará de una manera directa, así que estaba decidido atravesar la pista, sin embargo, algo le hizo detenerse en seco.

La joven, el ángel, lo estaba mirando…

#

Sakuno caminaba con más rapidez, pero aun continuaba sin ubicarse del todo bien en el salón, aunque alcanzaba a distinguir algunos detalles, pero había adornos muy parecidos a lo largo del salón confundiéndola todavía más. Tenía que darse prisa si no quería terminar verdaderamente perdida.

Se detuvo un momento, al escuchar la música, el sonido de la música era realmente suave, como si estuviese describiendo una escena de un baile de una pareja de enamorados, en donde solamente existiera nadie más que ellos dos, disfrutando de la compañía y amor de su pareja. Aunque considerando que la canción era para parejas, era lógico que uno se imaginara aquello.

Todavía sentía envidia por aquellos que ya tenían a esa persona, la cual amarían con todo su ser. Nuevamente el recuerdo del príncipe la hizo dudar, pareciera que le gustaba lastimarse. Pero ella también debía de buscar a esa persona que amar y ser correspondida, ahora la imagen de Tezuka-kun apareció en su cabeza, se sonrojo. Ya era hora de que dejara de aferrarse al recuerdo del príncipe. Aun era demasiado joven y no siempre estaría esperando a que él regresará y le profesará amor y fueran correspondidos sus sentimientos. Tal vez con el sempai o con otra persona podía aprender a olvidarlo, aunque le doliese hacerlo.

Muchas personas se habían juntado en la pista, al igual que muchos se habían colocado alrededor de esta para poder observar con mejor apreciación a los que bailaban. Apenas y podía moverse, y sus alas no eran de mucha ayuda. Volteo hacía la pista, esperanzada de encontrar a Tomoka o alguno de sus amigos, para una vez terminada la balada seguirlos y evitarse la búsqueda por todo el lugar. Pero Sakuno al tener su mirada en todos lados para reconocer a alguien, se quedo quieta un momento al fijar sus ojos, había algo o más bien alguien que llamo toda su atención, haciendo que por una extraña razón comenzará a sentir ardor en sus mejillas.

Justamente al lado contrario del salón, se encontraba un muy apuesto joven que se abría desesperadamente paso entre los demás para al parecer cruzar la pista. Sintió arder más sus mejillas, pareciese como si quemaran, el chico le estaba devolviendo la mirada. Era tan intensa que pudo sentir como su corazón comenzaba a latir aceleradamente e incluso creía las manos empezaban a sudarle. No sabía la razón pero por sus solos ojos se sentía extrañamente nerviosa y muy atraída hacía ese chico y solo por la gran intensidad de sus ojos, y lo peor es que no entendía el porque.

Estaba muy nerviosa, su mente se había quedado totalmente en blanco. No se dio cuenta, pero como si su cuerpo tuviese vida propia, camino por entre la gente sin dejar de mirarlo. Y se sorprendió al ver que el también se movía sin dejar de verle, no despegaban los ojos del otro, y fue ahí cuando se dio cuenta de lo que estaba haciendo. Incluso Sakuno pudo escuchar pequeñas quejas, al golpear sin querer con sus alas, pero no les presto atención, ella aun avanzaba. Inconscientemente ambos estaban rodeando la pista para así separar la distancia. Las miradas que se mandaban, pareciesen tener magnetismo por sobre la otra, era una enorme atracción solamente entre ellos. Sakuno caminaba aun entre las personas y en cada obstáculo que impedía su vista buscaba rápidamente su mirada, como para comprobar que el aun estaba ahí. Seguía sin comprenderlo pero ya no podía quitar su vista del joven.

Y él al igual que la chica, pasaba sin importarle si empujaba a otros, sin desistir de observarla. Pareciera como si los dos estuvieran jugando, pero algo en el corazón le decía a Sakuno que siguiera caminando hasta encontrarse finalmente frente a frente con él. Aunque no lo entendía y ya no quería hacerlo, ella solo se movía con prisa ya sin importar que, solamente sería un encuentro casual, además de que eso era una fiesta, y aparte de pasarla bien con los amigos también se iba a conocer gente; y era precisamente eso lo que ella quería hacer con ese misterioso chico.

El joven traía un antifaz, por ello no podía ver con más detenimiento el atractivo de su rostro, aunque no evitaba que se notara al momento. Quería saber quien era, como se llamaba, que era lo que hacía, ya que si estaba en la fiesta tal vez había sido un ex alumno de Seigaku, ella no era una persona fisgona, pero en esos momentos tenía la curiosidad de saber todo sobre él.

A cada paso que los dos daban, Sakuno sentía que su corazón latía con más rapidez y sus pómulos adquirían un carmesí con más intensidad. No lo sabía con exactitud, pero había una razón que no impedía el acercamiento, como si tuvieran el camino abierto y estuvieran destinados para conocerse. Se sentía como en… bueno tal vez era tonta la comparación, pero se sentía como si estuviera en un cuento de hadas, y ella era como la damisela que se dirigía hacía su galante príncipe.

Estaban a unos cuantos metros de encontrarse, Sakuno aun podía sentir su rostro arder, creía que debía de tener el color de un tomate, pero ya no importaba estaba totalmente decidida, además de que ya era tarde para retractarse, se encontraban a unos cuantos pasos, solo tenían que pasar a un pequeño grupo de cuatro personas y podría finalmente verse el rostro con total claridad; bueno lo mejor posible debido al antifaz de ambos.

Su garganta se seco y su corazón no dejaba de latir con fuerza, solo tres pasos más. Podía sentir la emoción recorrerle cada milímetro de la piel, se sentía como en una escena romántica, como la de una bella fantasía.

Sakuno se detuvo de inmediato… podía sentir como le faltaba el aire, sus ojos se abrieron ante la sorpresa. Sus rodillas comenzaron a temblar, y su corazón había dejado de palpitar aceleradamente, y ahora lo sentía como si fuera apretado intensamente.

Frente a ella estaba él, y en ese momento Sakuno se dio cuenta de que no estaba en un cuento o en alguna absurda fantasía. Sino en la realidad, la triste y cruel realidad.

#

Continuara...

N.A: Ah!! Espero k se hayan quedado clavados, jajaja, no es por ser cruel, pero mmm, ojala nadie quiera matarme por dejarlo así.

Que será aquello que vio Sakuno, que la hizo sentir tan triste? Habrá descubierto ya quien ese misterioso principe? Pues todo eso se aclarará en el proximo capitulo. Ya en el siguiente, el encuentro entre estos dos chicos será directo, y veremos si ambos se daran cuenta de quien esa persona de la cual estan sintiendo algo.

Ya para no contar he aquí un avance.

...

!-- page size: 21.59cm 27.94cm; margin: 2cm P margin-bottom: 0.21cm --

Sakuno se fue abriendo paso entre la gente, queriendose apartar lo más pronto posible de ese joven. La había lastimado y solo le quedaba huir para olvidar esa tonta ilusión que se había formado.

...

El ojiambar abrió con sorpresa sus ojos, viendo como el bello cabello rojizo se ondeaba delicadamente con las olas del viento. Y extremadamente largo. Solo existía una persona que tuviera el cabello así y era...

...

Ambos se quedaron mirando fijamente sin saber que decir... pero suavente ella extedio su mano para coger la flor que él le extendía. Rozando en ese momento sus dedos.

...

- ¿Te gustaría bailar?

...

Ok, eso es todo por ahora, alguna duda, a travez de los reviews. Y pues ya saben que el proximo capitulo lo publicare en cuento lo termine y tenga la oportunidad de subirlo. Para que no desesperen.

Bye

Zshieszka